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domingo, 18 de julio de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 211

Capítulo 211. Instintos (2)


Estaba avergonzada del hecho de que le atraía físicamente. Pero por otra parte, quería saber por qué no sentía repulsión. Honestamente, todas fueron excusas. Porque dejando de lado esos pensamientos, solo quedaba el deseo.

Quería entrelazarse con ese hombre.

Pero en cuanto sintió ese impulso s3xual, una advertencia surgió en su cabeza. Leah recordó la realidad. Faltaba poco tiempo para la boda. Además, ni siquiera había sido tocada por su prometido…

Tardíamente la moralidad se apoderó de su corazón descontrolado. Pero Ishakan incluso sabía la disyuntiva que Leah tenía.

"Ese tipo ha sido promiscuo teniendo otras consortes. ¿Por qué deberías mantener tu castidad?" Ella no tenía nada que decir al respecto. Ishakan acarició con sus dedos lentamente sus labios cerrados. "Sólo quiero que te sientas mejor por un momento."

La curiosidad fue la raíz del pecado. Incapaz de resistir la tentación, Leah finalmente le dio un mordisco a la manzana.

"...Si tengo curiosidad." Preguntó en voz baja mirándolo. "¿Qué vas a hacer?"

La manta que la cubría fue levantada completamente e Ishakan se colocó sobre Leah. Todo sucedió en un instante, como una bestia atrapando a su presa.

"Durante el día..." Estaba tan atónita que su cuerpo se puso rígido. Mirando a Leah, que sólo parpadeaba rápidamente, Ishakan sonrió ampliamente. "Y también por la noche, haré que sólo pienses en mí."

Sus ojos y su voz parecían lascivos. El calor se apoderó de su rostro. Leah se llevó las manos a las mejillas.

Pero por otra parte, un pensamiento incómodo la invadió. Incapaz de ocultar sus verdaderos sentimientos, habló en voz baja haciendo un mohín.

"Pareces un casanova diciendo esas palabras."

"No todo es lo que parece."

"......"

Mientras ella apretaba los labios, Ishakan tomó la mano de Leah. El pesado anillo de compromiso se deslizó fácilmente por su dedo.

"Apartemos esto por un tiempo."

Afortunadamente, no lo escondió en ningún sitio, sino que lo colocó en la mesa de noche al lado de la cama. Sintiendo su mano más ligera, estiró los dedos.

Ishakan agarró el borde de su camisón y comenzó a deslizarlo lentamente hacia arriba. La tela le hacía cosquillas al rozar su piel. Leah ni siquiera opuso resistencia mientras le quitaba la ropa.

Primero su ropa interior quedó al descubierto, luego su vientre ligeramente abultado hasta que finalmente le quitó completamente el camisón.

Su sen0s habían estado un poco hinchados últimamente, por lo que se quitó el brasier antes de acostarse en la cama en el palacio de la princesa. Como resultado, sus sen0s quedaron al descubierto sin el camisón.

Ishakan observó cada centímetro del cuerpo de Leah durante un rato. Parecía que estaba comprobando si no estaba herida en algún sitio.

Leah recordó su primer encuentro con este hombre. Estaba llorando frente a la fuente con la mejilla hinchada por la bofetada de Blain. Por lo tanto, seguramente le preocupaba que hubiera sido maltratada nuevamente.

Fue algo ridículo. Un extraño se preocupaba más por ella que su prometido. Leah intentaba no pensar demasiado en ello, pero no pudo evitar la comparación.

Después de comprobar que no había nada inusual en su cuerpo, su mirada se fijó en sus blancos sen0s. Sus pezones rosados se erizaron. Grandes manos apretaron su sen0s.

Leah inhaló profundamente. Cuando hicieron contacto visual, Ishakan bajó lentamente su cara. Mordió sus sen0s dejando marcas en la piel blanca y lamió sus pezones desenfrenadamente.

Estaba tan avergonzada que cerró los ojos. Pero fue una mala elección. Sus otros sentidos se habían vuelto mucho más agudos.

No tuvo más remedio que abrir los ojos nuevamente. Ishakan seguía mirándola fijamente. Su lengua lamió suavemente a lo largo de su ar3ola, ocasionando que siguiera sintiendo cosquillas en su vientre. En el momento en que la chupó y la mordió, un calor abrasador brotó en su interior. 

"Ah..."

Su espalda se arqueó involuntariamente, su cuerpo se puso rígido. Una extraña sensación se extendió en su vientre. Su interior se humedeció desde lo más profundo, como si se estuviera preparando para lo que sucedería.

La mano que apretaba el otro sen0 se movió hacia abajo. Comenzó a sacar su ropa interior lentamente. Un fino hilo se formó entre la fina tela y su zona íntima.

Fue vergonzoso mirar su ropa interior mojada, Leah quería esconderla rápidamente en algún sitio. Afortunadamente Ishakan la tiró a un lado de la cama.

Después de quitarle la ropa interior masajeó el pie de Leah. Luego, agarrando sus muslos, abrió sus piernas ampliamente.

Leah, que seguía pensando avergonzada en su ropa interior mojada, cerró las piernas tardíamente. El cuerpo de Leah se podía considerar peculiar porque a diferencia de otros no tenía prácticamente vello. Fue la primera vez que alguien veía su tersa zona íntima, así que estaba avergonzada.

Pero Ishakan no parecía sorprendido. Sostuvo las manos de Leah y las colocó sobre su zona íntima.

"Ábrelas."

"¿Qué...?"

"De lo contrario no podré tocarte adecuadamente."

Le dijo que necesitaba ayuda para hacerlo, así que tenía que mantener las piernas abiertas. A ella no le pareció que estaba mal porque no podía dejarlo todo en sus manos. Leah hizo lo que le pidió.