Reciente

viernes, 18 de junio de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 191

Capítulo 191. Equivocado


Fue la afirmación más descortés y ridícula que había escuchado en su vida. Pero Leah no pudo burlarse de sus tontas palabras porque los ojos del hombre estaban llenos de todo tipos de emociones dirigidas hacia ella. 

Leah, que contemplaba sus ojos como si estuviera hipnotizada, recuperó la compostura tardíamente. Murmuró aturdida. "¿Kurkan...?" El hombre de hermosa apariencia tenía la piel morena y ojos brillantes. Características típicas de los Kurkan.

No entendía cómo había entrado un Kurkan al palacio real y llegado hasta este lugar. Leah miró al hombre con recelo. De repente, el hombre agarró su mano. 

Leah soltó un pequeño grito de sorpresa. Ella intentó sacar la mano, pero no pudo zafarse de su agarre. El hombre entrecerró sus ojos viendo el anillo en el dedo anular de Leah.

"Creo que estoy enloqueciendo." El hombre murmuró amargamente y respiró profundamente. Entonces soltó su mano para abrazarla. Con la otra mano siguió sosteniendo el paraguas.

En el momento en que el hombre la abrazó, Leah se quedó paralizada. Debía empujarlo, pero por alguna razón no podía moverse.

La calidez que el hombre le transmitía a su cuerpo frío debido al agua de lluvia era agradable. Incluso su nerviosismo se calmó inmediatamente. Mientras ella sentía como si estuviera envuelta en una cálida manta, se olvidó de todo momentáneamente.

Leah, que estaba disfrutando de esta comodidad inconscientemente, se sobresaltó. Hace poco había salido corriendo de la habitación porque ni siquiera podía tolerar a su prometido. Sin embargo, extrañamente estaba tranquila en los brazos de un desconocido.

Rápidamente intentó apartar su cuerpo con todas sus fuerzas, pero no consiguió que el hombre se moviera ni un poco. 

"Leah..." Pronunció casualmente su honorable nombre. Se consideraba descortés que alguien llamara a alguien de la realeza por su nombre sin que se le permitiera hacerlo. Pero pronto, el hombre hizo un acto más insolente sin titubear.

La mano que estaba en su cintura, agarró la parte trasera de su cuello. Los ojos de Leah se agrandaron. El hombre la besó.

Sobresaltada, le dio un puñetazo en el pecho. Pero en lugar de detenerse, el hombre introdujo su lengua. Su lengua pasó por sus dientes y frotó su paladar con tanta habilidad que parecía que la había besado cientos de veces. 

Leah sintió un extraño calor en su bajo vientre. En el momento en que ella no pudo soportarlo más y pensó en morderle la lengua, como si él lo supiera se apartó. Leah miró fijamente al hombre mientras recuperaba el aliento.

El sonido de la lluvia resonaba, las ramas de los árboles se balanceaban y una bruma había aparecido. Su corazón latía frenéticamente en medio de esto. No sentía repulsión estando en contacto con este hombre, así que no podía creer lo que le pasaba con Blain.

La mirada del hombre recorrió su roja mejilla hinchada, su cuerpo empapado por la lluvia y el anillo de boda en su dedo.

"...Tú." El hombre habló lentamente. "Debes haber pensado que sería mejor morir que sufrir de esta manera."

Leah quiso refutar las palabras del hombre, pero no pudo. El sonido de la lluvia llenó el breve silencio. Leah esperó inconscientemente las palabras del hombre.

"Pero como aquel día que temiste mi muerte..." Habló desconsoladamente. "Lo mismo me ocurre a mí." El hombre que parecía más robusto que cualquier cosa en el mundo reveló su fragilidad. "Desde que te perdí, ¿Sabes en lo que he estado pensado?" 

Sus ojos dorados se llenaron de emociones incontrolables como la ira. Sin embargo, pronto la intención asesina del hombre se desvaneció rápidamente porque estaba frente a Leah. Abrió los labios como si fuera a decir algo, pero los cerró nuevamente. En cambio, pasó su mano lentamente por su cabello que estaba mojado por el agua de la lluvia.

Ella no solía dejarse llevar por la compasión, pero ahora incluso intentaba comprender al hombre que tenía enfrente.

Sintió un dolor en lo profundo de su corazón. Quería consolarlo, aunque no fuera la persona que el hombre buscaba. Por lo tanto, Leah le respondió en un tono ligeramente suave.

"Creo que te has equivocado."

"......"

"Yo estoy comprometida con alguien que amo desde hace mucho tiempo. Pronto nos casaremos."

Ella no estaba segura, pero parecía que el hombre había perdido a su esposa. Ni siquiera podía imaginar el dolor de separarse de una persona que amas. Leah, que entendía los sentimientos del hombre, decidió perdonarlo.