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miércoles, 16 de junio de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 189

Capítulo 189. Aparición (1)


Leah había estado enamorada de Blain desde hace mucho tiempo. Blain estuvo a su lado y la cuido cuando ella perdió a su madre tempranamente.

Todavía recordaba vívidamente el momento en que ella le confesó sus sentimientos por primera vez. Frente a un hermoso jardín de peonías, ella había confesado sus sentimientos mientras sostenía una peonía con la mano temblorosa. Blain respondió a la confesión de Leah diciendo que tendrían una gran boda.

Cada vez que Blain hacía que se sintiera disgustada, se acordaba de ese día. El cálido sol, la agradable brisa, la felicidad de ese momento... A pesar de la frialdad de sus palabras y acciones, el hecho de que la amaba resultaba evidente.

Pero ocasionalmente Blain llevaba a Leah hasta el límite, como si tratara de ponerla a prueba. Hoy no ha sido diferente. 

"¿No estás celosa?"

Leah, que había venido a cenar al palacio principal como él quería, detuvo el movimiento de sus cubiertos debido a la pregunta de Blain. Preguntó de nuevo mientras Leah tragaba la comida que tenía en su boca.

"¿No sientes nada aunque esté con otra chica delante de ti?"

No estaba segura de cómo debería responder a esta pregunta. Los labios de Leah temblaron. Después de dudar un poco, ella respondió de la manera que creía adecuada.

"...Está bien."

Por supuesto, su orgullo estaba herido. Pero ella no podía hacer nada. Tenía un cuerpo defectuoso que no podía cumplir con el papel de esposa, pensaba que tenía que soportarlo.

Pero parecía que Blain no quería esa respuesta. Su mirada se volvió feroz. Blain golpeó el plato con el cuchillo que sostenía. Preguntó peligrosamente.

"¿No te importa lo que haga?"

"......"

Aunque ella intentaba responderle como él quería, no podía adivinar la respuesta correcta por mucho que pensara. Blain frunció el ceño mientras miraba a Leah que sólo parpadeaba. Luego, respiró profundamente y preguntó. 

"¿Qué pasó con las pieles?"

Preciosas pieles habían sido enviadas al palacio de la princesa. Todo proveniente de la cacería de Blain. Con su gran habilidad para cazar, atrapaba a los animales sin dañar demasiado la piel.

Pero ella no pudo revisar ninguna, estuvo muy ocupada trabajando en el papeleo atrasado. Pensando que tenía que encargarse de ello pronto, ella respondió rápidamente. 

"Lo haré después de cenar. Hoy tuve mucho trabajo..."

Afortunadamente, Blain no dijo nada. Sabía que Leah estaba sobrecargada de trabajo.

"Sólo dime si te gusta algo. Traeré más la próxima vez."

Blain sacó una pequeña caja de su bolsillo y se la entregó. Cuando ella abrió la pequeña caja, vio un anillo ornamentado con incrustaciones de diamantes y con un amatista en el centro.

Leah miró el dedo anular de Blain. En su dedo había un anillo con la misma forma, hecho de diamantes y zafiro.

Probablemente se trataba de un anillo de compromiso.

"Póntelo."

Leah, que sacó cuidadosamente el anillo, se lo colocó en el dedo. Probablemente por el tamaño de las piedras preciosas, lo sentía pesado y agobiante.

No podía creer que le diera un anillo tan caro, cuando el presupuesto real ya se había reducido drásticamente debido a la boda. No podía estar contenta porque sabía de dónde provenía el dinero para conseguir el anillo. Como Leah no parecía feliz, Blain murmuró. 

"Realmente no te gustan estas cosas. Pero usalo de todos modos." Parecía satisfecho sólo con el hecho de que Leah llevara puesto el anillo. Blain preguntó con una voz bastante tranquila. "¿Quieres algún otro regalo?"

Un repentino pensamiento vino a su mente. Leah lo dijo inconscientemente.  "Una pluma."

"...¿Una pluma?" Como Blain preguntó con un tono de incredulidad, ella respondió sonriendo ligeramente. "El otro día me diste unas plumas que tú mismo habías afilado en la punta." 

Fue un recuerdo precioso. Ella pensó que Blain también se alegraría, pero por alguna razón su cara se retorció. Parecía que él estaba a punto de gritar y hacer un alboroto, así que ella habló rápidamente para intentar evitarlo.

"Bueno, tengo mucho papeleo últimamente, entonces..." Leah, que estaba añadiendo una excusa, se mordió el labio inferior. "Lo siento. Supongo que he dicho algo sin sentido." 

Viendo la expresión abatida de Leah, Blain se levantó de su asiento. Con un movimiento de sus brazos, algunos platos y cubiertos se cayeron de la mesa. Se produjo un sonido estridente. Blain dijo mirando a Leah.

"Ven a la habitación hoy."

"......"

Los ojos de Leah se oscurecieron. Blain se dio la vuelta y se marchó del lugar. El sirviente que había traído el último plato retrocedió en silencio. Leah se quedó mirando el plato que tenía al frente, del cual había comido poco.

Después de esto, el tiempo pasó mientras ella estuvo distraída y temblando. Cuando el sol se ocultó completamente, un asistente de Blain fue a buscarla al palacio de la princesa.

Estaba lloviendo intensamente. Durante el día hacía sol, pero a partir de la tarde se nubló y finalmente terminó lloviendo en la noche. Leah caminaba lentamente bajo el paraguas sostenido por el asistente. Caminaba como si sus pies estuvieran hechos de plomo.

No quería ir. Pensaba que debía soportarlo por el bien de la persona que amaba, pero simplemente no podía.

Cuando llegó al frente de la habitación de Blain, podía escuchar gemidos. El asistente abrió la puerta y Leah entró instada por la mirada del mismo.