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miércoles, 9 de junio de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 184

Capítulo 184. Cinco Noches (2)


Ishakan tiró la nota con indiferencia y le entregó a Leah cinco uvas. Mientras Leah se comía las uvas, él comenzó a cortar la comida en los platos de la bandeja en trozos del tamaño de un bocado para que fuera más fácil consumirla.

Leah jugueteaba con las uvas en su mano. Sin importar lo que sucediera, él la protegería por cualquier medio y de cualquier manera que pudiera. Pero debido a eso, se sentía preocupada. Porque Ishakan podría elegir algún método inadecuado…

Leah se metió en la boca una de las uvas que tenía en la mano, luego la masticó y la tragó. En primer lugar, ella tenía que concentrarse en recuperarse lo antes posible.
 
***
 
Las cinco noches pasaron en un parpadeo. Afortunadamente, en la última noche, ella pudo recuperar parte de su energía porque sólo se tocaron y se chuparon sin haber pen3tración.

Entonces, las damas de compañía llegaron al amanecer, antes de que saliera el sol. Al abrir los ojos, Leah miró a su alrededor, pero no pudo encontrar a Ishakan.

"¡Leah, estás a salvo...!" Mura parecía profundamente conmovida. Mientras apartaba despreocupadamente los fragmentos del pilar de hierro y la cadena rota, murmuró que parecía que Ishakan realmente se preocupaba por su compañera.

Como en la mañana de la primera noche, Leah primero se comió unos pétalos rojos. Luego lavó su cuerpo en una bañera llena de pétalos rojos.

Mura y las otras damas de compañía frotaron las extremidades de Leah, que habían estado sufriendo durante varios días. Después del baño, rápidamente comenzó a vestirse.

Hoy llevaba un largo vestido blanco que cubría todo su cuerpo. Una tela traslúcida bordada con hilo de oro estaba colgando a lo largo de su espalda, y en la cintura llevaba un cinturón adornado con joyas. Su cabello plateado estaba decorado con flores blancas y pequeños diamantes.

Leah, que estaba completamente de blanco, finalmente sostuvo una flor blanca con sus labios. La flor en sus labios temblaba levemente. Casi nunca se había sentido nerviosa por salir en público, así que no lo entendía.

Probablemente porque sería reconocida públicamente como su compañera. A partir de hoy, Leah sería la Reina Kurkan.

"Por aquí..." Dijo Mura con una cara llena de expectación. Habían llevado a Leah en el palanquín hasta un jardín. El lugar, decorado con centenares de flores blancas, tenía un agradable aroma dulce.

Muchos invitados estaban sentados a ambos lados de una larga alfombra de terciopelo roja oscura. Los ruidosos invitados se callaron cuando apareció la novia. 

Miradas llenas de curiosidad se dirigieron a Leah. Ella sonrió suavemente, sujetó la falda de su vestido con las manos y caminó tranquilamente.

Había un clima agradable. El viento soplaba agradablemente bajo un sol moderado. El dobladillo de su vestido se arrastraba sobre la alfombra roja.

Leah miró hacia delante. Habían muchos individuos reunidos, pero extrañamente, su vista se centró en uno solo. Ishakan, vestido con una túnica bordada de hilo de oro, miraba a Leah como si estuviera hipnotizado.

Cuando ella llegó frente a él, finalmente recuperó la compostura. Se inclinó modestamente para morder suavemente la flor que ella sostenía en los labios y se la tragó, luego se giró lentamente. Morga, que sostenía una caja a su lado, abrió la tapa. En el interior de la caja había dos dagas con cintas de seda.

Ishakan sacó una pequeña daga plateada decorada con amatistas y la ató a la cintura de Leah. Luego, Ishakan le tendió una daga de oro y ella se le ató.

Morga le entregó la caja al asistente que estaba cerca, entonces agarró dos copas y se las dio a ambos. Las copas contenían un líquido claro. Se trataba de una extraña poción para fortalecer sus votos.

Ambos utilizaron una daga para hacerse pequeños cortes en el extremo de su dedo anular y derramar una gota de sangre en la copa. Cuando las gotas de sangre hicieron contacto con el líquido claro, éste se tornó gradualmente de color rojo claro.

Ishakan y Leah intercambiaron sus copas. Luego bebieron lentamente, haciendo contacto visual. Una sensación de calor se extendió por sus cuerpos. Después de beberse todo el líquido de la copa, Ishakan habló. "Yo soy tu mundo, y tú eres el centro de mi mundo."

Su voz sonó un poco rígida, como si estuviera nervioso, algo inusual en él. Leah, que estaba igualmente nerviosa, dijo después de respirar profundamente. "Seamos la única existencia del otro".

Ishakan y Leah hicieron sus últimos votos juntos. "Entonces, prometo llamarte compañero."

Surgieron estruendosos aplausos. Los Kurkan que estaban sentados en la primera fila, se levantaron rápidamente y esparcieron pétalos coloridos.

Bajo la lluvia de pétalos, Leah esbozó una sonrisa. Ishakan abrazó a Leah, sonriendo felizmente también. Entonces, ella le susurró. "¡Ishakan!" 

Ella quería decirle algo que no había podido hasta ahora. Te amo, Ishakan. Primero lo repitió varias veces en su mente para evitar cometer un error, luego abrió sus labios. Pero en el momento en el que intentó hablar con firmeza para que no le temblara la voz. "¡......!" Un humo negro se extendió bajo sus pies.