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domingo, 6 de junio de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 182

Capítulo 182. Medidas de Seguridad (5)


Los ojos de Leah se agrandaron. Su virilidad comenzó a hincharse dentro de su cavidad. Ella dijo asustada. "¡Hick, ahhh, no me gusta esto...!"

"¿No te gusta?" Le mordió el cuello, el hombro y el s3no en rápida sucesión, luego preguntó de nuevo con los ojos llenos de emoción. "¿No te gusta, Leah?"

Ella sentía un dolor agudo desde abajo. Creía que su v@gina podría desgarrarse a medida que su virilidad se hiciera más grande. Pero Leah llorando, negó con la cabeza. Ella sujetó su vientre ligeramente hinchado con la mano y respondió. "Ahh, no... Hmm, está bien..."

Finalmente recobrando el aliento, ella extendió la otra mano para agarrarle la mejilla. "Quiero tener a tu bebé..."  Frotó suavemente debajo de su ojo con el pulgar. Sus dedos blancos, que tocaban la piel bronceada, podían sentir su calor ardiente. Leah pronunció el nombre que había querido decir nuevamente desde hace tiempo. "Isha."

El rostro de Ishakan se puso rígido. Su virilidad, que llegaba hasta su cuello ut3rino, comenzó a hincharse descontroladamente. No caería hasta dejarla llena de s3men.

Todo el cuerpo de Leah temblaba. Incluso le costaba respirar, sólo podía sollozar. Mientras se esforzaba para no perder los sentidos, escuchó el sonido del hierro doblándose.

El pilar de hierro se dobló como si fuera de goma. Poco después, con un fuerte sonido la cadena se rompió.

Su cuerpo cayó hacia atrás inmediatamente. Leah, tumbada sobre el velo, lo miró sorprendida. Ishakan se quitó completamente la túnica que llevaba puesta, dejando al descubierto su cuerpo, entonces comenzó a pen3trarla.

"Vas a matarme, ¿Eh?"

Leah forcejeó pero unas manos grandes sujetaron sus muñecas. "Me he estado conteniendo hasta ahora..." Las lágrimas brotaron de sus ojos debido a la fuerza de su agarre, aparentemente Ishakan no podía controlar su fuerza. Aunque realmente ella ni siquiera podía sentir claramente el dolor.

Ella sentía que sus paredes internas se romperían, porque Ishakan la estaba pen3trando como una bestia. Pero no fue del todo doloroso. La línea entre el dolor y el placer estaba difuminada. El dolor se convirtió gradualmente en parte del placer estimulante.

Leah, que jadeaba frenéticamente, rodeó su cintura con las piernas. Sus esbeltas pantorrillas tocaban la musculosa cadera  de Ishakan. Ella gemía mientras los dedos de sus pies arañaban a Ishakan.

La punta de su virilidad, hinchada hasta el límite, expulsó s3men. Le mordió un p3zón mientras ella se estremecía. "Ah, hmm... Leah..." Vertió el semen en lo más profundo de su út3ro y movió su virilidad para removerlo en su interior. Ella alcanzó nuevamente el cl!max.

Ya estaba al límite. Sus fluidos quedaron bloqueados por la virilidad de Ishakan y no pudieron escapar. Podía sentir su virilidad restregando el s3men en su interior.

"Isha, Isha..." Leah gritó su nombre frenéticamente. Cada vez que pronunciaba su nombre, Ishakan se volvía más feroz.

Leah, que había estado tratando de recomponerse, de algún modo se desprendió de todo. Su sentido de la realidad se desvaneció poco a poco. Una sensación de letargo se extendió rápidamente por todo su cuerpo.

"Ah..." Dejó escapar un suave gemido, sentía como si estuviera flotando entre nubes. Sin decir nada, se estiró mientras temblaba.

Ishakan la besó. Podía sentir vívidamente el roce de sus labios, como podía sentir el cálido s3men en su út3ro. Leah lo besó estremeciéndose de placer. Sus lenguas se entrelazaron mientras se miraban mutuamente.

Ambos conectaban como uno solo. Sentía que su cuerpo explotaría por el placer extremo que no podía expresar. Su mente estaba hecha un desastre. El mundo que conocía hasta entonces se hizo añicos y nació uno nuevo.

Entonces Leah se dio cuenta. El hombre que tenía enfrente era su compañero. Sin poder contenerse, le susurró. "Mi compañero..."

Ishakan sonrió alegremente ante las palabras que expresaban posesión. Abrió lentamente los labios en un estado de éxtasis y le respondió a Leah. "Te amo, Leah."