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jueves, 3 de junio de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 180

Capítulo 180. Medidas de Seguridad (3)


Mientras él le lamía sus sen0s, Leah desató la pretina de la falda de su vestido con sus manos temblorosas. Ella se levantó lentamente.

Su falda se deslizó hasta cubrir los muslos de Ishakan, luego su ropa interior cayó encima de ello. Entonces, cuando ella movió sus manos para quitarse el largo velo, Ishakan enterró su rostro rápidamente entre su entrepierna. Sorprendida, Leah movió su cadera hacia atrás.

"Oh no, todavía no... tengo que quitarme el velo..."

"Usa el velo. Creo que es mejor dejar al menos un accesorio." Incapaz de moverse, susurró con voz ronca. "Ven aquí, Leah."

Ella movió su cadera hacia adelante de nuevo. Ishakan dijo mientras le lamía los muslos. "Hmm... Acércate un poco más. Ahora abre las piernas..." Ishakan movió la cabeza hacia su entrepierna. Lamió suavemente su cl!toris, que había comenzado a endurecerse. 

Leah, que no sabía dónde poner sus manos, inconscientemente agarró el cabello de Ishakan. En ese momento, su lengua pen3tró con fuerza. Un gemido incontrolable salió de su boca.

"¡Ahh...!" Sus muslos temblaban ligeramente. Leah sentía que estaba perdiendo las fuerzas en sus piernas, pero intentaba aguantar. Ishakan siguió lamiendo cada centímetro de su zona ínt!ma y también succionó los fluidos que habían comenzado a brotar.

Sonidos lascivos invadían sus oídos. Inconscientemente, ella apretó y aflojó sus muslos varias veces, gimiendo. "Ah, Ishakan, hmm..."

Mientras Ishakan atormentaba implacablemente su cl!toris, sus ojos se volvían blancos ocasionalmente. Las sensaciones se intensificaron. Leah agarró su cabello con fuerza. "¡Hmm, ahh, ah...!" Leah dobló su espalda y se tambaleó temblorosamente. 

Ishakan murmuró mientras introducía su lengua en su cavidad. "Apenas estamos comenzando." Finalmente Leah no pudo aguantar más, así que terminó derrumbándose. Su húmeda zona inferior tocó la pierna de Ishakan.

Leah se mordió el labio inferior mientras miraba a Ishakan. No había sido suficiente, quería sentir algo más duro. Ella se sorprendió de sus propios pensamientos y se estremeció.

Viendo la reacción de Leah, Ishakan sonrió y dijo con los labios cubiertos de ciertos fluidos. "Te enseñé a hacerlo sola, esto no es diferente. Puedes hacerlo, ¿Verdad?"

Al escuchar su pregunta, Leah agarró la parte inferior de su túnica y desató la pretina dejando al descubierto su ropa interior. Parecía que su virilidad er3cta atravesaría la tela. Cuando ella le quitó su ropa interior, su virilidad se levantó con las venas tensadas. 

Aunque normalmente ella habría dudado por miedo a su ferocidad, esta vez no lo hizo. Quizás debido a que había aprendido sobre los placeres que le proporcionaba Ishakan.

Leah puso sus manos sobre los hombros de Ishakan y comenzó a sentarse lentamente. Cuando sus gen!tales se tocaron, Ishakan se estremeció brevemente y exhaló profundamente. "Haa..."

Con solo introducir la punta del gl@nde sintió un ligero dolor. Aunque ella se movía despacio, Ishakan esperó pacientemente. Murmuró mientras chupaba los sen0s de Leah. "Oh, bien hecho..." 

Su virilidad estaba demasiado caliente y demasiado grande. Ella podía sentir claramente su textura, la forma curvada de su glande y sus gruesas venas. 

Leah cerró los ojos con fuerza y bajó completamente su cadera. "¡......!" Cuando su virilidad llegó hasta lo más profundo, su cuerpo se puso rígido. Sintió que su virilidad se agrandaba en su interior.

"Leah..." Ishakan pronunció su nombre con dificultad. Luego mordió su cuello, provocando que ella gimiera.

Leah, pen3trada por su virilidad, volvió a agarrarse de los hombros de Ishakan. Este hombre permitió que lo encadenaran por ella, así que hoy tenía que esforzarse mucho.

Finalmente levantó su cadera, sintiendo un hormigueo que se extendió hasta los dedos de los pies. Luego se sentó de nuevo, produciendo el sonido de una palmada. Sus ojos se llenaron inmediatamente de lágrimas. Pero Leah intentó moverse un poco más rápido.

Con cada movimiento, el largo velo que colgaba hacia atrás se arrugaba y se escuchaba el sonido de los cascabeles. "Hmm, ahh..."

Ella estaba temblando, pero intentó seguir moviendo su cuerpo. Mientras se movía hacia arriba y hacia abajo, su cl!toris se frotaba contra su vientre. Sus labios se abrieron espontáneamente debido al placer que recompensaba sus arduos movimientos.

Ishakan mordió brevemente el cuello de Leah. Luego frotó su cara como si no pudiera soportarlo.

La tela que le cubría los ojos se deslizó hacia abajo, incapaz de soportar el intenso movimiento. Entonces Leah supo por qué Ishakan ocultaba sus ojos.

Sus ojos dorados se parecían a los de una bestia. Se podía sentir su abrumadora ferocidad. Miraba a Leah con sus ojos entrecerrados, como si estuviera viendo una presa que pronto sería devorada.

De forma instintiva, ella sintió el impulso de huir. Pero en el momento en que ella intentó retirarse, Ishakan levantó la cintura bruscamente. "¡......!"

Los ojos de Leah se agrandaron mientras caía de bruces hacia Ishakan. Él comenzó a pen3trarla como si hubiera estado esperando este momento. Fue un movimiento fuerte y rápido en comparación con los esfuerzos de Leah.

"Ishakan, hmm, ah..." Como si ella estuviera montando un caballo, su cuerpo se balanceaba hacia arriba y hacia abajo frenéticamente. Leah lo llamó desesperadamente. "¡Ah, Ishakan, espera...!"

Pero Ishakan ya no estaba en sus cabales. "¿Por qué huiste, Leah?" Ishakan entrecerró los ojos con una sonrisa. "Tienes que quedar embarazada."