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martes, 1 de junio de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 179

Capítulo 179. Medidas de Seguridad (2)


Ella no estaba acostumbrada a que Ishakan le hablara de esta manera. Leah se apretó su pecho palpitante con la mano. Para darle una respuesta, tenía que hacer algo con la flor en sus labios.

Se sentó con las rodillas dobladas frente a Ishakan. Entonces, como le había dicho Mura, acercó su boca a la de Ishakan. Inclinando ligeramente la cabeza, él abrió los labios y le quitó la flor con un mordisco. Se la tragó rápidamente antes de abalanzarse nuevamente.

"Ah..."

Leah finalmente pudo hablar, pero su primer sonido fue un gemido. Ella recibió el beso del apasionado Ishakan. Pero Ishakan, que se había abalanzado, no pudo hacer nada más debido a las cadenas.

Ishakan separó sus labios descontento y apoyó su cara en el cuello de Leah. Olía fuertemente a alcohol. Leah le preguntó, agarrando su cara con cuidado.

"¿Bebiste mucho alcohol?"

"Ha..." Ishakan suspiró profundamente y murmuró. "Los Kurkan me hicieron beber alcohol, como si estuvieran esperando que me emborrachara..." Le dijeron que como anfitrión, no podía rechazar las bebidas alcohólicas ofrecidas por los invitados, así que bebió todo lo que le dieron. Aunque soportó durante algún tiempo, terminó ebrio.

Leah lo examinó cuidadosamente. Su túnica roja, del mismo color que el vestido de Leah, le quedaba bien. Mientras ella lo observaba, Ishakan acercó su cara. "Hagámoslo de nuevo."

Ella se sentó sobre sus muslos y se besaron sin descanso. De repente, ella volvió en sí por el continuo traqueteo de las cadenas.

"Ishakan, espera un momento..." Leah recuperó el aliento mientras tanteaba las cadenas que lo ataba. "¿Estás bien? ¿No te duele?"

No sólo su cuerpo estaba atado, también tenía los ojos vendados. Ella se preguntaba si era necesario hacer esto, no quería que Ishakan sufriera. Pero en ese momento, él se rió suavemente.

Leah se quedó con la boca abierta. Ahora que lo pensaba, seguramente él había permitido esto. Por muy borracho que estuviera, no habrían podido atar de esta manera a Ishahan si no lo hubiera querido.

Ishakan sacudió brevemente su cabeza. Parecía que estaba tratando de mantener la compostura. Preguntó después de lamerse los labios. "¿Te has puesto el vestido rojo?"

"Sí. Es del mismo color que tu túnica."

"Ya veo. Puedo escuchar los cascabeles."

"Los cascabeles... están en las joyas."

"¿Dónde? ¿En las muñecas?"

"En las muñecas y los tobillos."

"Debe verse hermoso."

Leah tocó la tela roja que cubría los ojos de Ishakan.

"Si quitamos esto..."

"Será mejor que no hagas eso." Ishakan negó rotundamente. Pero enseguida continuó hablando con una voz suave. "Yo también te extraño, Leah. Pero quiero que nuestra primera noche de bodas sea segura."

Sus palabras hicieron que se sonrojara. Después de vacilar, Leah simplemente le agarró los hombros. Ishakan dejó escapar un suspiro.

Las nubes se despejaron y la luz de la luna se hizo aún más brillante. Recordó la noche de luna llena que había pasado con él. Los recuerdos de aquella noche estaban llenos de pasión, se sentía avergonzada pensando en ello.

Ishakan parecía más insoportable que aquella vez. Incluso su virilidad estaba firmemente levantada, abultando la tela de su entrepierna.

A Leah le dijeron que no había fumado tabaco durante una semana. Fue para detener temporalmente los efectos del tabaco y mantenerse más fiel a sus instintos.

Además, hoy había luna llena. Como había bebido mucho alcohol, su tolerancia había disminuido drásticamente. Ella sentía que por el bien de Ishakan tenía que hacer algo lo antes posible. Cuando Leah se decidió y agarró el dobladillo de la prenda superior de su vestido, Ishakan le preguntó.

"¿Puedes quitarte la ropa?" Lo dijo como si supiera lo que ella iba a hacer, aunque tenía los ojos vendados.  "¿Por qué no te quitas la prenda superior? Te lameré los sen0s."

Ella soltó las cintas y los pequeños botones que las damas de compañía habían arreglado, haciendo que su prenda superior cayera. Las joyas de su prenda superior sonaron al impactar contra el suelo.

Se sentía nerviosa con el aire rozando su piel. Pudo sentir que sus p3zones se tensaron por el aire ligeramente frío.

Leah, que seguía sentada sobre sus muslos, agarró sus sen0s con las manos. De esta manera, sería un poco más fácil para Ishakan estaba atado. Se sintió avergonzada sosteniendo su suave carne. 

Ishahan, que bajó lentamente su cara, comenzó lamiendo su cuello. Luego, frotó su cara contra su pecho. Sus p3zones se endurecieron de anticipación. Incluso ella podía sentir que se mojaba, aunque aún no la había tocado abajo.

Comenzó a lamer y chupar ruidosamente sus p3zones. También, sus dientes mordían sus p3zones hasta causarle un ligero dolor. 

En el espacio oscuro y silencioso, no se percibía ni un solo sonido del exterior. Sus caricias se escuchaban claramente en este lugar, donde el más mínimo movimiento se escuchaba fuertemente. De repente, Ishakan susurró. "...Ahora la prenda inferior."