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sábado, 29 de mayo de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 177

Capítulo 177. Víspera 


La leve sensación de ansiedad era como una pequeña espina clavada en la punta de sus dedos. Invisible, pero una molestia constante que hacía imposible olvidar su presencia.

A medida que se acercaba el día de la boda, la sombra de la ansiedad situada en un rincón de su corazón se hacía cada vez más grande. Tratando de ignorar la oscura sombra, Leah se mantuvo ocupada con los preparativos de la boda. Aunque, como ella desconocía las costumbres de Kurkan, la mayor parte de los preparativos eran responsabilidad de Ishakan.

En medio del trabajo diario para los preparativos, ella también estudiaba el idioma de Kurkan. Extrañamente el lenguaje Kurkan no tenía vocales, sólo consonantes. Estaba un poco confundida, pero después de esforzarse, comprendió cómo leerlo torpemente.

Mura la elogiaba ocasionalmente, diciendo que el lenguaje Kurkan era difícil de aprender para los extranjeros y que era la primera vez que ella veía a alguien aprenderlo tan rápidamente. Cada vez que eso ocurría Leah solía apretar los labios de vergüenza. Ella no estaba acostumbrada a que la elogiaran cada vez que hacía algo.

Esos días agitados pasaron rápido y finalmente llegó el día de la boda. La boda comenzaba con la ceremonia de las cinco noches juntos y terminaba con la ceremonia de voto.

En la mañana del día de la boda, según la tradición Kurkan, Leah comió pétalos rojos apenas se despertó. Luego lavó su cuerpo en una bañera llena de pétalos rojos.

Después de afeitarse meticulosamente de la cabeza a los pies y de secar su larga cabellera, fue a desayunar. En Estia, si había un evento pasaba hambre desde el día anterior, pero en Kurkan era todo lo contrario.

Las damas de compañía se sentían preocupadas porque no conseguían que Leah comiera todo lo que querían. Cada vez que Leah comía un bocado, Mura la animaba.

"¡Lo estás haciendo bien! ¡Necesitas acumular un poco más de energía antes de la primera noche! ¡Por favor, esfuérzate un poco más!"

Con su apoyo, Leah comió hasta que sintió que su estómago explotaría e insistió en que no podía comer más. Solo entonces, ella comenzó a vestirse. Mientras Mura arreglaba a Leah con las demás damas de compañía, le hablaba sobre algunas cosas.

"A partir de hoy, los invitados disfrutarán de un banquete." Mura añadió que se revolcarían como cerdos consumiendo el vino y la comida ofrecida por Ishakan. "También es importante decir que no verás a los invitados."

Cuando dos Kurkan se casaban, ambos recibían a los invitados. Pero cuando un Continental y un Kurkan se casaban, sólo el Kurkan recibía a los invitados. Un Continental sólo vería a los invitados el último día en la ceremonia de voto.

"Ahh..." Mura, que había estado arreglando a Leah, suspiró abiertamente. Las demás damas de compañía suspiraron, siguiendo su ejemplo. "Realmente estoy preocupada. Seguramente se comportara como una bestia salvaje..." dijo Mura.

Bebiendo una poción nutricional especial hecha por Morga, Leah murmuró. "¿Qué debo hacer...? Quizás debería llamar a un médico..."

Leah, que le había dado una mano a las damas de compañía para que le cortaran las uñas y con la otra agarraba el vaso para beberse la poción de sabor amargo, también tenía una expresión seria. Mura le indicó mientras agarraba el vaso que ahora estaba vacío. 

"Estableceremos medidas de seguridad. Si piensas que es peligroso, huye." Mura se lo repitió varias veces mientras seguía arreglando a Leah con las demás damas de compañía.

Hoy Leah llevaría un vestido rojo. El vestido confeccionado con tela de alta calidad tenía separada la parte superior e inferior, dejando al descubierto elegantemente su vientre. Ella no estaba acostumbrada a tener su vientre al descubierto, así que pasó su mano por la piel descubierta inconscientemente.

También llevaba un fino velo bordeado con oro. Además, joyas en la frente, el cuello, las muñecas y los tobillos.

En las joyas que estaban colocadas en sus muñecas y sus tobillos, colgaban pequeños cascabeles que emitían un tenue sonido al caminar. El sonido de los cascabeles mantenía alejado las malas energías.

Cuando ella finalmente estuvo completamente arreglada, el sol se había ocultado y estaba oscuro afuera. Después de comprobar la luna llena, Mura se marchó con las damas de compañía. Fue para darle tiempo a solas.

Cuando las damas de compañía se marcharon, el lugar quedó en silencio. Leah se miró brevemente en el espejo y luego se dirigió a la ventana. "......"

Desde la distancia se escuchaba la música, las risas fuertes y las voces. Parecía que la víspera de la boda estaba en pleno apogeo.

Leah, que miraba el palacio real, pasó lentamente su mano por el marco de la ventana. Sintió una textura dura y fría.

Se preguntó si el funeral del Rey ya había terminado en Estia. De alguna manera, la fecha del funeral y de la boda coincidían. No fue a propósito. Se sentía extraño.