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viernes, 7 de mayo de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 164

Capítulo 164. Pasado Irreversible


Pero ese no fue el caso. Todos sus esfuerzos seguían latentes aunque ella no pudiera verlos. El camino que había recorrido no fue en vano.

Eso la hizo sentirse más satisfecha que cualquier otra cosa. Leah sonrió suavemente. Los ojos de los Kurkan se agrandaron viéndola sonreír sinceramente.

"Oh..." Todos expresaron su asombro mientras miraban fijamente a Leah. En ese momento, Haban aplaudió y dijo, "¡Vamos, a trabajar!"

Los hechiceros, que recobraron los sentidos gracias a Haban, comenzaron inmediatamente los últimos preparativos. Los trece hechiceros dibujaban intrincados patrones en el suelo mientras discutían entre ellos. Esperando que ellos terminaran, Leah mantuvo una breve conversación con Haban.

"¿Soy tan extraña? Genin me dijo que a veces traen compañeros de otras partes del continente, como en su caso." Haban reflexionó un rato y luego respondió. "Por supuesto, pero... no hay nadie tan blanco como tú. Además, como tu cabello es plateado, hace que sea aún más sorprendente."

"Ya veo."

"También, eres una mujer muy bella." Leah casi asintió con naturalidad, pero se detuvo. Haban sonrió como un niño travieso. "Y no es común tener un compañero de otras partes del continente. El compañero de Genin no sale a menudo, así que estoy seguro de que hay muchos Kurkan que probablemente no conocen su apariencia."

Leah parpadeó. De repente recordó que Genin puso una breve expresión sombría en su rostro mientras hablaba de su compañero. Le hizo una pregunta con prudencia.

"...Por casualidad, ¿Te ha pasado algo?"

"Eso..."

"Si es algo complicado, no hace falta que me lo digas." Ella añadió inmediatamente. Haban apretó sus mejillas con las manos y suspiró antes de hablar. "De todos modos, pronto lo descubrirás, así que te lo diré."
 
***

Había puristas entre los Kurkan. Estos puristas insistían en que los Kurkan no debían mezclarse con sangre del continente y que los Kurkan sólo debían casarse entre ellos para preservar la pureza de su sangre. 

Estaban orgullosos de su densa sangre bestia que correspondía a su verdadera naturaleza, por eso condenaban los matrimonios con individuos de otras partes del continente.

El anterior Rey también era purista. Debido a su gran poder procedente de su sangre densa, desde su nacimiento se le consideró como el próximo Rey, y tan pronto como se llevó a cabo su ceremonia de mayoría de edad, ascendió al trono mediante una lucha por el orden jerárquico. Y desde el momento en que obtuvo el trono, comenzó la tragedia.

Este Rey despreciaba a los Kurkan mestizos de sangre ligera y discriminaba abiertamente a sus compañeros traídos de otras partes del continente. Aunque al principio sólo habían actos de desprecio, a medida que su reinado se consolidaba, las cosas se volvieron más severas.

Los puristas que apoyaban al anterior Rey andaban con arrogancia por el desierto, y los Kurkan que tenían compañeros del continente, comenzaron a preocuparse de que sus compañeros resultaran heridos.

Genin y Haban, que eran escoltas en ese momento, sintieron una fuerte aversión por el cambio gradual en el comportamiento del Rey. Su disgusto llegó a su punto máximo cuando se enteraron de que el Rey vendía jóvenes Kurkan a Byun Gyeongbaek y a traficantes de esclavos. 

Vendía jóvenes Kurkan mestizos por mucho dinero. Y no sólo lo hizo una o dos veces, sino constantemente.

Genin y Haban protestaron ferozmente, pero las protestas de sólo dos Kurkan no tuvieron ningún efecto. El anterior Rey se dedicó a la tiranía apoyado por los puristas que lo seguían

El temor del Genin, que había traído un compañero del continente, aumentaba cada día. Finalmente, Genin decidió abandonar el desierto donde había vivido toda su vida. Cansado de un palacio real lleno de puristas, Haban decidió unirse a Genin.

Sin embargo, los atraparon antes de que pudieran salir del desierto y tuvieron que pagar un gran precio. Fue un día que quedó grabado en la mente de Genin para siempre.

¡Por favor... no, por favor...!

Ese día, Genin inclinó su cabeza ante el individuo que tanto odiaba. Suplicó, golpeando su frente contra el suelo.

Por favor, castígame a mí, por favor, Rey, ten piedad...

Pero la naturaleza cruel del anterior Rey no conocía el perdón. Así que le mostró a Genin las consecuencias de su traición.

No... no...

Genin se quedó mirando todo. De sus ojos enrojecidos brotaron lágrimas de sangre al romperse los vasos sanguíneos.

Cada vez que se acordaba de aquel día, Genin se quedaba en blanco durante un rato. Reflexionó sobre el pasado irreversible lamentándose.

"He llegado."

Dijo Genin en voz alta mientras abría la puerta. Un hombre en el jardín de flores la saludó con voz alegre y se acercó conduciendo su silla de ruedas. Genin, apartó la mirada avergonzada y le extendió un ramo de flores. Los ojos del hombre se agrandaron.

"Las recogí de camino aquí."

"¡Genin...!" Era un ramo de flores de peonías de color rosa. El hombre tomó el ramo sorprendido. "No ha pasado mucho tiempo desde que me entregaste un ramo de flores, de nuevo..."

"Las peonías son hermosas. También es una de las flores favoritas de Leah."

"Ya veo."

Sonrió suavemente y olió las flores, luego extendió un brazo hacia Genin. Ella levantó al hombre ágilmente. 

La manta que le cubría los muslos cayó al suelo. Sus pantalones holgados quedaron colgando.

El hombre no tenía piernas.