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martes, 27 de abril de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 160

Capítulo 160. Matrimonio Kurkan (2)


Leah también se puso seria cuando escuchó que tendrían que pasar cinco noches juntos. Frunciendo el ceño, Genin dijo.

"¿Recuerdas el otro día de luna llena? Será más difícil que entonces."

"¿Más difícil que entonces...?"

"Sí."

'Oh, Dios mío'. Leah se sorprendió tanto que dejó caer el tenedor que sostenía. Genin, que le estaba explicando a Leah, añadió rápidamente algo que no quería decir.

"Por supuesto, todo esto lo digo suponiendo que te conviertas en su compañera..."

"Quiero serlo."

Genin tragó saliva sorprendida. Leah continuó hablando en voz baja.

"Quiero convertirme en su compañera. Quiero ser la Reina de los Kurkans..."

Sus palabras se desvanecieron al final. Genin intervino rápidamente, como si supiera lo que Leah estaba pensando.

"Todos estarán encantados." Los ojos de Genin brillaban. "Por favor, díselo tú misma a Ishakan más tarde."
 
***
 
Después de desayunar, Leah se limitó a escuchar la agenda de hoy.

Debía almorzar con Ishakan. También, debía reunirse con Morga y otros hechiceros de Kurkan después. Genin le dijo que no hiciera nada más aparte de eso, que simplemente deambulara.

Pero Leah no tenía intención de hacer eso. Para establecerse en este lugar, necesitaba aprender el idioma y la cultura. Así que le dijo a Genin que quería aprender Kurkan. Genin le prometió que mañana vendría un profesor que le enseñaría Kurkan.

Después hicieron una breve pausa, ella se fue a lavar y se cambió de ropa con la ayuda del Genin. Aunque con torpeza, Genin pudo arreglar a Leah.

Leah acarició la falda de su vestido. A diferencia de Estia, que utiliza principalmente telas de colores suaves, el vestido de estilo Kurkan utilizaba muchas telas de vívidos colores primarios. Genin se disculpó mientras le ponía una joya en el cabello.

"Lo siento. Se ha vuelto feroz la competencia para ocupar la posición de damas de compañía que le sirven..." Pero eso llevaría tiempo, así que Genin afirmó que la ayudaría aunque no fuera suficiente.

Cuando le dijo que sólo las damas de compañía más fuerte podían servirle, Leah se rió levemente. Luego preguntó, arreglando disimuladamente los accesorios que Genin le había puesto torcidamente.

"¿Hay algún lugar donde podamos recoger flores?"

Ahora que lo pensaba, él siempre le había propuesto matrimonio. Ella nunca le había dado una respuesta adecuada a Ishakan, pero esta vez se lo diría directamente, como le había sugerido Genin.

Para Leah siempre ha sido difícil expresar sus verdaderos sentimientos. Pero como Ishakan se esforzaba mucho por ella, Leah quería cambiar. Decidió salir de la habitación con Genin, para pasear y recoger unas flores.

"......"

De repente, Genin escondió ágilmente a Leah detrás de ella. Curiosa por su comportamiento, Leah asomó levemente la cabeza y se estremeció.

Varios pares de ojos brillaban en la esquina del largo pasillo. Cuando hicieron contacto visual con Leah, desaparecieron rápidamente.

Mientras se dirigían al jardín continuó haciendo contacto visual con algunos Kurkan. Incluso hubo un Kurkan que estaba colgado en el techo y huyó después de haber sido descubierto por Genin.

No entendía por qué todos seguían escabulléndose y mirando a escondidas. Leah pensó que tal vez Ishakan había dicho algo más, mientras caminaba lentamente con Genin.

Fue muy interesante poder observar el palacio real, puesto que el primer día que llegó no pudo hacerlo bien. El clima fresco también influyó. Había escuchado que el desierto del oeste era caluroso, pero el palacio real se sentía fresco, probablemente porque estaba lleno de vegetación.

"Si ves una flor que te guste, siéntete libre de agarrarla."

Dijo Genin, mientras agarraba a los Kurkan que se escondían entre los arbustos y los arrojaba lejos. Leah miró alrededor del jardín conteniendo la risa.

Ella se preguntaba cómo podía haber vegetación en este lugar, si afuera era un estéril desierto lleno de arena. Entre las desconocidas plantas exóticas, a veces veía una flor que conocía.

Leah se detuvo frente a unas peonías de color rosa que no habían florecido completamente. Después de mucha deliberación, finalmente sacó la peonía que le parecía más bonita.

"Leah."

De repente, alguien la abrazó con fuerza desde atrás. Sobresalta, ella giró la cabeza hacia atrás, sosteniendo la peonía en su mano.

Ishakan sonreía. Tenía la intención de irlo a visitar a la oficina, ella no esperaba que saliera a buscarla. Genin había desaparecido sin darse cuenta.

"¿Te gustan las peonías? Tendré que decirles que planten más."

Los labios de Leah temblaban mientras manipulaba la peonía. Aunque había decidido decírselo, ahora le daba vergüenza. Ishakan apoyó la barbilla sobre la cabeza de Leah y dijo. 

"Todavía faltan cuatro besos hoy..."

"Antes de eso, tengo algo que decirte, Ishakan."

Leah se dio la vuelta seriamente. Luego, le ofreció la peonía a Ishakan, que parecía un poco sorprendido. Debido a sus manos temblorosas, la peonía se agitaba. Leah le dijo con la cara enrojecida.

"Tómame como tu prometida."