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domingo, 25 de abril de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 158

Capítulo 158. Cinco Besos


Ella durmió profundamente, no tuvo ninguna pesadilla. Leah se despertó sintiéndose renovada, pero cuando abrió los ojos, se sobresaltó un poco. 

Aunque en parte se debía al entorno poco familiar, también se debía a las extremidades que envolvían su cuerpo. El hombre que abrazaba a Leah por detrás estaba dormido.

"......"

Leah abrió los labios, pero pronto los cerró en silencio. Sólo parpadeó sin saber que hacer hasta que decidió mover sus extremidades con cuidado.

Mientras la abrazaba cálidamente, la suave respiración a sus espaldas le hacía cosquillas en el oído. A pesar de que solo llevaba un fino camisón y no estaba bien cubierta por la manta, no sentía nada de frío.

Leah se mordió el labio inferior suavemente y comenzó a moverse con cautela. Puso la mano en el brazo del hombre que le rodeaba la cintura. Las manos parecían extremadamente blancas en contraste con la piel bronceada. Justo cuando estaba a punto de apartarlo suavemente.

"¡......!"

Las manos que habían estado sujetando su cintura y su vientre subieron, agarrando sus sen0s. Mientras Leah emitía un breve sonido de asombro, le frotó los sen0s y le besó la parte trasera del cuello. Escuchó una voz grave.

"¿Ya te has despertado?"

Cuando se dio la vuelta, vio a Ishakan mirándola con los ojos entrecerrados. Sus ojos contenían una pizca de travesura.

"¿Cuánto... tiempo he estado durmiendo?"

"Un poco más de un día."

Afortunadamente, esta vez no había dormido durante varios días. Leah asintió lentamente. Los ojos dorados seguían mirando fijamente a Leah, que aún estaba un poco adormecida.

Ishakan se lamió lentamente los labios con la lengua. Su mirada se dirigió hacia sus sen0s, que había frotado hace un momento. Leah miró los p3zones que sobresalían debido al fino camisón y se cubrió lo sen0s con las manos.

Ishakan frunció el ceño descontento y se levantó. Siguiendo su ejemplo, Leah se sentó en la cama.

Extendió el brazo, agarró la jarra y bebió un poco de agua. Luego, se la ofreció a Leah.

Leah se llevó la jarra a la boca imitando. Estaba haciendo algo inconcebible y contrario a la etiqueta de Estia. Pero no importaba porque estaba en Kurkan.

Un chorro de agua entró en su boca. El agua pasando por su garganta seca se sintió muy refrescante. Después de que ella se bebiera el agua, Ishakan la besó y la abrazó inmediatamente. Ishakan mordió el labio de Leah y susurró..

"A partir de hoy, tenemos que besarnos cinco veces al día."

"¿Cinco veces...?"

"Es obligatorio, Leah."

Ishakan dijo suavemente. Leah, que estaba un poco aturdida porque seguía un poco adormecida, asintió inconscientemente. 

"Parece que mis fluidos corporales ayudan con tus hechizos."

"¿......?"

"Pero no puedes hacerlo todos los días, ¿Verdad? Por eso tenemos que besarnos."

Dijo Ishakan, pasando suavemente sus dedos por los labios de Leah.

"Por supuesto, si te parece bien, puedo hacerlo todos los días para ayudarte."

No estaría bien. Todavía estaba adolorida. Si tenían r3laciones s3xuales todas las noches, podría morir de verdad. Miró con una sonrisa a Leah, que puso una expresión de desacuerdo. En ese momento, alguien tocó la puerta cortésmente.

"Maestro Ishakan. Es urgente."
 
La voz que provenía del exterior hizo que Ishakan frunciera el ceño. Chasqueó la lengua antes de levantarse de la cama.

"No podré desayunar contigo. Te enviaré comida con Genin, debes de comer. Si quieres podemos almorzar juntos más tarde."

Ishakan se puso una túnica, luego besó la frente, la nariz y los labios de Leah, mientras ella seguía sentada en la cama.

"Quisiera quedarme contigo."

Los ojos de Leah se agrandaron. Ishakan sonrió.

"Pero  no se puede evitar."

Dijo, sujetando las mejillas de Leah con ambas manos.

"Estoy ocupado preparando un regalo que quiero darte."