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domingo, 18 de abril de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 152

Capítulo 152. Atada (6)


Leah apretó los dedos de los pies y trató de contenerse. Pero como su virilidad seguía pen3trándola hasta lo más profundo de su interior, ella no podía hacerlo. Sus movimientos rozaban su cl!toris hinchado.

No pudo más. Ella perdió la fuerza en la parte inferior de su cuerpo. Leah giró la cabeza hacia un lado, llorando. Pero una mano fuerte le agarró la barbilla. Al final, ella tuvo que mirar a Ishakan a la cara.

"¡Ah, ah... ahh!"

Su cuerpo tembló con tanta intensidad que sus sen0s se agitaron violentamente. Un chorro de fluido estalló, golpeando el vientre bronceado y escurriéndose hacia abajo. Con una sensación de debilidad extendiéndose por todo su cuerpo, Leah ni siquiera podía gemir.

Los p3zones de color rosa oscuro temblaban ligeramente junto con el balanceo de sus sen0s. Ella no tuvo tiempo para descansar, los temblores se prolongaron sin descanso. Fue porque Ishakan no detuvo el movimiento de su cintura.

La pen3traba ferozmente. Observaba atentamente las expresiones en el rostro Leah, mientras ella estaba siendo invadida un placer desmesurado. Bajo la mirada de sus ojos dorados, Leah gimió con la vista borrosa.

"¡Ah, mm, ah, ah...!"

Cada vez que él introducía con fuerza su virilidad en su interior, su visión parpadeaba. Ishakan ignoró eso y siguió pen3trándola. Incluso después de venirse, débiles chorros de fluido siguieron saliendo, empapando la parte inferior de sus cuerpos.

Sólo se detuvo hasta que no salió nada más. Ishakan fue a besarla, pero Leah giró la cabeza hacia un lado. Sollozó tristemente sin fuerzas.

Había vuelto a expulsar ese extraño fluido. No parecía orina, pero no podía acostumbrarse a ello. Ella no podía soportar la vergüenza. Pero a diferencia de Leah, Ishakan sonreía.

"Qué sexy. Qué bonita." 

Aunque ella lo miraba con resentimiento, sonriendo dijo algo que ella no pudo entender.

"No entiendo porque quiero atormentarte repetidamente. Me temo que me harás desarrollar un extraño pasatiempo..."

Ishakan inmediatamente giró el cuerpo de Leah. Le besó la parte trasera del cuello y sus manos apretaron con fuerza sus sen0s.

Frotó suavemente sus p3zones y volvió a introducir su virilidad desde atrás. Leah, que tenía la cara enterrada en la almohada, levantó la cara y las caderas al mismo tiempo, dejando escapar un breve gemido.

Ella no creía que pudiera mover un solo dedo, pero su cuerpo se movió por reflejo. Ishakan chupó su cuello intensamente, dejando varias marcas rojas.

Presionó su cuerpo contra el de Leah, moviendo la cintura mientras frotaba sus sen0s. Entonces, ella escuchó un susurro seductor. "Dime que se siente bien, Leah..."

Ya no tenía energías para ocultar nada. Desde hace tiempo, ella había perdido el razonamiento necesario para filtrar las palabras debido al intenso placer. Leah expresó con sinceridad cómo se sentía.

"Oh, genial, ah, ahhh..."

Entonces, como si la recompensara, Ishakan empujó su virilidad hasta lo más profundo de Leah. Ella se estremeció.

"Mm, demasiado bueno, Ishakan..."

"... Mi nombre, dilo más."

"Ahh, Ishakan, Ishakan, Ishakan... ah, me gusta... mucho..."

Levantó las caderas y dijo su nombre varias veces. Sentía un placer inconmensurable cada vez que pronunciaba su nombre. Nuevamente ella sintió que un chorro de fluido estallaba. Pero ya no le importaba.

"Mm, Leah..."

La punta de su nariz le rozaba el cuello y sus duros dientes la mordían. Incluso el dolor se convirtió en placer. Leah gimió. Ishakan susurró a Leah, que gimió sumida en sus instintos.

"Me aseguraré de que nada te haga sufrir, Leah..."

Ishakan soltó un gemido bajo y feroz. Sus grandes manos sujetaron las caderas de Leah, presionando su cuerpo hacia abajo. Los músculos de sus muslos se tensaron.

Sus duros dientes mordieron la nuca de Leah. En el momento en que brillaron intensamente sus ojos dorados, vertió un líquido caliente en su interior. Los ojos de Leah se agrandaron bastante. Como él si estuviera marcando su territorio, todo frente a ella estaba manchado de líquido blanco.

"¡Ahg, argg...!"

Un gemido tan fuerte salió de su boca que incluso ella misma se sorprendió. Todo el cuerpo de Leah temblaba en un cl!max eufórico. Ishakan abrazó a dicha Leah. Su visión se oscureció rápidamente.

Leah perdió el conocimiento. Un último pensamiento pasó por su mente antes de caer en la oscuridad total.

Ya no le tengo miedo a nada.