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miércoles, 14 de abril de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 149

Capítulo 149. Átame (3)


No se dio cuenta de cuándo sucedió. Su virilidad se había vuelto rígida. La forma en que su virilidad sobresalía entre sus delgados muslos resultaba intimidante. La punta del gl4nde se deslizaba fácilmente debido al líquido preseminal que manchaba su piel blanca.

Gracias a Ishakan, había tenido relaciones sexuales de las formas más extrañas. Pero los muslos...

De alguna manera, le parecía increíble que se le ocurriera esta idea. Le dijo a Leah, que estaba boquiabierta de asombro.

"Si hago esto primero, no será tan difícil para ti."

Aunque estaba diciendo la verdad, por alguna razón ella sentía que había sido engañada. De repente, los ojos de Leah se agrandaron al sentir algo caliente tocando su zona íntima. Como no tenía casi vello en su zona íntima, podía sentir plenamente sus genitales.

En el momento en que sintió un cosquilleo abajo, comenzó a humedecerse rápidamente de forma vergonzosa. Sus movimientos ligeramente espasmódicos se suavizaron. Su gruesa y caliente virilidad se frotaba a lo largo de su zona íntima. Debido al fuerte roce, incluso podía sentir cada una de las venas que sobresalían de su virilidad.

Sus muslos temblaban solos. Un sonido húmedo se producía desde abajo, mientras ella jadeaba y su interior se contraía. Quiso aferrarse por impulso a la sabana, pero no pudo moverse porque tenía las manos atadas.

Nuevamente, volvió a introducir su virilidad entre sus muslos. Cada vez que su virilidad entraba y salía entre sus muslos enrojecidos por el roce, su cuerpo se balanceaba de arriba abajo, haciendo que sus sen0s se sacudieran bruscamente. Leah trató de cubrirse los sen0s con los brazos de alguna manera.

Ishakan tiró de la cadena inmediatamente. Con un sonido metálico, sus manos se elevaron.

"Tienes que hacerme venir rápido, Leah."

Ishakan le sujetó las pantorrillas con una mano y le agarró un sen0 con la otra. Miró lascivamente el p3zón que sobresalía entre sus dedos. Su mirada indicaba claramente que quería chuparlo.

Ishakan era el culpable de que ella siguiera sintiéndose avergonzada, aunque ya se había desnudado innumerables veces. Cada vez que la miraba de esa manera, Leah se sentía la mujer más lujuriosa y sensual del mundo.

La vergüenza y la excitación se mezclaron. Su honesto cuerpo se estremeció. Ishakan, que observaba atentamente los cambios de Leah, apretó su cl!toris con su gl4nde. Sonrió perversamente mientras frotaba suavemente el hinchado cl!toris.

"Tú también estás muy 3xcitada."

No se podía comparar con su rígida virilidad. Sin embargo, Ishakan la acusó descaradamente de estar de la misma manera.

Sin embargo, los conocimientos que poseía Leah eran insuficientes para refutarlos. Todo lo que pudo hacer fue responder con la cara enrojecida.

"Supongo que es porque me gusta..."

Aunque no dijo mucho, parecía que esas palabras influyeron bastante. La virilidad de Ishakan se hizo aún más firme y se retorció como si estuviera a punto de venirse. Apretó los dientes y dijo.

"La próxima vez tendré que ponerte una mordaza en la boca. Si no..."

Levantó sus caderas sin terminar la frase. El cuerpo de Leah estaba casi doblado por la mitad. Su virilidad frotaba todo su zona íntima. Leah se llenó de placer debido a la sensación ardiente ocasionada por el intenso frotamiento. Fue Leah quien alcanzó el cl!max primero.

"¡Ahhh...!"

Dejó escapar un grito. Mientras ella se estremecía, Ishakan retiró bruscamente su virilidad. Luego, tiró del cuerpo de Leah hacia abajo. Su virilidad, que tenía las venas tan tensas como si estuvieran a punto de estallar, fue puesta sobre sus labios.

"Mmm, abre la boca..."

En cuanto abrió los labios, algo duro entró en su boca. Con la sensación de que estaba hinchándose, un líquido caliente salió a borbotones. Leah tenía la boca llena de semen.