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martes, 30 de marzo de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 138

Capítulo 138. Yo No Podría Odiarte


"Dime lo que no sé."

Entonces, le hizo una pregunta a Leah, que ella no podía responder fácilmente.

"¿Qué te convertiste en una marioneta bajo los hechizos de la Reina?"

"¡......!"

Leah se puso rígida, olvidándose de respirar. Movió sus labios tardíamente.

"Oh, cómo..."

Pero antes de que pudiera formular adecuadamente su pregunta, Ishakan continuó hablando.

"¿Me has dicho cosas crueles deliberadamente? ¿O tenías la intención de suicidarte, incluso pensando en pasar tu primera noche con alguien tan repugnante como Byun Gyeongbaek?"

Acercó lentamente su rostro al de Leah. Susurró con un tono de advertencia.

"Qué no sé, Leah."

"......"

Fue un momento en el que se revelaron todos los secretos que ella había intentado ocultar. Leah no pudo decir nada en presencia del hombre que apenas contenía su ira.

Recordó la conversación que había tenido con Ishakan en su última noche en el palacio. Incluso entonces, Ishakan se había enfadado. De repente, surgió una emoción en su interior. Su cuerpo reaccionó antes de que pudiera identificar esta emoción.

Las lágrimas comenzaron a concentrarse en el borde de sus ojos. Leah soltó un leve sollozo. Las lágrimas fluyeron como un manantial. Sus mejillas blancas se empaparon. Entonces, el rígido Ishakan, dijo con una inusual voz avergonzada. 

"No, no estoy enfadado contigo..."

Sin embargo, las lágrimas no cesaron. En lugar de seguir hablando, Ishakan abrazó con cuidado a Leah. Desde ese momento, ella no pudo contenerse más. Leah comenzó a llorar en voz alta.

Ella quería hacerlo bien. Quería ser una princesa perfecta. Pero había fracasado en el último deber que debía cumplir, a pesar de su plan bien elaborado. Daba por hecho, que había elegido la muerte con tranquilidad y sin miedo.

"La Reina..."

Pero eso no era lo que realmente quería. El fuerte caparazón se hizo pedazos.

"Dijo, que yo, yo te estrangularía, y que, que te apuñalaría en el corazón, con un cuchillo… Que voy a matarte..." Leah siguió hablando con dificultad, mientras intentaba contener sus sollozos. "Yo, yo no quiero que.... no quería que me odiaras..."

Las lágrimas no tenían fin, como si estuviera dejando salir la angustia que había acumulado hasta ahora. Mirando a Leah, que lloraba tanto que se puso roja, los labios de Isakan temblaron ligeramente como si quisiera decir algo. Sin embargo, desistió y se limitó a abrazarla con más fuerza.

Leah se aferró más a Ishakan. Le contó todos los secretos que mantuvo escondidos. "Esa, esa mujer, las damas de compañía del Palacio de la Princesa, también las convirtió en marionetas..." Completamente destruida, incluso dejó salir sus sentimientos más profundos. "Tengo mucho miedo, Ishakan..."

Su cuerpo temblaba por las intensas emociones. Mientras Leah empapaba su pecho con lágrimas, Ishakan la abrazaba en silencio y acariciaba su espalda. Solo después de que Leah finalmente se calmara un poco, habló con una voz suave.

"Escucha, Leah."

Leah levantó la vista de forma vacilante. Ahora sus ojos sólo parecían un poco tristes. Era una emoción que no encajaba con un hombre que no tenía nada que lamentar en este mundo. Acercó sus labios lentamente alrededor de los ojos de Leah.

"Puedes estrangularme y apuñalarme en el corazón." Leah se mordió el labio inferior con fuerza. Ishakan la besó suavemente una y otra vez, como si quisiera limpiar sus lágrimas. "No voy a morir por eso, así que no me importa. Y..." Después de un profundo suspiro, besó suavemente el puente de la nariz de Leah y susurró. "Yo no podría odiarte."