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sábado, 27 de marzo de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 136

Capítulo 136. Emboscada


Le dio la poción de la que acababa de verter una gota en el brasero. Como la Princesa no estaba en condiciones de poder tragar por sí misma, Ishakan bebió la poción y la besó. Mientras introducía el líquido poco a poco en su boca, su cuerpo inerte se contrajo un poco. Después de terminar, le abrió los labios para asegurarse de que ella se lo había tragado.

Sin dudarlo, Ishakan se mordió el dedo. Su piel se rompió y la sangre brotó. Introdujo su dedo sangrante en la boca pequeña de la Princesa. Le frotó la sangre en la lengua, induciendo que la tragara.

"¡......!"

Los ojos semicerrados de la Princesa se agrandaron. Morga avivó el brasero, haciendo que el humo se volviera más intenso.

La Princesa sacudió la cabeza para intentar sacar el dedo de su boca. También mordió su dedo con fuerza, pero Ishakan no cedió, en cambio lo introdujo más profundo. Fue en el momento en que las lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos.

"¡¡Ahhh!!"

Soltó un grito desgarrador en medio de la noche. Su pequeño cuerpo se estremeció como si estuviera convulsionando. Ishakhan sostuvo a la Princesa con fuerza. La Princesa se retorcía frenéticamente debido al dolor insoportable, mientras mordía y rasguñaba a Ishakan.

"¡Duele, duele, duele demasiado...!"

Gritó desesperadamente. Llorando suplicó.

"Ahh, mátame, solo mátame..."

Sin embargo, las manos que sujetaban su cuerpo se mantenían firmes. Ishakan le metió sus dedos en la boca para evitar que se mordiera la lengua.

"No, Leah." Sentía dolor, aunque no físicamente. Los mordiscos y rasguños de la Princesa eran como cosquillas para Ishakan. "Te dejaré hacer lo que quieras, pero no eso."

Ishakan intentó calmar un poco a la Princesa consintiéndola aún más. Frotó su cara contra la mejilla empapada de lágrimas de la Princesa y susurró. "No digas esas cosas..."

Con una mirada frágil, Ishakan sostenía a la Princesa en sus brazos y le siguió susurrando cosas. Morga que lo miraba con ojos temblorosos, bajó la cabeza.

"......"

Morga sabía que no se trataba de algo superficial, pero sus sentimientos eran mucho más intensos de lo que había imaginado. Entre los Kurkan, se decía que la tribu de los lobos entregaba todo su corazón cuando elegían una pareja. Sin embargo, no esperaba que Ishakan, actuara de esta manera.

Morga pensó. Que el Rey de los Kurkan, que nunca ha sido derrotado… podría estar experimentado una sensación similar debido a la Princesa.

***

Haban, que se había subido a la copa de un árbol, miraba a lo lejos. Podía observar a un grupo cabalgando mientras levantaban una nube de polvo. Entrecerrando los ojos para mirar con atención, Haban le habló a Genin, que estaba sentada debajo de él.

"Genin, ¿Recuerdas la primera vez que conociste a Ishakan?"

"Por supuesto que me acuerdo."

Haban de la tribu de los gatos, y Genin de la tribu de los lobos, habían sido seleccionados como escoltas por el anterior Rey. Como trabajaban al lado del anterior Rey, tenían que observar las malas acciones que cometía. Finalmente, no pudieron soportarlo y huyeron, pero pronto fueron capturados y encarcelados. Cuando tenían que elegir entre la pena muerte o la lealtad, Ishakan apareció.

"Nunca había visto un ser tan poderoso y hermoso."

"También peligroso."

Genin asintió ante las palabras de Haban. Aunque a menudo fumaba tabaco para reprimirlo, tenía un desenfrenado impulso salvaje que no podía ocultar.

"Pero es diferente cuando está con la Princesa."

Cuando estaba con Leah, Ishakan permanecía tranquilo, como si estuviera en el lugar más pacifico.

"Creo que la Princesa es la compañera perfecta."

Haban curvó los labios mientras miraba al grupo que cabalgaba acercándose cada vez más. Frente a cientos de caballeros, no mostró ningún indicio de temor. A pesar de la evidente desventaja numérica, sus ojos brillaban. La lucha y la matanza eran esenciales para los Kurkan.

"El Príncipe Heredero va a la cabeza."

Genin dijo, observando atentamente al grupo que cabalgaba.

"Ese tipo ha atormentado mucho a la Princesa. No podemos dejar que se la lleven."

Escuchando las palabras de Genin, Haban enfocó su mirada en el Príncipe, que estaba a la cabeza. Mientras lo veía cabalgando frenéticamente, Haban sonrió retorcidamente. 

"Deberíamos tratarla como es debido. Ahora es nuestra."

"Tienes razón."

Al confirmar que estaba a su alcance, Genin levantó su arco y respondió.

"Ya no es la Princesa de Estia."

Ella haló lentamente la cuerda del arco. Los músculos de sus brazos se hincharon. Genin apuntó a su objetivo y soltó la cuerda de su arco en el momento preciso. Mientras la flecha se alejaba, dijo con un rostro inexpresivo.

"Ella será la Reina de los Kurkan."