Reciente

martes, 2 de marzo de 2021

La Emperatriz Se Volvió A Casar - Capítulo 276

Capítulo 276. Pensar Un Paso Por Delante (1)



El Duque Elgy dijo decididamente mientras sonreía,

"Suena como si dijeras esas palabras por impulso, como disculpa."

Sin embargo, no era tan frío como antes.

Rashta se dio cuenta de eso y miró al duque llena de esperanza.

"Me parece que Rashta está confundiendo sus sentimientos ahora mismo porque su relación con Su Majestad el Emperador no es buena. ¿O está fingiendo que está confundida a propósito?"

"Es en serio. Realmente es en serio. Sólo pensar que el Duque Elgy se va es tan doloroso, ¿cómo podría esto no ser amor?"

Rashta habló apresuradamente y abrazó al Duque Elgy por la espalda.

"Por favor, sé mi amante, Duque."

El Duque Elgy tenía una expresión de sorpresa en su rostro. De hecho, realmente estaba sorprendido.

¿Amante?

No era extraño que un miembro de la familia real de otro país se convirtiera en amante de la emperatriz o del emperador.

Sin embargo, este caso era un poco diferente.

"Yo también tengo sentimientos hacia Rashta, así que convertirme en su amante no es el problema."

"¿Entonces qué?"

"Rashta no tiene poder como emperatriz, ni fuerzas. Desafortunadamente... ahora es una emperatriz sólo de nombre."

"¡!"

"No seré siempre una emperatriz sólo de nombre. Puedo prometerlo."

"Eso está fuera del alcance de Rashta."

El orgullo de Rashta fue herido.

Cuando el Duque, que siempre había dicho palabras esperanzadoras, dijo esto, no quería oírlo aunque fuera verdad.

Pero el Duque Elgy finalmente retiró su mano del pomo de la puerta y se dio la vuelta, por lo que dejó de pensar en eso y lo miró ansiosa.

"Pero si al firmar el contrato de amante, Rashta me da un regalo de gran valor, las personas podrían reírse menos."

"¿Un regalo?"

Rashta se apresuró a preguntar, recordando la enorme cantidad de joyas y vestidos que recibió de Sovieshu tras firmar el contrato de concubina.

"¿Qué quieres? ¿Dinero? ¿Joyas?"

"De eso tengo mucho. Tanto que nunca terminaría de contar."

"Entonces..."

El Duque Elgy fingió reflexionar y exclamó, "¡Ah! Un territorio. Dame un terreno cercano a la costa."

Rashta se sorprendió. ¿Quería un territorio?

"Como sabes, mi país es marítimo, así que es conveniente cerca de la costa."

"Huh, pero Rashta no tiene ese poder..."

"Si no es así, no puedes tenerme a mí, un miembro de la familia real de otro país como amante." 

El Duque Elgy dijo con firmeza, y miró a Rashta con gran pesar.

Su mirada era profunda y amistosa, como si lamentara que no pudieran compartir juntos el futuro.

"Es mejor no ir más lejos por el bien de ambos."

"¡Encontraré una manera!"

Rashta se aferró apresuradamente al Duque Elgy y gritó.

"¡Rashta encontrará una manera!"

* * *

"Se está hablando mucho de que la emperatriz retuvo al Duque Elgy cuando estaba a punto de irse."

El Marqués Karl informó con un rostro sombrío.

La expresión de Sovieshu vaciló por un momento.

"¿Los pillaron abiertamente?" 

"Se dice que mientras el Duque Elgy cargaba su equipaje, Rashta se acercó corriendo a toda prisa. Después de eso, los dos entraron en su habitación y mantuvieron una larga conversación. Al final el Duque Elgy volvió a desempacar sus pertenencias."

El Marqués Karl estaba muy preocupado.

La gente pensaba que la emperatriz de pobre origen estaba manchando la imagen de la familia imperial. 

Hubieron muchas emperatrices que tuvieron amantes, pero ninguna andaba jugando a los enamorados.

Los más malintencionados se burlaban, diciendo que no sabían si Rashta entró en la habitación con el Duque Elgy y lo retuvo con su boca o con su cuerpo.

Por supuesto, los que decían eso pertenecían a la clase de persona que los demás veían mal por sus rudas palabras, pero inevitablemente había un punto en el que cuanto peor era el rumor, más atractivo era escucharlo.

"Parece que cuanto más pura es una persona, más rápido se oscurece."

Sovieshu se lamentó.

Aunque tenía un lado astuto y en ocasiones mostraba un comportamiento fuera del sentido común, Sovieshu pensaba que Rashta era verdaderamente pura.

Rodeada de personas calculadoras, Rashta parecía una flor silvestre que soportaba en solitario el fuerte viento.

Creía que la pureza de Rashta merecía ser protegida.

Todas las personas se ven influenciadas por su entorno, así que sabía que Rashta algún día cambiaría.

Pero no esperaba que fuera tan rápido...

"Su Majestad, ¿no deberíamos detener a la emperatriz? Me temo que si continúa así, la Familia Imperial se convertirá en un hazmerreír."

"El hazmerreír comenzó desde que se presentó a la boda con ese vestido que parecía cubierto de algas y no la detuvimos."

Sovieshu murmuró con frialdad, y negó con la cabeza.

"Dejémosla por el momento. El bebé en su vientre es lo más importante ahora. ¿Tienes algo más que informar? ¿No?"

"No se trata del Imperio Oriental pero..."

"¿?"

Cuando el Marqués Karl vaciló, Sovieshu frunció el ceño, preguntándose qué pasaba.

Sin embargo, rápidamente se dio cuenta de qué quería hablar el Marqués Karl. Estaba tratando de hablar del Imperio Occidental.