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miércoles, 3 de febrero de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 108

Capítulo 108. Un Accidente (2)


En ese momento, los escuderos blandieron sus espadas y lanzas al mismo tiempo. Ishakan extendió su mano hacia un lado. Genin le entregó una jabalina.

Apenas agarró la jabalina, movió su brazo hacia atrás sin dudarlo. Sus músculos se expandieron, haciendo que su ropa se tensara. Estrechó sus ojos, sus pupilas doradas brillaban.

Su caja torácica se hinchó y luego contuvo su respiración por un momento. La sólida jabalina, hecha de árbol de fresno, salió disparada como una flecha y penetró en el plexo solar del jabalí.

La jabalina atravesó la piel y la carne dura del animal, saliendo por el otro lado. El jabalí, que se precipitaba ferozmente, rodó por el suelo. Fue una muerte instantánea.

"......"

Todas las personas presentes en el terreno de caza se quedaron mirando al jabalí, atónitos por lo que había sucedido. Aunque la jabalina estuviera hecha para cazar, eso no bastaba para atrapar atrapar a un jabalí. Normalmente, varias personas debían unir sus fuerzas y atacar con la ayuda de perros de caza. Sin embargo, Ishakan lo había atrapado fácilmente por su cuenta.

Además, lo había penetrado completamente. Eso sería absolutamente imposible con la fuerza de un humano. Entre la multitud atónita, los Kurkans parecían extremadamente tranquilos. Ellos no pudieron evitar asustarse ante su actitud, que parecía muy natural.

Más tarde, los escuderos se acercaron al jabalí para llevarse el cadáver. Ishakan, que observaba cómo arrastraban al jabalí, mientras dejaba manchas de sangre a su paso, abrió la boca. 

"Si no hubiera sido por la flecha, no lo habría atrapado."

Ishakan miró a Blain. Sus ojos se curvaron levemente.

"Consideren que esta captura la ha hecho el Príncipe."

En su concesión, había un tono burlón. También, estaba insinuando que podría cazar todo lo que quisiera, se sentía confiado.

La cara de Blain se retorció brevemente ante la humillación. Lo miró agudamente y declaró con frialdad.

"No pertenece a nadie."

Los confundidos escuderos terminaron de arrastrar el cadáver del jabalí, que no tenía dueño, y lo subieron en una carreta. Blain miró el cielo por un momento. El cielo estaba gris y nublado, como si fuera a llover en cualquier momento.

Blain golpeó los costados del caballo con sus espuelas. El caballo, sorprendido por la brusca orden, se movió a toda prisa. El grupo de caza se adentró en el bosque. 

Al estrecharse el camino, el amplio grupo se movió en filas más largas. Aunque parecía estar cazando de forma dispersa, Ishakan estuvo siguiendo a Blain durante todo el camino. 

La lenta persecución le estaba carcomiendo poco a poco los nervios. Cuando finalmente se puso al lado de su caballo, Blain no pudo contenerse y abrió la boca. Pero antes de que sus palabras pudieran salir de sus labios, escuchó una voz grave.

"Me dijiste que no codiciara lo que posees..."

Blain miró a Ishakan. Sosteniendo las riendas sin tensarlas, continuó hablando.

"Si no tiene dueño, no... ni siquiera es un objeto, ¿Eso no cambia las cosas?"

"...¿Qué quieres decir?"

"Es exactamente como te lo he explicado. No tengo que añadir o quitar nada."

Ishakan dejó de hablar por un momento. Durante el breve silencio, los dos hombres se miraron fijamente.

"Ella no tiene dueño, y no es un objeto. Significa que es libre de elegir a quien quiera."

En medio de sus mordaces miradas, Ishakan atacó de nuevo.

"Pero creo que nunca elegiría al Príncipe Heredero... ¿Qué te preocupa tanto?"

Ishakan sonrió y volvió a preguntar.

"¿Planeabas llevar a cabo un matrimonio incestuoso?"

Una risa estridente sonó brevemente. Blain, se rió en vano. Porque pronto, el pañuelo que ahora estaba atado en la muñeca de Ishakan, rozó su mejilla.

En el momento en que sus ojos azules destellaron de locura, un grito sin aliento estalló entre sus acompañantes. Blain, levantó su arco.

La punta de la flecha, afilada con una piedra de afilar, apuntaba hacia los ojos dorados de Ishakan. Blain dijo fríamente.

"Sigue hablando, Rey."