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domingo, 17 de enero de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 97

Capítulo 97. Rico Sabor Azucarado (2)


Leah se dio cuenta rápidamente de lo que estaba pensando y se reprendió internamente de forma severa. Cuando se miró al espejo anoche, vio que había aumentado de peso. Ahora, como se había dado el gusto de comerse la galleta, decidió pasar hambre durante el resto del día para asegurarse de que no aumentaría más. Tal vez, también debería considerar desayunar moderadamente a la mañana siguiente.

"He terminado de comerme la galleta", dijo Leah. "Ahora, ¿Responderás a mis preguntas?"

"Ah, bueno está bien", respondió Ishakan, renuente. 

Leah lo miró de forma aguda. Entonces, Ishakan suspiró y luego dijo.

"Bien, bien. Hay un Kurkan que sabe de magia. Descubrí que la reina era una gitana con su ayuda."

"Magia... ¿Entonces ese Kurkan también es gitano?"

"Sí, porque la sangre Tomari fluye en su interior."

Leah, sorprendida, respiró hondo. A diferencia de los Kurkan, cuyas raíces salvajes podían reconocerse a simple vista, los rasgos de los Gitanos eran más sutiles, carentes de cualquier cualidad animal. Además, los dos grupos compartían una relación antagónica. Incluso ahora, los Gitanos todavía huían de la persecución de los Kurkan.

Aparte del hecho de que su sangre estaba relacionada, estaba claro que había una historia subyacente escondida. Algo que Ishakan no le había dicho todavía.

Leah dudó. "¿Por qué...? ¿Por qué no me lo dijiste antes?" preguntó.

"He estado ocupado."

Eso no era una excusa. Leah también había estado ocupada con todos los problemas que surgían a su alrededor.

"Además", añadió Ishakan, "No había ninguna razón para decírtelo, ¿Verdad? Harás que Byun Gyeongbaek se siente en el trono si permito que me doblegues, princesa. Tengo que tener algunos secretos."

Leah mantuvo su boca cerrada, eligiendo permanecer en silencio. Podía sentir la intensa mirada de Ishakan sobre ella. Se sentía extraña pretendiendo ignorar su mirada, dado que sus rostros estaban a pocos centímetros de distancia. Ishakan la miró de arriba a abajo, sus profundas y oscuras pupilas, parecían poder mirar el interior de Leah.

"No te entiendo", dijo.

Ella inhaló profundamente, cerrando los ojos por un momento. Se preguntó qué habría hecho Ishakan si estuviera en la misma situación que ella. No, ella lo sabía. En el momento en que se le presentara la más mínima oportunidad, se habría cortado los grilletes de los tobillos sin dudarlo ni un instante. Seguramente no habría huido muy lejos, optando en su lugar por ejecutar una venganza sobre aquellos que lo habían maltratado y sometido. No resultaba difícil imaginarse a Ishakan manchado con la sangre de los enemigos de Leah.

Comparado con eso, los esfuerzos de Leah parecían insignificantes. Ishakan no la entendería, sería incapaz de comprender su deseo.

"No puedo... hacerlo", ella susurró. Los ojos de Ishakan se entrecerraron ante sus palabras. Finalmente ella encontró su mirada, dejando de evitarlo. "Asegurar el tratado de paz es mi último deber con Estia."

Por mucho que quisiera morir, Leah no quería terminar su vida de forma irresponsable. En Estia seguiría viviendo gente muy valiosa para ella incluso después de su muerte. Quería construir una base sólida para ellos.

Ishakan suspiró profundamente. Le pasó una mano por la cara. "Oh", murmuró, "Estoy en problemas..."

Leah no lo entendió. Ella quería preguntarle a que se refería. Entonces, Ishakan le sonrió, casi como si estuviera perdido en sus pensamientos.

"Tu queja me hace querer aceptar el acuerdo", dijo en voz baja. Leah parpadeó ante su declaración, sorprendida por el afecto que emanaba  su tono melodioso. Sus mejillas se sonrojaron, y rápidamente dijo.

"Tomar una decisión importante sólo por algo como eso..."

"No es la única razón." 

Ishakan se acercó a ella. Ella permitió que sus narices se tocaran. Luego susurró. "Hablo en serio". Los ojos de Leah se agrandaron mucho. Su habitual actitud burlona y traviesa se había desvanecido, reemplazada por una actitud magnética. 

"¿No preferirías convertirte en la esposa de un Kurkan antes de casarte con Byun Gyeongbaek?"

Sus labios se separaron automáticamente para responder, pero no pudo decir nada. Tenía que pensar en esto lentamente.

La Reina de los Kurkan...

Aunque Ishakan mencionó esto en la negociación, Leah asumió que sólo la estaba molestando. Ella nunca se habría dado cuenta de que él le estaba ofreciendo esa posición. Innumerables pensamientos comenzaron a girar en su cabeza, hasta el punto que parecía que una tormenta se estaba desatando dentro de ella. 

¿Estaba siendo honesto? Ella no tenía razón para confiar en su honestidad. Después de todo, como mucho podía considerar que tenían una relación s3xu4l. Una relación superficial, donde sólo han compartido sus cuerpos. Por lo tanto, cuando sus apariencias comenzaran a marchitarse, su conexión también lo haría.