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jueves, 28 de enero de 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 106

Capítulo 106. Cazando Con Madre (2)


"¿En qué estás pensando?", preguntó ella. "Por fin estamos juntas después de tanto tiempo, y ni siquiera hablamos."

"Lo siento..."

"¿Por qué te disculpas? Después de todo, has estado ocupada con las negociaciones estos días", afirmó Cerdina, aparentemente apenada. "Por favor, recuerda que no tienes que esforzarte. El tratado de paz no es tan esencial para el futuro de Estia."

Leah se contuvo. Sabía que Cerdina tenía más cosas que decir, así que se quedó callada, esperando a que la mujer continuara.

"De hecho, creo que ha sido un esfuerzo ridículo desde el principio. ¿Cómo podemos estar con semejantes bestias?" La atractiva mirada de Cerdina comenzó a retorcerse, distorsionándose su expresión a una mucho menos agradable. Su falsa fachada fue desapareciendo, siendo reemplaza por su naturaleza, fría y severa. "Esas cosas vulgares..."

Leah tragó.  Ella sintió que su garganta se contraía. También, que su boca estaba muy seca. Sus palabras habían aclarado las dudas que surgieron en su interior después del almuerzo. Cerdina no quería negociar desde el principio, pero ¿Por qué? No podía entenderlo, sabiendo que Blain podría suceder al trono. Si establecían un tratado de paz podrían frenar la influencia de Byun Gyeongbaek... Innumerables preguntas surgieron en la mente Leah.

"Pero, Leah", habló Cerdina una vez más, examinando atentamente la figura de Leah, "¿Has subido de peso?". Frunció el ceño mientras la miraba.

Ante el comentario punzante de Cerdina, Leah sintió como si alguien estuviera presionando su pecho, e inconscientemente de aferró a su vestido.

"Por muy ocupada que estés, no deberías descuidar algo tan básico, ¿No crees?" La delicada mano de Cerdina acarició la pálida mejilla de Leah. Parecía un gesto afectuoso, pero Leah comenzó a temblar débilmente. "Espero que no me decepciones."

Cada vez que Leah se presentaba ante la reina, se sentía como una niña pequeña e impotente. Como si toda su convicción y experiencia se evaporaran en el aire, se convertía en una niña indefensa incapaz de hacer algo, sólo podía temblar de miedo. Impotente, Leah habló suavemente, casi como si estuviera susurrando.

Ella no pudo mantener el contacto visual y su mirada se dirigió al suelo. "Tendré cuidado", susurró. 

"Dime madre."

"Está bien. Madre."

"Sí. Eres muy amable", Cerdina sonrió, podía notar el miedo en los ojos de Leah. "Qué dócil... He enseñado bien a mis hijos. ¿No te parece, Leah?"

Leah asintió rápidamente. Entonces, Cerdina sonrió ampliamente ante su comportamiento.

Segundos después, un asistente apareció de repente, frenético y sudoroso. "¡El príncipe heredero!", gritó. 

Los ojos de Cerdina se estrecharon de inmediato. "¿Blain? ¿Qué le ha pasado?", preguntó. Su apariencia tranquila se desvaneció, sustituida por una expresión más grave y feroz. El cambió de actitud de Cerdina inquietó al asistente.

"Su Alteza fue herido."

***

En la jerarquía Kurkan, cada tribu tendría su propio jefe. Y por encima de los jefes de esas tribus se encontraba el rey.

El jefe de la tribu que llevaba la sangre de la serpiente era Morga, quien tenía talento para la magia.

Al igual que los Gitanos, sólo unos pocos Kurkan tenían la capacidad de dominar la magia. Y por ello, Morga se había convertido en alguien especial, lo que le había permitido ascender a lo más alto de la jerarquía. También era uno de los pocos Kurkan que tenía una gran capacidad y una buena apariencia.

Sin embargo, la reputación de Morga también era una de las peores en comparación con el resto de los Kurkan. Sin embargo, no que le faltaba de personalidad agradable, lo compensaba con su capacidad.

"Marte saldrá este día", habló con frialdad, "La mala suerte se cierne sobre nosotros, llenando de violencia y agresividad el aire que nos rodea. Tan impaciente, tan fácil de enfadar..." advirtió, "Aries debe tener cuidado". Luego se dirigió a su compañero, "¿Eres Aries?"

"No."

"¿Entonces bajo qué estrella naciste?"

"No lo sé."

Morga chasqueó la lengua ante su respuesta, bastante insatisfecho. "Eso no es bueno Haban, para nada bueno. Debes tener cuidado por donde caminas."

En ese momento, Haban tropezó inesperadamente, y cayó abruptamente. No había notado raíz que sobresalía del árbol que estaba enfrente. Se escuchó un chillido nauseabundo cuando se golpeó contra el suelo...

Por desgracia, Morga le había lanzado un hechizo sin que se diera cuenta.