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domingo, 10 de enero de 2021

La Segunda Venida de Gula - Capítulo 547

Capítulo 547.

Historia Secundaria 58. Y Ahí Es Donde Entran Las Pantimedias (2)


Después de la expedición, la mayoría de los problemas se resolvieron rápidamente. Todo volvió a la normalidad excepto por los Siete Pecados, quienes a pesar de la súplica de Seol Jihu, se mantuvieron firmes en su actitud hacia él.

[Bienvenido de nuevo.]

Seol Jihu, que regresaba al Paraíso desde el hospital con Seo Yuhui, suspiró por la voz que resonó en su cabeza al pasar por el portal. Tenía que ser el único Terrícola en todo el Paraíso al que saludaban personalmente las diosas cada vez que salía o regresaba al Paraíso.

[Tu humilde servidora te saluda.]

"Te dije que no hicieras esto."

[Pero...]

"Te dije que esto me hace sentir incómodo. Y te  lo he dicho un millón de veces, pero esto no va a hacer que quiera convertirme en un dios."

Seol Jihu suspiró mientras veía a Gula bajar la cabeza en silencio.

[Oh Dios. ¡Regresaste!]

Fue entonces cuando una voz sensual resonó en su cabeza. Sintió que una energía se acercaba dando pequeños saltos desde lejos. Esta energía evidentemente pertenecía a Luxuria, la Diosa de la Lujuria.

[¡Bienvenido!]

Luxuria saltó a los brazos de Seol Jihu y lo abrazó fuertemente. Una mirada amarga apareció en la cara de Seol Jihu. Luxuria fue la única diosa que aceptó su petición de recibir el mismo trato que antes, al menos a su manera. El problema era que Seol Jihu no estaba feliz con la orientación que había tomado.

[¡Te he extrañado!]

Para comenzar, ella todavía usaba los honoríficos.

[¿Qué hay de ti, Seol Jihu-nim? ¿Me extrañaste?]

Seol Jihu admitió que en parte fue culpa suya. En un intento por restaurar su relación a como estaba, le hizo algunas bromas a Luxuria. Durante una de las bromas, le ordenó 'sal y muéstrate, si realmente quieres servirme como dices'. Para su sorpresa, Luxuria se manifestó físicamente. No podía recordar mucho de lo que pasó después de eso, excepto lo cálida y acogedora que se sentía la Luxuria hasta que Seo Yuhui apresuradamente lo apartó.

Incluso después de eso, Seol Jihu visitó secretamente el templo de Luxuria y le exigió que se manisfestara. Cuando ella expresó su preocupación, Seol Jihu la tranquilizó diciéndole que todo iba a estar bien. Gracias a sus esfuerzos, pudo acercarse bastante a Luxuria.

[¿Por qué no vienes a verme estos días?]

Sin embargo, ahora la situación parecía estar fuera de sus manos.

[¿Estás harto de mí? ¡Pero dijiste que me querías! ¡Estoy muy disgustada!]

[Basta. ¿No ves que lo estás molestando?]

Cuando vio a Seol Jihu cerrar los ojos, Gula intervino rápidamente.

[Ese no es el tipo de lenguaje y actitud que deberías usar frente a nuestro héroe.]

[¡Pero...!]

[¡Silencio!]

Gula, que rara vez levantó la voz, regañó a Luxuria.

[Sus acciones de hoy serán formalmente cuestionadas en la reunión. Agradece su misericordia y arrepiéntete de tus actos.]

Gula soltó una tos seca y se volteó de nuevo hacia Seol Jihu.

[Por favor, disculpe la conmoción. Entra.]

"¿Cómo que entra? No puede ser. Me voy."

Con un gruñido, Seol Jihu miró a Gula antes de irse.

"Si vuelves a hacer esto, te llamaré Pequeña Gula la próxima vez que te vea. ¿De acuerdo?"

Gula se estremeció. Incluso para ella, el nombre de Pequeña Gula era demasiado para manejarlo.

Con la esperanza de que la amenaza funcionara, Seol Jihu dejó el templo y se dirigió a su restaurante.

En cuanto abrió la puerta, escuchó un estruendo. Excalibur y la Lanza de la Pureza estaban acostadas una al lado de la otra en la cocina. Alguien las había cubierto con una manta, y parecía que estaban tomando una siesta.

"Ah. ¿Te he despertado?"

Click. Excalibur se dio la vuelta y cubrió la Lanza de la Pureza consigo misma.

"......"

Desde que Kim Soohyun dejó a Excalibur bajo el cuidado de Seol Jihu, la espada no dejó la Lanza de la Pureza ni un solo momento.

'¿Dónde está Rara...?'

Tan pronto como lo pensó, una lanza negra voló por el aire y se deslizó bajo la manta que la espada y la lanza compartían. Naturalmente, estalló una conmoción.

¡Clang! ¡Clang!

Seol Jihu sacudió la cabeza cuando vio a Excalibur y la Lanza de la Pureza luchando contra la Lanza Demoníaca Sura. Ya ni siquiera le sorprendió. Ya había dejado de intentar comprenderlas.

Fue entonces cuando escuchó a alguien tocando la puerta del restaurante. El hombre que entró con el permiso de Seol Jihu, estaba asombrado por la escena que estaba viendo.

"Oh, están bien. No les hagas caso."

Seol Jihu habló rápidamente para tranquilizar a su invitado, que parecía estar listo para gritar en cualquier momento.

"¿Qué te trae por aquí? El restaurante está cerrado hoy."

"Oh, um...."

La expresión de Seol Jihu se volvió rígida mientras escuchaba.

El hombre había venido con un mensaje de Kim Hannah.

***

Primero, Seol Jihu regañó a la espada y a las dos lanzas. Cuando vio que lo lamentaban, se dirigió a  Valhalla. Había una figura familiar en el vestíbulo. Estaba tendida en el sofá, agitando la Espina de Acero de arriba a abajo.

"¿Hmm? ¿Qué estás haciendo aquí?"

Chung Chohong saludó a Seol Jihu.

"Kim Hannah me llamó. ¿Cómo te sientes? ¿Estás bien ahora?"

"Lo estoy. He estado bien por un tiempo.... Me acabo de dar cuenta de que nunca tuve la oportunidad de darte las gracias."

"No tienes que hacerlo."

"¿......?"

"No tienes que darme las gracias. Ya sé cómo te sientes."

"¿Cómo?"

"Simplemente lo sé. Ya sabes lo que dicen. Los esposos pueden leerse mutuamente como un libro abierto."

"Mentira. ¿Todavía recuerdas eso? ¿Cuándo vas a parar?"

Chohong levantó la cabeza con una risa. Seol Jihu sonrió a cambio. Su risa le hizo sentir mucho mejor. Ahora sabía con certeza que se había recuperado completamente.

"Pero en serio, ¿Por qué estás aquí? ¿Qué quiere la zorra de ti?"

"Ni idea. ¿Quizás finalmente va a confesar su amor por mí?"

"¡Jaa! Este tipo. No has cambiado nada. Vete de una vez, ¿Quieres?"

Incluso mientras ella lo decía, la mirada de Chohong permanecía en Seol Jihu. Después de su pequeña charla, Seol Jihu subió las escaleras al segundo piso.

Sabía que Kim Hannah querría hablar con él en algún momento. El reciente incidente fue sido demasiado grande e impactante para que fingieran que nunca había sucedido. Por supuesto, no quería culparla. Sólo  lamentaba de que las cosas no salieran lo mejor posible. Seol Jihu se había preguntado brevemente si debía visitar a Kim Hannah primero, pero decidió no hacerlo porque podría molestarla cuando debía encontrarse ocupada. Además, conociendo su estricta naturaleza, confiaba en que ella no miraría hacia otro lado como si nada hubiera pasado.

Y hoy, finalmente se puso en contacto con él. Dijo que había algo que quería decirle.

"Estás aquí."

Tan pronto como Seol Jihu abrió la puerta de la oficina, vio a Kim Hannah sentada en su escritorio.

"Toma asiento. Llegas un poco tarde, ¿No? Pensé que estarías aquí antes."

Kim Hannah dijo, cerrando la carpeta y quitándose las gafas. Seol Jihu estaba a punto de explicar que llegaba tarde porque tuvo que detener la lucha entre la espada y las lanzas, pero se detuvo antes de hacerlo. Sabía que ella lo vería como una excusa.

"Vaya, vaya, si es la famosa Señorita Zorra. Me pregunto, ¿Por qué me llamó hasta aquí?"

Seol Jihu dijo juguetonamente.

"¿A qué estás jugando? ¿Intentas imitar a la Señorita Cinzia?"

Kim Hannah sonrió amargamente antes de soltar un pequeño suspiro.

"Lo siento."

De repente ella se disculpó.

"Traté de no hacerlo, pero terminé dependiendo de ti otra vez. Y, bueno... pensé que debía disculparme primero".

Seol Jihu rápidamente enderezó su postura.

"Siento que todo esto habría terminado mucho más rápido si hubiera tomado una decisión diferente. Entonces no me habría sentido tan culpable como ahora. Es sólo lo que pienso."

Seol Jihu asintió en silencio.

"Es lamentable."

Seol Jihu dijo después de un momento de silencio.

"Sólo me enteré de esto más tarde, pero la situación habría terminado mucho antes si me hubieras contactado cuando perdiste el contacto con el Equipo 1 durante su segunda búsqueda. Aparentemente, la llegada del equipo de rescate amplió drásticamente la grieta."

Kim Hannah permaneció en silencio.

"Por supuesto, sólo puedo decir esto porque conozco el resultado. Sé que me estabas dando mi espacio, y entiendo por qué decidiste enviar un equipo de rescate. No hay forma de que alguien pudiera saber que un dios más fuerte que la Reina Parásito estaba escondido bajo las ruinas del Imperio."

Kim Hannah asintió de mala gana. Tenía razón. Esto estaba más allá de la imaginación de cualquiera.

"Pero al final, eso no cambia el hecho de que cometí un error."

Kim Hannah continuó después de un largo silencio.

"Estoy segura de que debes tener curiosidad por saber por qué no te contacté antes."

"Dijiste que no querías preocuparme."

"También está eso, pero..."

Kim Hannah se aclaró la garganta.

"¿Sabes lo que pasó con Valhalla después de que dimitiste?"

"¿Eh?"

"Somos un desastre."

Los ojos de Seol Jihu se agrandaron ante la sincera evaluación de Kim Hannah.

"¿Por qué?"

"Porque nuestra jerarquía se ha desmoronado."

Kim Hannah dijo simplemente.

"Hice hincapié en esto varias veces cuando eras el Representante. Una organización..."

"...es una comunidad que necesita normas y reglamentos para funcionar correctamente."

Seol Jihu terminó su frase. Su reacción resultó casi automática porque había escuchado la misma frase más de una docena de veces antes.

"Tienes razón. Especialmente cierto entre los subordinados y sus superiores."

Kim Hannah hizo una breve pausa, y luego continuó.

"Nuestro sistema actual es ineficaz porque nuestros subordinados ignoran las reglas y regulaciones que están."

"...¿De quién estás hablando exactamente?"

Seol Jihu preguntó cuidadosamente.

"Casi todos ellos."

Kim Hannah apretó los dientes.

"No diré todos. Pero hay una cosa que todos los líderes de equipo siempre dicen durante nuestras reuniones de líderes. Dicen que los miembros de su equipo son rebeldes, y siempre se quejan."

Ella continuó.

"Todos nuestros líderes de equipo son excepcionales. Marcel Ghionea, Ayase Kazuki, y Oh Rahee. Ellos prosperarán en cualquier organización en el Paraíso, eso lo sabes."

"Sí."

"Pero cada vez que dan una orden, los miembros de su equipo se quejan. No era de esa manera en el pasado, dicen. O Jihu no era de esa manera. Jihu Oppa era diferente. Incluso los miembros experimentados actual igual. ¿Cómo pueden comportarse de esa manera?"

Seol Jihu se quedó sin palabras. La insubordinación nunca había sido un problema cuando ocupaba el puesto de Representante.

"No lo sabrías. Esto nunca sucedió cuando estabas aquí."

No se podía evitar. Valhalla era una organización fundada por y para Seol Jihu. Cada miembro tenía una relación cercana con él. Seol Jihu era un representante querido y respetado, así que nadie discutía sus decisiones, ni siquiera las arriesgadas. Su fe ciega en Seol Jihu empeoró con el tiempo cuando él comenzó a dar resultados.

"Si te hubieras quedado, esto nunca habría sucedido. Por eso intenté evitar que te marcharas."

Kim Hannah cerró los ojos.

"Traté de salir de tu sombra, pero..."

Su voz se desvaneció cuando lentamente inclinó su cabeza hacia atrás.

"¿Qué puedo decir? Mi codicia agravó la situación. Es mi culpa."

Kim Hannah falló. Aunque la situación terminó bien, el hecho de que Seol Jihu viniera a salvarla supuso un gran problema. Seol Jihu dejó Valhalla hace mucho tiempo, pero su influencia sobre la organización seguía creciendo.

De repente, Kim Hannah abrió el cajón del escritorio.

"Ya me he ocupado de asuntos urgentes. Ahora, como representante de Valhalla, creo que debo asumir la responsabilidad de mis errores."

Sacó un sobre blanco del cajón. Se trataba de su carta de renuncia.

"Mañana temprano, reuniré a todos y me disculparé por mis errores. Luego renunciaré a mi puesto."

Seol Jihu echó un vistazo al sobre, y luego regresó su mirada a Kim Hannah.

"No es un capricho."

Kim Hannah declaró.

"He pensado mucho en ello."

Seol Jihu miró fijamente a Kim Hannah. Ladeó levemente la cabeza.

"No lo sé".

Seol Jihu murmuró, frotándose la barbilla.

"No creo que sea una buena decisión."

Los ojos de Kim Hannah se agrandaron.

"Dijiste muchas cosas, pero.... Bueno, todas me sonaron como excusas."

"Jihu."

"Me estás echando la culpa a mí. Y ahora que tienes motivos razonables para renunciar, estás dispuesta a aprovechar esa oportunidad.... ¿Me equivoco?"

"...¿Qué?"

Las cejas de Kim Hannah se levantaron.

"¿Tienes que decirlo de esa manera?"

"Mira, nunca pensé que te diría esto, pero...."

Seol Jihu la interrumpió.

"¿Realmente pensaste que tu posición podría descartarse tan fácilmente?"

Kim Hannah frunció el ceño.

"No puedo creer que tú, de entre todos, dijeras eso."

"¿Yo? ¿Qué hay de mí?"

Seol Jihu abrió bien los ojos.

"Renuncié en el momento adecuado. Derroté a los Parásitos y propuse un tratado para que el Paraíso se recuperara en paz. Cumplí con mi propósito y me ocupé de todo lo que había que hacer antes de renunciar. Entonces, ¿Por qué debo ser considerado igual que tú?"

Los ojos de Kim Hannah se agrandaron de sorpresa. Nunca supo que Seol Jihu podía actuar con tanta lógica. De repente, lo vio desde una nueva perspectiva.

"Tú, por otra parte... No estás ni siquiera cerca de lograr tu objetivo. Renunciar ahora sólo significa huir."

"Eso es... Es por el último incidente..."

"Eso era inevitable."

Seol Jihu dijo firmemente.

"¿Alguno de los miembros se ha quejado de tu decisión con respecto a este asunto?"

"......"

No lo han hecho. Algunos preguntaron por qué no se puso en contacto con Seol Jihu antes, pero nadie se opuso a su decisión de enviar un equipo de rescate. Todos entendieron que ella, o cualquier otra persona, no podía predecir la verdadera identidad del enemigo.

"Pensé que había algo que querías lograr cuando aceptaste esa posición."

"......"

"Y... creo que esto puede estar relacionado con el problema que mencionaste."

Kim Hannah parpadeó.

El rostro rígido de Seol Jihu cambió con una sonrisa incómoda.

"Se siente extraño decir esto, pero... nadie podría haber resuelto esta situación excepto yo."

Kim Hannah cerró la boca. No podía negar que él tenía razón.

"No eres sólo tú. El resultado habría sido el mismo con cualquier otra persona, sin importar lo competente que fuera. Era un asunto muy importante."

"......"

"Y es lo mismo con Valhalla. Si no puedes resolverlo por ti misma, tal vez deberías confiar en otros."

"¿Quién? ¿Quién podría sacarlos de tu sombra?"

"¿Quién, te preguntas?"

Los labios de Seol Jihu se curvaron en una sonrisa.

"Yo, por supuesto."

Luego se señaló a sí mismo con el dedo.

Kim Hannah parecía molesta.

"¿Así que estás diciendo que debería convertirme en un hipócrita?"

"Eso es demasiado duro."

"Pero es verdad. Quieres que yo me quede en tu sombra."

"Sobre eso.... Esto es lo que pienso."

Seol Jihu levantó sus manos para calmarla.

"¿A quién le importa si estás a mi sombra?"

"¿Qué dijiste?"

"Sólo los miembros tienen que salir de ella. No importa si te quedas, ¿Verdad?"

Kim Hannah dejó caer su mandíbula, sin palabras.

"¿Por qué intentas hacer todo por ti misma? No deberías hacer eso."

"......"

"No es como si lo hubiera hecho todo por mi cuenta. Confié en mis camaradas e incluso me escondí detrás de ellos cuando se necesitaba."

Hablaba de la expedición del Reino de los Espíritus y del comienzo del Camino de las Almas.

"De todos modos."

Seol Jihu se levantó de su asiento y caminó hacia el escritorio de Kim Hannah.

"Lo que trato de decir es... que deberías pensarlo de nuevo."

Seol Jihu empujó el sobre blanco de su escritorio a un lado.

"Hasta ahora te ha ido bien. Y eres mejor que yo en algunas áreas."

"......"

"Deberías hacer las cosas a tu manera. Pero no eres perfecta, así que deja que otros te ayuden cuando los necesites."

Kim Hannah parecía dudar.

"Sé lo que piensas de mí. Pero aún así deberías reconsiderarlo."

Seol Jihu miró fijamente a Kim Hannah.

"Tú y yo nos conocemos desde hace tiempo. Quiero que confíes más en mí. Si estás cansada, tomar un descanso no es una mala idea. O tener a tu lado a alguien que esté dispuesto a ayudarte siempre, y para siempre."

En ese momento, los ojos de Kim Hannah se agrandaron de golpe y su cara se puso rígida.

"¿Qué?"

"¿Me equivoco?"

Seol Jihu se encogió de hombros. Kim Hannah comenzó a parpadear rápidamente. Con ojos confundidos, miró a Seol Jihu, y...

"...Hey."

"Oh."

"Corta las tonterías. ¿Qué quisiste decir con lo que acabas de decir?"

"No entiendo tu pregunta. Pensé que estaba siendo bastante directo."

Ella bajó la cabeza de nuevo ante su respuesta. 'Lo sabía'. Pensí para sí misma.

"Imbécil."

Incluso maldijo suavemente. Kim Hannah entonces murmuró para sí misma por unos momentos antes de levantar lentamente la cabeza.

"...Está bien."

Miró a Seol Jihu con ojos más tranquilos y agarró el sobre que había dejado a un lado.

"Para que dijeras todo eso... puede que me haya precipitado demasiado. Lo pensaré de nuevo como dijiste."

Y luego ella partió el sobre por la mitad.

'Por un momento, pensé que mi corazón iba a explotar. ¿Cómo puede decir eso sin avisar? No ha cambiado en absoluto. Qué imbécil'.

No, no por la mitad... estaba rasgando el sobre en un millón de pedazos, como para descargar su frustración. Seol Jihu se estremeció pero decidió tomar esto como una buena señal.

"Está bien. Creo en usted, Señorita Representante."

"Supongo que estaba realmente agotada por todo. No puedo creer que te haya hecho decir todo eso."

Kim Hannah sacudió la cabeza y preguntó mientras se acomodaba el cabello en una cola de caballo.

"¿Y qué vas a hacer ahora?"

"Me voy a quedar aquí hasta que tu problema se resuelva."

"¿Qué pasa con la Tierra? Pensé que tenías algo que hacer allí."

"Lo pospondré por un tiempo. De todas formas, nunca quise apresurar nada."

"Eso me hace sentir un poco culpable. ¿Hay algo que pueda hacer para ayudar?"

"¿Ayudar?"

"¿O algo que quieras de mí?"

"Algo que yo quiero de ti..."

Seol Jihu ladeó su cabeza. Su mirada se dirigió hacia el traje gris que llevaba Kim Hannah. Kim Hannah, que notó su mirada, soltó una breve risa.

"¿Qué? ¿Quieres esto? Pero lo saqué de mi armario esta mañana, así que el olor no será fuerte."

"¿De qué estás hablando? ¿Crees que soy una especie de pervertido?"

"Eres un pervertido. Un pervertido."

"He cambiado hace mucho tiempo..."

Seol Jihu refunfuñó suavemente. De repente, bajó la mirada.

"No lo necesito, pero si realmente quieres compensarme, entonces dame eso."

"¿Qué?"

"Eso de ahí. La cosa marrón."

Con el ceño fruncido, Kim Hannah bajó los ojos hacia donde Seol Jihu estaba mirando. Un par de piernas delgadas en pantimedias marrones entraron en su visión. Sus ojos se agrandaron inmediatamente. Rápidamente cerró sus piernas y bajó su falda tanto como pudo.

"Tú..."

"Sólo bromeaba..."

Seol Jihu retrocedió rápidamente con una risa.

"Mantengamos esto en secreto entre nosotros. Si ella se entera, podría morir. ¡Eso no será bueno porque entonces no podré ayudarte!"

Hizo un gesto con la mano y huyó antes de que Kim Hannah pudiera decir algo.

Sus pasos desaparecieron rápidamente.

—¡Chicos!

Pronto, la voz de Seol Jihu sonó desde el jardín.

—¡Mozzarella Schnauzer!

Kim Hannah salió a la terraza. Vio a Seol Jihu lanzarse a un grupo de bebés Hombres Bestia. Por un momento, lo vio rodar felizmente por el césped, rodeado de colas esponjosas.

"...Ha."

Ella haló ligeramente de sus pantimedias, y luego las soltó rápidamente cuando una risa se le escapó de los labios.

"No puedo creer a ese tipo. ¡Qué pervertido! ¿Quién se cree que es?"

Por supuesto, si esto terminaría o no como una broma....

"Realmente no sabe cuando parar. ¿Cree que todos seguirán sus juegos?"

O lo que pasaría en el futuro....

"Deja de soñar. Nunca te voy a dar esto."

Tanto Seol Jihu como Kim Hannah no lo sabían todavía.