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viernes, 1 de enero de 2021

La Segunda Venida de Gula - Capítulo 539

Capítulo 539.

Historia Secundaria 50. Reunión de Héroes (3)


Aunque Seol Jihu no los conocía bien, tenía una idea.

Gula dijo que no todos los dioses eran iguales y que estaban divididos en rangos. Los chamanes, las hadas daoístas, los santos budistas y los monjes se consideraban en el rango celestial 4.

Uno tenía que ser un dios de nivel almirante por lo menos para entrar en la liga de un dios de rango celestial 5, y uno tenía que ser un Rey Dragón que servía como protector de un país para ser considerado un dios de rango celestial 6.

Cualquier dios por encima del rango celestial 6 estaba fuera de la comprensión humana. No sólo no les importaba el reino inferior, sino que tampoco tenían problemas para prosperar sin la adoración de los mortales.

El dios al que Seol Jihu vino a buscar se encontraba en la cima entre tales dioses. Los dioses de rango celestial 7 eran como insectos ante ella, los dioses de rango celestial 8 agachaban la cabeza y no se atrevían a mirar hacia arriba, e incluso los dioses de rango celestial 9 no podían estimar su fuerza.

¡Un dios de rango celestial 10!

Seol Jihu tenía grandes esperanzas de saber qué tipo de existencia era ella, pero...

"No."

La respuesta que le dio fue tan corta como siempre.

"¿Por qué debería ayudarte?"

Una chica cabello rojo con dos coletas miró a Seol Jihu.

"No, ya te he ayudado garantizando tu seguridad. A menos que ese tipo esté completamente loco, no, aunque esté loco, no se acercará al lugar que declaré mi territorio. No debería tocarte en absoluto."

Como si no estuviera interesada, miró el libro del cuento de hadas que tenía en la mano.

"Sin mencionar que incluso usaste la energía que te concedí para obtener profundos secretos del universo y viajar al futuro."

"Eso es..."

"Lo pasé por alto una vez. Puse una restricción después, para que sólo puedas usarla para cumplir el juramento que hiciste. No te castigué ni te quité los puntos de contribución."

Suna dijo con una cara apática y pasó una página del cuento de hadas, Padre e Hija.

"Eso es más que suficiente como recompensa por haberme entretenido."

Seol Jihu cerró la boca. No podía refutar o estar en desacuerdo con nada de lo que ella decía. Sinceramente, le estaba pidiendo un favor de una manera unilateral.

'Lo sé, pero...'

Al ver a Seol Jihu parado, Suna dejó escapar un pequeño suspiro.

"...¿O qué?"

Su linda voz se volvió aguda.

"¿Crees que soy una amiga secreta que dará un paso adelante cuando estés en un momento difícil y resolverá tus problemas por ti?"

Deus Ex Machina, un ser o evento sobrenatural que surge de la nada para resolver situaciones aparentemente desesperadas. Suna se preguntaba si eso lo que Seol Jihu pensaba que ella era.

"No es que las cosas estén al borde del colapso. Todavía puedes ocuparte del asunto tal como está."

Suna habló tranquilamente, pero los ojos de Seol Jihu se iluminaron.

"Te escuché y te dije lo que pensaba sobre el asunto. Creo que te devolví el respeto que me mostraste."

Suna resopló.

"Eso es todo. Ahora regresa. No pierdas el tiempo aquí. "

Ella lo estaba echando. Juzgando que no podía hacer nada, Seol Jihu se inclinó educadamente y se dio la vuelta.

"...Por cierto, no te mueras."

Aunque escuchó algo al salir, Seol Jihu no pudo oírlo claramente porque la puerta se cerró.

Seol Jihu se mordió los labios tan pronto como salió. Sería una mentira negaba que no pensaba que Suna tenía el corazón frío. Pero como Gula aconsejó, Seol Jihu no sentía resentimiento hacia ella por eso.

En primer lugar, los dioses eran diferentes a los humanos. Su perspectiva de las cosas y las emociones que sentían estaban en dimensiones superiores.

Por ejemplo, si una mota de polvo se le acercaba a Seol Jihu, pidiendo ayuda porque el polvo exterior atacaba a sus camaradas, Seol Jihu no sentiría gran cosa. Si acaso, lo encontraría molesto, incluso si la mota de polvo le beneficiaba un poco.

Seol Jihu estaba considerando una existencia sublime como ella como una ayudante conveniente. Suna ya le estaba mostrando un favor al no hacerlo pasar un mal rato por esto.

Además, no era como si ella no le hubiera dado ninguna pista. Suna dijo claramente que se trataba de un problema del que podía ocuparse. Aunque antes no estaba seguro, se convenció después de escucharla decirle que no se demorara.

'Ella dijo todavía'.

Los ojos de Seol Jihu brillaron. ¿Debería actuar con audacia o tomarse más tiempo para investigar las cosas? Aunque dudaba entre las dos opciones, sabía qué hacer ahora.

'Rápido y eficiente'.

Decidido, Seol Jihu sacó un pequeño trozo de papel de su bolsillo y lo partió por la mitad.

***

Después de regresar al Paraíso, Seol Jihu se puso en acción de inmediato. Escogiendo un plan que surgió de la reunión, decidió ponerse en marcha como un pequeño grupo de élite.

Eso no significaba que dejara de prepararse para la guerra. Después de todo, tenía que tener en cuenta todos los escenarios posibles.

Con la gran cantidad de puntos de contribución que tenía, podía terminar instantáneamente la mayoría de los preparativos. Después de usar los Deseos Divinos para transmigrar el Árbol del Mundo y comprar un gran número de Elíxires, Seol Jihu se dirigió al templo.

Si había algo que no le agradaba, era que Seo Yuhui participaba en la expedición.

Pero en una guerra o en una expedición, se necesitaba un Sacerdote hábil, así que Seol Jihu no podía forzarla a no participar a pesar de que se oponía a la idea con vehemencia. No sería correcto dejar excluida a una persona cuando todos los demás estaban arriesgando sus vidas junto con Seol Jihu. El único consuelo era que la embarazada Phi Sora había sido excluida del equipo de la expedición.

Muchas personas ya estaban reunidas en el templo, incluyendo a los Ejecutores y a los varios jefes de las razas foráneas de la Federación.

Después de intercambiar una mirada con todos, Seol Jihu pidió un deseo a Gula. Aunque planeaba teletransportarse a ese lugar, Gula sorprendentemente dijo que no podían teletransportarse al palacio imperial mencionado, ni siquiera a ningún lugar cercano.

"Si ni siquiera un Deseo Divino es suficiente para teletransportarnos a un lugar que podíamos antes... ólo puede significar que la región ha sido completamente tomada."

Philip Muller murmuró.

"Parece que la razón por la que nuestro enemigo se ha hecho tan fuerte es por el equipo de expedición y el equipo de rescate."

Seol Jihu estaba de acuerdo.

"Ya que cada miembro tiene bastante energía dentro de su cuerpo... en mi caso, la aprovecharía como nutriente a largo plazo en lugar de usarlos como un sacrificio, especialmente si necesito recuperar mi energía."

"......"

"Hay una buena posibilidad de que la mayoría de ellos aún estén vivos. Siento que se puede considerar que ese es el lado bueno de esta situación."

Philip Muller echó un vistazo a Seol Jihu y luego dejó escapar un pequeño suspiro.

"De todas formas, deberíamos llegar rápido a ese lugar antes de que el enemigo se recupere más."

Seol Jihu asintió. Incluso si sus camaradas estuvieran vivos, eso no cambiaba el hecho de que la situación estaba peor que antes.

Seol Jihu pidió otro deseo. Esta vez, teletransportarlos tan cerca del palacio imperial como se pudiera. Afortunadamente, Gula dijo que podían teletransportarse a la Vía Láctea. Parecía que su enemigo aún no había extendido su influencia tan lejos.

[Su deseo ha sido recibido.]

La voz de Gula resonó en la zona.

"Date prisa en regresar."

Seol Jihu se dio la vuelta ante una voz brusca. Phi Sora lo miraba con preocupación con las manos en el estómago. Parecía que le estaba diciendo que volviera a salvo por el bien de su bebé.

Seol Jihu sonrió alegremente antes de parpadear cuando miró a la mujer que estaba detrás de Phi Sora. Kim Hannah lo miraba fijamente. Aunque parecía aturdida, Seol Jihu podía percibir emociones complicadas en sus ojos.

Pronto, una luz descendió sobre los cuerpos de los miembros del equipo de la expedición.

"Volveré pronto."

Antes de que la luz lo envolviera por completo, Seol Jihu también le sonrió a Kim Hannah.

Al ver esto, Kim Hannah abrió la boca sin saberlo. Justo cuando su boca se movía como para decir algo, cerró los ojos con fuerza.

"...Hasta pronto."

Kim Hannah terminó riéndose sin tener otra opción.

"Me repararé para una fiesta de celebración."

Ella debería prepararse para la guerra, pero Seol Jihu no era tan tonto como para no entender lo que ella quería decir.

Luego, sintiendo que la luz tiñó completamente su visión de blanco, Seol Jihu aclaró su mente.

'Ganemos'.

Agarró con fuerza la Lanza de la Pureza.

'Tengo que ganar'.

Cuando abrió los ojos de nuevo, un paisaje familiar se extendía ante sus ojos.

"......"

Aunque, no en el buen sentido.

El Imperio, que recuperó su luz después de mucha agitación, estaba una vez más cubierto por la oscuridad, como cuando había sido el territorio de la Reina Parásito.

"Esto es... maravilloso de una manera diferente."

Cinzia comentó mientras miraba al cielo.

"El sol está en el cielo, pero no hay luz solar que brille hacia abajo. ¿No se siente como si estuviéramos en un mundo apocalíptico?"

"No hay signos de vida en ningún lugar. El suelo también es como si estuviéramos caminando sobre fragmentos de carbón..."

Agnes miró alrededor del área y dijo que mientras frotaba su pie contra el suelo duro.

"La fuerza de vida de la tierra se ha debilitado."

Taihi también comentó después de tomar un puñado de tierra y frotarlo en la palma de su mano.

"No puedo creerlo. La tierra del Imperio se volvió fértil gracias a que el Árbol del Mundo-nim la purificara. Manchar un poder sagrado tan poderoso tan rápido..."

A pesar de hablar con una expresión tranquila, su voz temblaba.

"Podemos purificarla de nuevo."

Wu Lei habló después de un breve momento de silencio y miró a Seol Jihu.

"¿No estamos justo frente al territorio enemigo? Entonces, ¿No deberíamos comenzar de inmediato? Darle más tiempo a esa cosa no va a ayudar."

Estando de acuerdo de todo corazón, Seol Jihu sacó una herramienta divina blanca en forma de rama de árbol. La plantó en el suelo, que aún latía débilmente de vida, y luego miró hacia atrás.

Recibiendo su mirada, Yuirel y Taihi plantaron una semilla cerca de la herramienta divina y se arrodillaron para rezar.

Pronto... ¡Hwaaaaaak! La herramienta divina dejó salir una luz cegadora, y entonces... ¡Boom! De repente soltó un enorme pilar de luz que atravesó el cielo.

La herramienta divina se multiplicó en tamaño y se transformó en un árbol de fresno gigante.

El proceso de mover el Árbol del Mundo comenzó.

Mientras tanto, Seol Jihu miraba el oscuro palacio imperial en la distancia.

Era el comienzo de una guerra.

***

Al mismo tiempo.

Suna, que estaba leyendo un libro de cuentos de hadas en casa, mostró signos de malestar. Fue por una mujer la seguía mirando, sonriendo.

Mercedes, la segunda comandante del Purgatorio que servía a un rey llamado NievePermanente. Suna la mantuvo a su lado, a diferencia de Gehenna y Hwajung, por la cortesía con la que Mercedes la trató, pero hoy se estaba poniendo nerviosa por alguna razón.

"¿Qué? ¿Qué estás mirando?"

Al final, Suna preguntó enojada.

"¿Hmm? ¿Qué pasa?"

Mercedes ladeó la cabeza inocentemente y sonrió.

"Lo envié de regreso. ¿Tienes algún problema con eso?"

"Por supuesto que no. No me atrevería."

"Hmph, sería ridículo que interviniera de todos modos."

"Eso es cierto. Aunque le diste un consejo."

Cuando Suna la miró, Mercedes rápidamente desvió su mirada.

"Por supuesto, no es demasiado tarde, y él está actuando muy rápidamente... pero ¿Cómo debería decir esto... no estás minimizando un poco las cosas? Estuvo bien cuando el primer equipo falló, pero el fracaso del segundo equipo fue bastante impactante."

"¿Qué quieres que haga al respecto?"

Suna resopló.

"Eso es algo que necesita ocuparse personalmente. No es asunto mío."

"Si eso es lo que piensas, no diré nada más."

Mercedes, que hablaba con una amplia sonrisa, de repente levantó su dedo índice y apoyó su barbilla en él.

"Es una pena que no pueda comer más su ramen..."

Los ojos de Suna se entrecerraron.

"Ah~ Era tan bueno~ Que casi me hizo pensar que desperdicié los innumerables años que viví sin probarlo~"

Suna frunció el ceño y luego pasó una página. Ella estaba haciendo notar que no actuaría sin importar lo que dijera Mercedes.

"¿Qué debo hacer?"

Sin embargo, Mercedes fue tenaz.

"¿Qué pasa si la Constelación Dorada perece aquí~?"

"......"

"Incluso si no perece, ¿Qué pasa si declara que no volverá a hacer ramen por la conmoción?"

"...¡Keuk!"

Suna apretó los dientes.

"No importa. Ya lo he probado una vez."

"Es cierto, pero sus habilidades con el ramen sólo mejorarán con el paso del tiempo~"

"¡Eeeek!"

Al final, un sonido de frustración salió de la boca de Suna.

"Si quieres ayudarlo tanto, ¿Por qué no vas a hacerlo tú misma?"

"Me encantaría, pero..."

Mercedes giró la cabeza hacia una puerta bien cerrada. Era la habitación de Kim Soohyun.

"Él y yo estamos actualmente en una profunda relación. No puedo oponerme a su estricta orden de no interferir con otros mundos."

"¡Entonces pregúntale tú misma!"

"Oh cielos, pero tú conoces su personalidad. No quiero pelear con mi esposo y que me odie."

Mercedes se encogió de hombros.

"Pero... sucede que este hombre testarudo tiene una hija encantadora a la que adora... ¿Y si ella le pregunta en su lugar?"

"¿Queeé?"

Las cejas de Suna se elevaron.

"No, sólo estoy diciendo."

Detectando el peligro, Mercedes se levantó rápidamente y se alejó, murmurando.

Esto no terminó sólo con el Mercedes.

"Hmm. Hoy se siente como un día para comer ramen. Junto con kimchi..."

Gehenna, que apareció de la nada...

"Antes de irte, ¿Por qué no te comes un tazón de ramen?"

Hwajung, que también apareció de la nada, caminó alrededor de Suna y siguió parloteando.

"¡Ustedes tres...!"

Apretando los dientes, Suna se obligó a centrarse en el cuento de hadas.

"......"

"......"

Por supuesto, ella no podía concentrarse por mucho tiempo.

Porque honestamente hablando, el ramen de Seol Jihu era bueno.

Era un poco ridículo pensar que un ser elevado como ella se estremeciera por un simple ramen, pero ahora que lo había probado una vez, no tenía más remedio que reconocerlo.

'¡Maldita sea! Esas tres me metieron este pensamiento en la cabeza...'

La charla de Mercedes sobre cómo el ramen de Seol Jihu se volvería más sabroso en el futuro desempeñó el mayor papel.

Suna lo había visto y experimentado ella misma. Después de fracasar una vez, la Constelación Dorada no se rindió hasta que finalmente logró el éxito.

Se las arregló para que todos, incluida ella misma, lo reconocieran. Suna no podía permitirse abandonar su potencial.

Sin mencionar que incluso disminuyó la oscuridad dentro de la Constelación del Caos.

'Correcto. Esto no es porque quiera comer su ramen. Es por papá...'

Justificándose, Suna se dedicó a encontrar la solución al problema.

Como dijo antes, este asunto no era algo de lo que debiera ocuparse directamente. Ella no estaba en posición de hacerlo. Ya que se daba aires de grandeza, también debía pensar en salvar las apariencias.

Eso significaba que tenía que hacer que sus servidores se encargaran del asunto. Sin embargo, incluso eso implicaba una considerable preocupación.

A pesar de ser un ser del rango celestial 10, no quería llegar tan lejos como para romper el principio de hacer lo que ella quería como defendía su persona querida.

Para decirlo sin rodeos, no se sentía cómoda con ello.

Por supuesto, sería una historia diferente si le pidiera y obtuviera su permiso de antemano... pero eso no sería tan fácil.

Una vez que el Dios Marcial se negaba a algo, no cambiaba de opinión en absoluto. Sabiendo esto, Suna tuvo que adoptar una medida especial.

"......"

Al final, sólo había una cosa que podía hacer.

"Haaaa..."

Suna cerró el libro de cuentos de hadas y se levantó.

Primero, usó su poder para ahuyentar los ojos molestos que la observaban.

Mientras se abría paso, se preguntó, '¿Realmente tengo que hacer esto?' Pero antes de que ella pudiera llegar a la respuesta, su cuerpo estaba de pie frente a la puerta.

Después de dudar durante mucho tiempo, Suna levantó su mano de bebé y tocó.

—¿Quién es?

Una voz familiar sonó desde el interior.

Kuhum. Suna aclaró su garganta. Después de respirar profundamente otra vez, se pellizcó su linda y pequeña nariz. Luego...

"Papiiii~~"

Habló con una voz cariñosa...

"Es Suna. Quiero pedirle algo a papá. ¿Puedo entrar?"

...Y con una cara de extremadamente avergonzada.