Reciente

viernes, 8 de enero de 2021

La Emperatriz Se Volvió A Casar - Capítulo 250

Capítulo 250.



A medida que los murmullos se hacían más fuertes, Rashta se vio obligada a extender sus manos.

Alan se adelantó cuidadosamente y le dio el bebé a Rashta. La cara que se parecía tanto a la suya estaba justo debajo de su nariz.

Rashta se aterrorizó tan pronto como vio los ojos oscuros del bebé. El bebé era evidentemente su hijo.

Aunque tenía el cabello cubierto con un gorro, Alan le había dado una vez un mechón de cabello que le cortó al bebé. Incluso su cabello se parecía al de Rashta.


"Es tan adorable."

Sovieshu, sentado a su lado, admiró el rostro del bebé.

Rashta se aterrorizó aún más al escuchar su voz y abrazó al bebé para ocultar su rostro.

El bebé, que estaba haciendo un berrinche, sorprendentemente se calmó tan pronto como Rashta lo abrazó.

Sin embargo, mientras Rashta abrazaba al bebé, recordó al pequeño cuerpo sin vida que había sostenido en sus brazos.

Sintió náuseas y escalofríos al recordar los eventos de aquel entonces. Una profunda sensación de miedo se apoderó de ella.

Sus manos y piernas temblaban por temor a que en cualquier momento el bebé en sus brazos muriera, escupiendo sangre.

Además, Sovieshu. A su lado, vio la cara del bebé.

'¿No le resultó extraño ver a un bebé que se parecía mucho a mí?'

Finalmente, Rashta no pudo soportarlo más y le devolvió apresuradamente el bebé a Alan.

"Es un hermoso bebé."

Alan se acercó rápidamente y tomó a su hijo amorosamente.

Rashta lo miró por un instante, y rápidamente desvió su mirada.

Sudor frío corría por su frente.

No podía mirar a Sovieshu a la cara. Pero era una preocupación innecesaria. Porque Sovieshu ya sabía que este bebé era el hijo de Rashta.

Para Sovieshu, Rashta extrañaba y amaba a su bebé. Así que comprendió su expresión rígida, incluso idealizándola.

Sovieshu sintió lástima por Rashta, pensando que esa expresión se debía a lo triste que estaba al ver a su hijo que tanto extrañaba.

Aunque reconoció que Rashta no era tan noble como creía, al menos este amor parecía puro y verdadero.

Mientras Alan, Rashta y Sovieshu estaban sumidos en sus propios pensamientos. El secretario del emperador le indicó a Alan que su turno había terminado y que se retirara.

***

"Ahn. Tu madre se puso triste al verte."

Alan le susurró al bebé mientras caminaba por un largo pasillo después de salir de la sala de audiencias.

"Probablemente estaba triste por no poder estar contigo."

El bebé no lloró, sus oscuros ojos brillaron, y luchó por envolver sus pequeños brazos alrededor del cuello de Alan.

Alan de repente se puso triste. 'Yo soy quien debería estar sentado al lado de Rashta. ¿Por qué Rashta estaba sentada al lado de otro hombre?'

Mientras tanto, el secretario del emperador le dio instrucciones a Joanson para que avanzara.

Joanson, un periodista de los plebeyos, avanzó rápidamente al lugar designado y saludó cortésmente a los emperadores.

'¿Lo conozco?'

Cuando Rashta vio a Joanson, estaba segura que había visto su cara en alguna parte.

Pronto recordó a un grupo de periodistas con los que se había reunido antes de la boda. 'Sí. Sin duda, este hombre es un periodista de los plebeyos.'

Cuando Rashta dijo que viviría para los plebeyos, él se sintió tan conmovido y la colmó de elogios, que ese momento se quedó en su memoria.

De hecho, incluso elogió a Rashta en un artículo al día siguiente, diciendo que era el futuro del Imperio Oriental, la luz y la esperanza de los plebeyos.

Rashta se rió aliviada.

'Es alguien que me apoya, no dirá nada molesto.'

A medida que se sentía a gusto nuevamente, una suave y hermosa sonrisa apareció en su rostro.

Aunque todavía se inquietaba al pensar en lo que acababa de suceder, poco a poco pudo juzgarlo racionalmente.

Para ella, Alan había traído al bebé aquí como una amenaza. Probablemente porque fue dura con el Vizconde Roteschu hace unos días. Intentaban recordarle que tenían a su hijo en sus manos. Todo estaría bien mientras los calmara adecuadamente.

"¿Qué te trae por aquí?"

Preguntó Sovieshu.

"Mi hermana trabajaba en el palacio, pero no he sabido nada de ella desde hace un mes. Estaba preocupado porque siempre intercambiamos cartas, así que me dirigí al funcionario encargado de la gestión de personal, quien me dio la desconcertante respuesta de que había renunciado."

<< Nota: Fue llamado por el autor en el capítulo anterior 'funcionario de asuntos internos del palacio'. >> 

Sin embargo, lo que dijo Joanson fue muy extraño.

Rashta, que pensaba que la elogiaría, frunció el ceño. '¿Por qué mencionaba a su hermana de la nada?'

Además, parecía un asunto bastante grave.

Sovieshu escuchó a Joanson con una expresión seria.

"Continúa."

"Mi hermana nació y se crió en casa, así que aunque dejara su trabajo, no iría a ningún otro lugar. Nunca hemos peleado, ni tampoco tenemos motivos para hacerlo. El funcionario encargado de la gestión de personal dijo que debe haberse escapado con algún caballero que se enamoró de ella, pero mi hermana es soltera, así que no hay razón para que huyera."

Los nobles eran libres de tener concubinas, así que no había razón para huir sólo porque el caballero estuviera casado.

"Eso tiene sentido."

Sovieshu asintió y preguntó.

"¿Para quién trabajaba tu hermana?"

"Es Delise, una sirvienta cercana a la Emperatriz."

La cara de Rashta se puso blanca por las palabras de Joanson, como si toda su sangre hubiera sido drenada.

Sovieshu miró a Rashta.

Cuando dijo que era una sirvienta cercana a Rashta, inmediatamente reconoció quién era la hermana de Joanson.

Se refería a la sirvienta alta que trabajaba para Rashta.

Sovieshu chasqueó la lengua en su interior. Recordó la orden de Rashta de cortarle la lengua a la sirvienta y encarcelarla.

Rashta se aferró a los reposabrazos del trono sin siquiera pestañear. Pero enseguida, miró a Joanson con una expresión triste.

"Es una lástima."

Rashta murmuró impotente.

"Emperatriz, ¿sabe que sucedió con mi hermana?"

Joanson le preguntó a Rashta apresuradamente. Todavía creía en Rashta, así que confiaba en poder encontrar a su hermana mientras se aferrara a ella.

Rashta sacudió su cabeza y respondió con pesar.

"Sólo tenía dos sirvientas cercanas, así que tenían mucho trabajo que hacer. Delise renunció porque le pareció demasiado fuerte. Desde entonces, no supe más nada de ella."

"Si renunció, ¡debió haber vuelto a casa!"

"Lo sé. Es muy extraño."

Al escuchar las palabras de Rashta, Joanson mostró una expresión de desesperación.

Sovieshu intervino mientras veía a Rashta mentir con facilidad,

"Tenga la seguridad de que investigaré este asunto a fondo, no se preocupe."

"¡Gracias, Emperador! ¡Gracias, Emperatriz!"

Después de que Joanson se despidió apresuradamente y se fue, la audiencia transcurrió como de costumbre.

Rashta puso una expresión normal de nuevo.

Pero tan pronto como la audiencia terminó, Rashta preguntó a Sovieshu con una cara asustada.

"¿Realmente le dirá la verdad al periodista?"

Habiendo hecho uso del poder de la emperatriz, Rashta suponía que Sovieshu tenía conocimiento del castigo de Delise.

Sovieshu le preguntó fríamente.

"¿No pensaste que esto ocurriría?"

"¡Delise cometió una falta grave primero!"

"Entonces debiste habérselo dicho a su familia."

"Rashta... es la emperatriz, así que pensé que podía hacer eso."

"Puedes. Pero no podrás evitar las criticas."

"¡Rashta no hizo nada malo, Su Majestad!"

Sin embargo, Rashta se negó en varias oportunidades a ir a la habitación de Sovieshu.

El pájaro azul cuyas plumas ella había arrancado todavía estaba en la habitación de Sovieshu… Temía que el pájaro reaccionara de forma extraña al verla.

Si el pájaro la evitara, Sovieshu se daría cuenta inmediatamente que no fue Delise quien le arrancó las plumas.

Sovieshu suspiró profundamente. Luego se fue deliberadamente sin decirle cómo manejar esta situación.

Rashta pisó fuertemente el suelo repetidamente antes de ir a buscar al Duque Elgy asustada.

***