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miércoles, 9 de diciembre de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 362

Capítulo 362. Chae Jeong-woo (8)


El búho de Atenea extiende sus alas con la caída del crepúsculo.

Ese era el aforismo más popular relacionado con Atenea. La luz que brillaba a través de la oscuridad representaba la sabiduría.

Estrategia, táctica, coraje, espíritu combativo, justicia, sabiduría, habilidades... Debido a esto, Atenea era adorada por innumerables héroes, y ella los protegía.

Los jugadores que subían la Torre para demostrar su valía, dirían que ella había bendecido su suerte y su destino.

No era extraño que ella hubiera leído algo de la suerte y el destino de su hermano, que entró en la Torre sólo por una 'invitación'.

En realidad, Yeon-woo sentía curiosidad por varias cosas sobre Atenea.

Atenea no tenía motivos para mirarlo con benevolencia. Sólo estuvieron relacionados por Aegis, pero Yeon-woo no había hecho nada para ganarse su buena voluntad.

¿Pero si era por la culpa que ella sentía hacia su hermano? Las cosas cambiaban.

Atenea había leído la suerte y el destino de su hermano, por lo que siempre lo miraba con tristeza pero nunca se mostraba. Entonces, cuando Yeon-woo apareció después de que su hermano lo llamara, ella trató de ayudarlo porque lo lamentaba...

Tenía sentido.

"¿Es eso?"

Yeon-woo expuso sus pensamientos y se volteó hacia la mirada de Atenea.

[Atenea permanece en silencio.]

[Atenea te mira con tristeza]

Pero Atenea no dijo nada, como siempre.

[Atenea baja la cabeza impotente.]

Probablemente ella no quería hablar de lo que hizo.

Atenea debía conocer su suerte y su destino.

'El Rey Negro'.

Perséfone había dicho que el Rey Negro era odiado por la generación de Zeus, Poseidón y Hades. Por otra parte, dijo que los dioses de su generación y la de Atenea no pensaban mal del Rey Negro. Añadió que algunos de ellos realmente lo admiraban.

Al principio, Yeon-woo pensó que el Rey Negro era Cronos.

Sin embargo, a pesar de lo que había dicho Perséfone sobre no poder mencionar al Rey Negro debido a la promesa de la Estigia, Hades había mencionado a Cronos con facilidad.

No podía conocer su identidad. Pero el Rey Negro tenía una gran influencia sobre el Olimpo.

No, el poder del Rey Negro respetado por los dioses y demonios más allá del Olimpo, continuaba en Yeon-woo.

A Hermes le agradaba el Rey Negro. Y parecía que Atenea admiraba al Rey Negro.

Si ella había visto algún futuro relacionado con el Rey Negro en su hermano, y por eso estaban en está situación actualmente, tenía sentido que Atenea estuviera siempre con él.

[Atenea permanece en silencio.]

'¿Qué es exactamente?'

Yeon-woo no pudo evitar pensar en el Rey Negro de nuevo.

Por un lado, estaba molesto. Porque sentía como si su hermano, había seguido una trama que alguien había escrito de antemano.

[Atenea sacude la cabeza, diciendo que no es eso.]

Yeon-woo se mofó.

Se sentía agradecido con ella por tratarlo con cariño todo este tiempo, pero no podía confiar más en ella.

No había manera de que ella cambiara la suerte y el destino de su hermano porque estaba atrapada en el piso 98, pero no podía considerarla con amabilidad teniendo en cuenta que no había ayudado a su hermano en absoluto.

[Los hombros de Atenea se caen.]

[Hermes la acaricia, sonriendo amargamente.]

[Agares se ríe de la posición en la que ella se encuentra.]

[Hermes agranda su mirada con rabia.]

[Agares resopla, preguntando qué va a hacer.]

[Una atmósfera inusual fluye entre Agares y Hermes.]

[La sociedad divina, el Olimpo, se niega a involucrarse.]

[La sociedad demoníaca, Le Infernal, anuncia que no ayudará a Agares.]

Aparecieron mensajes sobre la batalla de nervios de Hermes y Agares, pero Yeon-woo los ignoró.

Necesitaba despertar a su hermano.

¿Pero cómo?

Aunque había tomado toda la energía púrpura del medio, la Piedra del Alma, el beneficio aún estaba en progreso.

Vio a Jeong-woo cerrando los ojos impotente después de frotar el reloj de bolsillo en una escena. En otro rincón, Jeong-woo estaba entrando en el Tutorial.

Por mucho que Yeon-woo lo sacudiera o usara su maná, su hermano no se movía.

Yeon-woo miró a su hermano con enojo y se volteó hacia las escenas creadas por las letras.

'La única cosa que puedo hacer es romper el beneficio'.

Pensando para sí mismo que esa era la única opción, extendió sus Alas de Fuego. Alas negras rojizas que eran completamente diferentes de las Alas Celestiales, iluminaron el mundo. Introdujo su Conciencia en él.

[La sincronización se está fortaleciendo.]

[Estás siendo conectado con el jugador Cha Jeong-woo.]

***

Aunque apenas pasaba por la entrada de la Sección A, el escudo que sostenía estaba lleno de flechas. Mis manos y mis pies temblaban por las trampas que seguían activándose.

¿Qué podía hacer? ¿Cómo podría pasar?

Mi cabeza estaba en blanco. No podía pensar en nada. Nunca habría venido si hubiera sabido como era este lugar. Quería volver a casa. Extrañaba a mamá.

Pero cuando pensé en mamá, apreté los dientes otra vez. Mi madre, probablemente estaba postrada en la cama en el hospital. El deseo de verla sonreír de nuevo se encendió.

Intenté dar un paso adelante de nuevo.

Swish-

Un débil sonido. Sentí que algo venía volando desde atrás. Reaccioné tarde, todas las trampas sólo habían venido de frente. Estaba nervioso, sin saber qué hacer.

'...¿Eh?'

Mi cuerpo se dio vuelta por reflejo y mi mano derecha se extendió.

La flecha terminó siendo absorbida por mi mano. Mi cuerpo no se detuvo, torcí el brazo para alejar la dirección de la flecha.

¡Clang!

Chocó con una flecha que venía del lado opuesto.

Lo había hecho sin darme cuenta.

Miró mi mano derecha con incredibilidad, luego giro mi cabeza hacia atrás.

Definitivamente sentí como si alguien me hubiera ayudado desde atrás, pero no había nadie en ese lugar. Había sido una sensación familiar.

¿Me estaba engañando a mí mismo?

'Hyung...'

Murmuré, pensando en una persona que no estaba aquí. Apreté mis puños de nuevo. Me sentía confiado, aunque lo había hecho sin darme cuenta. La idea de seguir adelante llenaba mi cabeza.

Me puse en la posición adecuada detrás de mi Scutum y lentamente caminé hacia adelante de nuevo. Mis piernas temblorosas se quedaron quietas.

Poco a poco, el mundo comenzó a cambiar.

"¡Están detrás de nosotros!"

"¡Vieira!"

"¡Muro de Hielo!"

Muros de hielo repentinamente salieron desde el suelo.

Los ataques contra nosotros se dispersaron y los Carroñeros que intentaron atacarme por detrás, quedaron perdidos en el laberinto de los muros de hielo.

"¡Kuk, también!"

Aliviado, escupí bruscamente en el suelo. Si hubiera sido un poco tarde, todo habría terminado.

Pero...

'¿Quién me lo dijo?'

No pude visualizar cuando necesitábamos atacar por las nubes de polvo que impedían mi visión, pero afortunadamente lo hicimos a tiempo porque alguien dijo 'ahora'.

La voz sonaba... Familiar.

Parecía la voz de Hyung.

Psh.

Sonreí, sabiendo que no era posible. ¿Cómo podía estar Hyung en este lugar, cuando estaba en la Tierra?

Aún así, estaba agradecido porque salimos con vida gracias a esa ilusión que sonó como la voz de Hyung.

"¡Hijos de perras! ¡Están todos muertos!"

Agarré con fuerza mi espada y me precipité hacia ellos.

Cada vez que pensaba que podría morir, alguien estaba presente.

A mi lado.

***

Los miembros del clan guardaron silencio ante el anuncio de Kun Khr diciendo que quería dejar el clan.

Me levanté lentamente. Las miradas de los miembros del clan me siguieron. Kun me miró desconcertado, sin entender lo que estaba tratando de hacer.

Le sonreí.

¡Thwak!

Y bajé mi puño sobre su cabeza, pegándole fuertemente.

"¡Aaaack!"

Kun Khr se agarró la cabeza y se agachó. Su cara, que parecía llena de determinación, ahora estaba llena de lágrimas.

Me miraba interrogativamente, como si se sintiera ofendido.

Resoplé.

"¿Por qué me miras de esa manera? ¿Crees que tienes derecho a hacerlo?"

"......"

"Cállate y confía en mí. Me encargaré de tu venganza."

"¡Pero...!"

Tsk!"

Al interrumpirlo, lo miré con ojos feroces.

"Puedes aceptarlo con un agradecimiento; ¿Por qué sigues hablando? Cállate y sígueme."

Normalmente, le habría dejado marchar, pero sentía que algún día me arrepentiría. No quería perder a alguien especial para mí.

¿Qué habría hecho Hyung aquí?

Llegué a la respuesta fácilmente.

Me arrodillé y lo miré directamente a los ojos. Acariciando su cabeza, sonreí cálidamente.

"Seré tu faro."

Hubo momentos en los que me arrepentía de mis decisiones equivocadas.

Podría haber tomado mejores.

¿Por qué no tomé la iniciativa en esos momentos?

***

"Vieira."

"¿Qué?"

"Fuiste tú quien me envenenó."

"¡Qué...!"

Crunch-

"Maldita perra."

Todos esos momentos cambiaron.

***

"Rey Marcial ajusshi."

« Ajusshi - honorífico utilizado para referirse a una persona mayor o por lo menos mayor que el hablante. » 

"¿Y ahora qué? ¿Has venido porque quieres otra paliza como la de ayer? "

"No. Sólo quería decirte esto."

"¿......?"

"Deberías saber cómo ser más generoso a veces, ¿Eh? Trata de bajar el tono de tu temperamento."

"Quieres morir de verdad, ¿Eh?"

"Moriré en algún momento de todos modos. ¡Como sea! Si quieres matarme, ¡Adelante! ¡Ya no me importa! ¡Dale! ¡Apuñálame!"

Si esos momentos cambiados pudieran crear un nuevo futuro.

***

"Ananta."

"...¿Qué?"

Le sonreí débilmente a ella, que estaba a punto de darse la vuelta decepcionada.

"Gracias. Por todo."

¿Podría sonreír al final?

"Gracias. Por todo."

***

¿Podría sonreír al final?

Crack-

Escuché que algo rompiéndose.

No.

¿Podría sonreír en está situación?

Se escuchaba el sonido de una pared de cristal rompiéndose.

Las grietas se extendieron como telarañas y cubrieron toda la pared.

El mundo se desmoronó.

Todo el lugar estaba conectado como uno solo. Con toda la información que me llegaba a la cabeza, sentía que se derrumbaría, pero pude darme cuenta de lo que estaba pasando.

Poco a poco, retiré las alas que me rodeaban.

Más allá de ellas, pude mirar una cara familiar. Un rostro que se veía exactamente como el mío, como si me mirara en un espejo. Pero tenía tanta frialdad en su expresión, que me parecía feo. Sí, mi cara estaba mejor que esa.

"Así que viniste, Hyung."

Mirándome sonreír brillantemente, Hyung abrió sus brazos con una cara indiferente. ¿Estaba buscando un abrazo? Parecía un robot porque lo estaba haciendo con esa cara.

Aún así, sus ojos estaban enrojecidos, había pasado mucho tiempo desde que nos vimos. Igual que siempre, tenía un corazón cálido, pero una expresión fría en su cara.

Sonreí, pensando que debería abrazarlo.

¡Smack!

"¡Aaaack!"

Hyung de repente golpeó la parte trasera de mi cabeza.

Sentí como si mi cabeza estuviera vibrando.