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martes, 8 de diciembre de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 360

Capítulo 360. Chae Jeong-woo (6)


En realidad, desde el punto de vista del Rey Marcial, era comprensible que le pareciera ridículo.

Sólo nos habíamos cruzado unas cuantas veces. Fue extremadamente grosero venir a la aldea de esta manera. Probablemente se estaba conteniendo en este momento.

Pero como de repente saqué a relucir a AllForOne, por supuesto que se enfadaría.

Todos sabían cuán profunda era la enemistad que tenía con AllForOne.

Lo mismo ocurría conmigo.

AllForOne había matado a todas la especie de los Dragones de la Torre.

La razón por la que el Antiguo Dragón Kalatus, que era como un padre para mí, había sufrido hasta el final. fue por las secuelas de AllForOne. Afortunadamente, ahora había regresado a los brazos de la naturaleza, pero aún podía recordar claramente cómo cerró los ojos por última vez en el templo de los dragones.

"Por favor."

Tenía que encontrarme con AllForOne.

Él nunca había bajado del piso 77 en todo este tiempo y gobernaba como un muro para los jugadores. Había aplastado mi deseo de llegar a la cima de la Torre.

En ese caso, sólo quedaba el elixir.

El problema radicaba en que no podía conseguirlo en absoluto.

A pesar de que se me consideraba como uno de los Nueve Reyes y de que Arthia había crecido hasta alcanzar el nivel de los Ocho Grandes Clanes, el elixir seguía siendo una medicina misteriosa y difícil de conseguir.

Aprendí la razón más tarde.

Porque AllForOne lo tiene.

No sabía por qué lo tenía... sólo que lo encontró hace cientos de años. Podría haberlo usado en todo este tiempo.

Aún así, sólo podía soñar con encontrarme con AllForOne.

Sin embargo, el problema consistía en que si nos encontrábamos, sería su enemigo.

Sólo había visto a AllForOne dos veces.

La primera vez, fue antes de que hubiera una gran guerra, cuando la lucha entre los Grandes Clanes se volvió tan grave, apareció de repente para arreglar la situación.

En ese momento, sólo sentí que era extremadamente fuerte. Debido a que mis Ojos Dracónicos aún no habían crecido del todo, no podía determinar su poder.

Pero fue diferente la segunda vez.

Después de una larga búsqueda, cuando finalmente tenía en secreto las Piedras del Alma en mi poder, las piedras de Superbia y Luxuria, estaba entusiasmado pensando que podría aprender el poder de Luciel cuando apareció de repente.

AllForOne estaba envuelto en sombras, sin revelar completamente un cuerpo.

—Tú otra vez.

No hablaba físicamente. Y hablaba un lenguaje desconocido. Me resultaba difícil saber si AllForOne era un hombre, una mujer, un joven o un anciano. Pero extrañamente, podía entenderlo. 

Pero parecía que me conocía.

—¿Fue nueve o diez veces? Como seguías regresando, pensé que te habías quedado sin fuerzas para venir hasta aquí. Pero lo hiciste. Aún así. Tu destino está retorcido, y tu vida es corta. No es para nada diferente. Tienes el destino de fallar muchas veces, y fallarás más veces en el futuro.

Continuó hablando de cosas que no podía entender. Pero me resultaba desagradable.

El fracaso. El destino. Esas eran las palabras que más odiaba.

Estaba molesto, pero no podía contestar.

La 'existencia' de AllForOne que vi a través de los Ojos Dracónicos era muy grande.

Mucho más grande que el Antiguo Dragón Kalatus, más grande que el dios desconocido que me enviaba bendiciones, y más extravagante que el demonio Agares.

Una cantidad colosal de poder que no sólo llenaba el escenario, sino que probablemente podría aplastarlo si lo quisiera.

Sentía una imponente presión, como si se tratara de la única existencia entre el cielo y la tierra.

No podía creer que era un mortal.

No había visto muchos dioses y demonios hasta ahora, pero podía garantizar que no se podía comparar con ninguno de ellos.

AllForOne era el mundo, y el mundo era AllForOne.

Todas las leyes de la Torre giraban a su alrededor.

Como los satélites que giran alrededor de los planetas, AllForOne era el centro del mundo.

Sólo entonces pude entender cómo la gran especie de los Dragones había sido derrotada sin poder herirlo en lo más mínimo.

Por qué los jugadores no habían sido capaces de pasar del piso 77 durante miles de años.

Por qué los dioses y demonios resultaban heridos por AllForOne cuando trataban de salir del piso 98.

Un ser así, ¿Quién podría detenerlo?

Además, en el momento en que los ojos ocultos en la sombra se encontraron con los míos, sentí que mi alma y mi cuerpo se separaban.

—¡Oh! Hay alguna mejora. ¿Puedes mirarme a los ojos ahora?

Los ojos estaban definitivamente sonriendo.

—Teniendo los ojos adecuados, pero sin poder visualizar tu camino. Es un triste destino. Puede que sea por eso que sigues soñando... encontrando el camino escondido por la oscuridad. Pero todavía no has encontrado la luz. Qué lástima, niño.

De las palabras que dijo AllForOne, la palabra 'sueño' se quedó en mi cabeza.

Pensé en el beneficio que aún no me atrevía a utilizar porque no lo entendía. ¿Lo sabía AllForOne?

—Espero que el fuego de Luciel pueda iluminar tu camino. Ahora mismo, es sólo una vela que se apagará de forma impotente. Hazla crecer. Usando cualquier medio posible. Si vuelves a usar el mismo método, repetirás las cosas una y otra vez. Sólo te lastimarás si caminas de la misma forma.

AllForOne añadió más, como si se compadeciera de mí.

—Espero que 'su' luz pueda brillar tu camino.

AllForOne desapareció, habiendo dicho sólo lo que quería.

No hablé de esto con nadie y me lo guardé para mí.

Intenté descubrir el significado de sus palabras.

Las tres principales habilidades de AllForOne eran Shukuchi, Inmortalidad y Mil Ojos.

Sin embargo, el antiguo dragón Kalatus me dijo algunas cosas más.

No sólo podía visualizar el futuro de alguien, sino que también podía visualizar su presente y su pasado.

Una persona con tal poder no diría tonterías.

Pero aún así, no entendí lo que dijo.

Quería preguntarle sobre ello, junto con el paradero del elixir.

¿Qué quiso decir con que fallaría varias veces?

Sin embargo, no había manera de que yo pudiera llegar al piso 77 donde residía AllForOne. El Dragón Rojo en el piso 76 nunca me dejaría pasar.

No estaba en malos términos con la Reina del Verano, pero las cosas no estaban bien entre nosotros tampoco.

Si tocaba su trauma, AllForOne, me dispararía su Aliento sin dudarlo.

El Rey Marcial era diferente.

Conocía un atajo para el piso 77, el territorio de AllForOne.

El problema era...

"¿Sabes qué clase de individuo es AllForOne?"

No parecía querer ayudarme.

"Sí."

"No. No lo sabes."

"......"

"Es el apóstol de la Torre. En sí mismo representa las leyes de la Torre. ¿Puedes oponerte a eso? De ninguna manera."

Apreté los dientes.

"¿No vas a abrir el camino?"

El Rey Marcial levantó una comisura de sus labios.

"¿Por qué debería hacerlo? No tengo ninguna razón para hacerlo. ¿Por qué debería molestarme?"

"Entonces..."

Extendí mis alas de cielo aparte. La Asesina de Dragones estaba en mis manos.

"Tendré que obligarte."

***

"¿Qué le ha pasado a tu cara?"

"No lo sé. No preguntes."

Leonhard señaló mi cara, pero sólo cubrí mi rostro, refunfuñando.

Ese maldito viejo. No me parecía justo que hubiera atacado hacia mis ojos tan pronto como comenzamos. Gracias a él, regresé a la casa clan con un ojo negro como el de un panda.

El Rey Marcial probablemente me dejó marchar fácilmente. Aún así, me sentí ofendido. Maldición.

'Hay algo en ello'.

La relación entre el Rey Marcial y AllForOne. No sabía que, pero estaba seguro de una cosa.

No tenía el poder necesario.

Sólo me quedaba una opción.

Subir la Torre con mi propia fuerza y encontrarme con AllForOne entonces.

Me mareé sólo de pensarlo. Ya había pasado un tiempo considerable hasta considerable hasta ahora en este lugar, pero ¿Cuánto tiempo más debía pasar en este lugar? Me preocupaba que la enfermedad de mamá empeorara porque estuviera preocupada por mí. Probablemente Hyung también estaba preocupado.

Pero no podía regresar a la Tierra. Entonces, sería marcado automáticamente como 'eliminado' y no podría regresar a la Torre.

"Bien, Sadi y Kun Khr están aquí."

Fueron los últimos miembros en unirse después de que el clan hubiera sido creado... Arthia estaba siendo vigilada y amenazada por muchos. Nos preparábamos para la guerra contra la Tierra Sangrienta porque el Emperador de la Glotonería quería 'cazarme'.

Los miembros de nuestro clan estaban visitando diferentes Grandes Clanes para actuar como aliados.

Escuché que habían ido al Ejército del Demonio y al Mar del Tiempo.

No sabía nada del Ejército del Demonio, pero había una oportunidad para el Mar del Tiempo.

Pero...

"Nada."

Leonhard sacudió la cabeza abatido y añadió.

"Las negociaciones con Tierra Sangrienta también han llegado a su fin. Te quieren a ti."

Leonhard era una persona inteligente, y un destacado espadachín. Si decía que las negociaciones habían terminado, significaba que realmente no había manera.

"...Así que al final, es otra guerra."

Suspiré, tumbado en una silla. No había pasado tanto tiempo desde que luchamos en una guerra, pero se avecinaba otra guerra.

No estaba asustado.

Sin embargo, sólo necesitaba subir la Torre. Me sentía frustrado.

***

"Me gustaría dejar el clan."

El impactante anuncio que hizo Kun Khr sacudió a Arthia.

"Oye, ¿Por qué tan de repente? Ayer estuvimos bebiendo juntos muy bien."

"¿Es por Sadi? ¿Por qué no lo piensas de nuevo...?"

"No. Es la decisión a la que llegué después de pensarlo toda la noche. Si quieres castigarme, lo tomaré con gusto."

Kun Khr parecía firme en su decisión. Probablemente se debía a Sadi, que murió en la batalla hace algún tiempo. Sadi y Kun Khr tenían una relación amorosa. Pensaban casarse cuando la guerra terminara. La guerra había destrozado todo.

"Está bien."

"¡Eh! ¡Cha Jeong-woo! No puedes dejar que se vaya de esta manera..."

"Cuídate. No te dejes agredir en ningún sitio. Si lo haces, te encontraré y te golpearé."

"Gracias por todo."

Kun Khr se marchó después de hacer una reverencia por un tiempo.

Los otros miembros del clan parecían desconcertados. La razón por la que habían sido capaces de soportar todas las guerras se debía a su estrecha camaradería. Pero con uno marchándose, resultaba normal que se sintieran desanimados.

Además, Kun Khr era mi discípulo, así que probablemente se sintieron aún más traicionados.

Kun Khr parecía sentirse culpable hasta el final, pero lo despedí con una sonrisa.

Yo era el que debería sentirme culpable.

"¡Hey! ¿Por qué todos parecen tan deprimidos? Estará bien si hacemos lo que debemos."

No me gustaba el ambiente deprimido. Intenté ponerme de pie, con un gran aplauso para reunirlos a todos.

"...¿Eh?"

El mundo giró, y me tambaleé. Cuando intenté recuperar el equilibrio, no tenía fuerzas en las piernas.

Podía observar a los miembros del clan corriendo frenéticamente mientras gritaban mi nombre, pero no podía escuchar nada debido al zumbido en mi oído. El mundo seguía girando, y algo salió de mi boca.

Era un cúmulo de sangre con un líquido negro.

El olor tóxico del Veneno Demoníaco hacía que me picara la nariz.

Sentí que algo andaba mal.