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jueves, 17 de diciembre de 2020

La Segunda Venida de Gula - Capítulo 525

Capítulo 525.

Historia Secundaria 36. Exploración de Cueva


Para cuando Seol Jihu y Teresa dejaron el cibercafé, el cielo se había vuelto oscuro.

"Ah, eso fue divertido."

Teresa se estiró con una sonrisa satisfecha. No podía recordar la última vez que disfrutó de un día libre sin preocupaciones. Por supuesto, no tenía intención de volver después de divertirse con esto.

Pero, por el bien de su plan, tenía que dejarse llevar. La clave era hacer que Seol Jihu pensara, 'Ah, ella está realmente en la Tierra para divertirse'. Y así, Teresa tomaba la delantera alegremente.

"Princesa, ¿A dónde vas?"

"No lo sé... pero estoy segura de que surgirá algo que me atraiga."

Seol Jihu miró a su alrededor mientras la alegremente tarareada Teresa caminaba por las calles. Había llegado la hora de la cena, y estaban en un bullicioso callejón de comida.

Aunque Teresa llevaba un sombrero, su aspecto extranjero no podía ocultarse.

Como resultado, se convirtió en el centro de atención tan pronto como entraron en el callejón. Todos se paraban a mirarla, y una pequeña multitud se formó alrededor de Teresa. Como alguien a quien no le gustaba la atención innecesaria, Seol Jihu no estaba particularmente feliz con la situación.

Teresa también se dio cuenta de la multitud que se estaba reuniendo a su alrededor, pero eso no la detuvo. De hecho, enderezó su espalda, cruzó sus brazos y caminó orgullosamente. A diferencia de Seol Jihu, ella disfrutaba de la atención del público.

Teresa miraba sigilosamente de un lado a otro, y una sonrisa apareció en su rostro. Sin ni siquiera una pizca de exageración, todos los que veía tenían una mirada aturdida. Esto sólo podía significar que su belleza también funcionaba en la Tierra.

"Guao... ¿Quién es esa?"

"Pupilas rosadas, cabello rosado, e incluso su ropa... ¿Alguien puede verse bien con todo eso?"

Dos adolescentes susurraban entre ellas, incapaces de apartar la vista de Teresa. Luego, cuando sus ojos se encontraron, gritaron como si vieran a una ídola.

Teresa levantó su barbilla con orgullo. No eran sólo esas dos chicas quienes reaccionaban de esta manera.

"¡Oye! Echa un vistazo a esa persona."

"¿Quién?" Guao... Mira esos brazos."

"¡Mira esas caderas! ¡Esas curvas! ¡Apuesto a que esa persona va al gimnasio a menudo!"

"Me pregunto cómo sería esa persona en la cama."

Un grupo de hombres susurraba entre ellos.

Teresa resopló. Todos los hombres eran iguales, tragaban saliva cuando la miraban, imaginando todo tipo de cosas obscenas para hacer en la cama.

'Hmph'.

Teresa refunfuñó antes de mirar a otro lado.

Sin embargo, por un momento el grupo de hombres no estaba mirando a Teresa. Murmurando entre ellos miraron a Seol Jihu, que caminaba a poca distancia detrás de ella.

Teresa parpadeó. Sintiendo su mirada, uno de los hombres miró a Teresa. Frunció el ceño inmediatamente después como si viera algo que no pudiera aceptar.

"¿Quién es esa mujer?"

"Parece que ese hyung la está siguiendo. ¿Ella es su novia?"

"Eso parece... ¡Pero mira su cabello teñido! ¿Y qué pasa con su color de ojos?"

"Mierda, ¿Por qué un hyung guapo y bien formado como ese tipo está siguiendo a una chica electrónica como ella? Él debería estar con nosotros en su lugar."

« Chica Electrónica o E-Girl: adolescentes que eluden las tendencias de Instagram por una estética más grunges. Para mayor precisión les recomiendo investigar. »

El grupo de hombres se dio la vuelta lamentablemente. Uno de ellos incluso miró a Teresa y dijo algo en un ataque de celos.

"......"

Teresa se quedó sin palabras. Mientras se debatía entre la conmoción y el respeto a una cultura extranjera...

"¡Princesa!"

Volvió a la realidad cuando Seol Jihu haló su mano.

"¿Adónde vas? Casi estamos en la calle principal."

Teresa vio coches circulando por la calle principal. Habiendo recobrado la conciencia, se recordó a sí misma su deber. Al mismo tiempo, miró a su alrededor en busca de un lugar adecuado.

Por suerte, había un lugar perfecto que se ajustaba a todas sus necesidades. Mucha gente estaba sentada en un área concurrida, riendo y hablando alegremente mientras bebían de una copa de vino. Ella estaba segura de que se trataba de un bar de la Tierra.

"¡Quiero ir allí!"

Teresa inmediatamente puso sus pensamientos en acción. Mirando en la dirección que Teresa señalaba, Seol Jihu puso un rostro de preocupación. De todos los lugares que pudo haber elegido, Teresa había escogido un lugar de bebidas alcohólicas, que vendía diferentes tipos de alcohol.

"¿No dijiste que tenías hambre?"

Seol Jihu sugirió acudir a un lugar diferente.

"¡Esa persona, y esa persona! ¡Quiero probar lo que están comiendo!"

Sin embargo, un lugar con bebidas naturalmente tenía comida para acompañarlas.

"Lo sé, pero... este lugar vende principalmente alcohol."

"¡Mejor! Me he estado preguntando a qué sabe el alcohol de la Tierra".

"En realidad no soy un gran fan del alcohol.... ¿Qué te parece si vamos a otro lugar? Conozco un excelente restaurante cerca de aquí."

Seol Jihu insistió. Teresa apretó los dientes y miró fijamente a Seol Jihu. Parecía un poco decepcionada, su cara parecía expresar, 'Me trajiste a este lugar diciendo que harías cualquier cosa por mí. ¿Y ni siquiera puedes hacer esto?'

"Yo... realmente quiero ir allí..."

Teresa murmuró con una mirada abatida. Esas palabras bastaron para terminar el trabajo.

"Bien, vamos."

Seol Jihu levantó la bandera blanca.

Teresa bajó la cabeza, la comisura de sus labios se curvaron débilmente.

***

"Vaya, el menú es enorme."

Después de sentarse, Teresa exclamó sorprendida.

"Cerveza, soju, vino de arroz, vino, cóctel, sake.... ¡Mira todas las bebidas que tienen aquí!"

"Princesa, necesito decírtelo con antelación. No puedo beber."

"Oh, está bien. Estamos aquí para que pueda divertirme."

Teresa habló con indiferencia y revisó el menú.

"¿Puedo probar todo lo que está en el menú?"

"Podrías morir si haces eso."

"No es una mala idea. ¡Come, bebe y muere! Comencemos con esto."

Teresa eligió una bebida y luego un plato para acompañarla.

Seol Jihu observaba a Teresa cuidadosamente. Primero lo hacía con la intención de comprobar si tenía algún motivo oculto, y segundo para averiguar que pensaba ella del viaje de hoy. Afortunadamente, no parecía que tuviera ningún motivo oculto. Estaba ocupada explorando una nueva cultura.

Por supuesto, existía la posibilidad de que ella estuviera actuando.

[5. Nivel de Cognición]
Perspicaz (Meticulosa y astuta en personalidad, apariencia y acción) / Divirtiéndose / Ansiosa (Inquieta y nerviosa)

Sus Nueve Ojos también lo decían. La segunda ranura describía su estado mental actual. Como decía, ella debía estar disfrutando.

'La tercera ranura...'

¿Sobre qué estaba ansiosa?

En lugar de preguntar directamente, Seol Jihu decidió hacer una pregunta ligera.

"¿Qué te ha parecido el día de hoy?"

"Divertido. Hace tiempo que no me dejo llevar de esta manera solo por divertirme."

"Divertido. Hace tiempo que no me dejo llevar de esta manera."

Teresa habló claramente.

"También..."

Después de una breve pausa, continuó.

"Tengo un poco de envidia."

"¿Envidia?"

"Sí. No hablo de diferencias culturales o tecnológicas. La Tierra puede tener ciencia, pero mi mundo natal tiene magia. Sólo..."

Teresa se detuvo de nuevo y aclaró su garganta.

"Caminando hoy... cómo decirlo... todos parecían estar pasándola bien."

"Mmm...."

"Lo sé. Estoy segura de que la gente tiene sus propias preocupaciones y problemas. Pero al menos, no parecía que estuvieran preocupados por su seguridad."

Seol Jihu asintió. Sabía de lo que Teresa estaba hablando.

La actual generación no conocía la crueldad de la guerra. Después de todo, no la habían experimentado. Lo mismo aplicaba para Seol Jihu.

"Las cicatrices de la guerra duran mucho tiempo. No sería justo esperar que se vayan después de unos años. No es que no lo supiera... pero aún así no podía evitar sentir un poco de envidia."

"Las cicatrices de la guerra duran mucho tiempo. No sería razonable esperar que se vayan después de unos años. No es que no lo supiera... pero aún así no podía evitar sentir un poco de envidia."

"No te preocupes. Ese mundo eventualmente se volverá igual. No, incluso podría ser mejor ahora que todas las razas han formado el tratado de paz de medio siglo."

"Eso es cierto, pero..."

Teresa se detuvo.

"Dudo que sea tan fácil."

Ella se mordió los labios y continuó.

"Hay un lado oscuro en cada mundo. Ya sea ese mundo o la Tierra..."

Un lado oscuro. De hecho, donde había luz, también tenía que haber oscuridad.

En ese momento, la comida y las bebidas que ordenaron llegaron. Seol Jihu miró alrededor del local antes de verter el alcohol en la copa de vino de Teresa y dijo.

"Aquí, puedes hablar de lo que quieras."

"Jaja, sí, dudo que nos hubieran seguido hasta la Tierra."

Teresa sonrió furtivamente mientras veía cómo le llenaba la copa de vino. Luego miró directamente a Seol Jihu como si hubiera tomado una decisión sobre algo.

"Quiero decir algo... pero puede que no sea tan interesante."

"Una historia poco interesante también está bien."

"No es nada largo o asombroso."

"Eso es bueno. Podemos terminar de hablar de ello antes de que la comida se enfríe."

Pensando que la ansiedad de Teresa estaba aumentando, Seol Jihu respondió apropiadamente.

"Está bien."

Teresa se rió y respiró profundamente. Luego, dijo.

"Hay una cueva."

Seol Jihu frunció el ceño.

"Es una cueva secreta muy apartada a la que la gente común no puede llegar."

La forma en que la describió hizo que pareciera un escondite secreto. Seol Jihu asintió, indicándole que continuara.

"Obviamente, esa cueva no es una cueva ordinaria."

"¿Qué es?"

"No sé cómo decirlo excepto llamándola... una cueva viviente."

"¿Una cueva viviente?"

"Sí."

Teresa mordisqueó su labio.

"No puedo explicarlo todo en detalle porque estoy restringida por un juramento. Pero una cueva que se mueve como si estuviera viva... no podría creerlo ni siquiera después de haberla visto personalmente. Era casi como si..."

Teresa se detuvo, pero Seol Jihu entrecerró los ojos. Fue porque los rasgos que Teresa describía encajaban con una entidad específica.

'Un Parásito'.

Un nido o una criatura parásita encajaría en la descripción.

"La cosa es."

Teresa no había terminado todavía.

"Esta cueva está dentro de nuestra ciudad."

"¿Eh?"

"Dentro del palacio real... nada menos."

La cara de Seol Jihu se volvió rígida. No podía creerlo. No quería llegar a una conclusión precipitada, pero si esta cueva estaba realmente relacionada con los Parásitos, entonces no se trataba de un asunto delicado.

Un Parásito no puede sobrevivir una vez que su huésped muere. Así que el hecho de que estuviera vivo... Sólo podía significar que la Reina Parásito no había perecido completamente.

'Eso no es todo'.

¿Cómo debería aceptar el hecho de que esta cueva estaba dentro del Palacio Real de Haramark? ¿Fue una coincidencia que el experimento del Ducado Delphinion se le pasara por la cabeza hace un momento?

"Nada es seguro todavía."

Seol Jihu recuperó sus sentidos con la voz aguda de Teresa.

"Todo lo que sé es que el hombre frente a mí es el que mató a la Reina Parásito."

"...Cierto, lo hice."

Seol Jihu respondió con una dificultad increíble. Luego habló después de organizar sus pensamientos un poco.

"Pero no podemos subestimar la gravedad de este asunto. Como dice el dicho, más vale prevenir que remediar. Formemos un equipo de expedición y..."

"Lo habría hecho si la cueva estuviera situada afuera".

Teresa suspiró. Parecía que tenía la misma preocupación que Seol Jihu. Si la gente se enteraba de que una cueva tan sospechosa estaba dentro de Haramark y dentro del Palacio Real nada menos, seguramente causaría una gran conmoción en todo el Paraíso.

"Planeo investigarlo en secreto primero. No hay forma de saber cuándo apareció o quién sabe de su existencia."

"Entiendo que intentes mantenerlo en secreto, pero... dado que está dentro del palacio real, será difícil explorarlo solo. También es peligroso."

"Pero ese es el plan por ahora. Como dije antes, no puedo confiar en ti cada vez que hay un problema."

"No."

Seol Jihu sacudió su cabeza.

"Si lo que dice la Princesa es cierto, no puedo quedarme de brazos cruzados."

"......"

"Además... dudo que me hubieras dicho esto si realmente esperabas que no hiciera nada."

Teresa sonrió amargamente cuando Seol Jihu acertó perfectamente.

"No digo que sea algo malo. Yo también respeto tus deseos. Pero si realmente es lo que creemos que es... entonces podrías necesitar mi fuerza."

"Pero..."

"Lo sé. Nada es seguro. Pero no podemos ignorarlo si existe la más mínima posibilidad."

Seol Jihu habló con firmeza.

"No estoy diciendo que causaré una gran conmoción. Puedes hacer lo que quieras. Es sólo que tendrás que permitirme acompañarte. Sólo para estar seguro."

Teresa no tenía nada que decir con Seol Jihu llegando tan lejos. Después de una ligera duda, Teresa sonrió.

"...Me moriría de vergüenza si no resultara ser nada importante después de todo esto."

"Definitivamente me burlaré de ti si eso sucede, pero ¿No valdría la pena pasar un poco de vergüenza para evitar una potencial catástrofe?"

Teresa se rió del ingenioso comentario de Seol Jihu.

"Tienes razón. Es es mil veces mejor que decenas de miles de personas derramando sangre."

"Podemos echar un vistazo juntos tan pronto como regresemos. Pero por hoy, no te preocupes por nada y sólo diviértete."

"Genial. Es realmente tranquilizador escuchar eso."

Teresa se encogió de hombros. Parecía que era todo sobre este tema.

Un corto silencio fluyó entre los dos. A diferencia de las otras mesas del local, la suya estaba tranquila.

"Mmn..."

Teresa, que estaba jugando con su copa de vino, señaló hacia una mesa y preguntó.

"Por cierto, ¿Qué es eso?"

"¿Qué es qué?"

"Eso. Están sosteniendo sus copas de vino y golpeándolas unas contra otras, después dicen salud."

"Oh, cuando los amigos beben juntos, lo hacen como muestra de buena voluntad o para desear que algo salga bien. Se llama brindis."

"Oh..."

Los ojos de Teresa se agrandaron. Observó la mesa atentamente antes de mirar a Seol Jihu.

"¿Por qué no lo intentamos también?"

"Oh, no puedo beber.."

"Hey, sólo un vaso está bien, ¿Verdad? Sólo uno."

"Mmm..."

"Tenemos un importante asunto por delante. Brindemos para deseear por que no sea nada. Por favor..."

A Seol Jihu le resultó difícil negarse. No era como si tuviera poca tolerancia, así que pensó que un vaso podría estar bien.

"Entonces tomaré sólo un vaso."

"¡Hurra!"

Teresa aplaudió.

"Discúlpame un momento."

Seol Jihu se levantó.

"Déjame ir al baño muy rápido. He estado aguantando por un tiempo."

"Oh, claro, tómate tu tiempo."

Por alguna razón, Teresa parecía estar feliz de escuchar eso.

Después de entrar en el baño, Seol Jihu sacó varias botellas de medicina de su bolsillo. Tenía todo tipo de píldoras de la farmacia.

'No puedo bajar la guardia hasta el final'.

Seol Jihu tomó las píldoras antes de salir del baño. Cuando regresó, su copa de vino ya estaba llena. Las burbujas salían del vino como si acabara de haber sido vertido.

"Lo serví para ti."

Teresa sonrió mientras se frotaba el pulgar y el índice, desempolvándolos.

"Ahora bien."

Seol Jihu y Teresa levantaron sus copas de vino. Luego, gritaron al mismo tiempo.

"¡Salud!"

"¡Salud!"

El sonido de dos copas golpeándose entre sí sonó.

Seol Jihu se llevó la copa de vino a sus labios y la inclinó hacia su garganta. Un aroma aromático fluyó, seguido de un líquido burbujeante. Entonces, justo cuando el líquido bajaba por su garganta...

"¡......!"

Los ojos de Seol Jihu se agrandaron de repente. Se estremeció con la cabeza inclinada hacia atrás.

"¡Kuhaaa!"

Todo su cuerpo se estremeció con una furiosa sacudida. Una sensación electrizante de origen misterioso se arremolinó en sus entrañas antes de precipitarse a su cabeza y aparentemente tomar el control de su cerebro.

"¡Heeeuuu...!"

Seol Jihu dejó caer su cabeza con gran dificultad antes de bajar el vaso.

'¿Qué me pasa?'

Su respiración se volvió áspera, su cuerpo se sentía caliente y su corazón latía con fuerza. Además, no pudo evitar reírse con un humor exagerado.

"¿Quieres que te sirva de nuevo? No te estoy forzando, así que puedes decir que no."

Teresa vertió vino en la copa de Seol Jihu a la que todavía se estaba aferrando.

"No, yo..."

Seol Jihu trató de negarse, pero por alguna razón, su cuerpo no lo escuchó. Antes de que se diera cuenta, estaba tomando la copa de vino e inclinándola hacia su garganta. Era casi como si su cerebro controlara su cuerpo.

"¡Así que sí quieres más! Aquí, aquí, toma un poco más."

Teresa se rió, llenó la copa de vino de Seol Jihu, y luego ordenó más. Seol Jihu pudo observar a Teresa sonriendo de oreja a oreja con su barbilla apoyada en el dorso de sus manos. Pero estaba demasiado ido para preocuparse por ello.

"¡Salud!"

Simplemente bebió lo que le daba, casi como si estuviera en trance.

***

¿Cuánto tiempo pasó?

Era muy de noche, y Seol Jihu se estaba apoyando en Teresa.

"¿Dónde está tu casa? ¿Por dónde vamos?"

"Euuu..."

"Ah, ¿Le hice beber demasiado? Parece que ha sido efectivo."

"Uhh...."

"Veamos. Hacerlo afuera no se siente bien. ¿Hay algún lugar para es...? Oh."

Teresa se detuvo. El callejón en el que estaban estaba lleno de moteles, y había un motel en particular que llamó la atención de Teresa. Las palabras 'Motel Rosa' brillaba intensamente en color rosa neón.

"¡Jajajaja! ¿¡Motel Rosa!? Vamos allí!"

Así, el conejo que había caído en una trampa estaba siendo arrastrado por la leona.

Cuando Seol Jihu abrió los ojos, se encontró acostado en la cama. Una luz rosa brumosa entró en su visión borrosa.

'No...'

Notando que algo había salido mal, Seol Jihu buscó sus bolsillos instintivamente. Planeó rasgar el papel y entrar al Paraíso.

Sin embargo, sus esfuerzos resultaron en vano. Se dio cuenta de que su mitad inferior se sentía fresca.

Su corazón se desplomó. Debido a que estaba borracho, no tenía la fuerza para levantarse.

"Para que conste, no creo que lo que estoy haciendo sea correcto."

De repente, una voz tímida sonó. Cuando Seol Jihu giró la cabeza a un lado, vio una figura sombría caminando con sólo una toalla envuelta alrededor de su parte superior y unos pantalones.

"Pero si me preguntas si todo esto es culpa mía, tampoco lo diría."

Seol Jihu miró a Teresa con ojos temblorosos.

"En primer lugar, ¿Alguien no ha provocado esto?"

"Qué..."

"Te dije cómo me sentía. Y tú también lo sabías. Incluso dijiste, 'Debo gustarte mucho, princesa'."

"Entonces, de repente..."

"Sí, tú también me gustas. No, no puedo estar contigo. ¿No podías al menos darme una de esas respuestas? ¿Qué dijiste de nuevo el día antes de la batalla final? ¿Qué darías una respuesta adecuada después de la guerra?"

Seol Jihu parpadeó rápidamente.

"Actuaste muy bien en ese entonces, pero cuando la guerra terminó, te olvidaste de todo y te divertiste tonteando con la Señorita Seo Yuhui."

"Eso es..."

"¡Y luego le pusiste las manos encima a la Señorita Phi Sora! ¿Sabe lo ansiosa que me puso eso?"

Seol Jihu se congeló. La causa de su ansiedad no eran los Parásitos, sino esto...

"Y por eso, creo que eres en parte responsable de que las cosas ocurran de esta manera."

"No me digas..."

Escuchando a Teresa explicar su lógica, Seol Jihu habló con una voz temblorosa.

"¿Todo... era una mentira...?"

"¿Una mentira?"

Teresa inclinó su cabeza. Sonrió y luego se bajó los pantalones con ambas manos.

"No."

Ella habló mientras sacaba las piernas de los pantalones. Seol Jihu miró aturdido.

"Lo descubrirás pronto."

Teresa se rió como una seductora. Seol Jihu luchó inútilmente por liberarse.

Pronto, un peso lo presionó. Teresa lo miró después de subir a la cima. Seol Jihu sacudió su cabeza.

"No..."

"Hey, no te acobardes. Lo prometiste, ¿Verdad? Que me ayudarías con mi exploración de la cueva."

"¿Cómo es que esto es una exploración...?"

"Oh, claro que es una exploración."

Teresa sonrió, riéndose de su comentario.

"Ahora entonces..."

Poniendo sus manos en el pecho de Seol Jihu, ella presionó suavemente. Luego, gritó mientras parpadeaba sus ojos.

"¡Empecemos la exploración!"