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jueves, 3 de diciembre de 2020

La Segunda Venida de Gula - Capítulo 512

Capítulo 512.

Historia Secundaria 23. Al Menos Cambió Un Poco


"Hay una manera de cambiar el futuro."

Las orejas de Seol Jihu se levantaron.

¿En serio? ¿Había una manera de cambiar el futuro?

"No es nada difícil. Sólo tienes que poner tu mente en hacerlo."

Los ojos de Seol Jihu se agrandaron. Si había un método tan fácil, ¿Por qué el Negro Seol Jihu y Seo Yuhui del futuro no dijeron nada al respecto? ¿Porque no lo sabían? ¿O fue a propósito?

Múltiples preguntas surgieron en su mente, pero Seol Jihu primero preguntó.

"¿Qué es? Dímelo."

"Es para borrar este destino."

Seo Yuhui dijo firmemente.

"Borrar completamente el destino relacionado contigo. Si el destino desaparece, el futuro no tiene otra opción que cambiar."

Por un tiempo, Seol Jihu no pudo entender lo que Seo Yuhui estaba diciendo. Pero cuando vio su mirada maliciosa, un recuerdo del pasado golpeó su mente como un relámpago.

|Todos los humanos nacen con su propia Estrella del Destino.|

|El movimiento de esta estrella no cambia fácilmente. No importa cuánto sea perturbada, continúa avanzando hacia su destino predeterminado.|

|Por eso los estamos matando. Porque eso es mucho más seguro que un intento de cambio a medias.|

Seol Jihu finalmente entendió todo.

La razón por la que el Negro Seol Jihu y la futura Seo Yuhui no dijeron nada. También la razón por la que Seo Yuhui estaba diciendo esto. En otras palabras, deshacerse de Phi Sora era el método más seguro para cambiar el futuro.

Seol Jihu se puso pálido. Miró a Seo Yuhui con una mirada de horror e incredulidad.

"No..."

Seol Jihu tartamudeó en un aturdimiento.

"¿No dijiste que harías cualquier cosa?"

Una fría respuesta regresó.

Seol Jihu sin darse cuenta se dio la vuelta y miró hacia atrás. Pudo observar a Phi Sora de pie, nerviosa, en un rincón. Sus pupilas temblaban, y sus labios estaban cerrados. Se notaba que estaba ansiosa.

Ella no debería haber entendido el significado exacto de lo que dijo Seo Yuhui, pero debe haber leído la situación y entendido la idea general.

Cuando sus ojos se encontraron con los de Seo Yuhui, ella instintivamente protegió su estómago y dio unos pasos hacia atrás.

Viendo esto, Seol Jihu tomó una decisión.

"No."

Seol Jihu miró hacia atrás a Seo Yuhui.

"No puedo hacer eso. Prefiero ser el que muera...."

Un pesado silencio llenó el aire como una enorme roca aplastando todo en la atmósfera. Después de diez minutos, parecieron diez horas...

"...Correcto."

Seo Yuhui soltó el aliento que había estado aguantando.

"No podemos hacer eso... Morir o matar... Al final..."

Inesperadamente ella se retractó de su declaración anterior.

Seol Jihu reflexionó. Cierto, no había manera de que eso fuese lo que Seo Yuhui realmente quería. Era una persona benevolente y misericordiosa por naturaleza. No había manera de que pudiera hacer algo como matar a un bebé inocente. Ella debió querer que él supiera lo que sentía por dentro.

Al darse cuenta de esto, Seol Jihu no sabía qué hacer. Al final, sólo pudo bajar la cabeza.

"Huu..."

Tok, tok. Seo Yuhui suspiró mientras se golpeaba el brazo con el dedo. Luego habló.

"Por ahora... vete."

Seol Jihu levantó la cabeza.

"No quiero mirar tu cara ahora mismo. No me importa si te vas a ese mundo o a la casa de tus padres, así que vete de esta casa."

En pocas palabras, decía que no lo quería en ningún sitio a su alrededor.

Las pupilas de Seol Jihu temblaban.

"Yuhui."

"Necesito hablar con la Señorita Phi Sora en privado. También necesito algo de tiempo para pensar."

"¿Por qué no...?"

"Vete."

Los ojos de Seo Yuhui brillaron. Seol Jihu se congeló como una rana frente a una serpiente.

"Oh espera, este es tu lugar. Muy bien, ¿Debería irme entonces?"

"No, uh..."

En ese momento, Seol Jihu sintió un ligero empujón en su espalda. Phi Sora se puso detrás de él antes de que se diera cuenta.

Mirándolo con el ceño fruncido, ella asintió con la cabeza débilmente. Seol Jihu entendió este gesto, parecía que Phi Sora le decía que estaba bien y que debía escuchar a Seo Yuhui.

"...Está bien..."

Seol Jihu se levantó lentamente. Miró a Seo Yuhui y a Phi Sora antes de tambalearse hacia la puerta.

Después de que se cerró la puerta, no se marchó y acercó su oído a la pared. Le preocupaba que Seo Yuhui comenzara a intimidar a Phi Sora.

"¿No te dije que te marcharas?"

Sin embargo, Seo Yuhui se dio cuenta inmediatamente y gritó, haciendo que Seol Jihu saliera corriendo a toda prisa.

'Esto es serio...'

¿Quién era Seo Yuhui? Ella cuidó a Seol Jihu incluso cuando todas las mujeres miembros de Valhalla pusieron objeciones. Viendo a alguien que siempre mimaba a Seol Jihu actuando de esta manera, Phi Sora no pudo evitar estar nerviosa.

Seo Yuhui se echó el cabello hacia atrás. Levantando su barbilla, miró fijamente a la torpe Phi Sora.

En ese momento, Phi Sora miró hacia otro lado por reflejo. No tenía la confianza necesaria para mirarla a los ojos.

En ese momento, Phi Sora tenía miedo de Seo Yuhui. Más que cuando se enfrentaba a la Reina Parásito.

"Yo, lo siento."

Incapaz de soportar la tensión, Phi Sora forzó un par de palabras.

"No sabía que esto iba a suceder... Aunque, estoy segura de que te suena como una excusa para ti..."

Phi Sora bajó la cabeza.

"Sé que no estoy en posición de decir esto, pero entiendo cómo te sientes. Si fuera tú, me habría vuelto loca y me habría enojado pensando en abortarlo."

"......"

"Haré todo lo que digas. Si quieres que desaparezca para siempre, lo haré. Tanto de este país como del mundo."

"......"

"Así que por favor, no me hagas perder mi..."

Phi Sora no pudo terminar su frase.

Después de un breve momento de silencio...

"...Aunque digas eso."

Seo Yuhui habló.

"Dudo que Jihu se quede al margen."

"Eso es algo que puedo..."

"No, eso no es posible. El poder del destino, conocido como Seol Jihu, no es algo que nadie pueda detener."

La fría voz de Seo Yuhui sonó.

"Sé que no se puede evitar... y tienes razón. El bebé dentro de ti es inocente."

Ella continuó con una voz reprimida.

"Bien, si esa es la mentalidad que tienes, no te diré que desaparezcas de nuestras vidas para siempre."

Los ojos de Phi Sora se agrandaron sorprendida. No podía saber si la había escuchado mal.

"No me malinterpretes."

El tono de Seo Yuhui cambió.

"No tengo intención de dejar ir a Jihu."

Seo Yuhui miró fijamente a Phi Sora y trajo el bolso que dejó caer frente a la puerta. Entonces, sacó un test de dentro.

"...¿Eh?"

Phi Sora se sobresaltó. Fue porque el test en la mano de Seo Yuhui era una prueba de embarazo. Phi Sora también vio dos líneas rectas dibujadas en el centro.

"¿Tú también...?"

"Es evidente."

Seo Yuhui respondió con calma.

"Lo hicimos muchas veces y nunca usamos protección."

"Él..."

"No debería saberlo. Aún no se lo he dicho."

Seo Yuhui se mordió el labio inferior.

"Planeaba sorprenderlo esta semana mientras sacaba a relucir el tema de la convivencia..."

'¡Dios mío!' Phi Sora presionó su frente. Fue demasiada coincidencia. Ahora, ella comenzó a entender este ridículo destino un poco más.

"Lo importante no es esto."

Seo Yuhui se desplomó en su asiento.

"Seré directa."

Descruzó sus brazos y puso su mano en su pecho.

"Seré la esposa legítima."

"¿......?"

"No estoy bromeando."

Seo Yuhui habló con una voz clara como si hubiera pensado en esto de antemano.

"En la Tierra, mientras todos están mirando, me casaré con Jihu. La que Jihu le presente a sus padres... no, toda su familia será yo. Me presentará como su esposa y a mis hijos como sus hijos."

"Entonces..."

"Como dije antes, no te diré que desaparezcas de nuestras vidas. Pero si no planeas irte, tendrás que dar a luz a tu hijo y criarlo aquí."

"......"

"Si no puedes prometerme esto, tendré que pedirle a Jihu que elija entre nosotras."

La voz de Seo Yuhui sonaba decidida, como si no fuera a ceder en esto.

Phi Sora suspiró. ¿Qué podía decir? Phi Sora era alguien que podía ponerse en el lugar de los demás. Y sabía que nunca sería capaz de decir las mismas palabras si estaba en la posición de Seo Yuhui.

"...Está bien..."

Phi Sora bajó la cabeza.

"Estoy agradecida..."

"Lo prometiste. Más tarde, si dices algo más, entonces realmente..."

"Sí.... Entiendo..."

Phi Sora levantó lentamente su cabeza. Luego, sonrió con tristeza.

"Pero aún así.... Gracias."

Ella habló con una voz débil.

"En realidad estaba preocupada de que tuviera que criar a mi hijo sin un padre... Supongo que no tendré que preocuparme más por eso..."

La expresión de Seo Yuhui se suavizó un poco. Se sintió mal viendo a la usualmente testaruda Phi Sora murmurando con sus brazos alrededor de su estómago.

Seo Yuhui era una persona amable por naturaleza.

"...Estoy diciendo que eso es lo que debemos hacer por ahora."

Seo Yuhui sonrió amargamente.

"Como sabe, Señorita Phi Sora, la situación entre ese mundo y la Tierra es diferente."

"Por supuesto, lo sé."

"Podemos juntar nuestras cabezas y pensar en qué hacer en el futuro... La situación podría cambiar también si Jihu cambia de opinión y decide contarle a su familia el secreto."

Seo Yuhui suspiró de nuevo. Ella había perdido la cuenta de cuántas veces había suspirado hoy.

"...¿Cómo está el bebé?"

La atmósfera se iluminó ligeramente.

"¿Has ido al hospital?"

"Ah, sí, fui con Jihu hoy. El doctor confirmó que estaba embarazada. ¿Y usted, Señorita Yuhui?"

"Yo también he estado embarazada durante unas semanas. El doctor dijo que el bebé está sano."

Seo Yuhui señaló la silla que estaba a su lado.

Phi Sora se sentó cuidadosamente.

"De todas formas, es usted increíble, Señorita Yuhui."

"¿Qué quiere decir?"

"Sé que no estoy en posición de decirlo, pero... ¿Realmente estás de acuerdo con esto?"

Seo Yuhui se rió de las palabras de Phi Sora.

"Yo también soy humana. Por supuesto, no estoy de acuerdo con ello."

"Entonces..."

"Aún así."

Seo Yuhui miró a la puerta principal con una mirada complicada.

'Incluso si trato de odiarlo...'

Tal vez debido a la Visión Futura, varias emociones se mezclaron ahora en un desorden.

No, no fue sólo por la Visión Futura.

Cuando pensó en cómo Seol Jihu se sacrificó conscientemente para enviarla de vuelta a salvo...

"Siendo honesta, tampoco estoy en posición de decir nada."

Seo Yuhui se mordió los labios.

"Aunque no estoy necesariamente de acuerdo, estoy segura de que esa persona me ve como una gata ladrona también. Supongo que se puede decir que recibí lo que merecía."

"¿Esa persona...?"

Phi Sora inclinó la cabeza.

"Oh, hay algo que tengo que decirle, Señorita Phi Sora."

Seo Yuhui cambió de tema.

"Puede parecer que todo está arreglado... pero no creas que terminará sólo con nosotras dos."

"...¿Eh?"

Phi Sora parpadeó.

***

Después de regresar al Paraíso, Seol Jihu entró en el Camino del Alma.

El Negro Seol Jihu inmediatamente lo alabó, diciendo que Seol Jihu era mejor que él mismo.

En la situación actual, estaba claro quiénes eran las víctimas y el perpetrador. Eso se podía comprobar fácilmente si se invertían los papeles. Aunque Seo Yuhui definitivamente lo dijo en un ataque de ira, ¿Qué pasaría si realmente regresara embarazada con el hijo de otro hombre? ¿Sería Seol Jihu capaz de perdonarla y aceptarla de vuelta?

Sólo de pensarlo hacía que le doliera el corazón y se le revolviera el estómago.

Cierto, que Seo Yuhui se enfadara era natural. Y tenía todo el derecho de decidir cómo proceder en el futuro.

Sin embargo, el Negro Seol Jihu no pudo hacer eso por ella. Incapaz de soportar la culpa, rompió con Seo Yuhui unilateralmente y huyó.

Al no tener a nadie a quien azotar y no poder tomar una decisión, Seo Yuhui sufrió una gran conmoción. Dejando todo a un lado, la confianza que tenía en Seol Jihu se derrumbó. Le tomó al Negro Seol Jihu decenas de años reconstruir esta confianza perdida.

Por lo menos, el actual Seol Jihu no cometió el mismo error. Buscó el perdón inmediatamente y esperó su castigo. Aunque no haya hecho lo correcto como amante, al menos lo hizo como humano.

Por supuesto, eso no significaba que tuviera algo de lo que sentirse orgulloso. Como dijo Seol Jihu, todo lo que hizo fue convertirlo en menos hijo de perra.

[Sé que parezco un disco rayado, pero sé bueno con Yuhui. Haz de ella tu prioridad número uno. Será más fácil si sólo finges que estás muerto.]

Ese fue el consejo del Negro Seol Jihu.

Seol Jihu juró seguir este consejo una vez más. Que sin importar lo que Seo Yuhui decidiera, se aseguraría de que algo como esto no volviera a pasar.

Estaba decidido a hacerse una vasectomía tan pronto como regresara a la Tierra.

[¡Jajajaja! Ese es probablemente uno de los métodos más normales que podrías haber pensado. Pero, ¿Realmente crees que no habría intentado lo mismo?]

Por supuesto, el Negro Seol Jihu se rió de él, diciendo que sería un esfuerzo inútil.

[Tres veces. Me operé tres veces, pero aún así dejé a las chicas embarazadas.]

[El doctor dijo que debería aceptar mi destino, diciendo que estos niños eran regalos del cielo.]

[Una vez me volví loca e intenté cortarlo, pero Yuhui prácticamente arriesgó su vida para detenerme. Dijo que no podía permitirlo sin importar lo que pasara.]

***

Después de pasar un día en el Paraíso, Seol Jihu fue a trabajar en ¿Seol Jihu Ramen?

No planeaba volver a casa por un tiempo o más precisamente, hasta que Seo Yuhui le permitiera volver.

'Me pregunto cuánto tiempo tomará...'

Seol Jihu despejó su mente mientras se preparaba para el negocio del día cuando... ¡Ring! Se sobresaltó al escuchar cómo se abría la puerta.

Vio a Seo Yuhui entrando por la puerta, seguida por Phi Sora.

"Oh, ¿Ya te estabas preparando? Hoy llegas temprano..."

Seo Yuhui habló como siempre lo hizo y se dirigió a la cocina a cambiarse.

Seol Jihu estaba aturdido mientras miraba fijamente a Seo Yuhui, que estaba preparando los ingredientes.

"Um..."

"Veamos... ¿Con qué debería empezar?"

Seol Jihu dudó repetidamente sobre qué decir. Parecía como si Seo Yuhui estuviera fingiendo que nada había sucedido. Aún así, este asunto no podía ignorarlo y olvidarlo.

"Yuhui..."

Seol Jihu llamó a Seo Yuhui en voz baja.

Al mismo tiempo, Seo Yuhui dejó de moverse.

"...Tuve una larga charla con la Señorita Phi Sora anoche."

Suspirando ligeramente, Seo Yuhui habló mientras sacaba un cuchillo.

"Podemos hablar de los detalles después del trabajo de hoy. Por ahora, sólo sepa que la Señorita Phi Sora continuará viviendo en su apartamento. Y también..."

Seo Yuhui hizo una breve pausa antes de continuar.

"También me mudaré dentro de un día más o menos. Ya tengo mis cosas empacadas, así que espera frente al Edificio 102 con tu auto."

La mandíbula de Seol Jihu se abrió. Dudaba de sus oídos, incapaz de creer lo que acababa de escuchar.

Después de no saber qué hacer durante mucho tiempo, se volteó hacia Phi Sora.

Phi Sora se encogió de hombros y luego sonrió de forma extraña.

"Oh, también."

Seo Yuhui continuó mientras cortaba las cebollas verdes con el cuchillo. Su cara no tenía ninguna expresión en particular, como si no estuviera afectada en absoluto.

"Tenemos que hablar más tarde esta noche. Hay algo que necesito decirte."

"¿Algo que tienes que decirme?"

"...No te preocupes."

Seo Yuhui sonrió.

"No voy a decirte que rompas conmigo. Pero estoy segura de que te sorprenderás."

"...Yuhui..."

Los ojos de Seol Jihu se tiñeron de rojo. Pudo decir que Seo Yuhui lo había perdonado, pero la culpa que sentía no desaparecía.

Seo Yuhui estaba hablando afectuosamente como siempre, pero seguramente no debía ser la misma internamente. No importa lo tonto que fuera Seol Jihu, al menos entendía lo que ella lo decía con el corazón .

"Lo siento..."

"......"

"Yo... estaré mejor. No volveré a cometer el mismo error, así que..."

Seol Jihu abrazó a Seo Yuhui. Aunque lo dijo sinceramente, Seo Yuhui no parecía confiar en él en absoluto. Sólo soltó una risa vacía y le dio una suave palmada en la cabeza.

"No espero tanto... pero al menos trata de reducir el número a la mitad... Entonces reconoceré tu esfuerzo..."

Casi parecía como si estuviera resignada a su destino.

Phi Sora se mordió los labios mientras veía a Seol Jihu. Estaba feliz de que todo funcionara, pero aún estaba conmocionada por lo que escuchó anoche.

Seo Yuhui le había dicho que reforzara su corazón. La decisión de Seol Jihu de llevar a Phi Sora haría que otras, que estaban buscando una oportunidad, revelaran sus dientes una por una.

'¿No una, ni dos, sino ocho? ¿Es eso posible?'

Tal y como ella pensaba...

¡Ring!

La puerta principal se abrió.

"¡Hola! ¿He venido a jugar...?"

Teresa, que entró enérgicamente, parpadeó rápidamente.

El sollozo de Seol Jihu, la expresión ligeramente hundida de Seo Yuhui mientras lo abrazaba, y la torpe Phi Sora parada a un lado. Sintiendo el aire extraño que fluía entre los tres, Teresa también puso una extraña expresión.

***

Ese día, Teresa se ofreció como camarera y observó a los tres cuidadosamente.

Cuando el restaurante cerró, siguió a Phi Sora, que dijo que tenía que ir a algún sitio y la arrastró a la cocina.

"¿Qué estás haciendo?"

"Hey, no seas así. Sólo dime..."

"¿Decirte qué?"

"Vamos. Puedo decir que algo ha sucedido. Sabes que soy rápida cuando se trata de cosas como esta, ¿Verdad? Se trata de amor, ¿No?"

"¿Amor? Más bien un drama matutino sobre una aventura amorosa."

"Oh, un drama matutino sobre una aventura amorosa."

Teresa trató tenazmente de sacarle información.

"No vas a esconderla para siempre, ¿Verdad?"

"...Sé que no es posible, pero...."

"¡Entonces date prisa y dímelo! Parece que todo el mundo se va a enterar pronto de todos modos. ¿A quién le importa si me lo dices un poco antes?"

"......"

"¿Y quién sabe? Tal vez pueda ayudarte."

Incapaz de soportar el acoso de Teresa, Phi Sora habló de mala gana.

"... Hubo una reunión de la Zona Neutral no hace mucho tiempo..."

"Bien, ¿Y?"

En lugar de querer ayuda, ella sólo quería alejarla. Aunque lo importante era que Teresa estaba interesada en algo totalmente distinto.

"Y al final..."

"Mi, mi, ¿Cómo? Su nivel físico no es nada con lo que se pueda bromear."

"Eso que estaba en la Tierra, no en el Paraíso. ¿No sabes que los niveles físicos de los Terrícolas se restringen cuando regresan?"

"Ah, claro. Pero aún así no debería haber sido fácil."

"Es el maldito alcohol."

"Ah, el alcohol."

La sonrisa en la cara de Teresa se hizo más gruesa. Parecía que acababa de encontrar la solución a un largo y problemático asunto.

"Ya veo, Jihu es débil ante el alcohol..."

Los ojos de Teresa brillaban.

Parecía que el problema de las mujeres de Seol Jihu recién comenzaba...