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miércoles, 2 de diciembre de 2020

La Segunda Venida de Gula - Capítulo 511

Capítulo 511.

Historia Secundaria 22. Si Vas A Recibir Una Paliza, Es Mejor Hacerlo De Una Vez


Phi Sora hizo sus maletas el mismo día y se mudó a los apartamentos SY.

"¡Uwoah~!"

No pudo ocultar su sorpresa al conocer el apartamento de Seol Jihu. No sólo su simple y moderna decoración interior le recordaba el estilo del norte de Europa, sino que también contaba con un gran espacio.

La vista también era fenomenal. Cuando se paró frente a la gran ventana y miró hacia abajo, los coches de las calles de abajo parecían hormigas diminutas. Parada en ese sitio y mirando el colorido paisaje nocturno de la ciudad, sintió que se había convertido en alguien especial.

 Phi Sora había escuchado sobre el famoso complejo de apartamentos SY. No cualquiera podía encontrar un lugar sólo por tener dinero. También tenían que pasar por un estricto proceso de selección.

Aunque se decía en broma, los coreanos llamaron al complejo una zona extraterritorial parecida al templo del Olimpo.

Phi Sora nunca imaginó que Seol Jihu viviría en el Edificio 101, y en el penthouse de dicho edificio.

"¿De verdad puedo vivir aquí?"

Phi Sora se quejaba cuando Seol Jihu la obligó a dejar su apartamento, pero ahora miraba el apartamento de Seol Jihu con una gran sonrisa.

Seol Jihu se sintió aliviado después de ver a la feliz Phi Sora.

¡Tringgg!

El timbre sonó de repente. Phi Sora, que estaba mirando alrededor con entusiasmo, se congeló en un instante. Pensó que podría ser Seo Yuhui.

Afortunadamente, no lo era.

"Quién es... ¿Eh?"

"Hola."

Una mujer, cuyo cabello plateado parecía una galaxia brillante, se inclinó hacia Seol Jihu respetuosamente. Estaba siendo condescendiente como si tratara a alguien que le había hecho un gran favor.

"¿Qué te trae por aquí, Seraph-nim...?"

"Suna-nim quería que tuvieras esto."

Seraph le entregó una bolsa de compras. Seol Jihu la agarró, y luego su mandíbula cayó instantáneamente.

"Algo tan precioso..."

"Suna-nim también quería que le pasara un mensaje. Come mucho y da a luz a muchos niños."

Seol Jihu se rascó la cabeza.

"Es difícil para mí negarme si esa es la razón. Sin embargo, todavía me siento un poco incómodo."

"Por favor, no digas que no. Estoy segura de que Suna-nim espera que Seol Jihu-nim y el hijo de la señorita crezcan sanos... Kuhum. Sólo piensa en ello como una inversión para el futuro."

"Como pensé, no es Jihui, sino Sohu..."

"Oh, y hay un mensaje más."

Seraph aclaró su garganta.

"Estoy seguro de que todavía estás dudando, pero déjalo. No desperdicies tus puntos de contribución en algo completamente inútil... es lo que ella dijo."

Seol Jihu sonrió amargamente.

"Sí, lo entiendo."

"Entonces, adiós."

Seraph se inclinó de nuevo y se marchó.

Una vez que Seol Jihu cerró la puerta principal, Phi Sora corrió y charló.

"¿Quién es? ¡Era tan bonita!"

"Es mi vecina."

"Cielos~ Así que esa es la clase de gente que vive aquí. Espera, ¿Es siquiera humana?"

"...Puede que no lo sea."

"¿Eh?"

"De todas formas, ¿Has elegido tu habitación?"

Seol Jihu cambió de tema. Phi Sora miró alrededor del lugar un poco más antes de decidir una habitación.

"¡Me quedo con esa!"

No había ninguna razón en particular, aparte del hecho de que sentía una atmósfera cálida en esa habitación, a diferencia de las otras. Sentía como si alguien viviera realmente ahí.

"Oh, esa habitación no es buena..."

Sin embargo, Seol Jihu rechazó la idea de inmediato.

"Yuhui usa esa habitación."

"¿Eh? ¿Señorita Seo Yuhui?"

Los ojos de Phi Sora se agrandaron.

"¿Ustedes dos ya vivían juntos?"

"No exactamente. ¿Cómo debería decir esto...?"

Seol Jihu continuó.

"No recuerdo cuando comenzó, pero empezó a traer sus cosas una por una cada vez que venía de visita, diciendo que le gustaba más el baño aquí o que era más fácil dormir aquí..."

Seol Jihu ladeó la cabeza, pero Phi Sora entrecerró los ojos. A diferencia de Seol Jihu, ella había captado las indirectas de Seo Yuhui.

"¿Aún no le has pedido que se mude contigo?

"¿Hmm? ¿Por qué lo haría?"

"¿Por qué lo harías? ¡Obviamente está insinuando que quiere hacerlo!"

"¿Eh? No, creo que se equivoca, Señorita Phi Sora. No es necesario. La casa de Yuhui está cerca. En realidad, ella vive en el edificio 102. Está a menos de 5 minutos a pie."

"¡Haa...! ¡Nunca he visto tal...!"

Phi Sora estaba a punto de gritar algo cuando se agarró la cabeza y se dejó caer. Fue porque se dio cuenta de que estaba jodida. Como si no bastara con que se acostara con Seol Jihu, si Seo Yuhui se enterara de que él le pidió a ella que se mudara primero...

Sólo de pensarlo le dio escalofríos.

"No puedo hacer esto. Será mejor que regrese."

"Hey, está bien."

"¿Qué quieres decir con que está bien?"

"Hablaré con Yuhui. Me reuniré con ella pronto de todos modos."

Sólo después de que Seol Jihu la tranquilizara durante mucho tiempo, Phi Sora finalmente se calmó. Al final, escogió una habitación, y se conformó con la historia de que había un problema en su apartamento y que necesitaba un lugar donde quedarse por unos días.

Este día marcó el comienzo de su convivencia.

Phi Sora seguía preocupada en cierto modo, pero no pudo evitar admitir que era un lugar mucho mejor para vivir que su anterior apartamento.

Le gustaba especialmente el hecho de que no había ninguna vecina loca con la que lidiar. Como las paredes estaban perfectamente insonorizadas, no había problema aunque ella gritara o patinara por la sala de estar usando calcetines.

Y a menos que se equivocara, los vecinos que vivían al lado parecían considerar a Seol Jihu de forma favorable. Como sonreían cada vez que se encontraban y entablaban conversaciones, ella naturalmente también comenzó a verlos con buenos ojos.

En general, sentía que se había convertido en la esposa de un magnate exitoso.

No había necesidad de mencionar las comodidades disponibles dentro del complejo. Sin la más mínima exageración, sentía que podía encargarse de la mayoría de los asuntos dentro del complejo.

Eso no era todo.

Seol Jihu había cambiado tanto, que ella se preguntaba si era el mismo niño que conocía. Cocinaba para ella cuando tenía hambre e incluso compraba las necesidades diarias sin que ella lo mencionara.

Instaló purificadores de aire e incluso los recogía. Ella podía notar que él estaba prestando mucha atención para satisfacerla.

Además, Phi Sora también lo sorprendió leyendo sobre el embarazo y la crianza de los hijos a veces. Por supuesto, lo mejor era que ella podía comer su ramen cuando quisiera.

De todos modos, como todo parecía perfecto, Phi Sora comenzó lentamente a cambiar de opinión.

'Hm... No me ha hecho nada después de eso... Tal vez vivir aquí no sea tan mala idea...'

Ya no sospechaba que Seol Jihu la veía como una amiga con beneficios. Pero un día, llegaron noticias impactantes.

Después de que pasaran las dos semanas prometidas, Phi Sora usó el test de embarazo que había comprado anteriormente. Lo comprobó a primera hora de la mañana y vio un resultado increíble.

"De ninguna manera...."

Sus dedos que sostenían la prueba temblaban. Sus brazos se debilitaron cuando se sentó en el borde de la cama. Inclinó la cabeza hacia arriba y miró fijamente al techo.

No creía que fuera posible. ¿Convertirse en madre cuando aún no tenía 30 años?

"Yo... ¿Qué hago yo...?"

Phi Sora miró a su alrededor instintivamente. Había entrado en pánico por la gran sorpresa inesperada.

Junto a Phi Sora en ese momento...

"Está bien."

...Estaba Seol jihu.

Su cara tampoco estaba muy brillante. Parecía que tenía sentimientos encontrados. Aún así, fingió que todo estaba bien y abrazó a Phi Sora.

"Señorita Phi Sora, si está pensando en un aborto..."

"¿¡Estás loco!?"

Phi Sora levantó la voz.

"No seas ridículo. Voy a criar a este niño aunque tenga que hacerlo sola."

Phi Sora gruñó mientras envolvía sus brazos alrededor de su estómago.

"Vale. Me alegro."

Seol Jihu asintió con una mirada aliviada.

"No te preocupes por nada y descansa. En realidad, vayamos primero al hospital."

Phi Sora, que estaba mordiendo su labio inferior, exhaló. Después de asentir con gran dificultad, se levantó lentamente, guiada por la mano de Seol Jihu.

"Tómalo con calma. Un paso a la vez. No queremos un aborto involuntario."

Phi Sora resopló. No pudo contener su risa, viendo a Seol Jihu haciendo un gran esfuerzo por todo.

"No seas ridículo. Las mujeres son fuertes."

Sin embargo, tenía que admitir que tener a Seol Jihu cerca era un alivio.

***

Recientemente, Seo Yuhui había estado haciendo un gran esfuerzo por ejercitarse. Fue porque cuando midió su peso no hace mucho tiempo, quedó sorprendida.

Pensando en ello ahora, aumentar de peso tenía sentido con la frecuencia con que comía el ramen de Seol Jihu.

Seo Yuhui también se había ejercitado hoy, y se sorprendió cuando vio a Seol Jihu esperando fuera del gimnasio.

Seo Yuhui se metió en el coche de Seol Jihu, preguntándole felizmente qué pasaba.

"Creo que engordé un poco más."

Mirando el espejo del asiento del pasajero, ella habló de su vida diaria como de costumbre.

"Hago ejercicio todos los días pero no pierdo peso. Crees que también me veo más gorda, ¿Verdad?"

"Sí..."

"¿Qué?"

Seo Yuhui lo miró fijamente.

Seol Jihu reflexionó, habiendo respondido distraídamente.

"No, quiero decir..."

"Hnng, ya veo."

Seo Yuhui se inclinó y se dio la vuelta.

"Así que sí engordé. Es por eso que no me has amado tanto recientemente."

Seo Yuhui se rió antes de parpadear de sorpresa. Seol Jihu estaba increíblemente tenso. Por su reacción parecía una broma.

"¿Qué sucede?"

Al notar que algo pasaba, Seo Yuhui preguntó con preocupación.

"¿Pasó algo?"

"...Hay algo que necesito decirte."

"¿Qué es?"

"Este no es el mejor lugar... Te lo diré cuando lleguemos a casa."

Seol Jihu apretó los dientes.

"...Está bien."

La expresión de Seo Yuhui también se hundió. Se dio cuenta de que lo que le preocupaba finalmente había ocurrido.

Después de eso, un silencio incómodo llenó el coche. Ninguno de los dos dijo una palabra hasta que llegaron al apartamento e incluso entraron en el ascensor.

Cuando Seol Jihu abrió la puerta principal, Seo Yuhui se quedó sin palabras. Fue porque un par de zapatos desconocidos estaban en la entrada.

Entonces, al ver a Phi Sora, que estaba holgazaneando en su teléfono a la distancia, Seo Yuhui cerró los ojos.

"Tú."

Seo Yuhui se giró hacia Seol Jihu, sus pupilas temblaban por la traición.

"¿Qué pasó?"

"¿Puedes... escucharme...?"

Seol Jihu bajó la cabeza.

Seo Yuhui apretó los dientes.

"...Dime qué pasó. Desde el principio hasta el final. Sin dejar de lado ni una sola cosa."

Pronto, una extraña escena surgió.

Seo Yuhui se sentó en una silla con las piernas cruzadas y los brazos cruzados. Seol Jihu se arrodilló delante de ella mientras Phi Sora estaba a un lado, tragando su saliva con nerviosismo.

Seol Jihu confesó todo lo que pasó, desde cómo se emborrachó y estuvo en casa de Phi Sora hasta cómo la dejó embarazada.

La explicación terminó. Seo Yuhui no dijo nada durante mucho tiempo. Sólo miró fijamente a Seol Jihu mientras temblaba débilmente.

Para cuando el doloroso silencio estaba llegando a su punto más alto...

"¿Y ahora qué?"

Seo Yuhui rompió el silencio por fin.

"Te acostaste con la Señorita Phi Sora y la dejaste embarazada, ¿Quieres que la trate bien?"

Seol Jihu levantó la cabeza.

"Divertido.  Ah, ¿Por qué no hago esto entonces? El entrenador del gimnasio no dejó de mirarme hoy. ¿Puedo salir a beber con él?"

"......"

"Si voy a su casa después, tengo sexo con el entrenador en estado de embriaguez y vuelvo con un bebé, ¿Dirás, 'Oh, está bien', y me perdonas?"

"......"

"¿Es eso lo que necesito hacer para que entiendas cómo me siento?"

Seol Jihu no tenía nada que decir. Seo Yuhui habló con rencor, pero sus palabras salieron temblando. Sus ojos estaban llorosos como si en cualquier momento fueran a estallar en lágrimas, y sus manos detrás de sus brazos entrecruzados estaban muy apretadas.

"Eso no es todo... Yo...”

"¿¡Entonces qué!?

Seo Yuhui levantó su voz.

"¿Quieres que me vaya de esta casa en silencio porque las cosas resultaron de esta manera? ¿Quieres que romper conmigo?"

"... Yo..."

Seol Jihu bajó la cabeza. No dijo nada, sin importar lo que Seo Yuhui decidiera hacer. Romper con ella parecía algo bueno. Pero Seol Jihu no pudo hacerlo por lo que la futura Seo Yuhui le dijo.

Y entonces, dijo, tartamudeando.

"Seguiré tu elección.... Sé que no estoy en posición de decir nada..."

Los ojos de Seo Yuhui brillaron. Miró a Seol Jihu por un largo tiempo antes de dar un fuerte suspiro.

"...¿Quién te dijo que dijeras eso?"

"¿Hmm?"

"¿Fue Negrito? ¿O mi futura yo?"

Los ojos de Seol Jihu se agrandaron.

"¿Lo sabías?"

"No... sólo lo esperaba. Porque lo escuché."

"¿Lo escuchaste? ¿Cuándo?"

"En el Camino del Alma después de que vi a Luxuria-nim en el festival."

La mandíbula de Seol Jihu se cayó. Tenía una idea de cómo Seo Yuhui debía hacer contacto con su futura yo.

Como él, Seo Yuhui tenía la habilidad 'Visión Futura'. Con sus puntos de contribución, viajar al futuro habría sido imposible. Así que ella debe haber hecho que una de sus futuras yo, creara una 'Visión del Pasado' para ayudar en el Camino del Alma.

"Escuché... así que sabía que esto pasaría... pero aún así creí que tú y yo seríamos diferentes..."

La parte superior del cuerpo de Seo Yuhui se desplomó hacia adelante. Puso sus manos sobre su cara, escondiéndola detrás de su cabello caído.

Escuchando los silenciosos lloriqueos, Seol Jihu cerró los ojos. De repente recordó las palabras de Seol Jihu.

|Déjame decir esto de nuevo. Eres un gran hijo de perra.|

|Independientemente de la razón, todos los Seol Jihus, que tocaron a una mujer que no sea Yuhui, son unos hijos de perra.|

En ese momento, no pensó mucho en ello. Sólo ahora sus palabras se sintieron reales.

¿Cuánto tiempo pasó?

"...Dime."

Seo Yuhui levantó la cabeza después de sollozar un rato. Mirando a Seol Jihu, que estaba buscando un agujero en el que arrastrarse, dijo.

"Bien, digamos que este asunto ha sido un error de borracho. Si te pido que vayas al pasado y cambies el futuro, ¿Lo harás?"

"Por supuesto."

Seol Jihu respondió sin dudarlo ni un momento.

"¿Puedes hacer algo por mí?"

"Sí, cualquier cosa."

Seol Jihu asintió firmemente.

El Negro Seol Jihu le dijo que no desperdiciara sus puntos de contribución y tiempo, pero Seol Jihu no pudo evitarlo. Si ese sería su destino, estaba listo para aceptarlo.

"¿Has escuchado lo que pasó después?"

"Sí."

"¿Y todavía estás dispuesto?"

"Lo intentaré. Incluso si no funciona."

Seo Yuhui soltó una risa vacía. Sonaba como si también hubiera escuchado lo que pasó de la futura Seo Yuhui.

Después de un momento de silencio...

"...Entonces está bien."

Seo Yuhui dejó de llorar, sus ojos parpadeaban ferozmente.

"Suena como si Negrito no te lo hubiera dicho, pero..."

Entonces, habló en un tono escalofriante.