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miércoles, 2 de diciembre de 2020

La Segunda Venida de Gula - Capítulo 510

Capítulo 510.

Historia Secundaria 21. Regreso


Después de que su charla con Seo Yuhui terminó, Seol Jihu salió para encontrarse con Phi Sora, ella debía estarse dirigiendo hacia su casa. Esto, por supuesto, no ha sido su idea, sino la de Seo Yuhui. 

|¿Cuánto tiempo te queda? ¿Por qué no intentas hablar con la Señorita Phi Sora antes de irte?|

|Ya sé más o menos lo que pasó ese día. La Señorita Phi Sora habla de ello cada vez que está borracha.|

|No sabrá que eres tú. Deberías al menos intentarlo.|

Seol Jihu esperó a Phi Sora en un parque cerca del complejo de apartamentos. Pasó un tiempo, y justo cuando levantó nerviosamente su celular para mirar la hora, vio a una mujer familiar cerca de la puerta principal al pie de la colina. Llevaba un par de tacones altos y un traje que él consideraba que no la complementaba.

"¿Cariño?"

Phi Sora, que subió rápidamente la colina, parecía sorprendida de encontrar a Seol Jihu en este lugar.

"Qué coincidencia. ¿Estabas en camino a alguna parte?"

Seol Jihu sacudió la cabeza.

"Entonces, ¿Por qué estás aquí? No podrías haberme estado esperando... Oh, pensé que tenías una reunión hoy?"

"Sí, la tenía. Fue bien, y ahora he regresado."

"Eso es genial. Pero..."

Phi Sora examinó a Seol Jihu antes de estrechar sus ojos repentinamente.

"¿Por qué te ves tan nervioso? ¿Podría ser... que estés teniendo una aventura de nuevo?"

Los hombros de Seol Jihu se hundieron. Escuchó esta acusación tantas veces que ya no le sorprendía.

"No. Um... ¿Podemos hablar?"

"¿Aquí?"

"Sí, aquí y ahora."

Phi Sora ladeó la cabeza. Una mirada de sospecha apareció en su rostro. Seol Jihu pudo notar que ella estaba pensando, '¿Qué hizo esta vez?'. Seguido de '¿Es Yi Seol-Ah? No, espera, tiene que ser la Señorita Yun Seora. Estoy segura de ello'.

"No se trata de mujeres. Sólo quiero hablar contigo."

Seol Jihu aseguró, y ella finalmente le respondió.

"...Está bien. Pero primero deberíamos sentarnos en algún lugar."

La pareja se sentó en un banco cercano.

"Hoy, Sohu me hizo naengmyeon."

Seol Jihu siguió el consejo de Seo Yuhui y mencionó el naengmyeon.

"No fue perfecto, por supuesto... pero mejoró mucho desde la última vez."

Porque Seo Yuhui afirmó que mientras atara todo al naengmyeon, Phi Sora no sospecharía.

"Guau, ¿En serio?"

Los ojos de Phi Sora se agrandaron.

"Sí, fue fascinante. En el momento en que probé la sopa, un viejo recuerdo volvió a mí de la nada..."

"¿Qué tipo de recuerdo?"

"El recuerdo de... la primera vez que nos acostamos."

Seol Jihu hizo lo que le aconsejó  Seo Yuhui pero dudaba que funcionara. Esto era demasiado aleatorio, incluso para sus estándares. Tragó nerviosamente. Y entonces, justo cuando terminó de contar hasta tres en su cabeza...

"¡Jajaja! ¿Por qué pensaste en eso de repente? Eres un bicho raro."

Funcionó. Phi Sora se rió y parecía creer en lo que había dicho.

"Tal vez fue porque Sohu lo hizo..."

Seol Jihu continuó estudiando la cara de Phi Sora.

"Entonces, recordé todas las cosas que hice mal contigo..."

"Kik. Sohu debe haber mejorado mucho para que digas cosas como esta."

Phi Sora sonrió con satisfacción.

"Tienes razón. Me hiciste daño en ese entonces. Sólo de pensarlo ahora me hace..."

Ella suspiró y miró de reojo a Seol Jihu.

"¿Qué fue lo que más te dolió?"

Él preguntó cuidadosamente.

"¿De verdad tienes que preguntar?"

Una aguda respuesta salió.

"Quiero decir, ¿Cómo puedes ser tan frío? Simplemente te fuiste."

"Pero me pediste que me marchara."

"¡Podrías haber mirado atrás al menos una vez! Y fingiste estar dormido mientras estaba lidiando con esa vecina loca. ¡Incluso viste que no me sentía bien y ni siquiera me preguntaste si estaba bien! ¡Hasta te hice el desayuno ese día!"

Phi Sora dijo todo esto muy rápido, como una ametralladora disparando.

"Hay más. Estaba en la cama, enferma, la vecina no dejaba de molestarme, e incluso después de tomar la píldora del día después, el test dio positivo. Y cuando traté de hablarte de ello, ¡Estabas demasiado ocupado buscando a la Señorita Seo Yuhui! Entonces de repente tuviste un colapso mental y rompes con ella."

"Así que eso es lo que pasó.... Espera. ¿Qué?"

"¿Por qué pensaste que iba a tu casa todos los días? Intentaba hablar contigo sobre el test, pero ni siquiera me miraste."

Phi Sora se quebró, su cara estaba llena de emociones que había estado guardando durante mucho tiempo.

"En serio, si no fuera por Sohu..."

La conmoción se había apoderó de Seol Jihu. Luchaba para evitar que su mandíbula cayera. Sentía como si hubiera sido golpeado en la parte posterior de su cabeza con un martillo.

'¡Un momento, esto significa...!'

De repente, recordó lo que el Negro Seol Jihu había dicho.

|Te emborrachas y cometes un error, te dejas llevar por el humor...eso te lleva a lo otro...|

Así que el Negro Seol Jihu lo sabía todo.

'¡Oh, Dios mío...!'

Seol Jihu se cubrió la cara con ambas manos. Una infinidad de emociones lo abrumaron, pero principalmente se sintió aterrorizado por la inevitabilidad del destino.

La verdad era que Seol Jihu no quería regresar al pasado. Temía que hubieran repercusiones, y también que el Negro Seol Jihu estuviera en contra. Pero después de escuchar lo que acababa de oír, sus pensamientos cambiaron completamente. Ahora quería cambiar el pasado sin importar lo que pasara, a pesar de saber que no pudiera hacerlo.

"...Señorita Phi Sora."

Seol Jihu comenzó a hablar con una voz desalentada.

"Si ese incidente nunca ocurriera..."

"...¿Ocurriera?"

"Serías mucho... más feliz ahora..."

"¿Por qué me llamas de esa manera otra vez?... Espera."

Cuando Phi Sora vio a Seol Jihu con la cabeza hacia abajo, empezó a parpadear rápidamente.

"¡Espera! No digo que sea todo culpa tuya. Francamente, yo también cometí muchos errores. Es sólo que no sentí que fuera tu prioridad principal, y eso me dolió mucho."

"......"

"...¡Oh, vamos!"

La voz de Phi Sora se elevó un poco.

"¡Tienes un cerebro, así que úsalo! Siempre eres tan denso."

Seol Jihu levantó la cabeza ligeramente.

"Yo también tengo estándares. Ya sabes cómo soy. Si no estuviera interesada en ti, habría seguido mi camino por separado. Ya lo he dicho, pero ¿Por qué crees que fui a tu casa todos los días?"

Los ojos de Seol Jihu se agrandaron.

"Es sólo que... no creo que ni siquiera yo entendiera mis sentimientos en ese entonces.... Pero seguía viéndote, deseando que me miraras a mí... Maldita sea... ¿De verdad me vas a hacer decir esto?"

Phi Sora le respondió.

"De todas formas, has cambiado mucho desde entonces... soportas mis constantes quejas, y sé que te esforzaste mucho..."

Ella miró fijamente a Seol Jihu.

"Y... Después de que tuvimos nuestro segundo hijo juntos, me dijiste aquí mismo, en este mismo banco...."

"¿......?"

"Vivamos juntos así para siempre, Sora...."

Los labios de Phi Sora se enroscaron en una suave sonrisa.

"Cielos, me estás haciendo decir todo tipo de cosas hoy."

Ella cerró los ojos como para recordar el momento y sentada en el banco, apoyó su cabeza en el pecho de Seol Jihu como lo hizo ese día.

Fue entonces. Mirando a Phi Sora con una mirada aturdida en su cara, Seol Jihu sintió de repente que su mirada se estrechaba. Una luz blanca comenzó a bloquear su vista. Phi Sora no parecía sospechar que algo andaba mal, y este fenómeno parecía afectar sólo a Seol Jihu.

'Ah'.

Se dio cuenta de que su tiempo casi había terminado.

"¡Um!"

Seol Jihu preguntó urgentemente antes de que su visión se volviera completamente blanca.

"Dime sólo una cosa más. ¿Eres feliz ahora mismo, Señorita Phi Sora?"

Los ojos de Phi Sora se abrieron ligeramente. Sus cejas se levantaron cuando miró a Seol Jihu.

"...¿Qué clase de pregunta es esa?"

Phi Sora le dio una mirada de reojo. Y luego...

"Mírame."

Ella sonrió la sonrisa más hermosa que él había visto.

"¿Cómo me veo?"

Cuando la luz se desvaneció, Seol Jihu estaba sentado frente a la estatua de Gula.

—Bienvenido de nuevo.

La voz de Gula resonaba en su cabeza. Seol Jihu dirigió su mirada a su mano. Se sintió como si acabara de despertar de un vívido sueño.

'...Este no es el momento de descansar'.

Seol Jihu se puso de pie.

El Negro Seol Jihu tenía razón. Nada dramático sucedió en el futuro. El viaje no le ofreció una solución mágica. Pero sí ganó algo de la experiencia. Sabía lo que tenía que hacer ahora y cómo hacerlo.

Seol Jihu corrió a través del templo, hacia el portal.

"¡Qué perra!"

¡KWANG! Phi Sora cerró la puerta tras ella. Tiró la bolsa de plástico al suelo y se arrastró hasta la cama.

Ella había tenido una mañana horrible. No mucho después de que Seol Jihu se marchara, el timbre sonó de nuevo. Pensó que Seol Jihu podría haber regresado y felizmente se dirigió a abrir la puerta, pero resultó ser su vecina enojada la que estaba del otro lado de la puerta. Enfurecida porque Phi Sora la obligó a irse, había traído a un oficial de policía. Después de lidiar con ellos, Phi Sora se durmió, incapaz de superar su fatiga.

Apenas se sintió refrescada al despertarse. Aún así, sacó su cuerpo dolorido y se dirigió a la farmacia. Pero mientras esperaba el ascensor, se encontró con su vecina otra vez. Phi Sora trató de ignorarla, pero su vecina comenzó a provocarla con su actitud esa mañana. Al final, volvieron a discutir acaloradamente.

Más tarde, ese mismo día, Phi Sora recibió una llamada de su arrendador. Le explicó que su vecina loca también había tenido problemas con otros residentes, y que sabía que era una persona problemática. Hasta ahora no había tenido oportunidad de pelear con Phi Sora, porque hasta ahora, ella no había estado en casa muy a menudo.

"En serio, me mudaría sólo para quitármela de encima..."

Phi Sora suspiró, compadeciéndose de sí misma por tener que soportar tonterías inútiles.

Entonces vio que su mesa de comedor seguía siendo un desastre desde esta mañana.

"......"

Ella miró enojada el tazón vacío.

"...Imbécil."

Hmph. Ella resopló.

"Espera un minuto. ¿Por qué siento lástima de mí misma? Yo soy la que le pidió que se marchara."

Apartó el pensamiento y estaba a punto de cerrar los ojos, cuando de repente...

Ding-dong.

El timbre sonó de nuevo.

Ding-dong. ¡Ding-dong!

La cara de Phi Sora se distorsionó con rabia.

"...¡Maldita perra!"

'Ella ha cruzado la línea. ¡Esta vez acabaré con ella para siempre!' Phi Sora se comprometió a sí misma y se levantó de un salto.

Abrió la puerta con la mentalidad de una guerrera que estaba a punto de comenzar la batalla más importante de su vida.

Entonces, se estremeció. Porque la persona que estaba delante de ella no era la que esperaba. En cambio, estaba Seol Jihu, con bolsas de compras en ambas manos.

"...¿Qué estás haciendo aquí?"

Seol Jihu miró fijamente a Phi Sora por un momento antes de dirigir su mirada a la sala de estar. Chasqueó su lengua cuando vio que la mesa estaba en las mismas condiciones que cuando se había marchado.

"¿Todavía no has limpiado eso? Dijiste que lo harías."

Entró.

"¡Oye, espera!"

"Date prisa y cierra la puerta. El aire frío está entrando."

Mientras ella cerraba la puerta, él agarró la mano de Phi Sora y la haló hacia él.

Seol Jihu se movió en silencio. Puso las bolsas en un rincón de la habitación, limpió la mesa y comenzó a lavar los platos. Phi Sora lo miraba aturdido. Entonces, de repente, frunció el ceño.

"Le dije, ¿Qué estás haciendo aquí?"

"He vuelto porque estaba preocupado por ti."

"¿Preocupado? ¿Por qué estás preocupado por mí?"

Phi Sora subió un poco el tono de voz. Inmediatamente se estremeció, recordando un momento demasiado tarde que su vecina la estaba acechando.

¡Ding-dong! ¡Ding-dong! ¡Ding-dong! ¡Ding-dong!

Y el timbre sonó casi inmediatamente como se esperaba. Esta vez era su vecina que estaba al otro lado de la puerta.

"Joder, estoy tan estresada...."

"Me ocuparé de ella."

Viendo lo estresada que estaba Phi Sora, Seol Jihu se apresuró a la puerta.

"Oh, ¿Así que ahora está enviando a un hombre?"

Tan pronto como abrió la puerta, una voz llena de malicia resonó en el pasillo.

"Lo siento si hicimos mucho ruido."

Seol Jihu inclinó su cabeza y se disculpó.

"¿No crees que te estás disculpando demasiado tarde?"

"Lo sentimos de verdad. No volverá a suceder."

"Lo que sea... Déjame hablar con ella. Ella es la única de la que quiero obtener una disculpa."

"Eso es.... ¿Podrías por favor dejarlo pasar esta vez? Te compensaré por la incomodidad que hemos causado."

"¿Crees que me importa el dinero?"

"Es sólo que está enferma y no está de buen humor ahora mismo. Tendremos cuidado de ahora en adelante, así que por favor perdónenos."

"No me hagas decirlo de nuevo. Por supuesto, es un hecho tendrán cuidado de ahora en adelante, pero también quiero que me mire a los ojos y se disculpe."

Seol Jihu bajó la cabeza y exhaló.

"¿Acabas de suspirar?"

Seol Jihu no respondió. Sólo sacó el celular de su bolsillo.

"Sí, soy yo, Señorita Goh Yeonju. Sé que es repentino, pero tengo que pedirle un favor..."

"Oh, ¿Así que ahora estás llamando a tu amiga? ¡Está bien, de acuerdo! Llámala. Tendré que llamar a la policía. Hagámoslo. Vamos a ver quién gana."

Con una sonrisa condescendiente, la vecina también levantó su teléfono.

De repente, todo se volvió tranquilo.

Phi Sora, que para entonces había perdido toda esperanza de una solución pacífica, no pudo evitar dudar de sus ojos. Porque de repente, su vecina se marchó sin alboroto, y Seol Jihu se dio la vuelta, cerrando la puerta tras él.

"...¿Qué hiciste?"

"Nada. La verdad es que no quería llegar tan lejos... Pero al menos estará callada por un tiempo."

Seol Jihu terminó de lavar los platos y comenzó a limpiar la casa. Phi Sora sacudió su cabeza, tratando de aclarar sus pensamientos.

"De todas formas, ¿Qué pasa con todas estas bolsas?... ¿Hmm?"

Mirando dentro de las bolsas de compra que Seol Jihu había traído, ella frunció el ceño.

"¿Cómo convertirse en Grandes Padres...?"

'¡Ha!' Phi Sora soltó una risa. Finalmente entendió por qué Seol Jihu regresó.

"¿Estás bromeando? ¿No crees que estás pensando demasiado en el futuro?"

Seol Jihu se mordió los labios. Esa, de hecho, fue una reacción normal.

"Nunca sabes lo que va a pasar en el futuro."

"Mira, no soy una idiota. Compré un test de embarazo, y también las píldoras..."

"Las pruebas de embarazo no funcionan de inmediato. Tienes que esperar al menos dos semanas después de tener sexo."

Seol Jihu dijo simplemente.

"Lo mismo con las píldoras del día después. No son perfectas. El 95% de precisión significa que aún hay un 5% de posibilidades de que termines embarazada."

Sus argumentos lógicos dejaron a Phi Sora sin palabras.

"...Entonces, ¿Qué estás diciendo?"

"Tenemos un montón de cosas con las que lidiar, pero..."

Seol Jihu miró alrededor de la habitación.

"Primero, vamos a sacarte de aquí."

"¿Qué?"

"¿Por qué estás viviendo aquí? No es como si no tuvieras el dinero."

Seol Jihu continuó.

"Y tu vecina es un loca. La Señorita Goh Yeonju la hipnotizó pero dijo que no duraría mucho. Volverá a ser la de siempre en unos días."

"Bueno, estoy comenzando a pensar que no puedo vivir así.... Espera un minuto, ¿Hipnotizada?"

"Sí. Mira, sé que estás siendo cuidadosa con las penalizaciones, pero no hay forma de que mueras ahora."

"Bueno, sí... pero esto es demasiado repentino. Quiero decir, ¿A dónde iría?"

"No tienes que preocuparte por eso. Has escuchado de los Apartamentos SY, ¿Verdad? Vivo en ese lugar."

"¿Vives allí? ¿Cómo?"

"Supongo que tuve suerte. No está muy lejos de aquí y es muy agradable. Tengo muchas habitaciones extra, también."

"Espere. Espera. ¡Aguanta!"

Phi Sora levantó ambas manos delante de ella.

"¿Por qué tanta prisa? ¿Básicamente estás proponiendo que vivamos juntos?"

"Sí, técnicamente."

"¿Estás loco? ¡Fue sólo sexo! Sólo una vez."

Phi Sora parecía aturdida.

"¿Eres de Joseon o algo parecido?"

"No es eso."

"Esto es lo que los jóvenes de hoy en día hacen. Nos divertimos un poco, ¿Y qué? ¿Has escuchado hablar de un rollo de una noche?"

"Señorita Phi Sora."

"¿Y qué hay de la Señorita Yuhui?"

Seol Jihu se estremeció.

"Yuhui... hablaré con ella."

"¿Qué le vas a decir?"

"...No tienes que preocuparte por eso. Eso es entre Yuhui y yo. Me aseguraré de que no salgas herida en el proceso."

"Así que, estás totalmente decidido a llevarme contigo."

"No podré descansar a menos que lo haga. Por favor, haz lo que te digo durante las próximas dos semanas por lo menos."

Phi Sora parecía confundida. No podía creer que el hombre que tenía delante era el Seol Jihu que conocía.

"De todos modos, parece que tenemos que empezar a empacar..."

Seol Jihu se frotó las manos. Parecía estar listo para empezar en cualquier momento.

"Espera... Tengo el estómago revuelto y me siento fatal. No estoy en condiciones de empacar nada...."

Seol Jihu trajo un tazón de ramen especial hecho con ingredientes geniales para mujeres embarazadas.

"Yo haré el embalaje. Debería descansar, Señorita Phi Sora. No se preocupe por nada, y llámeme si necesita algo. ¿De acuerdo?"

Luego se marchó para comprar los artículos necesarios para el embalaje.

Una mirada de perplejidad estaba en la cara de Phi Sora. Sentía como si hubiera pasado una tormenta. Era extraño que Seol Jihu actuara como si supiera que estaba embarazada.

Sin embargo...

"Cielos..."

No se sentía tan mal.

"¿Qué está pensando...?"

La molesta vecina se había ido, y su casa estaba limpia. Encontró un nuevo hogar, y ahora incluso tenía un tazón de delicioso ramen frente a ella. Phi Sora se sentó en el suelo y agarró un par de palillos.

Slurp.

"Mm..."

Podía sentir el vapor de la sopa corriendo por su garganta, calentando su cuerpo. El ramen sabía incluso mejor que antes. Se imaginó que Seol Jihu debe haber puesto un esfuerzo extra en esto.

'Si puedo comer este ramen todos los días... vivir juntos podría no ser tan malo...'

Estaba tan delicioso que un pensamiento optimista cruzó su mente.

Una suave sonrisa se extendió por los labios de Phi Sora.

Ahora se sentía mejor.