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martes, 10 de noviembre de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 490

Capítulo 490.

Historia Secundaria 1. Un Futuro Increíble

El tiempo pasó volando.

Para ser más precisos, exactamente un año pasó desde el día en que la Reina Parásito pereció. No había forma de que un día tan importante no se celebrara durante cientos o incluso miles de años.

Todos los reinos acordaron designarlo como un día de celebración. Aunque intentaron llamarlo el Día de Seol Jihu, tuvieron que cambiarlo por el Día de la Liberación tras la amenaza de Seol Jihu, 'Pueden hacerlo si quieren que el Paraíso vea la llegada de un lord demonio que suceda a la Reina Parásito'.

En cualquier caso, en la mañana del Día de la Liberación, ya había mucho entusiasmo festivo. Sin importar la raza, muchos se habían preparado para la celebración tras varios días de meticuloso esfuerzo.

La ciudad estaba llena de gente desde temprano, y cuando llegó la tarde, se volvió aún más caótica. Una vez que el sol comenzó a ocultarse, el festival de celebración comenzó oficialmente en todas las ciudades.

Como propietario de un restaurante, Seol Jihu quería participar en el festival. Dado que la gente de otras ciudades e incluso la Federación haría viajes a Eva, era la oportunidad perfecta para promocionar el restaurante y establecer ventas récord.

Sin embargo, el sueño de Seol Jihu de tener un restaurante donde los miembros de las diferentes razas pudieran llevarse bien se derrumbó. Fue debido a las visitas diarias de Sorg Kühne para implorarle que no abriera su restaurante durante el festival.

Tampoco podía negarse cuando otros dueños de restaurantes de Eva vinieron y le rogaron también, 'Nuestras ventas están cayendo en picada debido a su restaurante de ramen. Por favor, al menos para el festival...'

Al final, Seol Jihu decidió tomar un día de descanso y disfrutar del festival con su novia. Sin embargo, incluso este plan salió mal.

Ciertamente, estaba solo con Seo Yuhui cuando se abrazaron y se dirigieron hacia el festival, pero para cuando llegó a la calle principal, la pareja había crecido a un grupo de ocho.

Kim Hannah, Baek Haeju, Charlotte Aria, Eun Yuri, Chohong, Teresa, y Phi Sora... Se unieron una por una, charlando y riendo entre ellas.

'Como sea'.

Ahora que las cosas resultaron de esa manera, Seol Jihu decidió seguir la corriente y disfrutar del festival mientras sucede. Con un buen número de Terrícolas como organizadores de los puestos del festival, vio algunos juegos que parecían factibles.

"¡Oh! ¿Quién es este! ¿¡Nuestro antiguo representante!?"

Seol Jihu vio a Hugo saludándolo desde una mesa de billar.

"¡Seol! ¿Quieres jugar? Puedes ganar un premio también."

"Oh, ¿jugaré contra ti, Hugo?"

"No, conmigo no. Hay otro jugador esperando para jugar."

Hugo agitó la mano despectivamente y luego señaló hacia el lado. Dylan estaba parado ahí con un palo de billar en su mano.

"Escuché que juegas un poco."

"Hey, sólo jugué un poco en la universidad."

"Jejeje, eres más modesto de lo que pensaba. Escuché lo que pasó en Hawaii."

Dylan sonrió.

"Seol, deberías estar un poco nervioso. ¡Dylan es un experto que puede anotar 30 puntos en un billar de tres cojines!"

Hugo gritó con confianza.

Seol Jihu se encogió de hombros.

"Suena divertido. Vamos a jugar."

"Bien. Para que conste, Dylan ha ganado nueve veces seguidas en este momento."

"Oh no, ¿Así que me estás diciendo que seré el cordero de sacrificio para su décima victoria?"

Seol Jihu sonrió y se acercó.

¿Cuánto tiempo pasó?

El grupo de mujeres que estaba ocupado charlando se dio cuenta de que Seol Jihu había desaparecido.

"¿Eh? ¿A dónde fue...?"

Chohong miró a su alrededor antes de fijar su mirada en un lugar.

Dos hombres negros estaban apoyados contra la pared, mirando aturdidos al cielo. Parecían más sorprendidos de lo que se podía.

"Hey, ¿Están bien? ¿Qué ha pasado?"

"No.."

"¿Qué?

"32 puntos altos... y un promedio de 10.0... Oh, Dios mío..."

Dylan y Hugo repitieron lo mismo como un disco rayado. El grupo de mujeres los miró aturdidamente antes de dirigir su mirada a un lado. Una escena similar se desarrollaba allí también.

"Era dos contra uno..."

"Ese monstruo..."

Oh Rahee y Kazuki estaban jadeando mientras se apoyaban en una mesa de ping pong.

Tampoco fueron los últimos. Las casetas de juego en el área sufrieron una paliza. En sólo 30 minutos.

En ese momento, una fuerte ovación estalló. El grupo de mujeres volteó sus miradas y vio una extraña escena que sucedía en la mesa de hwatu.

<< Nota: Hwatu - un tipo de juego de cartas coreano que se juega con un conjunto específico de cartas. >>

"Cinco Gwang, Godori, cintas azules, rojas y verdes, doble rastro, cuatro nagaris consecutivos, 8 gos, barrido de gwang, barrido de dreg, y cuatro sacudidas..."

<< Nota: básicamente, una lista de todo lo que le da al jugador puntos masivos en este juego. >>

Seol Jihu dejó de hablar después de calcular un poco. Fue porque María colapsó mientras echaba espuma por la boca.

"¿Ese bastardo acaba de decir algo?"

Chung Chohong frunció el ceño y miró hacia atrás a todas. Sin embargo, nadie dijo una palabra. Todas se quedaron sin palabras.

"Ese tipo..."

Phi Sora sacudió su cabeza con la mandíbula caída.

"Me pregunto qué habría hecho en la Tierra si no hubiera entrado en el Paraíso."

Eun Yuri inclinó su cabeza con curiosidad.

"...Lo mismo digo."

Kim Hannah murmuró en voz baja.

"Habría tenido éxito, sin importar lo que hiciera. Mientras no se vuelva adicto a ello..."

Baek Haeju y Seo Yuhui suspiraron simultáneamente.

Seol Jihu se dio la vuelta después.

"Yuhui, mira, conseguí todo esto para ...."

Caminó con una amplia sonrisa en su cara y sus brazos llenos de todo tipo de premios. Después de ver a todas, parpadeó aturdido.

"¿Qué?"

"Sabes..."

Kim Hannah bajó la cabeza.

"¿No puedes tomarlo con calma?"

"¿Qué quieres decir?"

"¿No sabes lo que es la modestia? ¡Sólo echa un vistazo a tu alrededor!"

"Estoy completamente de acuerdo."

Justo cuando Seol Jihu estaba a punto de decir algo, Ian apareció de la nada.

"Por favor, haz las cosas con modestia. Mo-des-tia."

"Maestro Ian, ¿Usted también?"

"Te digo que no hagas cosas tan absurdas todo el tiempo. Mis lectores no me van a creer aunque esté escribiendo lo que estoy viendo. Tsk, tsk."

Ian chasqueó su lengua y luego se marchó. Para que conste, llevaba un libro grueso y anotaba cosas.

"Sí, el Maestro Ian tiene razón."

Dejando a un lado de donde había venido Ian, Kim Hannah asintió con la cabeza.

"Este es un festival... un festival donde todos deberían divertirse. Así que nosotros también deberíamos disfrutarlo. No lo hagas como si tu vida dependiera de ello."

"Sin embargo, lo disfruté."

"¿Y este es el resultado?"

Kim Hannah señaló en una dirección. María estaba arrodillada en el suelo, golpeando el suelo con sus puños y llorando por perderlo todo.

"Ah, excepto por el último."

Seol Jihu habló mientras metía los premios en su Bolsillo Dimensional.

"Ella estaba haciendo trampa en un juego que debería jugarse de manera justa."

"¿Haciendo trampa? ¿Cómo lo supiste?"

"¿Cómo no iba a saberlo? Podría decirlo de un solo vistazo."

Seol Jihu agitó su mano.

"Ella estaba manipulando la baraja desde el principio. Bastante atrevida, ¿No crees? Alguien como ella necesita que le enseñen una lección para que no vuelva a hacer trampa nunca más."

Kim Hannah se sorprendió. Fue porque conocía el pasado de Seol Jihu. Jugaba en la Tierra Seorak, donde se reunían todo tipo de jugadores, durante varios años. Y siendo María la persona en cuestión, lo que dijo tenía sentido.

"...De todas formas."

Kim Hannah soltó un profundo suspiro.

"No destruyas el ecosistema sano del lugar y haz algo más relajado. Por ejemplo..."

Kim Hannah miró alrededor de los puestos antes de señalar una carpa en la esquina.

"Eso."

"Ven a conocer tu relación, tus negocios y la fortuna de tu vida. Incluso podemos mostrarte tu futuro."

Seol Jihu se rió después de leer el letrero frente a la tienda.

"¡Jajaja! ¡Es un puesto interesante! ¡Están afirmando que nos mostrarán nuestro futuro!"

"Está bien, está bien, vayamos y hagamos la prueba."

Kim Hannah apresuró a Seol Jihu.

"Espera, ¿Estás interesada en cosas como estas? Deberías saber que casi todos los adivinos son sólo una estafa..."

Seol Jihu se detuvo, había sido arrastrado al interior de la tienda. Una mujer con un aura mística estaba sentada dentro de la tienda con una capucha que cubría más de la mitad de su cara.

"Bienvenido."

Su voz sonaba increíblemente seductora y sensual.

"Gracias por venir a Deseos."

Algunos de los que entraron con Seol Jihu consideraron el nombre extraño, pero nada más. Sin embargo, Seol Jihu y otros, notaban algo más. Observó a la mujer cuidadosamente, y Seo Yuhui estaba estrechando sus ojos.

"No esperaba que entraran tantos clientes al mismo tiempo. ¿Con quién debería empezar...? ¡Ah, espera!"

La mujer, que hablaba en voz baja, de repente se sobresaltó asustada. Fue porque Seol Jihu extendió la mano e intentó quitarse la capucha.

"¡Hey! ¿Qué estás haciendo?"

"No, sólo..."

"¿Por qué eres tan grosero hoy, querido? ¿Te estás divirtiendo de esa manera?"

"¡Esta persona... no, esta diosa!"

"Jihu, espera."

Seo Yuhui calmó a Seol Jihu.

"Lo siento. Hoy está un poco emocionado...."

Luego fingió disculparse con la mujer y bajó la cabeza para susurrarle al oído.

"Luxu..."

"¿Eh? ¿Qué quieres decir?"

La mujer la interrumpió con la cara seria.

"Eso es lo que quiero preguntar."

Seo Yuhui la miró fijamente.

"...Esto es un festival."

Luxuria, no, la adivina, susurró en voz baja.

"Yo también puedo salir a disfrutarlo, ¿Verdad?"

"Aún así..."

"En realidad no conseguí ningún cliente. ¿Pueden ser los primeros? ¿Hm? Por favor, mi niña."

La mujer suplicó. Seo Yuhui cerró los ojos.

"¿Puedes mirar mi fortuna primero?"

Viendo que esto había llamado la atención de Seol Jihu, Kim Hannah se acercó rápidamente.

"¡Sí, por supuesto! Pregúntame cualquier cosa."

"La fortuna del matrimonio, por favor."

Kim Hannah respondió inmediatamente. Aunque no dijo nada más, la adivina asintió con la cabeza como si entendiera.

"Oh Dios, debes haber estado bajo mucho estrés recientemente."

"...Sí. ¡Cada vez que vuelvo a casa, mis padres me preguntan cuándo voy a traer un hombre o si me voy a casar alguna vez...!"

Kim Hannah apretó los dientes como si tuviera mucha frustración acumulada por las quejas de sus padres.

"Ya veo, ya veo. ¿Puedes poner tu mano en este cristal?"

La adivina sacó un orbe de cristal, y Kim Hannah rápidamente puso su mano sobre él. La adivina miró fijamente el orbe débilmente brillante antes de decir.

"No te preocupes. Te casarás."

"¿En serio?"

Los ojos de Kim Hannah se agrandaron de golpe.

"Sí, no estás sola en tu habitación. Veamos. Tienes dos hijos. ¿Y ya decidiste el nombre de tu hija con tu esposo?"

Kim Hannah se estremeció.

"Además, estarás criando tres hijos."

"...¿Perdón?"

Kim Hannah frunció el ceño. Iba a tener dos hijos, pero ¿Criar tres?

"¿Qué quieres decir? ¿Voy a adoptar un bebé?"

"No, eso no es lo que quise decir."

"¡No me digas! ¿Un bebé fuera del matrimonio?"

"Mm, ¿Cómo debería explicar esto...?"

La adivina dudó por un momento.

"Bueno, estoy segura de que será mejor mostrártelo una vez que decírtelo cien veces."

Entonces, susurró un canto. El orbe de cristal brilló. Al mismo tiempo, los ojos de Kim Hannah se agrandaron.

A continuación, la expresión de Kim Hannah cambió bruscamente. Dejó caer su mandíbula por sorpresa, frunció el ceño con incredulidad y luego se quedó aturdida como si estuviera pensando al respecto.

"Ah..."

La mano de Kim Hannah se deslizó del orbe de cristal.

"¿Entiendes ahora?"

La adivina sonrió.

Kim Hannah miró fijamente a Seol Jihu antes de dejar caer sus brazos sin fuerzas. Parecía que entendía lo que significaba tener dos hijos pero criar tres.

"De ninguna manera, ¿Por qué iba a...?"

Luego, puso sus manos sobre su cara y se desesperó. Nadie sabía lo que había visto, pero el Kim Hannah estaba abatido.

Un silencio incómodo ocupó el ambiente.

"Um, ¿Haces otras adivinaciones?"

Teresa intervino para animar la atmósfera.

"Por ejemplo, fortunas de relaciones~"

"¡Sí! En realidad, puedo echar un vistazo a la compatibilidad de una pareja! Lo llamo Fortuna Arco Iris."

Esta vez, la adivina sacó dos orbes de cristal.

"El padre de mi hijo es... quiero decir, tenemos un caballero presente. ¿Por qué no intentas poner tu mano aquí?"

Seol Jihu hizo lo que le dijeron y puso su mano en el orbe de cristal izquierdo.

"Cualquiera puede intentar poner su mano en la derecha o..."

¡Whish! Un viento sopló antes de que la adivina pudiera terminar.

Baek Haeju se había adelantado.

Los ojos de Seo Yuhui se entrecerraron.

"Grandioso. No te muevas, por favor."

La adivina extendió sus brazos hacia los dos orbes de cristal. Mientras cantaba un rápido hechizo, los orbes emitían una luz roja cegadora.

"Oh mi..."

La adivina chasqueó su lengua.

"Vosotros dos... no tienen una buena compatibilidad."

"Ella es una lunática."

Baek Haeju juzgó inmediatamente.

"No, en absoluto."

La adivina sacudió su cabeza.

"Estoy segura de que lo sabes. Los planes que hiciste desde que eras joven se han ido por el desagüe."

Baek Haeju se estremeció.

"No hay nada que puedas hacer al respecto ahora. No, supongo que es más apropiado decir que nunca podría ser controlado."

La adivina habló.

"Para ponerlo en perspectiva, tú eres un árbol, y él es fuego. Aunque puedas casarte, tendrás que sacrificar muchas, muchas cosas."

Baek Haeju se quedó en blanco con la boca abierta. Quería decir algo pero no tenía palabras. Al final, sólo pudo retroceder.

"¡Qué acertado! ¿Puedes echarle un vistazo al mío también?"

Seo Yuhui se burló y reemplazó la mano de Baek Haeju en el orbe.

El orbe emitió otra luz. Esta vez, violeta.

"Dijiste que la llamaste Fortuna Arco Iris, ¿Verdad? Si el rojo es malo, entonces el violeta es bueno."

Seo Yuhui habló fuerte como para que alguien escuchara.

"Bueno, no diría eso..."

Sin embargo, la adivina chasqueó su lengua.

"Si eres tierra fértil, él es una semilla. Puede crecer alto y fuerte en tu tierra... pero estrictamente hablando, esto también viene con tu sacrificio, puesto que él tomará los nutrientes de la tierra."

La cara de Seo Yuhui se puso rígida.

"Demasiado nunca es bueno. Además, los opuestos se atraen."

Lo que significa que no era diferente de Baek Haeju.

Seo Yuhui retrocedió en shock.

"¡Soy la siguiente! ¡Mira el mío después!"

"¡Yo también!"

Con dos de las contendientes más fuertes siendo derribadas, el resto de las contendientes se acercaron.

"Mmm... Los dos pelearán mucho. Pero esto no es tan malo. Es como dicen, una pelea de amantes es como cortar agua con un cuchillo. Discutir entre ustedes es también una forma de divertirse."

La luz que emitió con Chohong, era amarilla.

"Veamos... Al principio, puede ser un poco difícil. Ambos son niños. ¿Cómo puede un niño criar a otro niño? Pero esto sigue siendo bueno. A medida que ustedes dos crezcan, serán capaces de llegar a un futuro mejor."

La luz que emitió con Charlotte Aria, era aul.

"Espera, ¿Qué es este color? ¿Cómo puede aparecer un color como este?"

La luz que emitió con Teresa, era rosa. Pero la adivina se sorprendió al decir que nunca había visto nada parecido.

"Ah... mm... esto puede ser un poco demasiado extremo... pero ustedes dos pueden resultar sorprendentemente compatibles..."

En cuanto a Eun Yuri, que obtuvo un color índigo, la adivina dudó en explicar en detalle, diciendo que era demasiado vergonzoso.

"Ninguno de ellos ha sido tan bueno hasta ahora."

Mientras tanto, Phi Sora, que estaba mirando a distancia, se rió.

"¿Te gustaría intentarlo?"

La adivina se ofreció con una amable sonrisa.

Phi Sora sacudió la cabeza.

"No, él y yo nunca nos juntaremos de todos modos."

"No hay tal cosa como el nunca. El futuro no está escrito en piedra! Ven, ven. ¡Deprisa!"

Con el impulso de la adivina, Phi Sora chasqueó sus labios y se adelantó.

"Bueno, supongo que no hará ningún daño... Pero para que lo sepas, estoy haciendo esto sólo por diversión."

Ella le dijo a Seol Jihu, y luego puso su mano en el orbe.

¡Woong!

La esfera vibró ligeramente y emitió una luz.

Verde.

"...¿Eh?"

La mandíbula de la adivina cayó.

"¿Por qué? ¿Tampoco has visto este color antes?"

"No, el verde es parte de los siete colores del arco iris."

Phi Sora preguntó juguetonamente, pero la adivina estaba muy seria.

"El verde es definitivamente parte de los colores del arco iris de la fortuna... pero no es un color que aparezca a menudo."

"...¿Por qué?"

Sintiendo una sensación de presentimiento, Phi Sora preguntó furtivamente.

"Porque el verde significa seguridad."

"¿.....?"

"Ustedes dos tienen una compatibilidad muy segura. Esto es extremadamente raro."

Phi Sora parecía no estar segura de si reír o llorar.

"Para ser sincera, no hay mucha gente compatible desde el principio. Es posible, por supuesto, pero es muy raro. Las personas son naturalmente distintas porque tienen diferentes antecedentes y crecieron en diferentes ambientes."

La adivina continuó.

"Es por eso que las parejas lentamente se vuelven más compatibles a través del compromiso y el sacrificio... pero esto..."

"...¿Esto?"

"Es como si hubieras encontrado tu otra mitad. Como un ajuste perfecto."

La adivina asintió con la cabeza.

"¡Esta es la llamada pareja hecha por el cielo!"

Cuando Phi Sora escuchó esto, no supo cómo reaccionar.

"¡Mentira!"

Decidió enfadarse.

"De ninguna manera. ¿Yo y él? ¿Una pareja hecha por el cielo? ¿Parece que nací ayer? ¿Estás tratando de arruinar mi futuro?"

"¿Eh? No, así es como tu futuro se..."

"¡Todo está inventado de todas formas! ¡Cualquiera puede decir eso! ¿Por qué, quieres que te maldiga a ti también?"

"¡Ah, ya veo, quieres que te muestre una prueba!"

¡Chak! La adivina aplaudió.

"No hay problema. ¿Pueden ustedes dos mirar al techo?"

Seol Jihu y Phi Sora inclinaron sus cabezas hacia arriba en el furor del momento.

Pronto, una escena se desplegó frente a ellos. Se trataba de una habitación.

'...¿No es esa mi habitación?'

Phi Sora frunció el ceño. No había forma de que no reconociera su propio lugar en la Tierra.

'¿Por qué mi habitación...? Espera'.

Después de ver un montón de botellas de licor tiradas por la habitación, los ojos de Phi Sora se agrandaron de golpe. Fue porque un hombre y una mujer estaban acostados en la cama en la que ella dormía.

Eran Seol Jihu, y Phi Sora.

El problema radicaba en que ambos estaban desnudos. De espaldas, Seol Jihu se agarraba la cabeza con los ojos cerrados y Phi Sora mordisqueaba su labio inferior con una mirada de exasperación. Parecía como si ambos tuvieran un arrepentimiento matutino después de una noche ardiente.

'¿Qué demonios?'

La escena cambió antes de que Phi Sora pudiera siquiera ordenar sus pensamientos.

Esta vez, la misma pareja estaba sentada en el sofá con cariño, viendo la televisión y comiendo calamares secos. Parecían una pareja con mucho tiempo juntos.

Por supuesto, Seol Jihu también estaba viendo esta escena.

Una vez más, la escena cambió.

'¿Qué?'

Seol Jihu estaba tan aturdido como Phi Sora. En la tercera escena, estaba arrodillándose y proponiéndole matrimonio con un anillo.

[¡Hmph!]

Phi Sora resopló con los brazos cruzados. Luego...

[No es que lo acepte porque me gustes o algo parecido.]

Ella giró la cabeza y aceptó el anillo como si no pudiera evitarlo.

La escena cambió de nuevo.

Esta vez, la pareja estaba en una boda. Bajo la bendición de todos, Ian preguntó como oficiante, ¿Juran solemnemente amarse y apreciarse mutuamente para siempre?

A esto, Phi Sora respondió.

[Hmph, no es como si me casara con él porque me gusta o algo parecido.]

Volvió a girar la cabeza y murmuró.

La escena cambió de nuevo.

Seol Jihu dudó de sus ojos. Era porque Phi Sora estaba sentada en el sofá con su estómago hinchado como una montaña en miniatura, y él sonreía felizmente mientras frotaba su mejilla áspera en su vientre.

[...Hm, hmph.]

Phi Sora no giró la cabeza esta vez.

[No es que me haya quedado embarazada porque me gustes o algo parecido.]

Con una débil y apenas visible sonrisa, ella acarició la cabeza de Seol Jihu suavemente.

La escena cambió una vez más.

En un cálido día de primavera, en un parque lleno de gente, una pareja de casados podía verse bajo los pétalos esparcidos.

Seol Jihu y Phi Sora estaban sentados en el banco del parque con un niño.

[Sora.]

Seol Jihu rodeó a Phi Sora con sus brazos y la acercó.

[Vivamos felices para siempre.]

Phi Sora abrazó a su hijo con fuerza y respondió con suavidad.

[Sí, querido...]

Ella entró en el abrazo de Seol Jihu como si estuviera acostumbrada y enterró su cara en su pecho.

Ahí fue donde la visión terminó.

En el momento en que Seol Jihu y Phi Sora dieron hermosas y felices sonrisas...

"¡UWAAAAAAAAAK!"

"¡KYAAAAAAAAAAK!"

Los gritos de la pareja sacudieron la tienda.

"¡DE NINGUNA MANERA! ¡NO! ¿POR QUÉ? ¿¡CÓMO!?"

Phi Sora sacudió su cabeza mientras se rascaba con locura.

Seol Jihu estaba en peor estado.

"¡UWAAAAAK! ¡UWAAAAAAK!"

Gritó y se desesperó como si la Reina Parásito hubiera destruido el Paraíso.

"...¿Oh?"

Phi Sora estaba incrédula.

"¡UWAAOOAAAAAAAAAAAAOAAHH!"

Las escenas deben haber sido bastante impactantes, puesto que Seol Jihu incluso comenzó a golpearse la cabeza contra la pared.

"¿Ooooooh?"

Phi Sora miró fijamente y puso sus manos en sus caderas.

"Oye, oye, ¿Crees que eres el único que considera eso atrozmente perturbador?"

Seol Jihu giró lentamente la cabeza. Phi Sora se golpeó el pecho.

"¡Tampoco me gusta! ¡También es desagradable para mí!"

Seol Jihu miró fijamente a Phi Sora, y luego....

"¿H-Hmm?"

De repente agarró a Seo Yuhui y la puso frente a Phi Sora. Parecía como si estuviera presumiendo de ella.

"¿Qué?"

Phi Sora preguntó como si no lo entendiera.

"¿......?"

Luego, Seol Jihu agarró a Baek Haeju y la colocó frente a Phi Sora.

"¡Déjame ir!"

Hizo lo mismo con Kim Hannah.

"¿Ah?"

Y luego a la desconcertada Charlotte Aria.

"¿Eh?"

Y luego a la parpadeante Eun Yuri.

"¿Qué estás haciendo?"

Y luego a la gruñona Chohong.

"Bien, huyamos juntos ahora."

Y luego finalmente, Teresa.

Phi Sora entendió su intención. Seol Jihu básicamente preguntaba cómo podía compararse con cualquiera de estas mujeres. Al menos, de esa manera ella lo interpretó.

Luego, Seol Jihu pidió prestado un espejo a Kim Hannah y lo acercó a la cara de Phi Sora.

Luego gritó.

"¡UWAAAAAAAAAAH!"

"¡......!"

Las cejas de Phi Sora se retorcieron.

Por supuesto, sabía que las otras mujeres eran bellezas indiscutibles. Pero no creía que perdiera con ellas de ninguna manera. Como se enorgullecía de su figura y apariencia, Phi Sora no podía tolerar tal humillación.

"...Escucha."

La expresión de Phi Sora se volvió fría.

"¿Estás loco?"

"¿Uwaaah?"

"Mocoso de mierda, pedazo de mierda, hijo de perra, ¿Tienes ganas de morir?"

Al final, maldijo maliciosamente. Ella extendió la mano al mismo tiempo, pero Seol Jihu retrocedió y escapó.

"¡Uwaah!"

"Ven mientras sigo siendo amable."

"¡Uwaaaah!"

"¿No me escuchaste? ¡¡¡Ven aquí!!!"

Seol Jihu huyó, y Phi Sora lo persiguió.

Todos los demás vieron a Seol Jihu y a Phi Sora desapareciendo, mientras sacudían sus cabezas.

"Bueno... ¿Por qué no nos vamos también?

"Eso fue divertido."

Mientras el grupo se iba uno por uno, Seo Yuhui se detuvo sigilosamente. Se acercó a la adivina y le susurró.

"¿Es cierto?"

"¿Hmm?"

"Todo lo que acabas de decir. ¿Es todo verdad?"

"Sí, por supuesto."

Seo Yuhui se mordió el labio inferior.

"Se puede cambiar, ¿Verdad? El futuro, quiero decir."

"No, eso será difícil."

Luxuria habló claramente.

Seo Yuhui suspiró.

"¿Por qué? ¡Dijiste que el futuro no estaba escrito en piedra!"

"Depende del futuro."

Luxuria continuó en silencio.

"Si lo pusiera en perspectiva... ¡Incluso si dijera que tienes un futuro como presidenta!, no es que todos puedan llegar a serlo."

"Cambiamos el futuro del Paraíso."

"Hubiera dicho que sería posible si fuera tan fácil."

Luxuria habló con calma como si estuviera consolando a una niña enojada.

"Luchar contra miles de Reinas Parásitos al mismo tiempo y salir victorioso sería mucho más fácil que esto."

"¿Tan difícil es?"

"¡Si!"

Luxuria asintió gravemente.

"No se puede evitar. El futuro es variable pero también invariable. Hay ciertas cosas que se han decidido desde la creación."

Con eso, Luxuria cruzó sus brazos.

"Para cambiar un futuro como este, creo que un dios del rango celestial 9 debe intervenir..."

"¿Rango celestial 9?"

"Sí. Eso está al nivel del territorio del Dios de la Creación."

Cuando Seo Yuhui inclinó su cabeza, Luxuria añadió unas pocas palabras más.

"Hay muchos dioses en el universo. La Reina Parásito sólo estaba alrededor del nivel del rango celestial 7.5. Ella ni siquiera hubiera sido capaz de levantar un dedo contra un dios de rango celestial 8. Y los dioses de rango celestial 9 son existencias que pueden aplastar a los dioses de rango celestial 8 con un dedo."

Mientras Seo Yuhui estaba asombrada, su cara palideció. Fue porque comprendió lo difícil que sería cambiar el futuro de Seol Jihu.

"Ya veo..."

Ella dejó escapar un profundo suspiro y se dio la vuelta. No se devolvió ni siquiera cuando Luxuria la llamó. Sólo salió pensando profundamente.

"No... espera...."

Luxuria impotente, bajó su brazo que intentó alcanzar a Seo Yuhui.

"Son diez monedas de plata por persona..."

Luxuria hizo un puchero, habiendo sido engañada sin intención.