Reciente

sábado, 7 de noviembre de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 487

Capítulo 487. Ese Día


Seol Jihu se separó de la fuerza aliada.

Regresó por el mismo camino que tomó después de burlarse de Agnes.

Por supuesto, no se olvidó de hacer llamadas en el camino de regreso.

Un total de siete miembros de Valhalla habían muerto: Marcel Ghionea, Maria, Oh Rahee, Kazuki, Phi Sora, Vlad Halep y Hugo. Cinzia también había muerto.

'Gracias a Dios que la señorita Eun Yuri no murió'.

Si lo hubiera hecho, habría sido su segunda muerte, y no habría sido capaz de revivir. Su supervivencia seguramente estaba relacionada con sus propias habilidades. Sin embargo, el factor más importante, es que aparentemente abandonó el campo de batalla antes de que la Reina Parásito comenzara a atacar seriamente a la unidad principal.

Por supuesto, si no hubiera estado el Árbol del Mundo, todos habrían muerto.

'Deberían estar bien... ¿Verdad?'

Un día en la Tierra equivalía a tres días en el Paraíso. Seol Jihu esperaba que duraran al menos dos o tres días.

Aunque resultaba agotador volar a toda velocidad tanto de día como de noche, Seol Jihu no redujo la velocidad en lo más mínimo. Minimizó el tiempo de descanso, comió carne seca como alimento mientras volaba, y evitó dormir para seguir volando.

Como resultado, llegó a su destino antes de lo esperado.

Se podía observar una ciudad en la distancia.

Justo cuando Eva estaba a su alcance, el cristal de comunicación de Seol Jihu parpadeó.

—Acabo de regresar de confirmar la seguridad de todos.

Era la voz de Kim Hannah. Seol Jihu podía verla caminando por los escalones del templo. Había escuchado que ella regresó a la Tierra después de recibir el reporte de las bajas. Parecía que acababa de regresar.

—Llamé a todos, comenzando por la Señorita Oh Rahee y la Señorita  Phi Sora. En estos momentos, todos están en el hospital o están siendo trasladados a la fuerza.

Kim Hannah continuó.

—Todos han sido sedados y retenidos. No debería haber ningún problema por unos días.

Seol Jihu estaba aliviado. Sabía lo dolorosa que podía ser la penalización de muerte.

—La preparación para el renacimiento ha terminado. Sus conocidos los vigilan las 24 horas del día, y tenemos los números de emergencia de cada persona.

Kim Hannah continuó.

—Tienen también los boletos de entrada con ellos. En el peor de los casos, los obligamos a romperlos. Obviamente, cuanto más rápido lleguen, mejor. Pero te digo esto, para que no tengas que preocuparte demasiado.

Seol Jihu miró fijamente a Kim Hannah sin decir nada. Parecía que no sabía que él estaba cerca.

—De todas formas, ¿Dónde estás ahora mismo?

"Kim Hannah."

La voz de Seol Jihu se debilitó. Su cara también se puso seria.

"Escúchame con atención."

—¿Eh? ¿Por qué estás tan serio de repente?

"De ahora en adelante, no contestes las llamadas de nadie más, excepto las mías."

—...¿Qué?

"Y regresa al portal ahora mismo. No te quedes en el Paraíso. ¡Deprisa!"

Kim Hannah se congeló. Sus ojos se agrandaron. Viendo la expresión ligeramente enojada de Seol Jihu a través del cristal y escuchando su urgente voz...

—¿Qué está pasando...?

Miró a su alrededor y también bajó la voz.

—Tienes que explicar lo que está pasando para que pueda...

"La guerra no ha terminado todavía."

Seol Jihu la interrumpió.

—¿Qué?

"No tengo mucho tiempo, así que escucha con atención. El verdadero enemigo está en otra parte."

—Oye, ¿Estás tratando de...?

"¡KIM HANNAH!"

Seol Jihu levantó la voz.

Kim Hannah se estremeció.

"Piensa en ello. La Reina Parásito se ha ido. La mayor amenaza para el Paraíso ha desaparecido. ¿Quiénes crees que son innecesarios en este momento?"

Kim Hannah parpadeó en un aturdimiento. Lo que les pasaría a los Terrícolas ahora que el Paraíso había sido liberado era una gran pregunta.

"Un Terrícola que tiene el poder de amenazar a un dios, posee las divinidades de la Deidad Principal y la Reina Parásito. ¿Quién crees que se siente más ansioso en este momento?"

Kim Hannah jadeó. Lo que Seol Jihu estaba diciendo tenía sentido.

—No me digas...

"...Correcto."

Los labios de Seol Jihu temblaban.

"La verdadera mente maestra... son los Siete Pecados."

Después de un breve silencio, Seol Jihu dijo...

"No tengo tiempo para explicarlo todo en detalle. Sólo regresa al portal."

—De, de acuerdo.

Kim Hannah se dio la vuelta.

—Entonces, ¿Qué hay de ti...?

"Te lo explicaré más tarde cuando nos encontremos en la Tierra. Ten cuidado."

Fue entonces.

—Oh, cierto.

Kim Hannah miró el cristal de comunicación como si recordara algo.

—¿Cuándo vas a hacer que te traten esa enfermedad de mierda?

Seol Jihu se sorprendió.

—Qué montón de mierda. ¿Es este el momento y lugar para hacer una broma? ¿Y quién crees que soy?

"¿Eh? N-No, yo..."

—Sabes, acabo de hablar con Gula-nim.

"...¿Lo hiciste?"

—Preguntó si podíamos devolver la divinidad de la Deidad Principal y dijo que reviviría a todos los que murieron en esta guerra. Luego, calcularía los puntos de contribución por separado. En realidad llamé para decirte esto.

Los ojos de Seol Jihu se agrandaron bruscamente.

"¿En serio?"

—¡Sí!

Kim Hannah gritó. De hecho, ahora que la Reina Parásito estaba muerta, los Siete Pecados tendrían más libertad de acción en el uso de su poder porque podrían desviar el esfuerzo de mantener a la Reina Parásito bajo control hacia otros asuntos.

Seol Jihu se rascó la cabeza.

"Yo... sólo quería hacerte regresar lo antes posible..."

—Ajá, claro que sí.

Kim Hannah chasqueó su lengua.

—¿Fue realmente lo primero en lo que pensaste? ¿Cuándo vas a crecer?

"......"

—Crece, ¿¡Quieres!?

Seol Jihu se puso malhumorado ante las quejas de Kim Hannah.

—Uff... De todos modos, ¿Dónde estás ahora mismo? No intentes hacer nada gracioso esta vez.

Seol Jihu estaba volando sobre la ciudad antes de darse cuenta. Después de localizar el templo de Gula, descendió de inmediato.

"¡Aquí!"

Los ojos de Kim Hannah se agrandaron cuando vio a Seol Jihu descendiendo como un meteoro.

"¿Ya...?"

Después de aterrizar, Seol Jihu cargó inmediatamente a Kim Hannah como una princesa y saltó de nuevo.

"¡Aaaaah!"

Se dirigió directamente al templo, y luego arrojó a Kim Hannah al portal.

"¡Voy a pedir el deseo de inmediato, así que adelante! ¡Estaré ahí enseguida!"

Seol Jihu la lanzó tan fuerte, que Kim Hannah voló directo al portal.

"¡Hijo de perra!"

Sólo su insulto resonó.

"¡Tía!"

Seol Jihu miró hacia atrás, a la estatua de Gula.

"¿Me das una Hamburguesa de Renacimiento? ¡Como prometiste de antemano!"

Sacó la divinidad de la Deidad Principal de su bolsillo y la tiró como una moneda. El orbe golpeó la cabeza de la estatua y cayó.

[Mocoso loco.]

Gula habló claramente. Miró a la divinidad rodando por el suelo y continuó.

[Así que estás ofreciendo esta valiosa divinidad a la mente maestra oculta.]

Seol Jihu miró hacia otro lado y silbó.

Gula suspiró profundamente. No importaba lo infantil que actuara el hombre delante de ella, seguía siendo su apóstol y el héroe que exterminó a la Reina Parásito. Aunque carecía de la gracia y la dignidad de un héroe legendario, ella no tuvo más remedio que reconocer sus logros.

[He visto bien tus logros.]

"Sí, sí."

[Hay muchas cosas que quiero decir, pero necesito decirles una cosa antes que nada. ¡Bien hecho! Has logrado lo que nadie más...]

"Um, Gula-nim."

Seol Jihu levantó su mano.

"Entiendo lo que tratas de decir, pero ¿Puedes seguir con el renacimiento primero? Estoy un poco preocupado, así que quiero ir a verlos."

Básicamente le decía que se salteara las formalidades y siguiera con el trabajo de resurrección.

[...Haz lo que quieras....]

Gula sacudió la cabeza como si se hubiera rendido.

[Su deseo ha sido concedido.]

"¡Gracias! ¡Hasta luego!"

Seol Jihu desapareció en el templo de inmediato.

[Jujuju, parece realmente eufórico, ¿Verdad?]

Luxuria se rió mientras veía a Seol Jihu entrar en el portal. Sonrió como una madre viendo a su hijo correr alegremente.

[Es de esperar.]

Gula sonrió amargamente.

[Finalmente se ha liberado de la carga que ha llevado durante varios años.]

[Tienes razón. Parecía incluso más feliz que nosotros. Debe sentirse como si estuviera en la luna.]

Luxuria estaba de acuerdo.

[Dejémoslo en paz por un tiempo. Es adorable.]

[Lo dejé pasar hoy, pero... él debe saber que mi paciencia tiene un límite.]

Gula se mordió los labios.

[¿Qué fue eso? ¿Hamburguesa de Renacimiento? Si ese mocoso parlotea sobre que soy una tía o una mente maestra de nuevo...]

Gula apretó los dientes.

***

Ese día.

Ese día finalmente llegó.

El día que todo el mundo había estado esperando ansiosamente.

El día que no parecía posible.

Aunque las heridas de la larga y prolongada guerra permanecían, los Siete Pecados no eran tan tacaños ahora que la Reina Parásito estaba muerta. Revivieron a todos los que murieron sin importar la raza.

La unidad principal de la fuerza aliada se reunió y devolvió el favor ofreciendo las divinidades de las cuatro Virtudes que obtuvieron en la guerra final.

Los Siete Pecados se alegraron de escuchar la noticia, y correspondieron calculando por separado los puntos de contribución como hicieron con Seol Jihu.

Unos días después de eso, los terrícolas que murieron comenzaron a regresar. Cada persona que salía del templo provocaba una ovación de sus camaradas y conocidos.

Los Terrícolas que regresaron reviviendo se regocijaron con una sonrisa incómoda. Sólo entonces estallaron en alegría.

Se celebró un festival en el que participaron todos los de la Federación y la humanidad. Un festival matutino, otro por la tarde, otro por la noche, e incluso uno después de la noche.... La fiesta nunca se detuvo.

Todos en el Paraíso comieron, bebieron y disfrutaron diariamente como para compensar lo que les había hecho falta durante todos estos años.

Valhalla estaba igual. Todos los miembros habían bebido hasta la saciedad, pero inmediatamente comenzaron otra fiesta de bebida después de reunirse.

Flone estaba ocupada jugando con los bebés Hombres Bestia, estos corriendo por sus vidas gritando. El Pequeño Polluelo se rió mientras lo miraba y luego sumergió elegantemente su pico en una copa de vino.

Chohong comenzó a hacer cócteles bomba, diciendo que de esa forma se debía beber el alcohol. Oh Rahee tomó un vaso de ella, y después de tragarlo, se desplomó sobre Hugo, que se había desmayado previamente.

Park Woori y Yoo Yeolmu estaban ocupados haciendo comida en la cocina y llevándola a la fiesta. María también los ayudaba voluntariamente.

"¡Vengan por su hot dog~!  ¡Delicioso hot dog por una sola moneda de plata!"

Para ser más precisos, estaba vendiendo comida que ni siquiera hizo a un precio absurdo. Audrey Basler chasqueó su lengua, comentando la falta de conciencia de María.

Mientras tanto, Teresa se había emborrachado completamente y lloraba diciendo que nunca pensó que este día llegaría. Con su llanto, Charlotte Aria, que estaba sorbiendo un cóctel, también lloró. Al final, las dos se abrazaron y lloraron sin parar.

Kazuki bebió en silencio mientras se apoyaba en la pared.

Hoshino Urara se puso un montón de fideos en sus axilas y rebotó mientras se llamaba a sí misma un ave libre.

Marcel Ghionea tomó un bocado de un plato que hizo Eun Yuri y se derrumbó en el acto. Empezó a hacer espuma por la boca y convulsionó poco después.

Eun Yuri inclinó la cabeza y luego buscó otra víctima de conejillo de indias. Vlad Halep, que estaba cerca, huyó gritando.

Yi Seol-Ah y Oana Halep se rieron mientras veían esto desarrollarse. Jang Maldong y Sorg Kühne también se rieron.

Todos disfrutaron de la fiesta, bebiendo y charlando alegremente.

Sin embargo, la persona más emocionada era Seol Jihu.

"¡Bebe, bebe! ¿Cuándo vas a beber si no es hoy? Ah, ¿Por qué lloras, Princesa?"

Brindó con todos y luego abrazó a Teresa. Estaba tan borracho que Seo Yuhui tuvo que seguirlo, preocupándose por si se lastimaba. Por supuesto, su verdadero propósito consistía en separar a Seol Jihu de Teresa.

"¿No crees que ha estado muy animado últimamente?"

Phi Sora habló mientras comía una porción de pizza.

"El problema está en sus tendencias bromistas."

Kim Hannah se mordió los labios con los brazos cruzados y con una mirada de insatisfacción.

"...Bueno, no es que no entienda de dónde viene."

Phi Sora se encogió de hombros y caminó hacia adelante.

"¿Querido?"

Seol Jihu se volteó tan pronto como Phi Sora lo llamó. Su cara estaba roja y sus ojos estaban perdidos.

"¿Qué te pasa hoy? Esto no es propio de ti."

"¿Qué quieres decir?"

Arrastró la lengua al final de su discurso, haciendo obvio que estaba borracho.

Phi Sora se rió.

"Quiero decir, cuando hacíamos fiestas en el pasado, siempre te ibas a la mitad. Pero hoy te dejaste llevar."

"Ah~ Bueno, ya sabes~"

Seol Jihu puso su mano en el hombro de Phi Sora. Mientras acercaba su cara a la de ella, el olor a alcohol se esparció.

"En ese entonces, era porque no sabía lo que iba a pasar en el futuro~ pero ahora sí~"

"Vale, vale. Buen trabajo. Lo hiciste bien."

Phi Sora empujó a Seol Jihu y se rió. Luego tomó una botella vacía, le puso una cuchara al revés y se la dio a Seol Jihu.

"De acuerdo, entonces, ¿Por qué no cantas?

"¿Cantar? Me encanta cantar."

"Una fiesta es más divertida con música. Pero míranos, sólo estamos bebiendo y hablando. Deberías hacer los honores como nuestro representante."

"Bien... una fiesta necesita... música... y yo todavía soy el representante...."

Seol Jihu sonrió de forma extraña.

'¿Todavía?'

Phi Sora inclinó la cabeza pero no pensó mucho en ello. Aunque no lo sabía, ella también estaba un poco borracha.

"¡De acuerdo! Como representante, cantaré mi primera y última canción."

Seol Jihu levantó el micrófono en forma de botella de alcohol y gritó. La gente que lo rodeaba dirigió sus miradas con extrañeza, pero también aplaudieron y animaron.

"Veamos... ¿Qué debo cantar?"

Seol Jihu se rió y miró a su alrededor antes de detenerse repentinamente. Una mujer sonrojada estaba sentada en un rincón de la habitación, bebiendo vino con la cara roja.

Era Baek Haeju.

Sus ojos se encontraron. En ese momento, la alegre mirada de Seol Jihu se volvió sombría. Se puso serio y bajó la cabeza.

"Entonces... cantaré una canción..."

Después de aclararse la garganta...

"Lo siento... Sólo una persona pequeña como yo..."

De repente empezó a cantar una balada.

"Lo siento... Debido a mis apegos persistentes... no puedo dejarte ir..."

Phi Sora se puso nerviosa. Ella quería que animara el ambiente con una canción pop, ¿Qué pasó?

"Como un niño perdido... te rogué que no te fueras..."

En cualquier caso, Seol Jihu cantaba apasionadamente. Estaba tan entusiasmado que incluso comenzó a llorar.

Y por alguna razón, Baek Haeju, que estaba escuchando en silencio, tembló. Incluso resopló y luego cerró los ojos.

"No cierres los ojos~  mírame, por favor~ "

Al escuchar la letra, Baek Haeju se vio obligada a mirar hacia atrás. Seol Jihu también la miraba.

"Incluso cuando trato de susurrar en tus oídos..."

Seol Jihu estaba sollozando antes de que nadie se diera cuenta.

"Cuando estoy frente a ti... sólo puedo retroceder..."

Los labios de Baek Haeju temblaban, y sus ojos se pusieron rojos.

"Sólo soy... un cobarde..."

Al final, Seol Jihu cayó de rodillas. Empezó a llorar y a pedir perdón mientras todos los demás estaban confundidos.

"......"

Phi Sora comenzó a sudar mientras miraba aturdida.

Sin embargo, Seol Jihu no era el único que lloraba.

"...¡Hic!"

Un torrente de lágrimas también se derramó por la cara de Baek Haeju.

"¡Bastardo! ¿Por qué no recuperaste el sentido común antes? ¡Eras el único que me importaba! ¿Sabes cuánto me heriste y me hiciste llorar...?"

Ella se detuvo y se echó a llorar. ¡Uwaaaaang! Ella inclinó su cabeza hacia arriba y lloró fuertemente.

Whish.

Un viento sopló.

"......"

"......"

La atmósfera de la fiesta se había enfriado antes de que alguien se diera cuenta.

En este punto, Phi Sora había dejado de pensar.

"...¿Qué pasa con ellos dos?"

Culpándose a sí misma por hacer cantar a Seol Jihu, se desplomó.

"...No lo sé. No me preguntes."

Kim Hannah también dejó caer su cabeza.