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jueves, 26 de noviembre de 2020

Matrimonio Depredador - Capítulo 88

Capítulo 88. La Sangre Circula En Sus Venas (1)


Leah dudó por un momento. Tenía muchas preguntas que quería hacerle a Ishakan, pero sobre todo ella quería alejarse. Le resultaba difícil mirarlo a la cara. La noche de ayer seguía pasando por su mente, las sesiones de vigoroso s3x0 la atormentaban.

Ella había llorado y luchado como una niña abrumada. Sus sentidos fueron llevados al límite mientras Ishakan sucumbía a sus impulsos más primarios.

La terrible experiencia quedó grabada en su mente. La sensación de su toque estaba arraigada vívidamente en su memoria y se esparció por todo su cuerpo, haciendo que hirviera en medio de su sentido de vergüenza. Resultaba demasiado para que Leah lo soportara. Apretó el puño, las uñas se clavaron en la carne de la palma de su mano y habló.

"...Sea lo que sea, no lo necesito."

Ella lo apartó con frialdad, con fuerza de voluntad en sus pies y piernas temblorosas. Sin embargo, tan pronto como dio un paso adelante, algo tiró del dobladillo de su vestido. Al tambalearse, vio que Ishakan permanecía de pie cerca de la cama. No había sido él. Su vestido se había enganchado en un clavo y no podía liberarlo.

A Leah, frustrada, no le quedaba más remedio que rendirse. Mientras ella caía de nuevo cerca de la cama, Ishakan le sonrió.

"No puedes volver sola. Ni siquiera puedes caminar."

Envolvió a Leah entre sus brazos y la llevó a recostarse a la cama. La enrolló con una manta y le hizo un respaldo con suaves almohadas. Tomándose un momento para inspeccionar su trabajo, tarareó con satisfacción antes de besar suavemente la frente de Leah.

"Espera un momento, ¿Sí? Te traeré algo delicioso."

Ishakan agarró un abrigo que estaba colgado en el respaldo de una silla y se lo puso. Al llegar a la puerta, sus pasos fueron lentos y medidos. Después de que se marchara, Leah aprovechó la oportunidad de observar su entorno.

Parecía estar en una habitación bastante espaciosa, así que Leah asumió que estaba en una posada de lujo, decorada con muebles ornamentados. Había una hoja de papel a su lado junto a la cama, y Leah la reconoció como el mismo papel que Ishakan sostenía cuando se despertó.

Estaba escrito en Kurkan. Debió haber estado escribiendo algo antes de que ella se despertara, puesto que la tinta aún parecía fresca. Leah se tomó un segundo para mirar el texto y descubrió que, aunque Ishakan tenía una mala escritura continental, su caligrafía en Kurkan se veía impecable. 

Sus trazos seguían siendo igual de feroces, pero parecían casi artísticas.

En ese momento, la puerta se abrió e Ishakan entró. Ella miró todo lo que le trajo y tuvo que reprimir un pequeño grito de asombro. Platos de comida en una amplia gama de variedades se apilaban en una bandeja ancha.

¿Se supone que debo comer todo eso?

¿Se suponía que debían tomar pequeños bocados de todos los platos y probarlos, uno por uno, poco a poco, como en un banquete? No había razón para comer tan abundantemente, especialmente por la mañana, pero Ishakan, que puso la bandeja en la mesa de noche, hizo un comentario que sorprendió aún más a Leah.

"Como todavía es de mañana, he traído sólo un poco de comida."

Leah miró fijamente la 'simple comida' que tenía delante, asombrada, mientras Ishakan continuaba.

"Dime si quiere más. Anoche agotaste mucha energía."

"......"

Recordó el desayuno que Genin había preparado antes. Parecía que los Kurkan estaban acostumbrados a comer de esta manera...

Ishakan acercó una mesa y una silla junto a la cama, luego se sentó. Leah, todavía sentada en la cama, comenzó a comer de un plato. El tenedor y el cuchillo que le habían dado eran pequeños, como si hubieran sido creados deliberadamente para sus manos.

Mientras tanto, Ishakan se lavó las manos en un recipiente con agua y luego agarró un pan con ellas, prescindiendo de un plato. Mientras lo miraba rasgar el pan en pedazos largos, Leah comenzó a cortar y comer su comida. Puede que no le resultara familiar la comida, pero tenía un sabor asombroso y estimulaba su curiosidad.

Primero, ella comió algunas verduras. Luego, probó el plato a la parrilla servido en una fina rebanada de pan plano con queso rociado encima, descubriendo que le gustaba bastante su sabor salado y sabroso. 

Luego, examinó un plato al vapor enrollado con hojas. Estaba compuesto de carne finamente molida mezclada con varias especias, rellena con hojas de parra y cocinado al vapor en una olla. El olor fragante le despertaba el apetito, así que se comió tres de estos.

En ese momento, ya había comido demasiado, pero todavía tenía una increíble curiosidad por otro plato. Parecía algo parecido al yogur, excepto que poseía un color inusual, y cuando se llevó una cucharada a la boca, un peculiar olor a humo invadió sus sentidos.

Después de comer cinco cucharadas más, pudo finalmente concluir que se trataba de algún tipo de mezcla de berenjenas.

Ya iba por reflejo a dar un sexto bocado cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo y, sorprendida, dejó la cuchara. Una vez que se movió para alejar el plato, Ishakan se giró hacia ella.

"¿Ya has terminado?"

"Comí demasiado..." Ella realmente no debería haber comido nada de esa cosa con aspecto de yogur, pero no había sido capaz de superar su curiosidad y comió algo de todos modos. Leah se arrepintió de haber comido tanto sin pensar.

"¿Qué comiste? Come algo de fruta." 

No era una petición sino una orden.