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miércoles, 25 de noviembre de 2020

Matrimonio Depredador - Capítulo 87

Capítulo 87. Desayuno Conmigo (2) 


El s3xo con Ishakan nunca terminaba bien. Siempre terminaban como hasta que ella no podía soportarlo más, empujándola más allá de sus límites físicos y mentales cada vez. Si continuaban de esta forma, Leah se dio cuenta de que se encontraría con una muerte prematura. Realmente podría matarla.

Leah estaba sumida en pensamientos confusos, tambaleándose en el borde de la lucidez, cuando escuchó una voz brillante. La devolvió a sus sentidos.

—Realmente no tienes conciencia. Siendo tan duro con ella...

¿Era un sueño o una realidad? Leah no podía distinguirlo, por lo que se mantuvo completamente quieta, simplemente escuchando. Incapaz de reunir la fuerza suficiente para levantar los párpados, el individuo de voz alta que había hablado continuó expresando sus quejas.

—No hiciste una ceremonia, así que no debería estar embarazada, pero aún así, ¡Has ido demasiado lejos! Además, ¿Qué vamos a hacer ahora que la has mordido de esta manera? ¡La princesa tiene que usar sus vestidos!

Una mano fuerte pasó suavemente por su cabello, acariciándola con un afecto tangible. Leah captó la sensación de manera aturdida, encontrando el toque un poco incómodo, antes de que otra voz comenzara a hablar, llenando el aire con sus tonos bajos y ásperos.

—Estoy de acuerdo. Ishakan has sido demasiado duro esta vez.

Fue conciso, pronunciando sólo unas pocas palabras, a diferencia de su compañero. La brillante voz respondió.

—¡Es increíblemente afortunado que la princesa haya logrado podido regresar con vida!

—Haban. Gennin.

Una voz despreocupada gritó, uniéndose a la conversación por primera vez.

—Salgan de aquí. Escucharé todas tus quejas más tarde.

Leah sintió que una mano le acariciaba la mejilla. La nueva voz soltó una risa tenue y dijo

—Ambos son muy ruidosos. Ella se despertará por su culpa.

En ese momento, las otras dos voces se callaron instantáneamente. Una vez que parecieron desaparecer por completo, Leah sintió que la fatiga la invadía una vez más, y se volvió a dormir, acompañada por el suave toque de una mano firme que la llevó al olvido.

"......"

Cuando Leah finalmente abrió los ojos, descubrió que su cabeza estaba apoyada en un muslo musculoso. Parpadeó unas cuantas veces, intentando orientarse con su entorno. Una mano cálida le apartó instantáneamente el cabello de los ojos.

"¿Estás despierta?"

Leah se despertó, con su cuerpo adormecido y con una mente aturdida. Ishakan sentó a Leah para que pudiera apoyarse en su pecho. Sus grandes manos la sostuvieron con el mismo cuidado con el que uno trata una frágil y fina porcelana. La besó con cariño, y una vez que sus labios se encontraron, agua fría salió de su boca y entró en la de ella. Ella la bebió automáticamente. Ishakan se apartó para beber más de una tetera antes de repetir el gesto.

Ella bebió hasta la última gota, y una vez que pareció suficientemente hidratada, su lengua se movió por su boca como si se tratara de un privilegio que estaba garantizado. La lamió, le pasó los dientes y le hizo cosquillas en el paladar. 

"Mhmmm..."

Ella soltó un pequeño gemido y él se rió en respuesta. Ishakan se echó hacia atrás lo suficiente como para permitirse una ligera risa, y luego retomó su posición de nuevo con otro beso. Una de sus manos acarició suavemente su mejilla y se deslizó más abajo para pasar por su barbilla. Luego, su aterrizó en sus pechos, metiéndose en ellos a través del fino material de su camisón y pellizcando sus sensibles p3z0nes entre sus dedos pulgar e índice.

Sus caderas comenzaron a moverse por sí mismas, impulsadas por la persistente sensación. Ella trató de retorcer su cuerpo cuando la mano que estaba presionada contra su espalda empezó a bajar. Le palmeó el traser0 antes de viajar aún más abajo, rozando sus muslos para tirar del dobladillo de su camisón. Sintió la punta de sus dedos empujar su creciente humedad, y la sensación de la misma la impulsó a despertar la claridad.

"¡Ah, Ishakan!"

Ella rápidamente lo apartó y Ishakan retrocedió obedientemente. Él se lamió los dedos con una risa. Su mente neblinosa comenzó a aclararse y los recuerdos de la noche anterior surgieron en su interior. Leah, por reflejo, revisó la parte baja de su abdomen y miró a Ishakan, su cara estaba pálida.

Ella parecía mortificada, como si el mundo a su alrededor se derrumbara, así que Ishakan habló.

"No te preocupes, no estás embarazada."

Leah apretó sus labios. ¿Cómo? No había forma de que no lo estuviera. Todavía podía recordar claramente su virilidad palpitando dentro de ella, llenándola con cantidades interminables de su suave s3m3n.

"Mentira..."

Ishakan se rió.

"Si estás cuestionando mi fertilidad, también te equivocas. Primero debemos ejecutar una ceremonia antes de nuestro acoplamiento para incitar al embarazo. Es lo mismo para todos los Kurkan."

Leah, que temblaba de ansiedad, cerró los ojos y respiró un profundo suspiro de alivio. Ishakan abrazó a Leah y le susurró maliciosamente al oído.

"¿Por qué? ¿Estás triste? ¿Querías a mi bebé?"

"......"

"¿O te divertiste ayer? Si quieres, siempre entraré como lo hice anoche."

Ella lo miró fijamente y Ishakan se rió.

"¿Cuánto tiempo estuve dormida?"

"No mucho tiempo. El sol aún no ha salido."

Gracias a Dios.  Al menos se había despertado temprano. Leah se sintió aliviada, pero Ishakan frunció el ceño como si estuviera secretamente decepcionado.

Leah lo ignoró y se levantó apresuradamente. Sin embargo, mientras su mente estaba preparada, su cuerpo aún estaba débil. Sus piernas se doblaron, y casi se desplomó en el suelo inmediatamente después de levantarse. Ishakan, que se levantó de la cama rápidamente, atrapó fácilmente a Leah.

"¿Adónde vas?"

Era una pregunta evidente, así que ella le dio una respuesta lógica.

"Al palacio. Tengo que volver."

"Ve después del desayuno."

Como si estuviera esperando que lo rechazara fríamente, Ishakan sonrió con los ojos mientras hablaba.

"Si desayunas conmigo, te diré algo interesante."