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martes, 24 de noviembre de 2020

Matrimonio Depredador - Capítulo 86

Capítulo 86. Desayuno Conmigo (1) 


Podía sentir que su virilidad se hinchaba dentro de ella, la sensación resultaba tan vívida como desconcertante. Su virilidad parecía palpitar y tambalearse dentro de ella, presionando las partes más suaves de ella, compitiendo con sus órganos por el espacio hasta el punto que sentía que iba a estallar. 

Sentía como si sus paredes internas se fueran a desgarrar, y el dolor bastaba para quitarle el aliento. Leah luchó, gritando.

"¡Hic, argh-duele...!"

Sin embargo, Ishakan no le prestó atención a sus intensos gritos, sólo respiraba fuertemente. Estaba jadeando, antes de morderle la nuca, con sus dientes afilados que se hundieron  en la carne flexible. Su erección se elevó dentro de ella como una serpiente, antes de vaciarse profundamente dentro de ella.

Líquido caliente y viscoso cubrió sus paredes internas. Ishakan parecía decidido a no derramar ni una gota sobre ninguna otra superficie, y Leah podía sentir que la llenaba, chorros entraban en su sensible canal.

Este tipo de unión parecía inhumana, mucho más allá de la capacidad de Leah. Recordó la advertencia, 'No podrás resistir a un Kurkan en luna llena'. Ahora, comprendía lo que realmente significaba. Se dio cuenta del peso que había detrás de cada palabra.

Leah intentaba resistirse a Ishakan, tratando desesperadamente de aliviar al menos parte de su dolor, cuando de repente recordó algo: los Kurkan necesitaban cumplir ciertas condiciones para inducir el embarazo. Sus ojos se agrandaron.

No... No había manera...

Ella pestañeó horrorizada. Resistiéndose con más fervor, Leah trató de alejar a Ishakan.

"¡Ah! No, no puedes..."

Realmente podría quedar embarazada esta vez. Sería imposible si no lo hiciera, dada la cantidad de su s3m3n que se ha acumulado en ella. Ella ansiosamente, trató de sacarlo, pero su virilidad se negó a ceder.

"¡No, por favor, Ishakan! ¡Sácalo!"

Ella gritó y lloró, finalmente haciendo que Ishakan recobrara el sentido. Ishakan salió de su embrujo primitivo, liberando la parte trasera del cuello de Leah.

"Heuk, haaa... Lo siento, Leah..."

Ishakan tomó a Leah en sus brazos y lentamente la acostó en el suelo, poniéndose de lado. Leah sollozó como una niña en su abrazo.

"¿Duele mucho? No llores..."

"Sácalo. Sácalo..."

"Ah, keuk... No, si lo saco ahora, te rasgará."

Acarició suavemente su vientre hinchado y besó sus ojos llenos de lágrimas mientras la abrazaba. Lamió suavemente las marcas de mordedura  que dejó en su cuello, tratando de calmarla.

"Sólo aguanta un poco más; pronto se acabará."

"Pero si... si lo mantienes dentro... Quedaré embarazada... ugh, por favor..."

"No, está bien. Eso no es cierto."

Ishakan se mantuvo tranquilizándola suavemente, intentando sofocar los constantes llantos de Leah.  Ella estaba segura de que él mentía porque su 3r3cción no mostraba signos de debilitamiento. Sentía que nunca terminaría y que ella siempre permanecería empalada en su tortuosa virilidad.

Aturdida, Leah se retorcía. Se resistió una vez más, rasguñando los antebrazos y muslos de Ishakan con sus uñas. También, arañando sus pantorrillas con los dedos de los pies. En respuesta, Ishakan entrelazó sus piernas.

"No..."

"Haaa... Leah, deja de moverte."

Ishakan agarró firmemente a Leah para que dejara de forcejear. El calor de su cuerpo se fusionó naturalmente con el de ella, su temperatura ahora se eleva a alturas anormales.

Las extremidades de ella, que intentaban apartarlo con toda la fuerza que tenían, se paralizaron en cuanto sintió que algo se movía dentro de ella. Ishakan se vino de nuevo, y ella pudo sentir claramente el calor de su s3m3n. Sorprendida por la repentina sensación, agarró su estómago por reflejo.

"¡Ah!"

"Hnnn... Keuk..."

Ishakan gritó en voz alta y abrazó a Leah con más fuerza, sus caderas se tambaleaban como si apenas pudiera soportar la estimulación. Fue sólo un pequeño movimiento pero instantáneamente hizo que Leah convulsionara. Su virilidad hinchada le causaba dolor dentro de ella, sus paredes interiores estaban estiradas hasta sus límites. Sus ojos se volvieron a poner en blanco y ella volvió a chorrear. El líquido brotó corriendo sus piernas.

Sus músculos internos sufrieron un espasmo frenético. A Ishakan le debe haber resultado imposible soportar la sensación de euforia de cada apretamiento posterior. Cada dulce fricción engullía a su virilidad, así que no pudo contenerse más, y comenzó a moverla dentro de ella. 

Leah trató de retenerlo, pero cada vez que Ishakan la golpeaba, jug0s brotaban de ella, derramándose en el suelo como las olas. Sentía que su cuerpo estaba destrozado y saliva goteaba de su boca abierta mientras las lágrimas caían en cascada por sus mejillas. 

"Ah-heuk, ah, ah..."

Leah sollozaba. Se sentía empapada por todas partes, varias sustancias saliendo de cada agujero de su cuerpo. Cuando la corriente que salía de la parte inferior de su cuerpo finalmente cesó, toda su fuerza la abandonó, obligándola a ceder ante Ishakan. 

Era un placer muy doloroso. Apenas le quedaba energía en su cuerpo, pero Ishakan seguía estando duro, inundándola con lo que parecía una interminable venida.

La conciencia de Leah comenzó a desvanecerse lentamente, debido al agotamiento. Sólo le quedó la suficiente para captar el suave suspiro de Ishakan mientras le cubría los ojos con la mano. Entonces, su visión se oscureció por completo y se desmayó.