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viernes, 27 de noviembre de 2020

La Segunda Venida de Gula - Capítulo 506

Capítulo 506.

Historia Secundaria 17. Jugando Con Fuego


Seol Jihu formó nuevas relaciones en el Paraíso. Sólo en la Zona Neutral, conoció a Salvatore Leorda, Tong Chai, Hao Win, el Sacerdote sin nombre, y mucho más.

Se mantuvo en contacto con algunos de ellos pero perdió el contacto con los demás. A veces se preguntaba cómo estaban, de la misma manera en que se preguntaba cómo estaban los amigos que había hecho en internet cuando era pequeño.

'¿Quién fue nuestro guía tutorial...? Ah, es cierto. Han. Me pregunto en qué anda'.

Inmerso en los recuerdos del pasado, Seol Jihu caminó por las calles de la tarde.

No le tomó mucho tiempo llegar a su destino. Vio muchos rostros familiares, algunos de los cuales había visto recientemente, y otros hace un tiempo. Aún faltaban 10 minutos para que se reunieran, pero todos ya habían llegado.

"¡Orabeo-nim! ¡Por aquí!"

Yi Seol-Ah, vestida con una chaqueta amarilla, saludó con el brazo a Seol Jihu. A su lado estaba su hermano, Yi Sungjin.

"¿Está aquí?"

Una mujer con un abrigo de lona marfil y una bufanda azul marino se dio vuelta.

"Dónde.... ¡Guaoo!"

La mujer, Shin Sang-Ah, sonrió brillantemente cuando vio a Seol Jihu.

"¡Mira tu cara! ¡Está brillante y feliz ahora!"

Hyun Sangmin bajó ligeramente sus gafas de sol y agitó su brazo. Incluso llevaba la misma bandana verde.

Y luego, estaba Yun Seora. Vestida con una gabardina gris, se veía más madura que de costumbre. Cuando sus ojos se encontraron, ella sonrió tímidamente y lo saludó. Seol Jihu le devolvió el saludo. Por alguna razón, él también se sentía un poco tímido.

"¡Parece que fue ayer cuando nos conocimos en el auditorio! Se siente un poco raro encontrarse de esta manera."

Con una sonrisa divertida, Hyun Sangmin extendió su mano.

"¡Kyak! ¡Foto! ¿Puedo tomarme una foto contigo?"

Shin Sang-Ah apuntó con su teléfono a Seol Jihu e hizo un gran alboroto como si acabara de conocer a una celebridad.

Aunque Seol Jihu había estado viendo a los hermanos Yi y a Yun Seora regularmente, esta era la primera vez que se encontraba con Shin Sang-Ah y Hyun Sangmin desde que se separaron en la Zona Neutral. Intercambiaron saludos y se pusieron al día en sus vidas.

"¡Vamos! ¡Deberíamos irnos! Tenemos un montón de tiempo en nuestras manos, así que mejor que guarden las buenas historias para los brindis!"

'A menos que disfruten de estar parados en este lugar y morir lentamente de frío', bromeó Hyun Sangmin.

"¿Dijiste que ya habías reservado un lugar? ¿Un lugar a cargo de uno de nosotros?"

"Sí. Es un restaurante de panzas de cerdo. Los precios son buenos, y la comida es decente."

"¡Keu! ¡Me encanta la panza de cerdo! ¡Con un vaso de soju, por supuesto!"

"El soju suena genial, pero..."

Seol Jihu echó un vistazo a Yi Seol-Ah y a Yi Sungjin. Recordó que uno de ellos todavía era menor de edad.

"Ah, estoy bien con sólo un refresco."

"¡A quién le importa!"

Yi Sungjin, siendo tan listo, trató de tranquilizar a los adultos, pero sus palabras fueron interrumpidas por su hermana.

"Un vaso de soju no va a matarlo. ¿Me equivoco?"

"Bueno, no, pero..."

"¡Vamos, Orabeo-nim! Sé que has estado en nuestro lugar antes. Probablemente también tomaste tu primer soju cuando estabas en la escuela secundaria o en el instituto, ¿Verdad? ¿Verdad?"

Preguntó Yi Seol-Ah, golpeando a Seol Jihu en la caja torácica con el codo. Seol Jihu no dijo nada, porque tenía razón. Tenía dieciséis años cuando bebió soju por primera vez sin que sus padres lo supieran.

"...Bien. Pero no demasiado, ¿De acuerdo?"

Seol Jihu dejó escapar un suspiro.

"¡Está decidido entonces! ¡Todos, ni siquiera piensen en irse a casa antes de la medianoche! ¡Beberemos hasta caer!"

Hyun Sangmin gritó con confianza y empujó a Seol Jihu.

"Miren eso. Llegan justo a tiempo. Entren."

Cuando llegaron al restaurante de panzas de cerdo, Phi Sora les dio la bienvenida. Les dijo que había terminado de preparar la mesa e insistió en que le dejaran encargarse de la comida y la bebida. Aceptaron su sugerencia y se acomodaron en sus asientos antes de entrar en una animada conversación.

"De todos modos, Señorita Shin Sang-Ah, estabas en la misma ciudad que yo, ¿Verdad?"

"Sí, era miembro de la organización afiliada."

"Es extraño que no nos hayamos encontrado..."

"Mmm... La verdad es que realmente quería verte, pero.... ¿Cómo debería decir esto? Me sentía un poco... ¿Abrumada?"

Shin Sang-Ah puso las palmas de sus manos en sus mejillas y sacudió su cabeza.

"Eso tiene sentido. Quiero decir, mira lo mucho que te has alejado de nosotros."

Hyun Sangmin intervino.

"¿Recuerdas cómo, hacia el final de la guerra, incluso los peces gordos caminaban a tu alrededor, esperando días sólo para hablar contigo? Así que por supuesto, la gente común como nosotros no podía simplemente entrar y exigir un encuentro."

Parte de Seol Jihu quería decirles que no debían preocuparse por nada de eso, pero la otra parte entendía por qué tomaron esa decisión. Al final, Seol Jihu simplemente asintió con la cabeza.

"No te enfades. No pude participar en la guerra de la fortaleza porque mi nivel era muy bajo, pero sí participé en la guerra final."

Hyun Sangmin dijo triunfante, golpeando su pecho con el puño.

"¡No tienes nada en mí contra! Incluso participé en la guerra de la fortaleza."

Shin Sang-Ah respondió, y Hyun Sangmin chasqueó su lengua.

"Espera, ahora. Aún no te he contado mi brillante actuación durante la defensa de Smell y Haramahee."

"Espera un momento. ¿Smell? ¿Haramahee? ¿De qué estás hablando?"

"Smell es sinónimo de 'ya sabes qué', y Harama-hee, porque no puedo decir la última sílaba. Cielos, ¿Realmente tengo que explicarlas uno por uno?"

"¡Qué! ¿No puedes pensar en serio que eso es gracioso?"

Shin Sang-Ah preguntó en un tono ligeramente burlón. La cara de Hyun Sangmin parecía abatida.

"Bueno, entonces, ¿Cómo se dice?"

"¡Yo digo, Haramarkung! ¡Y Evang! Mi manera es mejor."

"Eso es aún más raro. ¿Qué pasa con Evang? ¿Se cree que es Patamon o algo parecido? Yo digo que Iva es mucho mejor. Ya sabes, sustituye la e por la i."

"¡Ah! ¡Lo odio!"

Agitando una mano, Shin Sang-Ah se echó a reír.

Seol Jihu, que estaba a punto de recomendar Sangramark para Haramark y Bar del Amor para Eva, cerró la boca en silencio.

"Esperen~ el fuego que viene~"

Mientras Shin Sang-Ah y Hyun Sangmin seguían discutiendo sobre cuál era el mejor método, Phi Sora puso carbón en la parrilla y trajo la carne.

La carne se veía de calidad excelente. Gruesa y rosada con un hermoso veteado. Pero Phi Sora no se limitó a ser una camarera. Ella misma asaba la carne e incluso les ofrecía guiso de pasta de judías, ramen y todo tipo de bebidas gratis.

"¡Te amo, Unni!"

Shin Sang-Ah le dijo a Phi Sora.

"Hmph, esto no es nada. Coman, todos."

Phi Sora levantó su barbilla con orgullo.

"Hey, cara bonita, creo que nos conocemos de antes.... ¿Estás lista para una cita con...?"

"No, gracias."

Ella cortó a Hyun Sangmin inmediatamente.

"¡Hmph! Bueno, parece que te has esforzado, así que buen trabajo."

Yi Seol-Ah dijo, y Phi Sora frunció el ceño.

"Oye, tú, no te pongas arrogante conmigo. Y, aunque estoy segura de que ustedes dos lo saben, lo diré de todos modos para que conste. No. Hay. Alcohol. Para. Para Ustedes."

Phi Sora señaló a Yi Seol-Ah y a Yi Sungjin con las pinzas en la mano.

"Pero, ¿Por qué? Tengo veinte años ahora."

Con una expresión engreída, Yi Seol-Ah puso una mano en su cintura.

"¿En serio? Entonces, puedes beber, pero no Yi Sungjin."

"Oh, vamos. ¡Orabeo-nim dijo que podía!"

"No, no puede. Soy la dueña de este restaurante. No voy a venderles."

"¡Infeliz!"

"No se puede evitar. Dijeron que los negocios que se considera que promueven el consumo de alcohol entre los menores podrían estar sujetos a la censura.... Estoy bromeando. La verdadera razón es que es fin de año, y las redadas de la policía son más comunes."

"...¿Con quién estabas hablando ahora?"

"Oh, no lo sabrías."

Phi Sora respondió, cortando la panza del cerdo con unas tijeras.

El ambiente seguía siendo animado incluso después de las pequeñas discusiones. La carne estaba deliciosa, las verduras estaban frescas y la compañia estupenda. Era natural, puesto que todos se agradaban y respetaban mutuamente.

"Así es. ¿Puede contarnos tu historia ahora?"

Preguntó Hyun Sangmin, levantando su copa a sus labios después de un brindis.

"¿Mi historia?"

"Sí, porque francamente, ni yo, ni la elefante Sang-Ah tenemos mucho de que hablar. Pero, tú sí."

« Sang-Ah significa colmillo de elefante. »

"¿A quién llamas Elefante Sang-Ah?"

Shin Sang-Ah estaba echando humo.

Phi Sora, que había estado escuchando su conversación mientras volteaba las panzas de cerdo, bajó rápidamente la cabeza.

"¡Hak!"

Se echó a reír.

"¡Eh, no me malinterpretes! ¡No me estoy riendo porque sea gracioso! ¡Me río porque es absurdo! ¡Elefante Sang-Ah...!"

'¡Hak! ¡Hak!' Phi Sora se rió.

Shin Sang-Ah agarró a Hyun Sangmin por el cuello y lo sacudió.

"¿Qué?"

"¡Voy a matarte!"

"Pero, tú también tienes curiosidad."

"¿Cómo se relaciona esto con... Quiero decir, sí, la tengo."

Shin Sang-Ah volteó su mirada hacia Seol Jihu, sus ojos brillando de curiosidad.

"Mm...No sé por dónde comenzar. No sé por dónde empezar. Es una historia muy larga."

Seol Jihu se puso nervioso.

"Vamos, no seas tímido. ¡Tenemos todo el tiempo del mundo! Escucharemos hasta el final. "

"¿Puedes contarme sobre tu primer día en Evang? ¡Me muero por saber por qué hiciste eso ese día!"

Una luz parpadeó en los ojos de Shin Sang-Ah mientras sacaba a toda prisa un pequeño cuaderno y un bolígrafo de su bolsillo. Ahora parecía casi como una periodista.

"Oh, puedo contarte sobre esa noche. Todavía me frustra después de todo este tiempo."

Phi Sora se unió a la conversación, y no pasó mucho tiempo hasta que se hizo cargo del grupo.

"Bien, así que estábamos en nuestra nueva casa, ¿Verdad? Todos muy emocionados y mirando alrededor del edificio cuando de repente este tipo aparece en medio de la noche... y..."

No la llamaron Gran Hermana por nada. Phi Sora era una animadora natural. Sabía cómo contar una historia. Gracias a ella, todo el mundo disfrutaba de su tiempo.

Por supuesto, hablar no era lo único que hacían. Todos comían a gusto antes de levantarse a tomar un descanso de la comida.

"¡Pagaré la primera ronda!"

"¡Está bien! ¡Pagaré la segunda ronda, entonces!"

Su siguiente parada fue el karaoke.

"¡No~! ¡Llámame~! ¡Mujer crueeeel~!"

Empezando por Phi Sora, todos se turnaron para cantar.

"¡La digestión ha terminado! ¡Pasemos a la tercera ronda!"

"¡Vamos, vamos, vamos! Incluso si no puedes comerlo, ¡Vamos!"

La noche continuó sin un final a la vista. Tenían mucho de qué hablar, y la historia de Seol Jihu era larga como había dicho. Trató de ser lo más conciso posible, pero aún así duró hasta la quinta ronda.

"Trabajé muy duro, sin embargo, fui incriminado... A veces me preguntaba por qué tenía que sufrir tanto..."

"......"

"Fue difícil.... Yo también soy un humano, saben... Ha sido duro... Quise dejarlo muchas veces, pero... pero..."

Seol Jihu sonrió amargamente y levantó su vaso vacío. Alguien rellenó su vaso con soju. Este, alguien, era Yun Seora, a juzgar por el color de su ropa.

"Ah. Gracias."

Seol Jihu levantó su cabeza y parpadeó en sucesión.

No lo sabía hasta ahora, pero el lugar estaba hecho un desastre.

"Uuaaah, uuaaaah...."

Hyun Sangmin estaba tendido en el suelo, respirando pesadamente.

"Hey, heyyyyyy... No puedo... No puedo hacer esto más... Siento como si me estuviera muriendo... Yo… Tengo que irme a casa..."

Hyun Sangmin se las arregló para escapar, sus piernas temblaban. Fue el primero en irse, aunque había sugerido que bebieran hasta que se desplomaran.

Shin Sang-Ah puso su cabeza sobre la mesa y dejó de moverse. Su cuaderno, que ella había estado llenando con fervor unas horas antes, estaba ahora completamente mojado con su baba.

Estos dos eran los que estaban mejor.

"¡POW!"

Yi Seol-Ah golpeó a Seol Jihu en las costillas torciendo su puño. Seguía llamándolo un 'Golpe de Tornillo'.

"Estás borracha, Seol-Ah."

Yi Seol-Ah hizo una pausa abrupta.

Ella miró a Seol Jihu con ojos desolados.

"...Pero yo..."

"Detente."

Phi Sora cubrió la boca de Yi Seol-Ah con la palma de su mano.

"No lo hagas... En serio... no lo hagas."

"¿Eup? ¡Eup, eup!"

"Dije, ¡No... lo hagas!"

"Eeeeuuup... ueeeeeek!"

El vómito de la boca de Yi Seol-Ah empapó la palma de la mano de Phi Sora.

Phi Sora gritó horrorizada.

"...Lo siento."

Yi Sungjin, probablemente el único sobrio que quedaba, se disculpó en nombre de su hermana.

"Creo que es mejor que nos vayamos ahora antes de que Noona cometa más errores...."

"Blechh.... ¡Pow! ¡Oh!"

*Vomitar* *Golpe*

Yi Sungjin arrastró a Yi Seol-Ah, que ahora golpeaba a su hermano y vomitaba al mismo tiempo.

Seol Jihu agitó la cabeza y volteó su mirada hacia adelante.

Enfrente estaba Yun Seora, que lo miraba con la cara sonrojada.

"Me sorprende que esté bien, Señorita Yun Seora.... ¿Eres una gran bebedora...?"

"¿Quéé?"

Tal vez no estaba bien. Seol Jihu pensó. Su voz sonó demasiado alta.

"Yo no sé.... Es amargo, y no sabe muy bien...."

"¿Sí...?"

"Pero tú... pareces un gran bebedor, Señor...."

Seol Jihu sonrió.

"Bueno, para mí... esto es básicamente como el jugo..."

"¿Realmente...?

"Para un hombre que ha pasado por tantas dificultades como yo... El sabor amargo del alcohol sólo se siente dulce..."

Seol Jihu vació su vaso de un solo trago.

"¡Keu...! No debería beber como yo, Señorita Yun Seora... Es malo para su salud..."

En el momento en que lo dijo, se estremeció. Yun Seora ya no estaba sentada enfrente. En cambio, estaba sentado a su lado, mirándolo, con su mano en la de ella.

"¿Por qué estás tan triste...?"

"Espera..."

"Espera...."

"Dimeee... Te prestaré mi hombrooo..."

Sus ojos, ardiendo con una peligrosa pasión, miraron a Seol Jihu.

"Ah, deberíamos irnos a casa ahora."

Phi Sora se mordió los labios y la levantó de su asiento.

"¡NO! ¡DIME!"

Yun Seora hizo un berrinche.

"¡¡DIME AHORA!!"

Seol Jihu y Phi Sora agarraron cada uno, uno de los brazos de Yun Seora y la arrastraron fuera. Ella permaneció desenfrenada incluso mientras Phi Sora conseguía un taxi.

"¡Ya! ¡Seol!"

De repente, ella apuntó con un dedo a Seol Jihu.

"¡Yaseol! ¡Jihu! ¡Jajajaja!"

Entonces ella empezó a rodar por el suelo riéndose.

"¡Yaseol Jihu! ¿Lo has entendido? ¡Yaseol Jihu! Zzz..."

"......"

"¡Ya! ¡Seol!

"......"

"¡Respóndeme!"

"...Sí...."

"¡Jihu! ¡Yaseol, Jihu! ¡Jujeje!"

Seol Jihu pudometer a Yun Seora en un taxi sólo después de dejarla llamarlo 'Yaseol Jihu' unas siete veces más.

"Nunca sabes cómo es la gente realmente... hasta que los ves borrachos, ¿Sabes?"

Phi Sora chasqueó su lengua, pero también parecía bastante borracha.

"Tú, por otra parte... Estás aguantando bien..."

"Puedo aguantar el licor...."

"Mentiroso~ puedo notar que estás totalmente borracho~"

"Usted también, Señorita Phi Sora..."

"¡No! ¡No estoy borracho! No... completamente."

Phi Sora golpeó a Seol Jihu en el hombro dos veces antes de halarlo hacia ella, diciendo que aún era demasiado pronto para separarse y que debían hacer otra ronda.

"¿Pero dónde...?"

"¡En una tienda convencional, Tonto! Vamos a.... Será rápido. ¿De acuerdo?"

"Así que, ¿Ahora beberemos afuera...?"

"¿Quieres morir congelado? Mi casa está cerca..."

Phi Sora compró unas cuantas botellas de soju en la tienda y se puso al frente.

Seol Jihu parecía menos que convencido.

"Creo que ya estás borracha..."

"¡Te dije que no lo estoy! ¿O podría ser... que estás huyendo porque tienes miedo de que te gane?"

"Jajaja... Así que lo estás haciendo de nuevo... Ten cuidado, o vas a terminar llorando otra vez..."

"¿Qué? Bien. Hagámoslo. Vamos a hacerlo. Estás muerto, querido."

Phi Sora caminó tambaleándose por la calle, agitando la bolsa en su mano en un círculo.

Su casa era más pequeña de lo que Seol Jihu esperaba. Era una habitación de unos 40 metros cuadrados, pero tenía todo lo que una persona necesitaba. Se tiraron en el suelo, luego tomaron soju y bocadillos de la bolsa.

"Entonces.... ¿Qué ibas a decir antes...?"

"¿Qué...?"

"Antes.... Dijiste que querías dejarlo muchas veces... ¿Pero...?"

Phi Sora inclinó la cabeza.

"Pero..."

Seol Jihu se llevó el vaso de papel a la boca y continuó.

"Pero... pude seguir adelante... gracias a mis camaradas...."

"......"

"Si no fuera por ellos... habría caído hace mucho tiempo.... Y estoy en deuda con ellos..."

La cara de Seol Jihu se puso seria.

La cara de Phi Sora también.

"Tú también... Señorita Phi Sora..."

"Ah... vamos~"

Phi Sora giró la cabeza y agitó una mano.

"Cielos~ Sabes que no me gusta lo cursi...."

"Pero, realmente lo digo en serio...."

Seol Jihu se limpió la boca con el dorso de su mano.

"No te he dicho esto, pero... en ese entonces... me conmovió mucho... cuando te quedaste callada frente a ese bastardo...."

"¿Quién? ¡Ah! ¿Te refieres a ese bastardo, ese vampiro bastardo? ¿Cuándo casi me mata?"

"Sí, entonces... me di cuenta de lo leal que podías ser.... Al principio no me agradabas mucho..."

"¡Jajaja!¡Como si no lo fuera!"

Phi Sora soltó una risita.

"Pero ahora... ¡Admito que no eres tan malo! Siempre estás buscando tetas y eres un niño. Incluso a veces pienso que tienes una doble personalidad.... ¡Pero! No eres tan malo. Puedo reconocerlo."

"¿Qué quieres decir?"

"¡Cielos! ¿Ahora podemos hablar de otra cosa? ¿Algo más divertido y emocionante? Estás haciendo que el soju sepa mal.... Ugh, ¿Por qué hace tanto calor aquí?"

Phi Sora se quitó el abrigo y lo tiró al suelo. Luego se quitó los pantalones, diciendo que se sentía muy sofocada. Usando nada más que una camisa de vestir blanca, se veía innegablemente sexy.

"Algo más divertido..."

La punta de la boca de Seol Jihu se inclinó hacia arriba.

"Ah. ¿Sabías que se supone que debes llamarme Oppa...?"

"¿Ah?"

"¿Recuerdas...? ¿La apuesta de ramen de antes...?"

"¡Ah! ¡Eso!"

Phi Sora se rió.

"¡Venga! ¿No somos camaradas? ¿No puedes ser amable conmigo?"

"Una apuesta es una apuesta...."

"Ves, esto es lo que no me agrada de ti. Eres tan estricto, de mente estrecha, y..."

"A. P. U. E. S. T. A."

"¡Ah! ¡Bien, bien! ¡Lo haré! ¡Oppaaaa~!"

Phi Sora saltó a los brazos de Seol Jihu.

"Jihu Oppaa~ ¿Soy bonita? ¿Lo soy? ¿Lo soy?"

Frotó su cara contra el pecho de Seol Jihu.

"Por supuesto que lo eres.... Ahora estás más guapa de lo normal..."

Con una risita, Seol Jihu acarició el cabello de Phi Sora. Sus ojos ya habían perdido su enfoque, y su lengua estaba tropezando. Ambos no estaban en su sano juicio.

"¡Pero la última vez dijiste que era fea!"

"¿Cuándo dije eso...? Eso fue una mentira... Eres la más bonita, Sora..."

"¿Realmente...? ¿Qué hay de bonito en mí...?"

El aliento de Phi Sora olía a alcohol.

El de Seol Jihu también.

"¿Cómo podría no considerarte bonita...?"

Seol Jihu inclinó su cabeza ligeramente hacia atrás y dio una suave palmada a Phi Sora en la espalda.

"Puedes quejarte... pero siempre sigues mis órdenes... y siempre estás arriesgando tu vida por nuestra causa..."

"......"

"Realmente... lo has hecho muy bien...."

"......"

"Gracias...."

Phi Sora, que había estado escuchando en silencio, presionó su cabeza contra el pecho de Seol Jihu.

"...Idiota."

Murmuró en voz baja.

"Eso no es lo que pregunté..."

Y luego....

"......"

"......"

El silencio se hizo presente.

Phi Sora respiró tranquilamente en los brazos de Seol Jihu.

Seol Jihu acarició suavemente la espalda de Phi Sora, con la mirada fija en el techo.

Entonces, de repente, Phi Sora levantó lentamente su cabeza.

Seol Jihu bajó la suya.

Dos pares de ojos, completamente desenfocados, se miraron el uno al otro.

Sus cálidas miradas se encontraron, y se enredaron, quedando aún muchas horas para el amanecer.