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miércoles, 18 de noviembre de 2020

La Emperatriz Se Volvió A Casar - Capítulo 228

Capítulo 228. Ni Siquiera Lo Pienses.... (1)


Rashta estaba dando vueltas ansiosamente alrededor de su habitación.

Al día siguiente de ordenar que encerraran a Delise, Sovieshu la llamó a su habitación, pero ella no fue con el pretexto de que tenía dolor de vientre. 

No pasó mucho tiempo antes de que realmente comenzara a dolerle el viente, probablemente porque no dejaba de pensar en esto, así que llamó al médico del palacio, y éste le prescribió algunos medicamentos.

Pero desde ese día, se sintió nerviosa por la mirada de insatisfacción que a menudo recibía de Sovieshu.

Después de que el bebé fue concebido, cuando Rashta estaba a punto de dormirse, Sovieshu se sentaba al lado de su cama para cantarle canciones de cuna.

A veces simplemente no iba a su dormitorio cuando estaba ocupado, pero siempre que iba le cantaba durante aproximadamente una hora. Sin embargo, después del incidente de Delise, el tiempo que le cantaba canciones de cuna disminuyó a unos treinta minutos.

'No cree en las palabras de Rashta.'

Rashta se sintió triste de sólo pensarlo y se mordió el labio inferior con fuerza. Para ella, Sovieshu tenía claramente sentimientos hacia Delise.

Delise era hermosa y encantadora, eso la había preocupado desde el principio. Ahora, que Delise fue encarcelada por cometer un crimen, él estaba evidentemente disgustado.

"Es injusto."

Rashta se sentó en el sofá, sollozando.

"Delise intentó perjudicar a Rashta. ¿Ni siquiera a Su Majestad le importa eso? E incluso Rashta estuvo en peligro, ¿eso significa que más importante para él es Delise?"

Cuando Arian escuchó las palabras de Rashta mientras colocaba el té recién hecho en la mesa, sintió un escalofrió.

Rashta había afirmado que fue Delise quien arrancó las plumas del pájaro. Pero ese día Delise había estado fuera de su puesto durante horas haciendo recados.

Aunque sabía que Rashta estaba acusando falsamente a Delise... no podía hacer nada.

Era una criada experimentada, había visto a sus amos incriminar a sus subordinados muchas veces.

Perlas perdidas, zapatos estropeados, bolsas de dinero desaparecidas, espías, y así sucesivamente.

Lo que había aprendido de trabajar como criada durante tanto años era que cuando sus amos trataban de incriminar a sus subordinados, nunca debía refutarlos.

Si uno tratara de refutar a su amo, sólo sería castigado o expulsado junto con la persona incriminada, no ayudaría en nada.

Arian sintió un escalofrió, no porque la dulce y encantadora Rashta acusara y diera órdenes terribles contra Delise. 

Hablando consigo misma. A Arian se le puso la piel de gallina al escucharla hablar consigo misma.

Rashta obviamente debería saber que ha incriminado a Delise. Sin embargo, ahora que hablaba consigo misma, ¿parecía que realmente consideraba a Delise como la culpable?

'¿Seguía actuando incluso cuando estaba sola...?'

La mirada de Rashta se posó sobre ella.

Arian dejó de pensar, se dio la vuelta y salió de su habitación.

De cualquier manera, no era asunto suyo. Sólo debía permanecer en silencio y hacer su trabajo.

***

'A este paso, no sólo seré ridiculizada, sino que tampoco podré mostrar lo bien que estoy.'

Después de refunfuñar durante horas, Rashta volvió a sus sentidos cuando sintió un movimiento en su vientre.

'Sí. Ahora no es momento para estar así.'

¿Cuál fue la razón por la que vine hasta aquí a pesar de estar embarazada? Ella vino para mostrarle a Navier lo bien que estaba.

Así como Navier había ido al Imperio Oriental para seducir a los nobles, ella quería seducir a los nobles del Reino Occidental para vengarse.

Para hacerlo, primero necesitaba dejar a un lado el tema de Sovieshu y encontrar una manera de vengarse de inmediato.

'¿Pero qué debería hacer? Si tan sólo el Duque Elgy estuviera conmigo en este momento.'

Rashta lamentó que el Duque Elgy no viniera con ella, pero rápidamente ordenó a la Vizcondesa Verdi y a sus guardias.

"Averigüen cómo le va a la emperatriz depuesta aquí, qué tan bien se ha acomodado, y si tiene algún problema."

Poco después, la Vizcondesa Verdi descubrió que Navier estaba en una sutil confrontación con la anterior reina, Christa.

"¿Está segura? No puedo creer que hayas descubierto eso tan rápido. ¿No llegaste a esa conclusión tú misma?"

"No parecía ser un secreto."

"¿En serio? Phew... traicionó a Su Majestad creyendo que estaría mejor. Pero parece completamente diferente."

La información que los guardias descubrieron posteriormente era similar.

Convencida de que Navier todavía se estaba acomodando aquí, Rashta se mordió el dedo y lo pensó cuidadosamente antes de instruir.

"Llama a esa Christa. Es la anterior reina, y Rashta es la emperatriz, así que vendrá, ¿cierto?"

"No puedes dar órdenes a los nobles de otro país. Sin embargo, no creo que rechacé su invitación considerando su posición."

"Entonces invítala."

Habiendo instruido a la Vizcondesa Verdi, Rashta ahora llamó a Arian y le ordenó.

"Prepara comida sencilla. Comeré con la anterior reina cuando venga."

"Sí, Su Majestad."

"Ah, una cosa más. Trae bebidas con un fuerte aroma y sabor."

"Entendido."

"Un vino dulce también estaría bien."

Poco después, Arian regresó con comida sencilla.

Eran bocadillos crujientes hechos de batatas dulces finamente picadas, azúcar y queso, bebidas realmente dulces, champán de frutas y demás.

Una vez que Arian se fue después de dejar la comida en la mesa, Rashta mezcló el champán con una de las bebidas dulces y la agitó.

Justo entonces, Christa entró y la saludó.

"Es un honor para mí conocer a Su Majestad la Emperatriz del Imperio Oriental."

Al ser saludada con tal cortesía, Rashta olvidó momentáneamente su propósito original y sintió un placer inexplicable.

Viendo cómo la anterior reina de otro país se inclinaba cortésmente ante ella, su estado de ánimo mejoró.

Rashta dijo con una sonrisa sincera y amigable.

"Bienvenida, Lady Christa."

Al contrario, Christa sonrió torpemente.

Ella misma no tenía una buena relación con Navier. Además, la otra parte tampoco. Como había visto en el periódico, Sovieshu y Rashta habían prometido casarse antes de su divorcio.

"Tome asiento."

Sin embargo, la otra parte era la emperatriz de un Gran Imperio, así que Christa se sentó tranquilamente.

Rashta se apresuró a sentarse enfrente y sonrió radiantemente.

"He escuchado mucho sobre Lady Christa en el Imperio Oriental."

"¿En verdad?"

"Sí. He escuchado que es una joven elegante e inteligente. Viéndola ahora, realmente parece cierto."

"Gracias."

Rashta preguntó amablemente mientras le servía a Christa una bebida mezclada con alcohol.

"¿Te sorprendió la invitación repentina de Rashta?"

"Un poco..."

Christa aceptó la copa y bebió, pensando que ahora comenzaría a hablar del tema principal.

Sin embargo, las palabras de Rashta fueron sorprendentemente sobre ella misma.

"Bueno... como sabes, Rashta pasó por un proceso un poco complicado para casarse. Mis padres son nobles, pero no son del Imperio Oriental, y cuando era pequeña, fui separada de ellos y criada como una plebeya."

Christa asintió mientras tomaba otro sorbo de su bebida.

De hecho, Christa ya había escuchado esa historia. Fuera verdad o no, surgieron muchos chismes al respecto en el Reino Occidental.

Mientras tanto, Rashta siguió hablando.

"Debido a eso, Rashta entró en la alta sociedad tardíamente, y no es especialmente cercana a ninguno de los nobles."

"Oh."

"Además, todos los nobles del Imperio Oriental están del lado de Navier, así que Rashta se siente aislada allí."

"Lamento escuchar eso."

"No los culpo. No ha pasado mucho tiempo desde que Rashta aprendió la etiqueta."

Antes de que Christa pudiera hablar, Rashta sonrió tristemente y tomó con fuerza sus manos, los ojos de Christa se abrieron ampliamente, sorprendida por su extraña actitud.

Observando a la sorprendida Christa, Rashta dijo con una mirada sincera.

"Por eso a Rashta le gustaría acercarse a todos en el Reino Occidental."