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lunes, 16 de noviembre de 2020

La Emperatriz Se Volvió A Casar - Capítulo 227

Capítulo 226. Una Cena Entre Sovieshu y Heinley (2)



"¿Rashta dio esas órdenes?"

Al día siguiente. Sovieshu preguntó sorprendido al escuchar de su secretario, el Conde Pirnu, las órdenes dadas por Rashta ayer.

"¿Estás seguro?"

"Sí, he confirmado que está encarcelada."

Sovieshu sonrió forzadamente. 

Había aprendido por el caso de la Duquesa Tuania que Rashta no siempre era buena.

Aunque era comprensible que ahora fuera cautelosa debido al incidente de las drogas abortivas, la orden de cortarle la lengua y encarcelarla era espeluznante.

El Conde Pirnu le preguntó con el ceño fruncido, mientras pensaba si Sovieshu opinaba lo mismo.

"¿Qué haremos, Su Majestad?"

Sovieshu suspiró, su rostro se volvió rígido.

De repente, recordó que Rashta le había insinuado en el pasado que fue la Emperatriz quien arrancó las plumas del pájaro azul.

Por supuesto, en ese entonces no culpó directamente a la Emperatriz, pero el matiz en sus palabras lo dejaba claro.

"... Por ahora, lo mejor es no hacer nada. Iré a escuchar sus razones personalmente."

Sovieshu se levantó enseguida de su asiento y fue a visitar a Rashta.

Rashta se veía deprimida por lo de Delise. Cuando vio a Sovieshu, corrió y lo abrazó fuertemente.

"Su Majestad. ¿Lo escuchó?"

"Sí, lo escuché."

Sovieshu dijo reconfortantemente, colocando suavemente sus manos sobre los hombros de Rashta.

"Debe haberte sorprendido mucho."

"Sí. Además, me duele el vientre otra vez por el estrés..."

Sovieshu consoló a Rashta apropiadamente. Cuando Rashta se tranquilizó y comenzó a sonreír, le preguntó,

"Por cierto, Rashta. ¿No me dijiste en el pasado que la Emperatriz había enviado el pájaro de vuelta, Delise lo recibió y luego te lo entregó?"

"Así es."

Rashta se estremeció por un momento, pero enseguida respondió con una mirada consternada.

"En ese entonces, Rashta pensaba que la emperatriz depuesta actuaba sola. Sin embargo, parece que Delise trabajaba para la emperatriz depuesta."

Aunque Rashta respondió de inmediato, la inquietud de Sovieshu no desapareció.

Después de volver a su habitación. Finalmente, decidió simplemente comprobarlo por sí mismo y colocó la jaula en el medio de la habitación.

El inteligente pájaro se había encariñado con Sovieshu, mientras emitía su característico chillido seguía con la cabeza su mano.

Sovieshu acarició el pico del pájaro y ordenó a su asistente que llamara a Rashta.

'Es un pájaro inteligente, así que reaccionará ante quien lo haya maltratado.'

Iba a colocar al pájaro cerca de Rashta para ver cómo reaccionaba.

***

Aunque el día de la boda se acercaba, Sovieshu y Rashta todavía no llegaban. Así que naturalmente asumí que no asistirían a la boda.

"Probablemente vendrá el Gran Duque Lilteang como representante del Imperio Oriental."

Cuando mencioné al Gran Duque Lilteang, sorprendentemente, Heinley respondió con una sonrisa.

"Eso es bueno."

"¿Es bueno que el Gran Duque Lilteang venga como el representante del Imperio Oriental?"

Antes quería que Sovieshu y Rashta vinieran, ¿no?

Cuando nuestros ojos se encontraron, Heinley sonrió levemente y susurró.

"Hay algo que realmente quiero hacer cuando lo vea."

"¿Qué quieres hacer?"

¿Qué quería hacer? No tenía ni la más mínima idea. Pero Heinley no respondió, sólo sonrió y sorbió su té.

No obstante, dos días antes de la boda, tanto Rashta como Sovieshu llegaron de forma completamente inesperada. Este hecho, será realmente una historia sobre la familia imperial que se conocerá por muchos años.

Mientras mis damas de compañía examinaban mi expresión en silencio, me preguntaba si a Heinley le agradaría o no a estas alturas.

La respuesta llegó por la noche, junto con noticias sorprendentes.

"¿Su Majestad Heinley?"

"Sí, Su Majestad Heinley."

Heinley invitó a Sovieshu a cenar a solas.

"¿Estás segura de que Sovieshu no llamó a Heinley, sino que Heinley invitó a Sovieshu a cenar con él?"

Le pregunté varias veces, desconcertada.

Heinley y Sovieshu han estado en malos términos desde que se conocieron. A Heinley no parecía gustarle relacionarse con Sovieshu.

Aunque Heinley fue quien quiso invitar a Sovieshu a la boda, sólo lo hizo para que 'presenciara nuestra unión'.

Iban a cenar juntos, sólo ellos dos...

"Estoy segura, Su Majestad. Escuché que ordenó a todos sus hombres que se retiraran, sólo para cenar a solas."

Pero cada vez que le preguntaba, Rose respondía que estaba segura.

Estaba verdaderamente preocupada, así que me acerqué a la ventana, la abrí y miré hacia el palacio principal.

Heinley... cree que me sentiré abrumada por la presencia de Sovieshu.

***

Sovieshu tenía tanta curiosidad como Navier.

'¿Por qué el Rey Heinley me invitó a cenar con él?'

Finalmente, poco después de empezar a comer, Sovieshu le preguntó a Heinley directamente,

"¿Qué quieres?"

Fue una pregunta corta. Heinley respondió tan pronto como la escuchó.

"No me agradas, pero en cierto modo, te estoy agradecido. Por eso quería que comiéramos juntos al menos una vez."

Sovieshu frunció el ceño.

"¿Agradecido?"

Aunque había respondido a su pregunta, no pudo comprenderla.

Cuando Sovieshu lo miró con una expresión de— '¿Qué tonterías estás diciendo?'— Heinley le explicó como si fuera obvio.

"Porque tú mismo te divorciaste de Navier. Gracias a ti, pronto seremos completamente marido y mujer."

"¡!"

"Hablando de hombre a hombre, he estado enamorado de Navier desde el principio."

La expresión de Sovieshu se volvió rígida.

La cara sonriente de Heinley lucía tan dulce como el azúcar, pero cuando Sovieshu vio esa expresión, no pudo evitar cerrar con fuerza su mano, queriendo darle un puñetazo.

"Oh, viéndolo así, es como si Su Majestad hubiera arreglado nuestro matrimonio."

"Rey Heinley..."

"Se lo agradezco de nuevo, Su Majestad. Si no se hubiera divorciado de Navier, habría sufrido solo, persiguiendo su sombra."

Heinley sonrió.

Sovieshu estaba severamente enojado ante la actitud irritante de Heinley, y dijo sarcásticamente.

"Navier se dará cuenta un día de lo despreciable que eres."

"Eso no sucederá. Porque, a diferencia de Su Majestad, nunca encontrará nada despreciable en mí."

Sovieshu chasqueó su lengua en su interior.

'¿Por qué me llamó de repente? ¿Fue porque quería burlarse de mí?'

"Jaja."

Sovieshu se rió perplejo, mientras Heinley tomaba su cuchillo y su tenedor tranquilamente.

Sin embargo, repentinamente, Sovieshu pareció encontrarlo divertido, incluso sacudiendo sus hombros y riendo más fuerte, en ese momento Heinley dejó de cortar la carne y miró fijamente a Sovieshu.

Esta vez, Heinley frunció el ceño.

"El exceso de confianza genera oportunidades. Viéndote ahora, tendré mi oportunidad muy pronto."

"..."

"Perdí a mi esposa por un error de cálculo, pero estoy preparado para recuperarla en cualquier momento."

"No lo ama a usted, Su Majestad. Tampoco es un objeto, no podrás recuperarla sólo porque ahora la quieras de vuelta."

"Precisamente, porque no es un objeto, en el momento que Navier quiera volver, podré recuperarla, ¿no es así?"

Sonriendo en silencio, Sovieshu añadió, inclinándose hacia Heinley.

"Tienes dos caras, Rey Heinley."

"¿?"

"Es por eso que Navier parece confiar mucho en ti. Y es por eso que Navier querrá volver a mí."

Esta vez, Heinley mostró una sonrisa forzada, pero Sovieshu continuó hablando.

"Las personas con dos caras como tú ocultan muchos secretos."

Sonriendo, Sovieshu añadió en un susurro.

"Como la razón por la que plantaste al Duque Elgy en el Imperio Oriental."

"¡!"