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martes, 20 de octubre de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 311

Capítulo 311. El Rey del Inframundo (1)


[Has entrado en la décima puerta, 'Infierno de la Oscuridad Negra'.]

El camino hacia la última puerta había sido peligroso.

Especialmente cerca de la novena puerta, la aparición de Minotauros y Leones de Nemea casi diezman el grupo de Yeon-woo.

<< Nota: Leones de Nemea - Despiadado monstruo que vivía en Nemea. >>

Shanon y Hanryeong, que habían estado luchando en el frente, tuvieron que recuperar su estamina en las sombras.

[Haaa...... Haaa...... que ridículo maestro.]

[Ha pasado un tiempo desde la última vez que luché tan locamente.]

Shanon y Hanryeong parecían bastante exhaustos mentalmente. Teóricamente, podían luchar para siempre sin descanso mientras se les suministrara fantasmas, pero como una vez habían sido humanos, no podían ignorar el estrés mental de luchar sin parar.

Una prueba de que la lucha sostenida contra los monstruos bajo las órdenes de los Titanes y los Gigantes, había sido muy dura.

Las condiciones de la propia puerta y los monstruos. Tenían que luchar contra ambos.

No obstante, Yeon-woo perseveró en silencio.

Némesis le pedía ocasionalmente que regresara. 

Los otros subordinados de Yeon-woo no decían nada y se movían según sus deseos. Porque sabían lo desesperado que estaba a través de su conexión 

El deseo de buscar cualquier pista sobre su hermano pequeño.

La determinación de obtener el poder del Rey Negro.

Estaba tan desesperado por todo eso.

Por esa razón, Yeon-woo se había presionado hasta el límite todo este tiempo.

Sus subordinados deseaban cumplir los deseos de su maestro. Incluso si fallaban.

[......]

Al final, Némesis se dio cuenta de lo que los otros subordinados querían hacer y no trató de detenerlo más.

También quería el poder y las pistas tanto como Yeon-woo.

Su anhelo por su anterior dueño era tan grande que a veces aparecía en sus sueños.

"Por favor, bendícenos con tu espíritu y limpia la oscuridad con la luz en este lugar..."

Creutz plantó Zulfikar en el suelo y activó una barrera alrededor de ellos con una oración.

<Barrera de Luz Sagrada>. Era un hechizo que no permitía el acercamiento de enemigos con malas intenciones y ofrecía protección contra las maldiciones. Sin embargo, la barrera no podía moverse, por que tenía que seguir recitando la oración.

No obstante, con la barrera proyectada, pudieron descansar un poco. Creutz estaba haciendo todo lo que podía mientras acompañaba al grupo de Yeon-woo.

Aunque debía tener curiosidad por muchas cosas, como había prometido, no preguntó. Yeon-woo reconoció su honestidad y lo respetó como un camarada.

"...¿No nos dejarán entrar hasta el final?"

La décima puerta, el Infierno de la Oscuridad Negra, hacía que los jugadores atravesaran el territorio lleno de oscuridad hasta llegar al destino final.

En realidad, hacer eso no representaba ninguna dificultad para Yeon-woo.

Incluso si su vista estaba bloqueada por la oscuridad, después de percatarse de la Conciencia desde el piso 20, confiaba en que podría atravesar esta puerta sin problemas.

Sin embargo, el problema residía en los monstruos que podían observar a través de la oscuridad.

Los subordinados de los Titanes y los Gigantes. Desde las Hidras hasta los Leones de Nemea, los monstruos que seguían molestando al grupo de Yeon-woo abundaban. Mínimo habían decenas de ellos.

Cada uno de los monstruos era espantoso y violento. Todos medían decenas de metros de altura, e intentar atravesar un montón de ellos, parecía como atravesar la puerta de la muerte a propósito.

Era un alivio que el Miedo al Tanino y la Visión Infernal de Boo fueran muy útiles para controlar a los monstruos.

Sin ambos, estarían en peligro crítico.

'Por cierto'.

Yeon-woo se dio la vuelta.

'¿También tengo que tener estas miradas?'

Yeon-woo estaba harto de las miradas adicionales que estaba recibiendo desde que entró en el escenario oculto.

Hasta ahora, sentía las miradas venían de 'arriba'.

Pero cuanto más se acercaba al Tártaro, miradas venían desde abajo Y cada una de ellas se sentía desagradable y temible.

Los Titanes y los Gigantes. Definitivamente se trataba de sus miradas. La información de la ventana de la misión estaba correcta.

'Casi no puedo sentir las miradas desde arriba como las de Hermes y Atenea'.

Evidentemente, cuanto más fuerte se volvía la energía del Tártaro, más débiles serían las miradas del mundo celestial.

Aparte de las que estaban conectadas directamente a través de canalizaciones, casi no había dioses o demonios que pudieran observar a Yeon-woo adecuadamente.

[Agares se ríe de los otros dioses y demonios que se frustran al no poder verte.]

[Agares se dirige a un grupo de dioses y demonios que están teniendo una charla sobre el Tártaro y se burla de ellos.]

[La sociedad divina, el 'Olimpo', lo ignora.]

[La sociedad divina, Asgard, está molesta por la visita de Agares.]

......

Agares parecía estar haciendo de las suyas otra vez. Yeon-woo apartó la ventana de mensajes porque le parecía molesto.

Justo cuando estaba haciendo circular su Circuito de Maná para regenerarse, Boo levantó lentamente su cabeza. Clack. El chasquido de sus huesos chocando entre sí se escuchó.

"¿Encontraste algo?"

[Mirando. Todos los. Fantasmas. Aquí.]

Yeon-woo había traído todos los fantasmas dispersos en cada puerta. Si no, sus subordinados no habrían podido aguantar más.

[Esto. Aparece. Otro. Cíclope. Ha pasado. Camino.]

"Ya veo."

Yeon-woo se puso de pie. Boo había estado persiguiendo los rastros del resto de los apóstoles de los Cíclopes. Había sido capaz de confirmar que acababan de atravesar todas las puertas para cruzar al Tártaro.

En ese caso, no tenían tiempo que perder.

"¿Deberíamos movernos de nuevo?"

Creutz entendió las intenciones de Yeon-woo y detuvo la oración, suspirando fuertemente. Había profundas y oscuras ojeras bajo sus ojos.

***

Krrrr-

Tan pronto como la Barrera de la Luz Sagrada se detuvo, las miradas de los monstruos se volvieron más intensas.

Los otros jugadores que habían pasado por la puerta anteriormente estaban en sus estómagos.

Sus estómagos hambrientos que no podían satisfacerse buscaban desesperadamente su próxima presa.

Para Yeon-woo que había estado luchando junto a sus subordinados, resultaba imposible manejar a todos esos monstruos.

Tenían que moverse rápidamente mientras evitaba a los monstruos para llegar a su destino.

"Corran."

Pat-

Su grupo comenzó a correr con todas sus fuerzas.

Por encima de la cabeza de Yeon-woo, la Visión Infernal de Boo se abrió de golpe y comenzó a cubrirlos.

¡Kwakwakwang!

***

[Has despejado el escenario oculto 'Diez Puertas'.]

[Has logrado una hazaña increíble. El título, 'Aquel Que Ha Soportado Diez Pruebas', ha sido creado.]

[Karma adicional será provisto.]

[Has adquirido 20.000 Karma.]

[Has adquirido 30.000 Karma adicionales.]

[¿Le gustaría desafiar el segundo escenario oculto?]

[Dios mío, venir a este lugar como un jugador.]

El Cíclope Brontes habló conmovido, mirando la gran puerta de bronce que tenía delante.

Finalmente había llegado a la entrada del Tártaro, el lugar al que quería venir sin importar el costo.

Yeon-woo rozó la puerta de bronce. Esta puerta tenía patrones similares a los que había visto en la Tesorería del Olimpo y en el templo de Poseidón. Era una gran puerta con todo tipo de pinturas sagradas.

Sin embargo, las pinturas sagradas en la puerta eran mucho más detalladas que las otras.

Podía observar a los Titanes y Gigantes sumergiéndose en un oscuro abismo, descendiendo de las nubes blancas después de haber sido golpeados por el relámpago de Zeus.

Había un ser que no apartaba sus ojos de Zeus, Poseidón y Hades incluso mientras caía en el abismo.

'Cronos'.

El dios del tiempo y la muerte. También, el rey de los Titanes. Tenía un rostro más realista comparado con los otros dioses.

Parecía furioso, pero también triste por la traición de sus hijos.

Después de las dos grandes guerras de la Titanomaquia y la Gigantomaquia, los dioses del Olimpo encerraron a los Titanes y Gigantes que lucharon contra ellos.

Más allá de la pesada oscuridad, probablemente abundaban los seres como Cronos.

Era una prisión llena de seres divinos a la que un mortal no se atrevería a acercarse.

También era uno de los pocos lugares donde los dioses y demonios podían moverse libremente sin su territorio sagrado, por lo que Yeon-woo no pudo evitar sentir ansiedad.

Lo mismo ocurría con Creutz.

La décima puerta era un lugar horrible, peor que todas las demás puertas juntas.

Incluso se sentía orgulloso de sí mismo por haber llegado hasta este punto.

Como suponía, nada es imposible si alguien se esfuerza lo suficiente. Una amarga sonrisa se extendió por su rostro.

Yeon-woo examinó la puerta de bronce con sus Ojos Dracónicos y se giró para mirar a Brontes.

'Pero, ¿Cómo vamos a pasar?'

No importaba cuánto la empujara, la puerta de bronce no se movía. Pensó que se abriría automáticamente porque había recibido la misión de Perséfone, pero estaba equivocado.

Eso podía entenderse, puesto que era una puerta destinada a contener a los criminales del Olimpo. Por supuesto que no se abriría fácilmente. Si lo hiciera, los Titanes y Gigantes ya la habrían derribado.

[Hay una entrada lateral que sólo conoce Lord Hades. Siendo preciso, es un lugar por el que sólo él y a quienes permite pueden pasar.]

"¿Puedes decirme dónde está?"

[Espera.]

Brontes cerró el ojo y murmuró un hechizo.

¡Pat!

Una luz parpadeó a su alrededor. Cuando Brontes extendió la mano, algo parecido a una semilla de diente de león flotó alrededor. 

[Afortunadamente, todavía funciona.]

"¿Qué es?"

[Es un espíritu del Inframundo. Técnicamente, es un guía que toma prestada la fuerza de Lord Hades para mostrar el camino a su ubicación. Originalmente nos lo dio a nosotros... y todavía es posible invocarlo. ¿Creía que yo vendría algún día?]

Brontes cerró su único ojo con la cara conmovida. Las lágrimas comenzaron a rebosar en sus ojos. Luego, habló de nuevo, abriendo el ojo.

[No nos quedemos parados en este lugar y movámonos rápidamente.]

Yeon-woo y Creutz comenzaron a seguir el espíritu. La puerta de bronce parecía infinita.

En el lugar lleno de oscuridad, Yeon-woo continuó observando las pinturas sagradas. Cada una de las pinturas sagradas era diferente.

Entonces, el espíritu se detuvo en un punto. Desapareció, y un pequeño portal rojo apareció en la puerta de bronce.

Yeon-woo y Creutz se miraron mutuamente sin decir nada. Con un asentimiento, entraron en el portal.

Cuando la luz se apagó, Yeon-woo estaba solo bajo un cielo oscuro sobre una gigantesca colina.

En ese momento...

[Has entrado en el segundo escenario oculto, 'Tártaro'.]

[¡Advertencia! Esta es una prisión donde los criminales del Olimpo, los Titanes y Gigantes, están encerrados y bajo cuidado especial de la Oficina. Este escenario es difícil de abordar para los jugadores, por lo que se aconseja un rápido escape.]

[Una mirada siniestra se fija en ti.]

[Una maldición siniestra se aproxima.]

[La misión repentina (El Deseo de Perséfone) ha sido actualizada.]

[Por favor, compruebe la ventana de la misión.]

¡Hwakk!

Inexplicablemente, Yeon-woo se sintió asustado.

Las miradas de los Titanes y Gigantes que habían sido bloqueadas por la puerta de bronce estaban ahora directamente sobre él.

Podía sentir un poco las emociones en sus miradas.

Curiosidad, sorpresa, anhelo, envidia. Eran todas miradas diferentes, pero había una similitud entre todas ellas.

Desconfianza.

¿Qué habían visto para que sintieran desconfianza en Yeon-woo?

'¿Podría ser?'

Yeon-woo se dio cuenta de que no lo estaban mirando directamente, sino a la Desesperación y la Pena del Rey Negro.

[...¿Cómo es que está aquí?... ¿Por qué está su rastro aquí?]

Desde muy lejos, podía escuchar una voz. Sonaba débil, como un eco.

Entonces, Yeon-woo se dio cuenta sobre donde estaba parado, no era una colina, sino la cabeza de un enorme dios Gigante.

Enormes ojos de decenas de metros de largo lo miraban fijamente.