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viernes, 16 de octubre de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 304

Capítulo 304. Tártaro (4) 


"¿Persefone en persona?"

Los ojos de Yeon-woo se agrandaron, sorprendido. Esperaba que Perséfone lo buscara, pero pensó que ella dejaría un mensaje o descendería a través del cuerpo de alguien. ¿Pero ella misma había venido?

Estaba en un territorio sagrado, como el de Urd en el piso 16, así que Perséfone podía manifestarse temporalmente también.

Bodi asintió en silencio.

Yeon-woo lo siguió. Creutz intentó seguir a Yeon-woo, pero Bodi extendió su mano.

"Sólo le gustaría conocer al Señor Caín. Por favor, espere afuera. Además, este es el territorio de la Diosa Perséfone. ¿Qué te parece si bajas esa arma violenta como señal de respeto hacia ella?"

"Lo siento. No se me ocurrió."

Creutz se disculpó y dejó a Zulfikar en el suelo después de besar la piedra en la empuñadura.

Bodi aceptó su disculpa con un pequeño asentimiento y se giró hacia Yeon-woo.

"Por favor, sígueme."

Yeon-woo siguió a Bodi a la casa de campo.

El interior no se veía muy diferente del exterior. Había un trozo de cuero refinado en la mesa, y también había diferentes herramientas de caza en las paredes.

Resultaba difícil creer que realmente se trataba de un templo. Los únicos artículos relacionados con la Diosa eran los braseros de bronce en una esquina y una placa inscrita de Perséfone.

[...Lo echo de menos.]

Yeon-woo escuchó a Rebecca, que estaba volando en círculos a su alrededor, murmurando para sí misma. ¿Estaba recordando su vida como apóstol y cazadora? El anhelo se notaba en su voz.

"Probablemente es diferente de la mayoría de los templos que conoces. Además, recibí el llamado de la Diosa Perséfone no hace mucho tiempo, por lo que no tuve tiempo de organizarlo. Por favor, espero que comprendas."

Bodi sonrió débilmente, viendo a Yeon-woo mirar a su alrededor. Tenía una expresión diferente en su cara que cuando hablaba con Creutz.

"Estoy sorprendido es la primera vez que veo que se limpia un cuero dentro de un templo."

"Sí, definitivamente no es algo común, puesto que es raro observar que maten dentro de un templo a menos que sea para un sacrificio. Sin embargo, la diosa Perséfone es la hija de la diosa de la tierra y la cosecha, también la esposa del dios de la muerte y el inframundo. La tierra es un lugar donde la vida y la muerte se repite a lo largo de las estaciones. Incluso si una matanza ocurre en su templo, ¿No devuelve esa muerte, vida a los vivos? Entonces, los vivos darán nacimiento a una nueva vida, y cuando pase el tiempo suficiente, se convertirán en parte de los muertos."

Bodi decía que no era una falta de respeto porque la vida y la muerte eran ciclos comunes del suelo, mientras frotaba el cuero del animal.

Ha recibido un repentino mensaje filosófico. Yeon-woo consideró que podría tratarse de la principal doctrina de la religión de Perséfone. También era un mensaje que Perséfone le estaba entregando a Yeon-woo a través de Bodi, antes de que se conocieran.

La vida y la muerte eran simples ciclos. ¿Qué significaba esto para Yeon-woo, que había empezado a tener el poder de la muerte?

"Por aquí."

Bodi guió a Yeon-woo a través de una puerta que llevaba a la parte trasera. Había una edificación en medio de un jardín de hermosas flores. Parecía un pequeño santuario.

"Por favor, entre después de quitarse los zapatos y bajar las armas. Los dejaré solos entonces."

Bodi se inclinó y desapareció entrando en la casa de campo. Ahora solo, Yeon-woo se quitó los zapatos como dijo Bodi y se movió silenciosamente por el jardín.

Podía sentir el suave toque de la tierra. La sensación suave y blanda le parecía agradable. Su sensible Cuerpo de Dragón Demoníaco le permitía sentir más allá.

Las finas partículas de la tierra, la humedad, los gusanos, los insectos, las semillas a punto de brotar, la suave hierba, el agradable aroma de las flores, y el olor de la tierra.

Yeon-woo podía percibir todo lo que estaba en el jardín, la sensación de toda la vida contenida en el jardín.

Había caminado un corto tiempo por el jardín, pero Yeon-woo pudo darse cuenta de lo que Perséfone estaba tratando de decirle.

Y cuando abrió la puerta del santuario...

Whoosh-

Una fresca brisa primaveral lo recibió. El olor de la tierra, las flores e incluso el fresco aroma de las frutas. Era una brisa que le hacía sentir mejor con sólo sentirla.

Había otro mundo más allá del santuario.

Grandes colinas se extendían. Las flores y la hierba se agitaban suavemente con el viento. Un cielo alto cielo azul. El aire resultaba especialmente cálido y fresco.

Se trataba de un espacio separado del exterior. El verdadero territorio sagrado que los dioses usaban cuando descendían a los pisos inferiores.

Por un lado, resultaba difícil imaginar que éste era el territorio de la suprema del Más Allá. Cuando la mayoría de la gente pensaba en Hades y Perséfone, probablemente pensaba en ellos sentados en la oscuridad sobre el fuego del infierno, mirando hacia abajo y juzgando los pecados de la gente.

"¿Qué estás mirando? Por favor, entra."

Había una dama parada en medio de una colina, mirando al cielo. Se arregló el sombrero en su cabeza y se volteó hacia él.

Perséfone tenía una hermosa. No tenía una belleza excepcional como en las leyendas, donde incluso se decía que Hades se había enamorado de ella a primera vista. Pero su fresca sonrisa le reconfortaba el corazón.

Los dioses exudaban un aura intensa y amenazadora para que los mortales mostraran su obediencia, pero no podía sentir nada de eso por parte de Perséfone. Si no supiera que se trataba de una diosa, habría pensado que era una jugadora normal.

Además.

'Ella me resulta familiar'.

Perséfone no le parecía desconocida por alguna razón. Incluso se sentía feliz de conocerla, como si se tratara de una vieja amiga que no había visto en mucho tiempo. ¿Era porque los poderes del Rey Negro se ocupaban de la muerte?

"Encantada de conocerte."

Yeon-woo entró en el santuario y se inclinó. Tenía una actitud indiferente pero educada.

Los ojos de Perséfone se agrandaron como si fuera algo inesperado y sonrió brillantemente de nuevo.

"También, encantada de conocerte. Eres exactamente como escuché de Athena y Hermes. En realidad, quería reunirme contigo. Aunque no sabía que nos veríamos de esta manera."

Aunque Perséfone no formaba parte de los doce Olímpicos que gobernaban el Olimpo, como hija de Deméter y esposa de Hades, se clasificaba como un ser superior. Frecuentemente interactuaba con Atenea y Hermes, que pertenecían a la misma generación que ella.

"¿Te gustaría venir y sentarte aquí?"

Perséfone agitó su mano ligeramente en el aire. Luego, en medio de la colina, apareció una pequeña mesa, dos sillas y un conjunto de té.  Como si estuvieran haciendo un picnic.

Cuando Yeon-woo se acercó a la mesa, la silla se movió automáticamente. En ese momento dudó, siendo incapaz de sentarse inmediatamente.

Yeon-woo sentía extraña la situación. Todo estaba siendo muy diferente comparado a cuando conoció a otros dioses. Urd y Poseidón ni siquiera se podían mencionar. Por otra parte, Hermes y Atenea siempre le mostraban buena voluntad, pero nunca se rebajaron a su nivel. Mantenían la distancia entre un ser sobrenatural y un mortal.

Sin embargo, no sentía nada de eso por parte de Perséfone. Era extraño. Ella actuaba como si fueran a hablar del clima.

Perséfone rió delicadamente como si hubiera leído los pensamientos de Yeon-woo. Era una sonrisa encantadora que definitivamente hacía latir más rápido el corazón. Luego puso una taza de té frente a Yeon-woo.

"No tienes que sentirte incómodo. Aunque todos seamos dioses, cada una de nuestras acciones y personalidades es diferente. Yo busco otras cosas. Inmortales, mortales. Dioses, humanos. Todos somos seres con las mismas almas. La única diferencia es que uno se desvanece temprano... y en verdad, no es como si los dioses no murieran tampoco."

Definitivamente era un mensaje extraño. Los dioses y los humanos eran iguales.  Si los dioses y los demonios que se consideraban superiores escucharan esto, ¿Cómo reaccionarían?

'Ella es diferente a otros dioses'.

Yeon-woo comenzó a considerar a Perséfone de manera positiva. Pensaba que ella estaba fingiendo. No había razón para que lo hiciera.

No, los dioses y los demonios no podían mentir sobre sus acciones. Siempre tenían que mantenerse fieles a sí mismos para proteger la perspectiva y el dominio sobre el que gobernaban.

Ahora que la había entendido un poco, también comprendía sus acciones. Su forma de hablar formal y educada significaba que lo respetaba como a otro ser.

Yeon-woo se sentó frente a Perséfone sin decir nada. Se sentaron cara a cara.

Perséfone sonrió y sirvió té negro en la taza de Yeon-woo. Entonces, ella le puso unos platos de galletas enfrente.

"Estas son galletas de flores hechas con las flores de este lugar. Combinan bien con el té negro. Por favor, prueba algunas."

Yeon-woo se quitó la máscara y le dio un mordisco a una galleta de flores como ella le había sugerido. Sus ojos se abrieron de par en par.

Tenía un sabor muy dulce. Al mismo tiempo, estaba fresca. Sentía como si su boca se refrescara y su cabeza se aclarara. 

También tomó un sorbo del té negro. La dulzura de su boca se asentó y la frescura se puso en su lugar. La energía se extendió por todo su cuerpo.

Sentía como si su alma hubiera empezado a flotar. La Piedra Filosofal gritaba felizmente.

Yeon-woo se dio cuenta de que lo que estaban hechos el té negro y las galletas de flores.

'Néctar'.

La bebida que los dioses del Olimpo disfrutaban. Un elixir que daba fuerza. Por supuesto, se trataba de una versión diluida del Néctar real, pero Yeon-woo estaba agradecido por ello. Las Bendiciones Divinas ya estaban reaccionando, y un poder más sagrado crecía en su interior.

"¿Puedo llevarme algunas de estas galletas de flores?"

Perséfone sonrió.

"¿Es por la Dragón Humano llamada Ananta?"

"Sí, dama."

Perséfone parecía haber leído algunos de sus pensamientos puesto que estaban en su territorio.

Yeon-woo no planeaba ocultar la verdad, así que asintió con la cabeza. Pensaba que el elixir que bebían los dioses del Olimpo sería útil para Ananta.

"Si ese es el caso, está bien. Le diré a Bodi que te envuelva un poco."

"Gracias."

Perséfone agitó su mano como si no fuera nada y habló directamente.

"Escuché que estabas buscando a los tres hermanos Cíclopes."

Perséfone volvió a llenar su taza. Yeon-woo asintió en silencio.

"Sí, eso es correcto."

"¿Puedo preguntar por qué? He visto al jugador ### desde este lugar a través del sistema, pero quería escuchar tus pensamientos directamente de ti."

"Siendo preciso, estoy buscando a Kynee."

"Kynee... ¿Estás hablando del yelmo de mi esposo?"

"Sí."

Kynee. El yelmo que Hades usó para engañar a Kronos en la Titanomaquia. Se sabía que ocultaba la presencia y levantaba la moral de su usuario.

"¿Lo tienes?"

Perséfone sacudió la cabeza. Su brillante sonrisa se volvió amarga. La brisa se volvió fría, influenciada por los cambios en sus emociones.

"Él me ama, y yo también lo amo. Pero todavía tenemos secretos sobre nuestras vidas privadas. Odia que sus artículos sean tocados más que cualquier otra cosa en el mundo. Y con Hades desaparecido, es aún más difícil encontrar dónde está."

Tampoco tenía apóstol, Perséfone añadió al final.

Los ojos de Yeon-woo brillaron.

"¿No sabes dónde está tu esposo?"

"Después de que se marchó diciendo que se iría por un corto período de tiempo porque algo había pasado en Tártaro... aún no ha regresado."

"¿Tártaro?"

El Tártaro era el abismo en el piso más bajo del Más Allá que gobernaba Hades. No, era mejor describirlo como una prisión que el Más Allá.

Era donde las especies, Titán y Gigante, estaban encerradas. Un lugar misterioso al que incluso los dioses y demonios temían porque una vez que entraban, no había escapatoria.

¿Qué había sucedido en ese lugar, y por qué Hades desapareció después de visitarlo?

'Los tres hermanos Cíclopes desaparecieron después de pasar las puertas por orden de Hades. La puerta de bronce que lleva al Tártaro debería estar detrás de esas diez puertas'.

Parecía que Yeon-woo estaba imaginando la escena en su cabeza. Algo había sucedido en el Tártaro, Hades había llamado a los tres hermanos Cíclopes para detenerlo, y todos habían desaparecido.

Al final, eso significaba...

'Tengo que dirigirme al Tártaro'.

Necesitaba encontrar a Hades de alguna manera porque necesitaba el poder del Rey Negro.

"El Olimpo ha intentado todo para encontrarlo, pero nadie ha hallado nada."

Los dioses del Olimpo probablemente tenían límites en lo que podían hacer. El Tártaro le pertenecía a Hades. No, era su territorio sagrado. Los dioses y los demonios no podían entrar en el territorio sagrado de los demás.

"Eso implica que..."

"Como dices que tu objetivo es encontrar el Kynee, te lo diré sin rodeos. Quiero tu ayuda para buscarlo."

"Sólo soy un humano normal."

"También eres un representante de la muerte."

Los ojos de Yeon-woo brillaron.

"¿Sabes del Rey Negro?"

"Por supuesto. Todos los dioses y demonios que gobiernan sobre la muerte lo conocen. Todo su poder proviene de él. Lo mismo ocurre con Hades y conmigo. No podemos escapar de eso."

"Entonces puedes decirme quién..."

Perséfone sacudió su cabeza con una sonrisa sombría.

"Lo siento. Estoy atada por el Río Estigia, así que no debo decir nada relacionado con él. Ni siquiera puedo decir su nombre."

Perséfone dio un mordisco a una galleta de flores. La marca de su mordisco quedó en la galleta.

"Sin embargo, puedo decirte una cosa. La generación de mi madre le tiene mucho miedo a 'él'. Pero la siguiente generación, como Hermes y Atenea, quieren romper con la Juramento de Estigia. Lo mismo ocurre conmigo. Yo te ayudaré. Incluso te apoyaré, si lo deseas. A cambio, por favor ayúdame a encontrar a mi esposo."

Las lágrimas se derramaron de sus hermosos ojos.

"No... no tengo las cualificaciones y no puede cruzar al Tártaro. Sin embargo, es posible que el Jugador ### lo haga. Tu destino te está ayudando."

Yeon-woo mantuvo su boca cerrada.

"Quiero saber si está vivo o muerto por lo menos. Así que por favor ayúdame."

Yeon-woo asintió.

"Lo haré."

Yeon-woo había estado planeando buscar a Hades de todas formas. No habría mucha diferencia si añadiera la petición de Perséfone. El único problema consistía en si podía cruzar al Tártaro, donde incluso los dioses del Olimpo dudaban en entrar.

'Primero, las puertas'.

Fue entonces.

[La misión repentina (El Deseo de Perséfone) ha sido creada.]

[La Bendición de Perséfone se ha dado a través de la misión.]

[La Oración de Perséfone se ha dado a través de la misión.]

[La Gracia de Perséfone se ha dado a través de la misión.]

Yeon-woo se puso de pie lentamente mientras observaba los mensajes que aparecieron. Parecía que esta era la razón por la que Perséfone quería conocerlo.

Por una parte, pudo averiguar algo. Mientras que la generación de Zeus no lo miraba con buenos ojos, Hermes y Atenea no se preocupaban por nada de eso. Y que estaban obligados por el 'Juramento de Estigia'.

"Gracias."

Yeon-woo estaba a punto de dejar el territorio sagrado después de escuchar las palabras de agradecimiento de Perséfone. Justo entonces, recordando algo, se detuvo para hacerle una pregunta a Perséfone.

"Tengo una pregunta."

"Sí. Por favor, habla."

"¿Sabes dónde está el alma de mi hermano? Al parecer no está atada al Más Allá."

Perséfone tenía una cara de arrepentimiento.

"Lo siento. Me estoy ocupando de los muertos en lugar de mi esposo, pero no lo sé todo. Sin embargo, dado que es tu petición, trataré de investigarlo. El alma de Cha Jeong-woo también es un gran tema de interés para nosotros ahora."

"Gracias."

Yeon-woo terminó de despedirse y dejó el territorio sagrado.

***

Bodi estaba esperando afuera del santuario.

"¿Tuviste un buen encuentro con la Diosa?"

Yeon-woo asintió en silencio. Una leve sonrisa apareció en la cara de Bodi.

"Después de que Hades desapareció, la Diosa Perséfone se volvió cada vez más solitaria. Recientemente, escuchó que la Diosa Deméter tampoco se encuentra bien. Es un alivio que ahora parezca estar más en paz."

Bodi suspiró, y llevó a Yeon-woo a donde estaba Creutz.

Mientras lo seguía, los ojos de Yeon-woo estaban sombríos. Cuando mencionó a su hermano, la mirada de Perséfone dudó por un momento. Sus ojos temblorosos, estaban llenos de culpa y tristeza.

Sólo fue por un breve momento, pero pudo notarlo.

'Ella sabe algo'.

Ese momento...

Las manecillas del reloj de bolsillo en su pecho comenzaron a moverse rápidamente.

Entonces...

[...Hyung.]

Escuchó una voz familiar de algún lugar.