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martes, 13 de octubre de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 301

Capítulo 301. Tártaro (1) 


[...Todo debe salir sin problemas. Esta es tu última oportunidad de demostrar tu lealtad. ¿Entendido?]

"Lo tendré en cuenta."

[Espero que seas útil esta vez.]

La conversación finalmente terminó. Sin embargo, Aether no podía moverse. Sus puños apretados estaban temblando.

'¿Cuánto tiempo tengo que sufrir esta humillación?'

Después de no conseguir la Tabla de Trismegisto, lo trataron como a un vagabundo.

Todavía tenía su posición como miembro del Senado de Elohim, pero se le consideraba responsable de la muerte de Ione.

En el Ejército del Demonio, recibió el noveno puesto de obispo, pero Kindred tenía todo su poder bajo control, así que no había mucho que pudiera hacer.

Al final, se convirtió en un inútil, no alineado con ningún grupo.

Esa no era la imagen que quería para sí mismo.

En Elohim, quería ser respetado y admirado. Que la gente lo considerara el próximo miembro del Consulado.

En el Ejército del Demonio, quería convertirse en un servidor del Demonio Celestial y tener el poder del Emperador Celestial en sus manos.

Tenía sueños de alcanzar la cima de ambos grupos y gobernar la Torre.

¿Pero dónde se habían estropeado las cosas?

Ahora mismo, incluso le resultaba difícil mantener su posición actual.

Por lo que había escuchado, la heredera de la Familia de la Vida después de Ione, Paneth, sospechaba de él.

'¡Maldición!'

Aether apretó los dientes. Sus ojos se volvieron inyectados de sangre. Había venido llegado hasta este punto traicionando a sus camaradas y a su hermana gemela. No podía caer tan inútilmente.

Pero no veía cómo podía salir de este peligro.

La vigilancia de Elohim se hizo más estricta, y su conexión con el Ejército del Demonio podía descubrirse en cualquier momento.

Desde el Ejército del Demonio, Kindred le instó por Telepatía a terminar lo que le había ordenado.

Intentó decirle a Kindred que su posición estaba en peligro, y que tenía que permanecer oculto para evitar la tormenta por el momento.

Sin embargo, Kindred se burló.

Dijo que ese era su problema. Que si no podía asumir el puesto de obispo, debería renunciar.

Y hace un momento, Kindred le había comunicado el aviso final.

|Una nueva orden divina descenderá pronto sobre Elohim. Observa lo que es, y tómalo si es posible.|

'Me está diciendo que traicione a Elohim por completo'.

Por supuesto, no tenía ningún sentimiento hacia Elohim. No importaba cuánto lo intentara, tenía la sangre de un traidor. Sin embargo, sabía que no ganaría nada apuñalando por la espalda a sus camaradas.

Pero lo mismo ocurría con el Ejército del Demonio. Fingía que seguía fielmente al Demonio Celestial, pero se había unido a ellos debido a la humillación que sentía en Elohim. Tampoco quería cruzarse a su lado completamente.

'Siempre seré como una moneda de dos cara. ¡Jajajaja! Jeong-woo, tenías razón'.

Aether consideraba que se trataba de una maldición que el fantasma de Ala Celestial le había dejado.

Por eso se arrepentía de las cosas. No estaría en esta tonta posición si no hubiera cedido a la tentación y hubiera permanecido en Arthia.

'No. Entonces habría caído como Ala Celestial. Tomé la decisión correcta. Elegí el camino correcto. ¡Lo que está mal es el sucio mundo!'

Apretó los dientes. Sus ojos brillaron violentamente.

"Ya he llegado hasta este punto... No puedo retroceder. Tengo que apostar todo en esto. Todo..."

Ya había cruzado el río y no podía regresar. No sería tan difícil. Sólo tenía que hacer lo mismo que antes.

La única diferencia era que en el pasado, había traicionado a Arthia, y ahora, tenía que hacerlo con Elohim.

'La pregunta es cómo voy a acercarme a Paneth'.

Una vez que organizó sus pensamientos, su mente se aclaró. Los planes naturalmente tomaron forma en su mente.

Sin embargo, había una condición importante para tener éxito en sus planes.

¿Cómo iba a convencer a Paneth, que lo miraba con sospecha todo el tiempo?

Paneth era la hija adoptiva de Ione, y se consideraba una nueva potencia en crecimiento de la especie Protogenoi. También se consideraba como uno de los próximos miembros del Consulado después de que quedaran vacantes tres puestos debido a su pérdida ante la Reina de la Primavera. Si no podía conseguir su confianza, todos los planes serían inútiles.

Estuvo pensando mucho tiempo, pero las cosas se resolvieron de una manera que nunca hubiera imaginado.

"La Señorita Paneth desea reunirse con usted."

Un mensaje llegó de repente en medio de la noche.

El mensajero se presentó como un recadero de Paneth.

"¿La jefa de la Familia de la Vida te mandó?"

"Sí. Dijo que desea verte lejos del alcance de la mirada de cualquiera."

Aether entrecerró los ojos. Paneth nunca había pedido encontrarse de esta manera.

Se sintió desconfiado, pero el mensajero permaneció en silencio, como si no supiera nada y sólo hubiera venido a recibir su respuesta.

"Bien. Me reuniré con ella a la una de la mañana."

El mensajero desapareció silenciosamente después de inclinarse ante él.

Aether ya había apretado el gatillo. Ya no tenía ningún lugar al que recurrir.

***

La especie Protogenoi.

Hace mucho tiempo, habían sido grandes dioses, pero bajaron al mundo inferior después de perder su santidad. A medida que pasaba el tiempo, su linaje se hizo más débil, e incluso perdieron su fuerza sobrenatural.

Sin embargo, gobernaron como un grupo importante dentro de Elohim. Se debía a que tenían la personalidad noble y la gracia de los que tenían sangre divina.

En ese aspecto, Paneth era la persona más destacada de Elohim.

Ella había nacido en la Familia del Nacimiento, y después de convertirse en la hija adoptiva de la Familia de la Vida, se convirtió naturalmente en la jefa de ambas familias.

Además, su sangre divina exudaba una santidad cercana a la de sus antepasados.

Desde que nació Paneth, mucha gente tenía expectativas en ella.

Ella trabajó duro para no decepcionarlos. Con sus sobresalientes habilidades y astucia, se convirtió en la 'líder' de la especie Protogenoi ante la falta de Ione.

'No puedo acostumbrarme a esa mirada arrogante. Maldita bastarda.'

Frunció el ceño apenas se encontró con Paneth.

Algunas mujeres le venían a la mente cada vez que veía esos ojos orgullosos. La Reina del Verano, la Reina de la Primavera, e incluso su hermana muerta, Hemera. Todas ellas se consideraban por encima de sus oponentes.

Aether siempre sentía que su corazón se ponía tieso cuando se encontraba con mujeres como esas.

"Escuché que me llamaste."

Sin embargo, sólo las maldecía internamente, y no se atrevía a revelar esos pensamientos. Siempre se comportaba de esa manera. Débil con los fuertes y fuerte con los débiles.

En este momento, tenía que verse bien frente a Paneth. Sólo podía progresar con sus planes después de deshacerse de sus sospechas.

Pero en el momento en que Paneth le lanzó un informe grueso, la cabeza de Aether se quedó en blanco.

"Esto, esto es..."

"Jefe de la Luz. Esta es la prueba de que estabas conspirando con el Ejército del Demonio. Veo que te convertiste en el noveno obispo a través de tu diligente trabajo."

"¡......!"

El informe que Paneth le había arrojado contenía todas las veces que Aether contactó con el Ejército del Demonio y donde se reunió con ellos. Incluso había detalles específicos de los tratos que hizo con ellos.

Pat-

Aether se dio cuenta de que algo había salido mal y trató de atacar a Paneth.

<Luz Blanca>. Era una habilidad que condensaba la luz y masacraba a los oponentes en un parpadeo. Puede que sea difícil matar a Paneth, pero pensaba que podía herirla y huir en la confusión.

Sin embargo, antes de que los rayos de luz explotaran, dos sombras vinieron del cielo y le cortaron los brazos.

"¡Keack!"

Aether cayó al suelo rociando sangre. Los dos subordinados de Paneth procedieron a cortarle las piernas para que no pudiera resistirse más y le clavaron sus espadas en el cuerpo.

Puk-

"¡De ninguna manera...!"

Aether tembló ante la realidad. La cuchilla que tenía enfrente, había sido creada especialmente por Elohim para combatir al Ejército del Demonio.

<Rompedor de Reglas>.  Cuando la espada con Sangre Sagrada se clavó en la glándula pineal bajo el hemisferio cerebral superior, cortó la Canalización con el Demonio Celestial.

Por supuesto que no podría usar el poder que el Demonio Celestial le había prestado. Perdería todo su poder como obispo.

Paneth miraba fríamente a Aether. Aether temblaba de miedo.

Estaba vivo, a pesar de que su cerebro estaba herido. Eso significaba que había acumulado bastante poder de Elohim y del Ejército del Demonio. Realmente tenía una persistente voluntad de vivir. Ella lo estaba mirando congelado de miedo.

"Aunque no estuviéramos emparentados por sangre, Ione era como mi preciado padre. Pero no sólo causaste su muerte en vano, sino que trataste de vender a todo nuestro clan. ¿Realmente puedes llamarte a ti mismo el jefe de una familia?"

"¡Maldita sea! ¡¿Qué es lo que sabes?! ¡Creciste teniendo todo en bandeja de plata! ¡¿Entiendes mi situación siendo señalado y maltratado toda mi vida?!"

Aether soltó maldiciones. Debería haberse dado cuenta cuando Paneth lo llamó en secreto. Su descuido había hecho que terminara en esta situación. Sin embargo, aún quería decir todo lo que tenía en mente antes de morir.

"¿Es todo lo que tienes que decir?"

Dijo Paneth, con un tono frío.

Aether notó que había algo extraño. ¿Ella tenía que hacer todo esto si estaba tratando de hacerle pagar? Podría haberlo capturado o matado en el acto.

Sin embargo, sus subordinados sólo lo estaban reteniendo. No hicieron nada más. Algo estaba pasando.

Se le ocurrieron todo tipos de pensamientos. Su deseo de vivir se disparó. Todavía tenía muchas cosas que quería hacer.

"¡Sa, Sa, sálvame!"

"¿Por qué debería salvarte? Eres el enemigo de mi padre."

"¡Yo, yo no soy el que mató a Ione! Sólo huí porque la Reina del Verano me estaba persiguiendo. ¡Las personas que le hicieron eso a Ione fueron la Reina del Verano y el Rey Marcial! ¡Y el Ejército del Demonio! ¡Yo sólo estaba entre ellos! ¡Así que sálvame! ¡Por favor sálvame! ¡Haré lo que sea, así que por favor...!"

Aether no tenía ninguna otra opción. Habría vendido su alma si eso significaba que podía sobrevivir.

Los ojos de Paneth se volvieron fríos. Estaba avergonzada de pertenecer a la misma especie que Aether.

Sin embargo, ella había escuchado lo que quería. Asintió con la cabeza a los subordinados que lo estaban reteniendo. Uno de ellos asintió y movió algo hacia el cuello de Aether.

Con el sonido de un candado encajando en su lugar, un firme collar de acero se colocó alrededor del cuello de Aether.

"Esto, esto es..."

"Es la Cinta Dorada."

"¿Qué, qué, qué...?"

La Cinta Dorada. El vínculo celestial que representaba la única manera de contener al Demonio Celestial. Se trataba de un artículo que a los dioses y demonios les disgustaba, después del Hierro Divino. ¿Cómo había conseguido Paneth este valioso objeto?

Paneth sonrió fríamente y continuó.

"A partir de ahora, serás mi perro fiel. Ladra cuando te diga que ladres y arrástrate cuando te diga que te arrastres. Y cuando diga que mueras, muere. Es la única forma en que puedes sobrevivir. ¿Qué te parece? ¿Lo harás?"

Aether tragó. Levantó la cabeza para mirar a Paneth.

En el momento en que se negara, Paneth probablemente iba a matarlo. No había nada que Aether pudiera hacer en este caso.

"¡Lo, lo haré...!"

Los ojos de Paneth se entrecerraron.

"¿Qué clase de perro habla?"

Aether se dio cuenta de lo que Paneth quería decir y se arrastró hasta sus pies. Entonces, gritó como un perro.

"¡Guau! ¡Guau, guau!"

"Bien. Parece que entendiste el mensaje."

"¡Guau!"

Esto era todo lo que Aether podía hacer.

"Te daré mi primera orden entonces. Sé nuestro guía en Tártaro."

***

[La persona que está tratando de invocar no puede ser encontrada.]

Ese mensaje flotaba sobre su cabeza.

Yeon-woo agarró el Brazalete Negro en su mano, y se mantuvo quieto durante mucho tiempo.

Urrrg, urng-