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jueves, 10 de septiembre de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 432

Capítulo 432. Pasado, Presente y Futuro (1)


Chwaaaa—

La lluvia descendió como una cascada del cielo ese día.

"Eh. ¿Por qué llueve de repente? Supongo que es mi suerte."

Mirando al cielo lleno de nubes oscuras, una Sacerdote se quejó antes de mirar hacia atrás. A unos 200 metros de distancia, vio a un joven empapado en la lluvia. Aunque no podía distinguir su expresión, sabía que ese hombre les estaba mirando.

"Ese tipo, todavía nos está siguiendo."

"......"

"¿No han pasado como cuatro horas? La ciudad está en la dirección opuesta..."

La Sacerdote murmuró antes de mirar a un lado. Baek Haeju caminaba enojada mientras mantenía la capucha de su impermeable bajada para ocultar la mayor parte de su cara.

La Sacerdote podía escucharla resoplar de rabia. Era raro que Baek Haeju mostrara tanta emoción puesto que siempre había mantenido una actitud fría y distante ante los demás.

"Pero en serio, ¿Qué pasa? ¿Tú, ayudando a una persona necesitada? ¿No era tu lema, vivir sola, morir sola?"

Baek Haeju no respondió. Sus pasos se aceleraron como para indicar que no quería hablar de ello.

Sintiendo la ira de Baek Haeju, Seo Yuhui miró a su compañera Sacerdote y le hizo una señal para que se detuviera. Sin embargo, la Sacerdote insistió.

"Quiero decir, ¿Me equivoco? He sospechado desde que aceptaste hacerlo, incluso llegando a retrasar otras misiones. Sí, la recompensa fue bastante buena, pero todo el mundo sabe que el dinero no es algo que te importe. Y tampoco es que estés particularmente encariñada con Sinyoung."

"......"

"Pensé que te negarías con seguridad, pero con una mirada a la lista de rescates, cambiaste de opinión. Como si eso no fuera suficientemente raro, todos los miembros importantes habían sido rescatados, pero buscaste por toda la villa un esclavo cuyo único uso sería el de ser un escudo de carne. Incluso Sinyoung pensaba que estaba muerto y lo abandonó."

La Sacerdote estaba convencida de que había asuntos pendientes entre Baek Haeju y ese hombre.

"Lo más importante, después de todos los problemas que pasaste para rescatarlo, ¿Por qué te enojaste tanto? Yuhui Unni, viste a la Señorita Baek Haeju agarrar a ese hombre por el cuello, ¿Verdad? Eso me asustó mucho."

Baek Haeju se detuvo y giró la cabeza hacia la Sacerdote.

Cuando la Sacerdote vio la mirada helada en la cara de Baek Haeju, como si la iba a matar con la lanza que tenía en la mano si decía una palabra más, levantó rápidamente ambas manos como si se rindiera al enemigo.

"Bien, bien... Me callaré ahora."

Baek Haeju la miró fijamente por unos segundos más antes de reanudar su caminata.

Ella ni siquiera miró en dirección al hombre que estaba parado torpemente en la distancia.

La Sacerdote se encogió de hombros y la siguió.

Pasaron las horas y llegó la noche.

La lluvia era más ligera ahora pero seguía cayendo con fuerza.

Después de que Seo Yuhui echó a la Sacerdote, que protestaba por dormir por separado, la tienda se quedó en silencio. Sólo se escuchaba de vez en cuando el sonido de alguien que se giraba y tosía.

Seo Yuhui giró la cabeza y miró hacia atrás. Nunca había visto a Baek Haeju tan inquieta.

El hecho era que Seo Yuhui sospechaba de las mismas cosas que la Sacerdote había señalado antes. No sabía toda la historia, pero podía decir que Baek Haeju estaba molesta.

"¿Cómo se enteró?"

Seo Yuhui preguntó cuidadosamente y luego esperó pacientemente sin entrometerse como lo hizo la Sacerdote.

"...Cometí un error."

Después de un largo silencio, Baek Haeju soltó un suave gruñido.

"No entiendo por qué entró al Paraíso en primer lugar... y me preocupa que alguien pueda haber descubierto mi existencia..."

En el Paraíso, todo sobre la Terrícola llamada Baek Haeju era falso, incluso su nombre y apariencia.

En sus días de bajo nivel, tuvo la suerte de haber encontrado los tesoros de un notorio ladrón fantasma que se hizo una excelente reputación en el Imperio del pasado.

Descubrió estos tesoros en un nido habitado por un monstruo gigante, y el ladrón fantasma resultó ser un dragón que se había interesado por la cultura humana.

Entre los tesoros había un artefacto que otorgaba a su usuario la capacidad de cambiar su apariencia, y Baek Haeju decidió usarlo al salir del nido del dragón.

No tenía otra opción.

La organización a la que Baek Haeju pertenecía en ese momento tenía muchos enemigos debido a sus acusaciones de manipulación en las Zonas Neutrales y otros diversos incidentes. Y durante esa expedición, todos murieron, dejando a Baek Haeju sola.

Se dio cuenta de que si volvía sola, su destino estaría lejos de ser ideal. Le pareció correcto engañar al mundo para que pensara que había muerto con sus camaradas y comenzar una nueva vida con una nueva identidad. De esa manera, podría tener seguridad tanto en el Paraíso como en la Tierra.

Y entonces, ese día, nació una nueva Terrícola llamada Baek Haeju.

Ni siquiera podía soñar con unirse a una organización que le exigiera revelar su ventana de estado aunque fuera un poco, pero eso estaba bien.

A pesar de trabajar sola sin formar parte de ninguna organización, Baek Haeju se fortaleció rápidamente con la ayuda de los tesoros que había encontrado en el nido del dragón.

Comenzó a hacerse un nombre y su pasado quedó como el de una Terrícola que había entrado en el Paraíso en los primeros días en los que la mayoría de la gente no sabía nada.

Por supuesto, ella no podría haber hecho todo eso por su cuenta.

La persona que Baek Haeju había elegido para que la ayudara era Seo Yuhui.

Seo Yuhui ayudó a Baek Haeju a crear una nueva identidad a cambio de recibir ayuda de ella. De esa manera comenzaron su relación.

"Le hice algunas preguntas... pero no las respondió directamente... así que antes de darme cuenta, yo..."

Seo Yuhui no pudo evitar sonreír mientras escuchaba.

Para una persona tan fría y racional como Baek Haeju haber cometido un error durante un ataque de ira...

Por mucho que le costara creerlo, no pudo evitar preguntarse sobre su relación.

"Todavía está lloviendo..."

Pero en lugar de entrometerse, ella cambió de tema.

"No parecía que tuviera un impermeable... y está en mal estado. Podría ser peligroso dejarlo solo."

"No me importa si es peligroso o no."

La voz de Baek Haeju sonaba fría.

"Vamos."

Seo Yuhui reprimió el impulso de preguntarle por qué lo había ayudado en primer lugar si iba a ignorarlo después. En cambio, ella persuadió con una voz suave.

"No es bueno dejar que siga siguiéndonos. Nos estamos acercando al territorio de los Parásitos... Ya le salvaste la vida una vez. Creo que es correcto enviarlo de vuelta ahora."

Baek Haeju permaneció en silencio.

Sólo un pequeño suspiro se escuchó en la tienda.

Seo Yuhui esperó mucho tiempo antes de levantarse lentamente.

Metió un montón de equipo de acampar, un saco de dormir, agua y algo de comida en una bolsa.

No estaba segura de las circunstancias exactas, pero Baek Haeju no parecía querer hablar con ese hombre aunque se preocupaba por él.

Entonces, ella pensó en dar un paso adelante para ayudar a Baek Haeju.

Baek Haeju estaba evidentemente conmocionada, lo que podría afectar negativamente a la expedición que estaba a punto de desarrollarse.

Por supuesto, Seo Yuhui estaba más que dispuesta a desistir de la idea si Baek Haeju mostraba alguna señal de desaprobación, pero su camarada permaneció en silencio hasta después de que ella dejara la tienda.

El hombre que los seguía estaba sentado bajo un gran árbol para evitar la lluvia.

Pero aún así estaba empapado de pies a cabeza, incapaz de evitar que la lluvia cayera por el espacio entre las hojas.

Eso, combinado con la mirada sombría de su rostro, le hacía parecer desgastado y débil.

El joven levantó la cabeza.

Viendo a Seo Yuhui acercarse, se puso de pie rápidamente.

"¿Te sientes bien?"

"Sí. Gracias a ti..."

Asintió con la cabeza con una mirada nerviosa y preguntó.

"Um, sobre Seonhwa..."

"Shh."

Seo Yuhui rápidamente puso un dedo en sus labios.

"No deberías mencionar su nombre en este lugar. Es por su bien."

El joven parpadeó los ojos una vez, y luego se quedó pensando un momento.

Con eso, ella pudo notar que no se trataba de un completo novato, sino que estaba familiarizado con la cultura del Paraíso.

"No sé qué tipo de relación tienes con ella, pero creo que es mejor que te vayas."

"¿Hay alguna manera de que pueda hablar con ella? Diez minutos, no, sólo cinco minutos está bien. Estaba tan confundido cuando salí de la villa. ¡Sólo quiero verla!"

El hombre rogó, pero Seo Yuhui sacudió su cabeza.

"Ella dice que no quiere verte, y no hay nada que pueda hacer al respecto."

"Por favor..."

"Más importante aún, la Señorita Haeju y yo tenemos que entrar en el territorio de los Parásitos pronto."

Seo Yuhui continuó con calma.

"No puedo decirte los detalles, pero nuestra misión es peligrosa y urgente. No podemos garantizar su seguridad si continúa siguiéndonos. No sólo eso, sino que su presencia podría poner en riesgo a toda la expedición, incluyendo a la Señorita Haeju."

En otras palabras, ella le pedía que se fuera para que Baek Haeju, la figura central de la expedición, pudiera concentrarse completamente en la misión sin ser molestada.

"¿Territorio de los pa... parásito?"

El joven parecía sorprendido.

"¿Pero por qué Seon... quiero decir, Haeju... en una misión tan peligrosa...? Ella no puede ni siquiera matar un bicho..."

¿Baek Haeju no puede ni siquiera matar un bicho?

Esa afirmación era falsa.

Riéndose interiormente, Seo Yuhui habló de nuevo.

"No sé cómo es ella en la Tierra, pero en el Paraíso, la Señorita Baek Haeju es una de las mejores. De todos los Terrícolas, sólo unos pocos pueden igualarla."

Los ojos del joven se agrandaron con sorpresa e incredulidad.

"Otros miembros están molestos viendo a la Señorita Baek Haeju tan angustiada. Por supuesto, no tengo ninguna duda de que lo hará tan bien como siempre una vez que recupere su compostura."

"......"

"Entiendo que estás preocupado por ella. ¿Pero no ves que ella también está preocupada por ti?"

Su voz sonaba amable pero firme.

"Para que Haeju no se preocupe..."

El joven bajó la cabeza y se puso nervioso.

Como parecía un hombre sensato, Seo Yuhui consideraba que le había dado suficientes explicaciones y le entregó la bolsa que había traído.

"Toma esto y duerme aquí por hoy."

Sin pensarlo, recibió la bolsa.

Habiendo probado semejante bondad por primera vez en mucho tiempo, envolvió sus brazos alrededor de la bolsa como si fuera un tesoro.

"...Gracias."

Después de un momento de silencio, el joven inclinó la cabeza.

Seo Yuhui se inclinó a su vez y se dio la vuelta para irse.

Fue entonces.

"Um..."

Una voz vacilante hizo que se detuviera en su camino.

"Por favor, cuida de... mi Haeju..."

Seo Yuhui parpadeó.

Aunque ella acababa de decirle lo fuerte que era Baek Haeju, él todavía sonaba preocupado.

'Mi Haeju'.

Su voz estaba llena de tanto afecto y arrepentimiento que hasta a Seo Yuhui le dolió el corazón por un momento.

Seo Yuhui se dio la vuelta. Cualquiera que fuera la razón, no podía pensar mal del hombre que estaba delante de ella.

Preguntó en un susurro.

"¿Cómo te llamas?"

"¿Eh?"

"Tu nombre. No tienes que decírmelo si no quieres".

"Ah..."

Se rascó la cabeza.

"Es... Seol."

"¿Seol?"

Seo Yuhui inclinó su cabeza.

El joven apartó sus ojos con una ligera vergüenza.

¿Seol? Pensó que 'Baek Seol' sonaba como el nombre de una chica, lo que significaba que no podía ser hermano de Baek Haeju. ¿Quizás era su ex?

Seo Yuhui murmuró interiormente antes de sonreír y regresar a su tienda.

Le dijo a Baek Haeju, que fingía estar dormida, que todo había salido bien y que se iría mañana temprano antes de meterse en su saco de dormir.

Justo antes de que Seo Yuhui se durmiera...

"...Lo siento. Y gracias."

Ella escuchó un susurro desde el otro lado de la tienda.

Fue la primera vez que escuchó una disculpa y una expresión de gratitud de Baek Haeju. Seo Yuhui cerró los ojos con una sonrisa.

A la mañana siguiente, se despertó al amanecer y vio que la tienda cerca del gran árbol había desaparecido... también Seol.

La lluvia había cesado mientras tanto.

Seo Yuhui miró a su alrededor y vio una figura en la distancia, bajando con dificultad por la ladera de la montaña.

Aunque confirmó que se estaba marchando, en lugar de darse la vuelta...

"......"

Ella miró fijamente a Seol hasta que la niebla de la mañana lo ocultó completamente.

'¿Qué me pasa?'

Era extraño ahora que ella pensaba en ello.

Desde que se convirtió en Ejecutora, Seo Yuhui había sufrido de lujuria constante y evitaba el contacto con los demás.

Pero ayer, voluntariamente eligió hablar con un hombre que nunca había conocido antes.

Eso no era todo. Recordó que cada vez que miraba a Seol, sentía que el deseo lujurioso que la atormentaba retrocedía. En cambio, un anhelo doloroso y una oleada de lástima llenaba su corazón.

Como un tsunami, estas emociones recién descubiertas sumergieron rápidamente su deseo. Sentía como si se hubiera reunido con un niño que había conocido hace mucho tiempo.

'Extraño...'

Seo Yuhui suspiró inclinando ligeramente la cabeza.

Por alguna razón, sentía que era una pena que se fuera.

De esa manera, el primer encuentro de Seo Yuhui y Seol Jihu llegó a su fin.


*


La expedición no dio frutos, pero sus miembros regresaron sanos y salvos. Tuvieron un extraño encuentro a mitad de camino, pero eso fue lo único inusual del viaje.

Después de regresar, Seo Yuhui se puso más ocupada que nunca. Los Parásitos parecían estar planeando algo, puesto que extraños eventos comenzaron a ocurrir en todo el Paraíso.

Seo Yuhui regresó al Paraíso incluso después de retirarse porque había escuchado que Sung Shihyun había desaparecido.

No estaba preocupada por Sung Shihyun. Más bien, le preocupaba lo que podría hacerle a otros.

Por lo tanto, ella emprendió una expedición en busca de Sung Shihyun, pero no lo encontró por ningún lado.

"¿Sung Shihyun? No lo sé. Sólo se fue un día sin decir una palabra."

Visitó a Sinyoung en busca de pistas, pero Yun Seohui no tenía nada nuevo que ofrecerle.

"No creo que le hayamos hecho nada malo... Por supuesto, a algunas personas no les agradaba, pero ya sabes cómo es su personalidad."

Seo Yuhui obviamente conocía la personalidad de Sung Shihyun y no podía defenderlo en esa área.

"Hicimos todo lo que pudimos por Sung Shihyun. Es una pena, pero está bien. Encontré algo mejor."

Yun Seohui sonrió con satisfacción.

"Sólo de pensarlo ahora me dan ganas de reír. Vino irrumpiendo en mi oficina en medio de la noche, ¿Y sabes lo que dijo? Me dijo que quería hacerse más fuerte y que haría cualquier cosa si podía dejar de ser un escudo de carne. Ese tipo, es realmente increíble."

"¿De quién estás hablando?"

"Uno de nuestros empleados. Pensé que era un don nadie, pero resulta que lo había subestimado. Me gusta su determinación. Supongo que no me aburriré por un tiempo."

Seo Yuhui se levantó sin decir una palabra.

Ya tenía bastantes cosas que hacer y no tenía tiempo para charlas inútiles.

El tiempo pasó volando.

Después de su regreso, Seo Yuhui hizo lo mejor para salvar el Paraíso, pero todo parecía empeorar cada día.

La humanidad seguía siendo indiferente a la Federación y sus problemas. Además, competían con entusiasmo entre ellos por el poder.

El Paraíso se dirigía constantemente hacia la destrucción.

Un consuelo era que, a pesar de estas circunstancias, Terrícolas que realmente valoraban el Paraíso y eran hábiles al mismo tiempo empezaron a aparecer uno tras otro.

Entonces un día, sucedió.

Sung Shihyun, que había desaparecido, reapareció de repente en el Paraíso.

Al día siguiente, Roe Scheherazade se suicidó después de usar el Juramento Real, y la estela dentro de Gorad Boga desapareció.

Sung Shihyun había sido el responsable del robo.

Sólo entonces Seo Yuhui se dio cuenta de que Sung Shihyun había traicionado a la humanidad. Estaba profundamente sorprendida.

Preocupada por que la Reina Parásita pudiera revivir, Baek Haeju comenzó a preparar una expedición para recuperar la estela, y Seo Yuhui se unió a ella.

Había una buena posibilidad de que murieran en el curso de su misión.

Sin embargo, sorprendentemente, el equipo de la expedición pudo recuperar la estela sin ninguna dificultad.

Más tarde se enteró de que un Terrícola desconocido había persuadido a la Federación para que atacara a los Parásitos, para desviar su atención del equipo de la expedición mientras llevaban a cabo su misión.

También escuchó un increíble rumor de que un hombre llamado Demonio de la Lanza había matado a Caridad Aborrecible.

"Ese maldito memista... ¿Cómo se enteró...?"

Baek Haeju suspiró, frotando su frente como si supiera quién era el hombre del rumor.

Seo Yuhui inclinó su cabeza de manera interrogativa.

"¿Memista?"

"...Es un apodo."

"¡Qué lindo apodo!"

"Era tan lindo como un conejo cuando era pequeño. Pero ya no."

Baek Haeju apretó los dientes, pero Seo Yuhui no pudo evitar sonreír.

Memista, conejo.

Por alguna razón, le gustaba cómo sonaban estas palabras y las repetía en silencio dentro de su cabeza.

En cualquier caso, aunque habían recuperado con éxito la estela, todavía era pronto para sentirse aliviados. Tenían que encontrarle un nuevo escondite.

Sin embargo, los Parásitos no les dieron suficiente tiempo para hacerlo.

No fue como si hubieran bajado la guardia. El ataque había sido demasiado repentino.

Los Parásitos recurrieron a un ataque sorpresa. Su ejército usó un hechizo de teletransportación a larga distancia y apareció donde estaba Baek Haeju.

Su objetivo era obtener el último pedazo de la estela.

Baek Haeju y Seo Yuhui lucharon lo más duro posible, pero no eran rival para los Parásitos.

Las dos, inferiores al enemigo en todos los aspectos, se separaron mientras luchaban.

Seo Yuhui corrió, pero como Sacerdote, su estamina era limitada. No le tomó mucho tiempo a los enemigos, Parásitos y traidores humanos, alcanzarla.

Ella iba a morir. No, morir sería el mejor de los casos.

Observando a los traidores, que se reían entre ellos mientras la miraban con lujuria, Seo Yuhui instintivamente sabía lo que pasaría después, una humillación de la que se atrevía a decir en voz alta.

'No debería haber regresado.'

Seo Yuhui cerró los ojos porque no quería seguir viendo los brazos extendiéndose hacia ella.

'¿Por qué... hice...?'

La desesperación se apoderó de ella mientras las manos de los extraños la halaban del cabello y le arrancaban la ropa. Entonces, de repente, escuchó una fuerte explosión seguida de fuertes gritos de dolor.

Cuando Seo Yuhui abrió los ojos de nuevo, vio cuerpos tirados a su alrededor horriblemente aplastados y golpeados. Luego, vio a un hombre con armadura negra, manchado de sangre de la cabeza a los pies, con una simple lanza en la mano.

'¿Qué es lo que acaba de pasar? ¿Quién es este hombre?'

Su repentina aparición desconcertó a Seo Yuhui cuando de repente...

¡Tk!

Una cabeza humana cayó de las manos del hombre.

Seo Yuhui vio un par de ojos abiertos en estado de shock, un rostro retorcido por el dolor y una boca abierta debido al terror.

La cabeza pertenecía a Sung Shihyun.

"Me las arreglé para matar a Sung Shihyun..."

El hombre comenzó a hablar en voz baja.

"Pero no pude proteger... a Haeju..."

Los ojos de Seo Yuhui se agrandaron.

"Ella debería haber entregado la estúpida estela... pero trató de protegerla hasta el final, y... se vio atrapada en la teletransportación de Bondad Retorcida..."

Su cara no demostraba ninguna expresión, pero su voz temblaba.

Después de un momento de silencio, el hombre engulló y se dirigió hacia Seo Yuhui.

"Hay una cosa que Haeju... me pidió que hiciera antes de morir."

De su voz llena de culpa y arrepentimiento, pudo sentir su determinación de conceder el último deseo de Baek Haeju sin importar lo que pasara.

"Ella me pidió que te protegiera. Dijo que te viste envuelta en esto por su culpa."

Con una cara inexpresiva, el hombre se quitó la capa y la puso sobre los hombros de Seo Yuhui. Luego, la ayudó a levantarse.

"Te protegeré."

"...Ah."

Finalmente, Seo Yuhui entró en razón.

Miró al hombre con una mirada desconcertada mientras se alejaba de ella.

Se dio cuenta de que este hombre no era su enemigo, pero no podía evitar sentirse desconcertada porque un hombre que nunca había visto antes en su vida de repente hablaba de Baek Haeju y anunciaba que la protegería.

El hombre parecía haber matado a Sung Shihyun después de una feroz batalla para salvar a Baek Haeju. Esto tenía que significar que era uno de los Terrícolas más fuertes que había.

"Es... espera..."

Sin pensarlo, Seo Yuhui llamó al hombre.

Pero luego se estremeció porque el hombre, que hasta ahora había sido completamente inexpresivo, parecía que estaba a punto de llorar.

Y...

"Podría ser...."

Esa cara le recordó un viejo momento.