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viernes, 4 de septiembre de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 426

Capítulo 426. Variable, y Variable (4)


La vista del territorio en el que la Reina Parásito se había establecido era similar a la que había visto en el Ducado Delphinion.

Pero había una diferencia.

¿Cómo debería decirlo? Seol Jihu sentía la necesidad de salir de este lugar lo antes posible.

Esa sensación comenzó desde el momento en que puso el pie en la tierra podrida.

Podía sentir su energía agotarse y su fuerza debilitarse aunque no estaba haciendo nada. Un dolor de cabeza que empeoraba y una condición física que se deterioraba con cada respiración. Además, el mundo se veía oscuro y sombrío, a pesar de que el sol estaba claramente brillando.

Parecía suceder lo mismo con el resto del equipo, puesto  que las miradas de incomodidad estaban en sus rostros.

El paisaje circundante pasó por delante de ellos.

Les tomaría al menos seis horas llegar a su destino a pie, pero afortunadamente, tenían los medios para volar.

El equipo de expedición pudo acercarse a su destino unos 40 minutos después de salir de su escondite.

"Por allí."

El equipo se adentró en un vasto terreno montañoso, donde el suelo estaba elevado a más de 2000 metros sobre el nivel del mar, formando una serie de empinadas laderas.

En la dirección que apuntaba Baek Haeju había un edificio descolorido que casi parecía adherido a la cordillera.

Parado solo a esta alta altitud, el edificio casi parecía estar fuera de contacto con el mundo.

[¡Es el Monasterio de Castitas!]

Flone, que volaba tras el fénix llevando a Seol Jihu en sus brazos, pronunció una breve exclamación.

"¿Monasterio?"

[Sí. Es donde los sacerdotes que sirven a la Diosa Castidad practicaban su fe, lejos del resto del mundo.]

Flone rápidamente explicó e inclinó su cabeza.

[Pero... eso es extraño. Ese monasterio no tiene ningún escondite secreto hasta donde tengo entendido. Por supuesto, se considera sagrado, pero no creo que a los Gorgonu les hubiera importado eso...]

Ella tenía razón. Resultaba  difícil imaginar que alguien escondiera algo como el edificio del monasterio en un lugar tan abierto.

[Pero nunca fui la jefa de la familia, así que no conozco todos los secretos de la familia, pero... ¡Ah!]

Flone descendió rápidamente detrás del fénix, que de repente cambió su altitud después de pasar por el monasterio.

El fénix no dejó de batir sus alas durante mucho tiempo, incluso cuando comenzó a volar bajo.

"Más, más..." Baek Haeju siguió murmurando y se detuvo sólo después de haber pasado una docena de montañas.

"Detente. Por favor, desciende aquí."

El fénix y Flone aterrizaron casi simultáneamente.

Baek Haeju saltó del fénix y comenzó a subir la escarpada ladera.

Tomó la delantera y escoltó al equipo a un lugar donde las mantas de nubes eran inusualmente gruesas, hasta el punto de que no podían divisar ni una pulgada delante de ellos.

"A partir de este punto, caminaremos en fila india. Síganme, y no se desvíen del camino, o podrían caerse."

El equipo de expedición cambió rápidamente su formación y comenzó la marcha.

Se abrieron camino entre las nubes, tomando cada paso con precaución. Entonces, de repente, las nubes se levantaron, la vista se amplió y su visión se volvió clara como el cristal.

Lo siguiente que vieron fue un acantilado empinado. Encantado por la belleza del paisaje, Seol Jihu se dio cuenta un momento después de que una cueva estaba escondida detrás del acantilado.

Cuando recobró el sentido, Baek Haeju estaba entrando en la cueva.

El equipo se apresuró a seguirla, pero todo lo que podían observar en su interior era la oscuridad.

Sólo después de que Philip Muller recitó el hechizo de iluminación pudieron observar el aparentemente interminable tramo de escalones de piedra que conducía a la zona de abajo.

"Tengo un mal presentimiento sobre esto. ¿Estás segura de que no hay trampas?"

Phi Sora preguntó con voz cautelosa mientras bajaba las escaleras desiguales.

"Me ocupé de ellas la última vez que estuve aquí."

Baek Haeju, que ya había bajado las escaleras, respondió mientras empujaba la puerta de hierro que estaba al final de las escaleras.

Como se les había advertido, el interior era profundo y complejo.

La pendiente no era empinada, pero era larga y el camino se ramificaba en varios, como un laberinto.

Sin embargo, a pesar de todo, Baek Haeju avanzó por el camino sin ninguna duda, probablemente porque había estado en este lugar una vez.

Caminó recto durante un rato antes de entrar en la puerta del extremo izquierdo, en un lugar donde el camino se ramificaba en siete direcciones.

Luego, en el siguiente cruce, giró a la derecha.

Baek Haeju continuó moviéndose en el sentido de las agujas del reloj y se detuvo después de siete círculos completos.

El espacio donde había llegado el equipo de expedición era un vacío con nada más que un túnel, que debido a su tamaño apenas podía atravesar un adulto.

"Esta habitación es la parte más profunda de las catacumbas."

Baek Haeju sacó la insignia de los Rothschear de su Bolsillo Dimensional y miró hacia Seol Jihu.

"Iré solo desde este punto. Sólo aquellos permitidos por el guardián pueden encontrar el camino correcto."

"¿Cuánto tiempo tomará?"

"No mucho, puesto que lo único que tengo que hacer es traerlo conmigo. Saldré en tres minutos como mínimo, cinco minutos como máximo."

Seol Jihu asintió.

Seol Jihu también tenía la insignia de los Rothschear y se preguntaba a qué mundo estaba conectado el túnel, pero retuvo su curiosidad.

La insignia no era una garantía de que estuviera cualificado, y este no era el momento adecuado para anteponer sus deseos personales antes de su objetivo.

"Contamos contigo."

"Intentaré ser lo más rápida posible."

Baek Haeju se giró hacia el túnel con la insignia en su mano.

Su cuerpo se desvaneció tan pronto como entró en el túnel donde el extraño maná ondulaba.

Fue como observar a alguien usando el portal para la Tierra.

Con Baek Haeju ausente, un silencio incómodo llenó el aire.

"Me alegro de que hayamos llegado hasta este lugar sin problemas."

Desconcertada por el pesado silencio, Phi Sora dijo con voz alegre.

"...Acaban de llegar noticias."

En ese momento, Tigre Blanco, sosteniendo un cristal de comunicación en su mano, anunció en voz baja.

"La Reina Parásito y el ejército de la Humildad Desagradable se han retirado de la Cordillera Hiral."

"Eek-"

Phi Sora gritó.

"Parece que se fueron con prisa, como si los persiguiera algo. Como aquella vez que perdieron en la Fortaleza del Tigol y huyeron sin mirar atrás."

Tigre Blanco mostró sus colmillos con una sonrisa.

"Por supuesto."

Seol Jihu respondió con calma.

No eran buenas noticias, pero resultaba normal que sucediera.

La Reina Parásito no se quedaría sentada sin hacer nada mientras sus enemigos vagaban libremente por sus dominios.

Como todo el territorio imperial estaba bajo su vigilancia, habría sospechado más si ella no se hubiera movido.

Así que este movimiento de ella estaba dentro de sus expectativas. Sin embargo, no podía evitar sentirse presionado.

"Deberíamos contactar con el escondite para saber como están."

"Ya lo hice."

Dijo Philip Muller cuando vio a Seol Jihu sacando un cristal.

"¿Cuándo?"

"Antes de que nos enteraramos de lo que había sucedido en la cordillera. Dijeron que nada es fuera de lo común."

Eran buenas noticias, si era cierta.

Seol Jihu echó un vistazo al túnel, preguntándose cuánto tiempo más tardaría.

Fue entonces.

De repente, un aura espeluznante cubrió el túnel y una mujer vestida con la tradicional bata blanca salió corriendo.

Era Baek Haeju.

"Ya lo tengo."

Ella extendió su mano, cubierta de maná verde.

En su mano estaba el pedazo de estela rodeada de humo negro.

"Deprisa..."

A juzgar por su pesada respiración, parecía haber corrido tan rápido como pudo.

La cara de Seol Jihu temblaba mientras miraba el pedazo de estela.

Nunca antes había sentido una energía tan ilimitada y puramente maligna.

Pero no había mucho tiempo para examinarla.

Seo Yuhui envolvió la estela en varias capas de tela bendita empapada con agua sagrada, que había preparado de antemano.

La inquietante energía comenzó a desvanecerse antes de desaparecer por completo.

"Debería estar bien por ahora. El efecto durará unos días..."

Al final, lograron asegurar la estela.

Ya no tenían nada que hacer en este lugar.

"Vámonos."

El equipo de expedición escapó rápidamente de las catacumbas y regresó por el camino que había venido.


*


Hace 30 minutos.

Sung Shihyun se sentó en el parapeto del castillo, mirando la ciudad abajo.

Cada día, un nuevo ejecutivo de Sinyoung era traído hasta este lugar y obligado a disculparse, esto generaba un espectáculo bastante entretenido.

Estos hombres tenían que disculparse con acciones, no con palabras.

En otras palabras, fueron forzados a sufrir la misma humillación que Roe Scheherazade había experimentado en sus manos.

Por ejemplo, tuvieron que bailar desnudos, gatear con correas alrededor de sus cuellos, quedarse quietos durante días sin acceso al baño, o incluso ser violados frente a una multitud.

"No pensé que lo harías de verdad..."

Sung Shihyun murmuró mientras veía a uno de los antiguos ejecutivos gritar desesperadamente.

"Esto es divertido."

Mientras Roe Scheherazade se reía con alegría, Sung Shihyun lanzó una mirada de reojo en su dirección.

"No cambiarás de opinión ahora, ¿Verdad?"

"No sé..."

Los ojos de Roe Scheherazade se curvaron en una sonrisa.

"Incluso si cambio de opinión, pensé que mi parte está terminada..."

"No, puede que tengamos que usarte de nuevo para localizar otra estela."

Sung Shihyun sonrió con satisfacción.

"Estoy segura de que los otros Comandantes del Ejército estarán encantados si podemos sacar la estela de Gorad Boga, pero... no permitiré eso."

"Oh Dios. ¿Por qué?"

"Para que todos puedan concentrarse en la tarea que tienen entre manos. Esta misión tiene un solo objetivo."

Sung Shihyun continuó.

"No necesito la estela o cualquier otra cosa. Ese bastardo, es todo lo que busco."

Roe Scheherazade lo miró con una expresión renovada.

Porque aunque su voz sonaba tranquila, sus ojos estaban llenos de obsesión y locura.

En ese momento, una súcubo entró corriendo y susurró algo al oído de Sung Shihyun.

"...¿En serio?"

"Sí, justo ahora..."

"Hmph. Todavía es un poco pronto, pero supongo que me tengo que ir."

Sung Shihyun se levantó de su asiento, y se dirigió hacia la rampa.

Roe Scheherazade inclinó su cabeza y lo siguió con un caminar suave.

El lugar al que Sung Shihyun se dirigía, era una habitación dentro de Gorad Boga donde se guardaban los pedazos de la estela.

Los otros cuatro Comandantes del Ejército habían llegado anteriormente a él.

"¿La Reina llamó?"

—Estás aquí.

Tan pronto como Sung Shihyun preguntó, una gran voz resonó por toda la habitación.

Bondad Retorcida le entregó el cristal de comunicación en su mano.

Sung Shihyun lo tomó y sonrió.

"Los cristales de comunicación no son tan malos, ¿Eh? Su Majestad."

—Es primitivo pero de alguna manera conveniente. No está mal.

"Así que la razón de su llamada es..."

—La ubicación de la Estrella Más Brillante ha sido identificada.

Sung Shihyun parpadeó una vez.

"¿Ya? Pero...

—Yo también me sorprendí. La Estrella Más Brillante ya se ha infiltrado en mi territorio, y está a punto de obtener el último pedazo del Juramento Imperial. Como dice el dicho, es más oscuro debajo de la lámpara.

Por un momento, Sung Shihyun dudó de sus oídos.

Incluso sus pestañas temblaban.

Pero rápidamente recobró su compostura y fingió estar tranquilo.

"Bueno, entonces eso significa que es hora de que tomemos una decisión... ¿Cómo te gustaría proceder a partir de este momento?"

Con una sonrisa, le preguntó a la reina del otro lado del cristal.

"¿Vas a ser codiciosa otra vez y tratar de atrapar dos conejos al mismo tiempo, sólo para perderlos a ambos y lamentarlo, para luego decir algo como, 'Ah~ debería haberme deshecho de la Estrella Más Brillante antes~' O..."

—Nunca cambias.

La Reina Parásito se rió un poco.

—¿No te lo dije? Que sólo para esta misión, tienes la misma autoridad que yo. Haz lo que quieras.

"Jajaja. Aprecio su generosidad, Su Majestad. Me esforzaré por cumplir sus expectativas."

Sung Shihyun sonrió.

—Caridad Aborrecible.

La Reina Parásito llamó el Comandante del Tercer Ejército.

Caridad Aborrecible inclinó su cabeza.

"Sí, Su Majestad."

—¿Recuerdas lo que te dije?

"Por supuesto."

¿Cómo podría olvidarlo?

[Ahora bien, le diré la ubicación de partida, el destino y cuándo lanzar el ataque sorpresa.]

En ese momento, la Reina Parásito le dijo que el lugar de partida sería Scheherazade, no el Imperio. Además, que más tarde le haría saber el destino y cuándo activar el círculo mágico.

—Estaré esperándote en el destino.

"Es un honor."

—Bueno, entonces.

La Reina Parásita levantó su cabeza desde el otro lado del cristal.

—Este es el momento que todos hemos estado esperando. Sung Shihyun y los otros Comandantes del Ejército...

—¡Empieza el ataque sorpresa en la Vía Láctea!

Los Parásitos habían estado guardando su carta de triunfo para este momento.

Su verdadero propósito, que había permanecido oculto incluso cuando invadieron Nur y Scheherazade, estaba ahora claro.

—Tengan en cuenta que no necesitamos nada más. Nuestra meta esta vez es matar a la Estrella Más Brillante sin importar lo que pase.

La Reina Parásito enfatizó de nuevo, y la luz del cristal se atenuó.

"...Es un monstruo, en serio."

Cuando la comunicación terminó, Sung Shihyun se rió con una mirada de incredulidad.

"¿Escucharon eso? Está a punto de obtener el último pedazo de la estela."

Sabía que Seol Jihu estaría tramando algo porque no lo había visto en los últimos días.

"Vía Láctea está justo en el centro del Imperio. ¿Cómo pudo moverse tan rápido...?"

Pero la velocidad a la que Seol Jihu se movió superó las expectativas de Sung Shihyun.

Por mucho que Sung Shihyun no quería admitirlo, el enemigo casi lo engañaba de nuevo.

"Quiero decir, mira lo lejos que hemos llegado por él. En lugar de mostrar aprecio por nuestros esfuerzos, está tratando de aplastarnos de nuevo... Qué bastardo de sangre fría."

Sung Shihyun se volteó hacia Roe Scheherazade con un pequeño suspiro.

"Parece que tengo que irme ahora. ¿Quieres venir también?"

"No iré lejos."

Roe Scheherazade agitó ambas manos con una brillante sonrisa.

"Haz lo que quieras."

Sung Shihyun se rió y se dio la vuelta.

No podría importarle menos el Juramento Real en este momento.

Había un asunto mucho más apremiante al alcance.

"Mierda. Nos habrían jodido si hubiéramos bajado la guardia. Se me pone la piel de gallina."

Afortunadamente, los Parásitos habían terminado los preparativos para el ataque sorpresa con antelación.

Sung Shihyun se dirigió al gigantesco círculo mágico dibujado alrededor de la plaza de la ciudad.

¿Lo primero que hicieron después de ocupar la ciudad y activar el Gorad Boga?

Lo único que hicieron relacionado con la estela había sido romper la barrera de Seo Yuhui, para engañar al enemigo y hacerle creer que iban tras la estela.

Sung Shihyun entonces ordenó al resto que ni siquiera miraran en la dirección de la estela, y se centraran únicamente en la preparación del círculo mágico.

Sus esfuerzos finalmente dieron sus frutos frente a una variable más allá de su imaginación.

"Vamos, vamos. Si no liberas a tu divinidad, no podemos lanzar el ataque..."

"Lo entiendo, así que cállate de una vez."

Caridad Aborrecible, de pie en el centro del círculo mágico, respondió bruscamente.

Poco después, los cinco Comandantes del Ejército y sus ejércitos se reunieron alrededor del círculo mágico.

Caridad aborrecible entonó un hechizo sin dudarlo, y al mismo tiempo un destello de luz salió de su cuerpo.

Largos tentáculos comenzaron a estirarse desde sus mangas.

Estaba liberando su divinidad.

—¡HAAAAAAAAA!

La energía explotó y se tragó todo lo que había a su alrededor, causando que los edificios cercanos y el suelo temblaran violentamente.

Al momento siguiente, la túnica de Caridad Aborrecible se hinchó como un globo, y...

¡FLASH!

La luz del círculo mágico envolvió a los cinco ejércitos Parásitos.


*


"...¿Hmm?"

De vuelta en el campamento base, Cinzia dirigió su mirada a Scheherazade.

Un enjambre de luces parpadeó en la distancia.

La energía de la divinidad apareció y luego desapareció inmediatamente.

Los ojos de Cinzia se entrecerraron mientras miraba en dirección a Scheherazade.

"...Extraño."

Murmuró y sacó un cristal de comunicación de su bolsillo.


*


El equipo de expedición salió con éxito de la cueva y regresó a su escondite.

Todo iba bien, hasta ahora.

Con sólo 10 minutos para llegar a su destino, Seol Jihu finalmente vio un atisbo de éxito y esperanza.

El resto no sería difícil. Ahora todo lo que tenían que hacer era volver al escondite, viajar al Laboratorio del Delphinion Duchy, y finalmente volver a Haramark.

Una vez en Hararmark, podría concentrarse en la guerra desde una posición mucho más ventajosa.

"Me pregunto si el escondite está bien."

Philip Muller ya lo había comprobado, pero Seol Jihu quería estar seguro.

Mientras volaba por el cielo, puso una mano en el cristal de comunicación e infundió su maná en él.

"......"

Estaba ansioso por escuchar a sus camaradas informar que no había sucedido nada malo.

Sin embargo...

Nadie respondía, a pesar de que esperó mucho tiempo.

La cara de Seol Jihu se volvió un poco más dura.

Les había pedido insistentemente que se mantuvieran alertas en caso de que algo sucediera.

'¿Qué está pasando?'

Pero cuando no respondieron tres veces seguidas, una premonición siniestra comenzó a tomar forma en su mente.

'¿Podría ser...?'

Fue entonces.

[¿Qué está haciendo?]

De repente, Flone murmuró confundida.

Seol Jihu volteó su mirada y vio al fénix cambiar su curso.

Volaba bajo como si se estuviera preparando para aterrizar.

"¡Pero esta no es la dirección del escondite!"

"¡Bastardo! ¿Eres un traidor?"

Hoshino Urara comenzó a patalear en su ira, pero el fénix ni siquiera pestañeó.

"¿Por qué cambió de rumbo? ¿Qué está pasando?"

Seol Jihu le preguntó, pero aún así no hubo respuesta.

El fénix parecía nervioso.

Ansioso  por el incidente anterior con el cristal de comunicación, Seol Jihu miró rápidamente hacia abajo.

No tardó mucho en darse cuenta de por qué el fénix había cambiado repentinamente de rumbo.

Vio a un grupo de personas corriendo en la distancia.

Eran sus camaradas a los que había dejado atrás en el escondite.

Seol Jihu comenzó a parpadear rápidamente.

Los que corrían parecían haber descubierto al fénix, porque se detuvieron y miraron al cielo.

El fénix y Flone no tenían la menor idea de lo que estaba pasando, pero ambos se precipitaron hacia abajo.

"¡Seol...!"

Chohong estaba a punto de llorar cuando vio a Seol Jihu aterrizar.

Afortunadamente, todos estaban presentes.

Pero todos estaban seriamente heridos.

La peor era Eun Yuri, que estaba desmayada en la espalda de Hugo con sangre goteando de una esquina de su boca.

"¡Lo siento...!"

La cara de Chohong se retorció como si estuviera a punto de llorar.

"Intentamos defenderla, pero..."

"¿Qué...? ¿Qué ha pasado? ¿Por qué...?"

"Deja de lloriquear y muévete. Yo hablaré."

Una voz fría sonó.

Con un suspiro, Oh Rahee se adelantó, arrancándose el cabello con los dedos.

"Señorita Oh Rahee."

"No sé qué pasó, pero te diré todo lo que hemos visto y experimentado. Así que escucha con atención."

Oh Rahee tenía la cara pálida, pero su voz no temblaba.

"Hace veinte minutos, estábamos vigilando el escondite como nos dijeron que hiciéramos. Entonces, justo después de sentir la energía de los Comandantes del Ejército, un enorme círculo mágico apareció en el cielo. Antes de que pudiéramos hacer algo, los Comandantes del Ejército y sus ejércitos salieron del círculo mágico."

Oh Rahee habló rápido.

"Tratamos de detenerlos, pero no éramos rivales para ellos. Bondad Retorcida destruyó todo el lugar justo después de que apareciera. Si no fuera por esa chica, todos estaríamos muertos. Ella usó magia de teletransporte para sacarnos del lugar."

Por un momento, Seol Jihu tuvo problemas para entender las palabras de Oh Rahee.

Porque no tenían ningún sentido.

"...¿Qué?"

Cuando llegaron al Imperio, confirmó que los Cinco Ejércitos estaban en Scheherazade.

"...¡No lo sé!"

Oh Rahee se mordió el labio inferior en la confusión.

"¡Te lo dije, no lo sé! Deberían estar en Scheherazade, así que ¿Por qué...?"

Levantó la voz para ocultar su miedo, pero su voz temblaba.

En ese momento, el cristal de comunicación del bolsillo de Seol Jihu comenzó a emitir una luz brillante.

—¿Está todo bien ahí?

Era Cinzia.

—Representante, algo está mal con Scheherazade. Vi una luz brillante brotar y sentí una liberación de divinidad, pero desapareció inmediatamente.

Seol Jihu contuvo la respiración.

—Los Comandantes del Ejército pueden haber liberado su divinidad para atravesar Gorad Boga, pero no puedo confirmarlo. La barrera alrededor de la ciudad sigue activa, así que no puedo entrar.

Un extraño incidente había ocurrido en Scheherazade.

Los miembros que estaban cuidando el escondite se retiraron bajo el ataque de los Cinco Comandantes del Ejército y sus ejércitos.

Ahora empezaba a entender por qué se había sentido tan ansioso antes.

—Hay más. Los movimientos del enemigo son extraños.

Cinzia continuó hablando urgentemente, algo inusual en ella.

—El ejército de la Reina Parásito y de la Humildad Desagradable se ha retirado de la Cordillera Hiral...

Ella continuó hablando, pero Seol Jihu no estaba escuchando. No podía.

Había una cosa de la que estaba seguro.

Cinco Comandantes del Ejército habían capturado el escondite y destruido el círculo mágico...

—Incluso los ejércitos desplegados cerca de las fronteras...

Además, toda la fuerza de los Parásitos, que se había desplazado a la frontera entre la Federación y la humanidad...

—He confirmado que se dirigen de nuevo al Imperio. ¡Apresúrense y salgan de ahí!

...había formado un asedio que bloqueaba completamente la retirada del equipo de expedición que se había infiltrado en el Imperio.