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martes, 15 de septiembre de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 251

Capítulo 251. Crecimiento (1)


El tiempo pasó como el viento. 

Podría decirse que eran los tiempos más confusos desde la creación de la Torre. Todo el mundo estaba tan desconcertado que se preguntaba, '¿Ya ha pasado tanto tiempo?'

Los eventos fueron lo suficientemente intensos como para ser percibidos por los jugadores normales de los pisos inferiores, e incluso por los que se habían retirado. 

Con el colapso de la Reina del Verano, la continuidad del Dragón Rojo estaba en peligro. 

Incontables cazadores los amenazaban. Tierra Sangrienta los despedazó de la forma más voraz, y el Ejército del Demonio comenzó a cazar a los 81 Ojos. Los de Elohim se aliaron con el Mar del Tiempo e intentaron invadir el piso 76. 

Aparte de eso, otros clanes grandes y pequeños invadieron los territorios del Dragón Rojo que se extendían a lo largo de la Torre. 

El Dragón Rojo estaba en extremo peligro. 

Sin embargo, el Dragón Rojo seguía siendo el Dragón Rojo. A pesar de que la Reina del Verano se había ido, tenían una sólida y firme trayectoria. 

Bihee Waltz fue la que más se destacó, habiendo tomado el control del Dragón Rojo. 

Después de revelarse en la guerra con la Tribu de un Solo Cuerno, también participó en otros lugares. 

Era hábil tanto en Mugong como en la magia. En el campo de batalla, siempre salía victoriosa. 

Le faltaba algo en comparación con la Reina del Verano, pero definitivamente no se quedaba corta ante los Nueve Reyes. 

Y después de que el Dragón Rojo terminara la batalla en el piso 76 en punto muerto contra otros tres grupos, no parecían un tigre sin dientes, sino una bestia con garras afiladas.

Gracias a esto, aunque el Dragón Rojo había sufrido mucho daño, pudieron permanecer como el clan más fuerte.

Sin embargo, el verdadero problema seguía. 

Justo cuando Bihee Waltz exhalaba un suspiro de alivio habiendo defendido bien el piso 76, los otros Hijos del Dragón la atacaron. 

Waltz había perdido unilateralmente, cansada de toda la lucha, y apenas pudo escapar con algunos de sus seguidores. 

Los Hijos del Dragón se enfrentaron de nuevo por el trono vacío. 

Fue una rebelión. Cada uno de ellos sólo pensaba en convertirse en rey. 

Los 81 Ojos y otros escuadrones se dividieron, siguiendo a diferentes maestros. Ahora, los camaradas que habían estado luchando codo con codo, se apuñalaban mutuamente. 

Y con el paso de los días, el Dragón Rojo se dividió en tres. 

El Dragón Blanco de Waltz, apodado 'Reina de la Primavera'.

El Dragón Negro de Tom, el 'Lord del Otoño', que había sido el menor pero que creció repentinamente después de tragarse a sus hermanos. 

Los tres más débiles, Hyall, Leeso y Bahratan, formaron Dragón Verde. 

El piso 76 que acababa de estabilizarse, se dividió en tres, y entraron en una guerra de devorarse unos a otros. 

Como para igualar esto, los otros Grandes Clanes intentaron cambios por su cuenta. 

Este torbellino de caos no se podía comparar con el de la caída de Cheonghwado.

Con los clanes devorándose entre ellos, nuevos clanes aparecieron, y algunos incluso podían amenazar a los Ocho Grandes Clanes. Decenas de nuevos jugadores se convirtieron en Rankers cada día. 

En el mundo de la Torre, la espada era la ley. 

Turbulencia.

Sí, todo podía ser explicado con esa palabra.

***

Aunque la mayor parte de la Torre estaba sumida en el caos, no era igual en todas partes. 

La Tribu de un Solo Cuerno continuaba viviendo su vida cotidiana, fuera del alcance del torbellino. Con la repentina desaparición del Dios de Arco, las cosas volvieron a la normalidad. 

También sucedía lo mismo con el grupo de Yeon-woo. 

Yeon-woo y Brahm crearon un antídoto para Ananta basado en lo que había dicho la muda de piel de Vieira Dune. 

Todo este tiempo, la Noche de Walpurgis había puesto demasiadas dr#gas diferentes dentro de Ananta para crear un 'recipiente', por lo que se requería mucho esfuerzo para sanar su cuerpo. 

Y después de unos meses, Brahm terminó el antídoto. 

Al observar las pestañas de su hija temblando, Brahm tuvo todo tipo de pensamientos. 

¿Qué debería decir cuando abriera los ojos? ¿Debería decirle que todo estará bien? ¿O debería acariciar silenciosamente su cabeza? ¿No sería mejor mostrarle lo saludable que había crecido Sesha? No, ¿Y si ella todavía lo odiaba?

Pero todos estos pensamientos se desvanecieron cuando Ananta abrió los ojos. 

"Ananta."

Brahm agarró la mano de Ananta. Se veía tan lamentable acostada, apenas respirando a través del respirador. Tenía ganas de llorar. En momentos como estos, odiaba que su cuerpo fuera un homúnculo. Quería llorar y compartir su calor, pero no podía. 

Sin embargo...

Los ojos de Ananta no se centraban en nada. Sus ojos sólo miraban vacíos hacia adelante. Su conciencia estaba definitivamente de vuelta. La preocupación apareció en la mirada de Brahm. Yeon-woo, que estaba detrás, se puso rígido. 

***

La preocupación de Brahm se hizo realidad. 

Después de que Ananta abriera los ojos, Brahn se concentró en curarla. Afortunadamente, hizo progresos, lo suficiente para que se notara en semanas. 

Sin embargo, Ananta aún no despertaba completamente. Podía comer con la ayuda de alguien e incluso caminar. Pero eso era todo. Se quedaba sentada en blanco todo el día. No podía hablar o reconocer a la gente, ni siquiera a Sesha. 

Nadie sabía por qué. 

Todo el mundo suponía que se debía al trauma. Incluso con la terapia mental, no mejoraba.

Debido a eso, Brahm pasó dolorosamente sus días al lado de Ananta.

Se preguntaba si este era el karma de los cielos. 

Un castigo por no cuidar de su hija debido a su codicia. Pero si querían castigarlo a él, deberían haberlo lastimado a él, no a su hija. Seguía sintiendo que había sido culpa suya, por lo que aumentaba su aflicción.

Viéndolo, Yeon-woo también se sentía vacío. 

'Si lo hubiera sabido un poco antes'.

Yeon-woo sintió un hormigueo en los dedos. Si estuviera en la Tierra, se habría fumado un cigarrillo. Nunca había estado tan desesperado por un cigarrillo desde que había entrado en la Torre. Así de frustrado estaba. 

Así que, por primera vez, Yeon-woo le pidió una botella de alcohol del Anciano Principal. ¡Clang! La botella y el vaso chocaron entre sí. El alcohol tenía un sabor amargo. 

Estaba a punto de servir el segundo vaso, pero una mano se extendió repentinamente para detenerlo. Levantó la cabeza. Phante y Edora estaban haciendo pucheros. 

"¿Qué estás haciendo patéticamente solo? Tienes que beber con otras personas."

Phante tomó el vaso de Yeon-woo y se lo bebió, sentado frente a Yeon-woo. 

Edora silenciosamente llenó el vaso de Yeon-woo. Yeon-woo sólo vio cómo se vertía el alcohol. Podía observar que llevaba una máscara en su reflejo, pero podía notar que sonreía amargamente dentro de ella. 

Incluso él podía verlo, así que no había manera de que Phante y Edora no lo notaran. 

Sin embargo, los dos no le preguntaron a Yeon-woo la razón. Sólo se sentaron silenciosamente a su lado. Levantaron sus vasos y bebieron juntos. 

Yeon-woo pudo aclarar lentamente su mente desordenada. 

Incluso después de entrar en la Torre, no sabía de la existencia de Sesha. Tampoco sabía qué tipo de cosas habían sufrido Brahm y Ananta. Ni siquiera imaginaba lo que estaba haciendo Vieira Dune. 

[¿Cómo lo sabrías? No es como si tuvieras Mil Ojos como AllForOne o pudieras predecir el futuro como los Tres Nornas.]

[Es cierto. No te lo tomes a pecho.]

Shanon y Hanryeong trataron de animar a Yeon-woo, pero Yeon-woo no podía dejar de pensar. 

Si sólo hubiera sido un poco más rápido... Si sólo se hubiera apresurado un poco para salvar a Ananta... Para detener a Vieira Dune. Entonces, Sesha no tendría que ver a su madre enferma.

Su desesperación y su arrepentimiento lo llevaron a otro pensamiento.

'Si fuera más fuerte'.

Todo esto se debía a que era débil. 

Si fuera un poco más fuerte, no habría tenido que pasar tanto tiempo en los pisos inferiores. Habría podido salvar a Sesha y a Ananta más rápido. 

Por supuesto, él también había tenido estos pensamientos en el pasado. Si fuera más fuerte, podría terminar su venganza. Y podría destruir la Torre como quería. 

Sin embargo, esta vez, había algo un poco diferente. 

'Tengo que convertirme en un techo'.

A diferencia del principio, cuando estaba solo, su entorno estaba lleno de gente.

Brahm, Ananta, Sesha. Sus fieles sirvientes, Shanon, Hanryeong, Rebecca y Boo. Phante, Edora y Galliard. El Rey Marcial se había convertido en su maestro especial, y la Tribu de un Solo Cuerno era su familia.

Aún tenía su sed de venganza, pero ahora, tenía que proteger a la gente a su alrededor. Una valla, o un techo. Quería convertirse en algo parecido.

Como el Rey Marcial. Incluso mientras luchaba contra la Reina del Verano, tenía la fuerza suficiente para proteger a la Tribu de un Solo Cuerno. Mientras los miembros de la tribu lo habían apoyado para que pudiera concentrarse en la lucha.

Creían en el otro y se apoyaban mutuamente.

Mirando esa escena, Yeon-woo tuvo una idea. También quería convertirse en algo parecido. Quería convertirse en una valla para proteger a los que le rodeaban, y ellos le protegerían la espalda a cambio. Soñó con eso.

Por un lado, le preocupaba que terminara como su hermano y Arthia.

Pero también quería demostrar que su hermano tenía razón en creer en sus amigos y en su amante. 

Quería protegerse a sí mismo y a su gente. Este pensamiento estaba fuertemente grabado en su cabeza.

Yeon-woo confesó sus pensamientos a todos. 

[...¿Por qué piensas en algo tan desagradable en este momento? Se me puso la piel de gallina escuchándote .]

[Estamos atados a ti.  Por favor, camina por el sendero que quieras. Aunque Shanon esté diciendo eso, no es como se siente realmente. Siempre estaremos a tu lado en silencio.]

Shanon y Hanryeong respondieron.

"¡Ejem! Me preguntaba qué estabas tramando en medio de la noche. Así que se trataba de esto. Dios mío."

"Oraboni. ¿Recuerdas lo que dije la última vez? Quiero compartir tu carga."

Phante sacudió su cabeza como si no supiera por qué Yeon-woo estaba tan preocupado por eso, y Edora miraba atentamente los ojos de Yeon-woo. 

Mirando sus brillantes ojos, Yeon-woo recordó unas palabras. 

—Quería saber que tipo de carga soportaba Oraboni. ¿Estaría mal si quisiera ayudarte con ella?

El día que se desplomó después de la pelea con Agares en el piso 23, Edora se acercó a Yeon-woo y le dijo que si realmente los consideraba cercanos, debería compartir su carga.

Yeon-woo dijo que algún día se lo diría. 

Y ahora, el día había llegado. 

Yeon-woo se quitó la máscara delante de ellos sin ningún preámbulo. Puede haber sido por la influencia del alcohol, pero no se arrepentía. 

Esta fue la primera vez que les mostró su cara por voluntad propia.

Edora sonrió ampliamente, pensando que había finalmente había abierto su corazón. Por otra parte, Phante miraba a Yeon-woo sorprendido. 

"¿Ala Celestial...?"

Yeon-woo comenzó a contarles su historia mientras bebía con ellos en la noche. 

Pensando en lo que pasó ese día, sus emociones se desbordaron en su interior. Sin embargo, Yeon-woo no demostró sus emociones. Habló como si fuera la historia de otra persona. 

Phante fue quien rompió la calma. Se golpeó el pecho con el puño como si estuviera furioso.

A Edora le temblaron los ojos al escuchar la historia, que era más grave de lo que pensaba, pero mantuvo la boca y no dijo nada. 

"......"

"¿Y Padre? ¿Padre lo sabe?"

Yeon-woo sacudió su cabeza. 

"Nunca se lo dije."

"Sólo está interesado en sus propios asuntos. ¿Tiene sentido que no sepa que su discípulo pasó por algo como eso?"

Phante se levantó de su asiento. 

"No puedo evitarlo."

"¿Qué vas a hacer?"

"¿Por qué me preguntas eso? Ahora eres miembro de nuestra tribu. Tus asuntos son asuntos de la tribu. Pasaste por cosas tan horribles, ¡¿Tiene sentido que el líder de la tribu se siente a tomar té?!"

Parecía que saldría corriendo en ese mismo momento. Antes de que Yeon-woo pudiera detenerlo, Edora gritó. 

"¡Siéntate, idiota!"

"¿Qué? ¿Idiota?"

Edora, que había estado tratando de actuar con moderación frente a Yeon-woo, no pudo controlar sus emociones esta vez. Phante se sorprendió. 

Pero Edora continuó gritando con los ojos entrecerrados. 

"Sí... Bastardo. ¿De verdad crees que Padre no sabe nada de esto?"

Phante cerró la boca. El Rey Marcial se concentraba en la aldea, fingiendo que no le importaban los acontecimientos del mundo, pero sus ojos y oídos siempre estaban abiertos. Se parecía a su Padre, pero Phante no podía negar que su padre era muy astuto. Además, su madre, la Médium Psíquica, siempre estaba a su lado. 

"¿Todavía no te das cuenta? Padre le está dando a Oraboni una oportunidad para que pueda volar usando sus propias alas. Lo está protegiendo de sus enemigos naturales."

"¡......!"

Phante de repente se sintió sobrio. Se sentó de nuevo y volvió a inclinar su vaso. 

No entendía porque Phante era tan temperamental todo el tiempo.

"Padre sabe que Oraboni dejará el nido algún día. También quiere ver a Oraboni terminar las cosas por su cuenta."

Phante asintió con la cabeza. Según lo que había visto de Yeon-woo hasta ahora, definitivamente no era alguien que se quedaría dentro de la tribu para siempre. 

De repente, Phante sintió curiosidad por saber por qué alguien que no había dicho nada en todo este tiempo les estaba contando todo.

Entonces, Phante miró fijamente a Yeon-woo como si fuera a comérselo. 

No preguntó nada, pero miraba a Yeon-woo con ojos feroces, como si lo estuviera obligando a decirles la verdad. 

Yeon-woo entendía muy bien la intención de Phante. Volvió a poner el vaso de alcohol en su lugar. Podía sentir algo caliente deslizándose por su garganta. A pesar de su alto contenido de alcohol, extrañamente, se sentía muy despierto. 

¡Tak!

"Yo."

Yeon-woo dijo la verdad que había pensando todo este tiempo. 

"Quiero que se conviertan en mis alas."