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domingo, 6 de septiembre de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 235

Capítulo 235. Cacería de Brujas (10)


Todos en el suelo estaban confundidos. 

"¿Qué, qué es eso?"

"¿Golpe de Meteorito? ¡Mierda! ¡¿Por qué se está usando eso en este lugar?!"

Un hechizo con el poder más destructivo. 

Incluso la especie de los Dragones consumiría la mitad de su maná para usar este hechizo. 

Los jugadores se detuvieron con sus ojos agrandados. 

Las brujas, quimeras, guardianes. El Dragón Rojo, el Mar del Tiempo, y Elohim, todos.

"¡Agáchense!"

"¡Todo el mundo huya!"

"¡Estas malditas perras! ¡¿Están tratando de destruir todo junto con ellas?!"

Algunos pensaron que las brujas lo habían hecho. 

No pudieron contraatacar e inmediatamente huyeron para alejarse del área de impacto. 

Pero la sombra sobre sus cabeza sólo se hacía más grande. 

Antes de que las barreras desaparecieran por completo, la roca aterrizó en medio del castillo. 

¡Kwang!

Kwakwakwa, krrrr-

El lugar quedó completamente aplastado hasta el punto de no poder reconocerse. 

El meteorito se enterró profundamente en el suelo, y una nube de polvo se extendió por el lugar. 

La atmósfera se sentía caliente. 

Todo había desaparecido. 

Los cañones se separaron, y todo lo que estaba encima de ellos terminó siendo barrido. 

Primero, Mar del Tiempo en el este se desvaneció sin dejar rastro, como si nunca hubiera existido. El clan más misterioso desapareció primero. 

Luego, en el oeste. 

Los mercenarios de la Unión de Viento del Oeste fueron golpeados por la onda expansiva, pero también tuvieron que tratar de sobrevivir al calor.

"¡Muro de Hielo!"

"¡Fortaleza de Hielo!"

"¡Ventisca!"

El Rey del Hielo colocó sus manos en el suelo.

Espinas de hielo se elevaron del suelo y se unieron como enredaderas para crear un gran muro. 

También estaba el gremio León de Hierro. Habían sido uno de los más fuertes en el mundo de los mercenarios, pero su reputación había caído después de haber sido derrotados por el Rey Marcial. 

Como intentaban demostrar que aún merecían su antigua reputación, derramaron todo su maná en el muro.

Los otros mercenarios se movieron a su alrededor. 

Los magos que podían usar magia apoyaron al Rey de Hielo con buffs, y reforzaron el muro de hielo. 

¡Kwakwakwang!

Fragmentos de rocas también golpeaban contra el muro ocasionalmente. Pequeñas grietas aparecieron y se cerraron de nuevo. 

Los jugadores que no podían usar magia de hielo trataron de bloquear las rocas en conjunto.

Calavera Negra estaba usando extraños insectos para devorar el calor. 

'Jang' y 'Turn' utilizaron flechas o Aura respectivamente para apartar los fragmentos de roca. 

Pero todavía había algunos fragmentos que aparecían inesperadamente. 

"¿Eh?"

"¡Locos bastardos! ¡Bloqueen!"

"¡Mu, Muévete!"

"¡Ackkk!"

"¡Kuk!"

Sombra Lunar no se percató de los fragmentos de roca que venían volando desde su punto ciego. 

Se dieron cuenta muy tarde. 

El líder, Creciente, fue golpeado primero, y los otros fragmentos de rocas volaron hacia el resto de Sombra Lunar. Sólo quedó sangre donde sus cuerpos habían estado.

¡Boom!

El problema vino poco después de eso. Con un lado destruido, faltaban más manos para ayudar. 

Antes de que pudieran cubrir la posición vacía, los fragmentos de rocas continuaron volando hacia ellos. 

El tercer escuadrón del gremio León de Hierro que Atran había contratado a un precio bastante elevado fueron los siguientes en acabar destruidos.

Después de eso, otros mercenarios detrás de ellos murieron por el calor abrasador.

¿Rankers?

¿Mercenarios de clase S?

Nada de eso importaba frente al desastre. Todos estaban ocupados tratando de protegerse. 

El infierno. 

Esto era un infierno. 

"¡Maldición!"

Atran gritó con los ojos inyectados de sangre. 

Pero incluso ese sonido quedó silenciado por los fragmentos de rocas que colisionaban.

* * *

Lo mismo ocurría en otros lugares. 

"¡Ahhhhh! ¡Dragoooón Rojo!"

Ione gritó con la cara ensangrentada. Incluso ese sonido había sido amortiguado por el ruido del ambiente. 

Estaba furioso. De repente, un fuego negro descendió sobre sus cabezas de sus subordinados. 

Maldijo al Dragón Rojo y a la Reina del Verano por esta situación. 

Desde su perspectiva, eran los únicos que podían dañar a Elohim de esta manera. 

Yeon-woo se habría reído si lo hubiera escuchado.

Pero como Ione no sabía nada, sólo estaba enojado con Dragón Rojo. 

El mayor problema radicaba en que un nuevo desastre había llegado después de que apenas habían logrado superar el último. 

La gente que había estado tratando de recuperarse terminó siendo arrasada.

Ione quería atrapar a los responsables de alguna manera, pero las celdas que había plantado se habían movido y no podía observar nada. Así que no podía hacer nada más que gritar. 

"¡Ahhhhhh!"

* * *

La situación se volvió aún peor. 

Algunos Rankers de la Torre Mágica que habían intentado salvarse quedaron enterrados bajo los escombros y desaparecieron. 

* * *

Los desastres continuaron sucediendo.

Kwakwakwakwa-

¡Woosh!

El Mundo Infinito de la Noche se convirtió en un caos con explosiones, calor y nubes de polvo. 

Yeon-woo miraba este caos desde arriba con sus alas de fuego.

Cuando el Golpe del Meteorito descendió, Yeon-woo había usado Parpadeo para alejarse del alcance del ataque. 

'Funcionó mejor de lo que pensaba'.

El plan de atraer a los Grandes Clanes hasta el Castillo Brocken, y usar el Golpe de Meteorito cuando apareciera Kindred. 

Al principio, su grupo había dicho que era una locura cuando propuso este plan. 

La mayoría de los Espacios Exteriores estaban protegidos por barreras y magia defensiva. No creían que se pudiera eludir todo eso y hacer que un meteorito descendiera.

Si fuera posible, los clanes se habrían atacado mutuamente en el Espacio Exterior desde hace mucho tiempo. 

Pero Yeon-woo había juzgado que era posible después de discutirlo con Brahm y Boo. 

La Noche de Walpurgis probablemente había establecido su defensa con Piedras Filosofales, así que iba a aprovechar eso. 

Por supuesto, necesitan atraer a los Grandes Clanes a la lucha. 

De esa manera serían capaz de encontrar a Ananta y lanzar el meteorito.

Además, sabía que actualmente las brujas no tendrían tanto conocimiento sobre la Piedra Filosofal.

Y el resultado fue todo un éxito. 

No había quedado ningún lugar intacto, ni el norte, ni el sur, ni el este, ni el oeste. Había quienes apenas lograron sobrevivir, pero no estaban en sus mejores condiciones. 

No había necesidad de hablar del punto medio, donde el meteorito había aterrizado. 

'Las almas que he recogido son de muy buena calidad también'.

Yeon-woo pensó que a Shanon y Hanryeong les gustarían las almas. 

Por supuesto, lamentaba algunas cosas.

'¿Por qué no está la Reina del Verano aquí?'

Había pensado que ella estaría desesperada con el Veneno Demoníaco y vendría. Sin embargo, parecía que su condición era peor de lo que pensaba. 

'Bueno, da igual si es golpeada por el meteorito o muere por el Veneno Demoníaco'.

Sonriendo, volvió a bajar lentamente. 

Todo había desaparecido sin dejar rastro, sólo había un profundo cráter y fragmentos de piedras. 

Tak.

Yeon-woo abrió sus Ojos Dracónicos para buscar el cuerpo de Kindred y Vieira Dune. Vieira Dune no había usado la Transferencia Corporal todavía. Con el lugar destrozado, parecía que sus otros cuerpos también se habían estropeado. 

En ese momento...

"¡Caínnnn!"

Entre las ruinas, Kindred apareció gritando. 

Resultaba difícil de creer que se trataba del segundo obispo considerando su estado actual. 

Apenas había logrado protegerse usando las 72 Artes. Sin embargo, todos sus miembros estaban rotos, y estaba vomitando sangre. 

Pero sus ojos mientras miraba a Yeon-woo eran amenazadores. 

El Golpe de Meteorito era uno de los poderes más destructivos, pero aún así tenía límites. 

Y Kindred tenía la destreza suficiente para salir de la situación. 

Se había lesionado por el meteorito, pero se estaba recuperando rápidamente. 

Sus ojos ardían con un fuego como si quisiera destrozar a Yeon-woo inmediatamente.

La energía demoníaca a su alrededor tomó la forma de un demonio. 

<Alma Demoníaca>

<72 Artes - Hyoong>

Kindred se dirigió furiosamente hacia Yeon-woo. La energía demoníaca se arremolinaba a su alrededor como una tormenta.

Pero...

"Esto también está bien."

Yeon-woo sonrió con satisfacción. Incluso cruzó los brazos con la cara relajada. 

Kindred sintió una sensación de ansiedad viendo a Yeon-woo. Lo mismo que había sentido cuando sufrió el ataque del Golpe de Meteorito. 

"¿Qué?"

"Golpe de Meteorito. No pensaste que sólo preparé uno, ¿Verdad?"

"¡......!"

"Intenta bloquearlo, claro si puedes."

Kindred rápidamente miró hacía atrás. Pensó que podría evadirlo si venía del cielo como la primera vez, pero el círculo de invocación estaba muy cerca.

"¡Caínnnn!"

El rostro de Kindred se arrugó cuando vio la sombra que cubría su cara. 

Comparado con el anterior, era pequeño. Sin embargo, bastaba para enterrar a decenas de personas. 

¡Boom!

Kindred golpeó el meteorito con toda su fuerza. Sin embargo, su cuerpo aún no estaba completamente curado, por lo que su golpe no tuvo la fuerza habitual.

Kindred terminó siendo empujado como una cometa sin su cuerda. 

"Lo estás haciendo bien. Sigue intentándolo."

Yeon-woo movió ligeramente su dedo hacia donde estaba Kindred. Mientras lo hacía, decenas de círculos mágicos se abrieron alrededor de Kindred, y pequeños meteoritos salieron.

¡Kwang! ¡Kwangg!

¡Kwakwakwang!

Todo esto tenía un alto precio. Había usado tres cristales azules de los centros de las barreras y la Piedras Filosofales para invocar el primer meteorito. Y el cristal azul restante para invocar los pequeños meteoritos.

Además, Boo había abierto los portales con el Libro Sin Ley y Yeon-woo había agregado Demonismo, así que no tuvieron que preocuparse por la fuerza de los meteoritos. Y todo esto estaba centrado en una sola persona, así que ni siquiera Kindred iba a ser capaz de soportarlo. 

¡Krrrng!

Kwakwakwa-

Currrrr-

Cuando el ataque mágico finalmente terminó, Kindred en un cráter carbonizado. 

Estaba arrodillado sobre una rodilla. Todo su cuerpo estaba cubierto de quemaduras y agujeros. Su cara también estaba destrozada, así que sólo podía mirar a Yeon-woo con un ojo. 

El apodo de Fantasma de la Peste no le quedaba bien en este momento. 

"¡C...aín!"

"Estás aguantando bien."

"¡Caín!"

"Lo siento."

Clack—

"Pero todavía queda uno."

El último portal se abrió sobre la cabeza de Yeon-woo. 

"¡Caínnnn!"

¡Kwangg!"