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jueves, 3 de septiembre de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 230

Capítulo 230. Cacería de Brujas (5)


El Dragón Rojo y los otros clanes avanzaron por el camino que Yeon-woo había abierto. 

Los jugadores Elohim estaban al frente, llegando al final de los cañones. 

De repente, Ione, que iba en la delantera, se detuvo. 

"¿Mm? ¿Está despejado? Esas brujas. No hay nada que puedan hacer."

Ione hizo una mueca por las presencias que podía sentir detrás de él. 

Sus ojos brillaban de color dorado. 

No mucha gente lo sabía, pero Ione era ciego. No, siendo precisos, nació ciego. 

Pero pudo convertirse en una de las personas más hábiles de su familia, la familia Protogenoi, por una cosa. 
 
<Punto de Vista Omnisciente.> Era la habilidad que se transmitía de generación en generación en su familia.

El Punto de Vista Omnisciente era similar a los Mil Ojos de AllForOne en muchos aspectos. Sin embargo, a diferencia de los Mil Ojos que permitía al usuario observar donde quisiera, el Punto de Vista Omnisciente sólo permitía al usuario mirar a través de las cosas llamadas celdas.

Ione había colocado sus guardias por todo el Castillo Brocken, lo que le había permitido pasar rápidamente a través de las 5 barreras y observar los movimientos de los que estaban detrás.
 
Pudo observar que el Dragón Rojo y los demás se estaban acercando rápidamente. 

Habían logrado mantener cierta distancia entre ellos, pero no sabía cuando los podrían alcanzar.

Ione estaba extremadamente insatisfecho de que alguien los siguiera. Los jugadores Elohim, con la sangre de los dioses, tenían que estar al frente en todo momento. No podían permitir que otros los alcanzaran. 

Y sólo los jugadores Elohim merecían un objeto sagrado como la Piedra Filosofal.

"Aether."

Ione eligió a uno de los muchos subordinados que le seguían. 

Aether se estremeció. Se había dado cuenta de lo que Ione iba a decir. Su cara se puso nerviosa. 

"Ione, yo..."

"Impide que la gente que está detrás de nosotros avance. En cuanto a por qué tienes que hacer eso, estoy seguro de que no tengo que decirlo."

Ione miró fijamente a Aether. 

Aether se mordió el labio inferior. El comportamiento de Ione resultaba comprensible.

Le estaba diciendo que compensara el hecho de no haber atrapado a la niña Dragón Humano. Además, el incidente también había provocado la muerte de Hemera, una prometedora integrante del clan.

"...Sí, señor. Entendido."

Finalmente, Aether tuvo que escuchar a Ione. No sólo Ione lo estaba mirando. El Senado, el Cónsul, e incluso los jefes de algunas familias lo miraban con todo tipo de emociones en sus miradas. 

Incomodidad. Desprecio. Odio. Insatisfacción. Pesimismo. 

No había ni una sola mirada que se pudiera considerar positiva entre ellos. 

'Mierda'.

Siempre tenían esa mirada arrogante. Lo trataban de esa manera sólo porque era hijo de su padre, aunque había trabajado mucho para que dejaran eso atrás.

Traicionó a Arthia e hizo otras cosas desagradables. Trabajaba como un perro que siempre movía la cola por su dueño. 

'¡Todavía...!'

Pero siempre estaba solo. Su participación en el Senado era sólo una posición nominal. Sin embargo, No tenía nada más a su nombre. 

Por esa razón, Aether se había acercado al Ejército del Demonio. Sólo necesitaba 'reconocimiento', y pensaba que podía obtenerlo con ellos.

'¡...Haré que me laman los pies! Hijos de perras asquerosos'.

Entonces, Aether vio a los 70 jugadores continuar subiendo con Ione en la delantera. Sus puños apretados fuertemente temblaban. 

"Señor."

Aether se tragó su ira mientras se giraba hacia su subordinado. Sus ojos estaban fríamente tranquilos. 

"¿Qué pasa con las celdas de Ione? No están aquí, ¿Verdad?"

"Sí. Está confirmado."

"Esos bastardos. Creen que moriremos aquí."

El hecho de que no hubieran establecido ninguna celda en este lugar significaba que estaban siendo usados como una carta desechable. Probablemente pensaron que sólo servían para retrasar al Dragón Rojo. 

Pero Aether no planeaba sufrir como pensaba Ione. 

"Todos, liberen los Ojos del Demonio (魔眼)."

Con esas órdenes, una intensa energía demoníaca comenzó a arremolinarse alrededor de Aether y los otros. 

Se extendió una delgada línea de sangre en sus frentes, y apareció una marca que se abrió. 
 
Era una marca con tres círculos que parecían ojos dentro de un triángulo. 

Ojos del Demonio. Era una marca que sólo se permitía a los sirvientes de los demonios. 

¡Hwaaaak!

Y la energía demoníaca que exudaba Aether, un candidato potencial para reemplazar a Yevich, el noveno obispo, no podía considerarse normal. 

La niebla negra brillaba brillaba su espalda como la luz. Era un síntoma de que estaba tomando prestada la fuerza de los demonios.

[¿Qué pasa, Aether?]

En ese momento, Kindred se comunicó con Aether por telepatía después de percibir los cambios. Kindred y otros del Ejército del Demonio seguían a los jugadores Elohim por el camino que Aether les indicaba. 

"Eso es..."

Aether explicó la situación en la que se encontraba, acerca de tener que detener al Dragón Rojo y a los otros. Al final, agregó.

"...Así que si ayudas..."

[Estúpido tonto.]

"......"

Sonó una voz fría. Aether cerró sus labios. Sus puños temblaron. 

Este tono. La emoción. La burla. Todo le resultaba muy familiar. 

[¿Ni siquiera puedes hacer eso? Inútil... ¡Tsk!]

Kindred continuó después de chasquear la lengua. 

[No. Deberías actuar mejor. ¿No dijiste que querías ser el noveno obispo?]

"...Sí. Lo hice."

[Entonces, este será tu prueba.]

Aether se mantuvo en silencio.

[Donde estás parado ahora es un lugar que debe ser pasado para llegar al castillo. Como dijo Ione, protege ese lugar lo mejor que puedas.]

La voz de Kindred sonaba fría como el hielo, pero Aether apretó sus puños con determinación. Tenía una oportunidad. La última. 

Y se rió de sí mismo. 

Arthia, Elohim, y el Ejército del Demonio. Había buscado un lugar adecuado para él, pero no había ninguno. Al igual que en el pasado, estaba luchando por su cuenta. 

'¿Es esto una maldición? Jeong-woo. Tu alma aún me ata'.

Aether sintió que Kindred y los otros obispos alejándose.

Parecían una manada de lobos hambrientos derramando energía demoníaca detrás de ellos. En ese momento, aparecieron personas conocidas. Era el Dragón Rojo. 

"¿Los Elohim? ¿El Ejército del Demonio? ¿Qué son?"

Tom frunció el ceño ante la aparición de un obstáculo, puesto que estaban detrás de Elohim. Pero a pesar de eso, Aether saltó del suelo hacia Tom. En su mano derecha estaba el poder del Ejército del Demonio, y en su mano izquierda el poder que le había robado a su hermana pequeña. 

¡Flash!

<Alma Demoníaca>

<Luz Blanca - Mil Luces>

Una luz blanca se extendió sobre Dragón Rojo. 

"¡Muévete, mestizo!"

Tom planeaba usar el poder del Contacto Elemental de los dragones para retorcer el espacio alrededor de Aether, pero entonces...

¡Urrr, kwakwakwang!

Decenas de relámpagos cayeron del cielo. 

***

'Apenas pude perderlos'.

El Dios del Arco, Jang Wei, presionó su brazo izquierdo para detener la hemorragia y se colocó una venda. 

Pero actualmente, todo su cuerpo estaba envuelto en vendas, así que este nuevo vendaja no resaltaba. 

La persecución de la Tribu de un Solo Cuerno había hecho que la mente de Jang Wei perdiera la esperanza. 

Continuaron siguiendo a Jang Wei como si supieran exactamente dónde estaba, e incluso estuvo cerca del borde de la muerte varias veces.

Jang Wei apenas escapaba, pero las heridas seguían acumulándose día tras día. 

Y cuando el propio Rey Marcial apareció, sembró el terror en el corazón de Jang Wei. 

Jang Wei confiaba en su propia fuerza. Era el apóstol de Hou Yi, y entrenaba diligentemente.

Pero enfrentarse al Rey Marcial era como encontrarse con un muro. 

Un muro que no podías derribar o romper. 

'Un monstruo incluso entre los Nueve Reyes'.

Sentía que sabía por qué la arrogante Reina del Verano evitaba los enfrentamientos con el Rey Marcial. 

La sensación de ser perseguido sin poder descansar resultaba...

'Esto es divertido'.

Era como vivir en la Tierra, la sensación de poder morir en cualquier momento. 

Siendo un Alto Ranker, se había alejado más del concepto de la muerte, pero sentía que esa sensación estaba regresando en este momento. Su corazón latía más rápido.

'Hermana. Creo que todavía falta mucho para que te vea. ¿Verdad?'

Jang Wei estaba ocupado divirtiéndose. Pero aún así, no podía continuar con este peligroso estilo de vida. Necesitaba un lugar donde descansar por un tiempo. Sólo entonces sería capaz de luchar adecuadamente contra la Tribu de un Solo Cuerno.

Jang Wei quería clavar una flecha en la cabeza del Rey Marcial.

'Un lugar para esconderse. Un lugar para esconderse. ¿Dónde sería un buen lugar?'

Necesitaba un lugar donde ocultar su presencia. Lo mejor podría ser esconderse entre mucha gente.

Mientras estaba ocupado reflexionando, un trozo de papel destrozado se le acercó de repente arrastrándose por el viento. Jang Wei lo leyó por aburrimiento y su expresión cambió.

'¿Están reclutando mercenarios?'

『Aviso de Reclutamiento de Mercenarios.

La Unión de Viento del Oeste está explorando mercenarios. El objetivo de este reclutamiento es para la lucha contra la Noche de Walpurgis. La retribución puede ser considerada aparte de las recompensas de la misión.』

Ahora que lo pensaba, había escuchado algo al respecto mientras estaba huyendo. La Oficina estaba furiosa con el Dragón Rojo por atacar la Casa de Subastas Kelat. 

No investigó porque estaba ocupado con el Rey Marcial, pero....

'Noche de Walpurgis'.

Estaba interesado. Se trataba de la Unión de Viento del Oeste, la mayor unión de mercaderes misteriosos. Parecía el lugar perfecto para esconderse. Y se había quedado sin dinero ahora mismo. 

'Según, hay otros grandes clanes involucrados en esto también, así que podría ser una buena oportunidad para ocultarme. También, podría atraer a la Tribu de un Solo Cuerno y ponerlos en una situación complicada'.

Cuando resultaba difícil atrapar a una presa, lo mejor sería arrastrarla.

Jang Wei se mordió los labios. Presa. Le gustaba esa palabra. Quería atrapar al Rey Marcial. 

'El Acaparador. Sería bueno que también estuviera presente'.

* * *

"Esta es la lista de mercenarios que participaron en el anuncio de reclutamiento."

Los ojos de Atran brillaron al observar la lista que su subordinado trajo. 

"Malditos bastardos."

Después de que la subasta se echara a perder por culpa del Dragón Rojo, su reputación también se desmoronó, al igual que la casa de subastas.

La unión lo apartó, y los VIPs le dieron la espalda. No había hecho nada malo en particular, pero era una regla tácita que un comerciante que no supervisaba una subasta no podía sobrevivir en este piso. 

Básicamente lo había perdido todo. 

Pero todavía había una cosa que tenía. 

Dinero. 

Tenía la riqueza que había reunido cuando distribuyó las invitaciones a los VIPS. Atran reunió toda su riqueza para usar mercenarios para la venganza.

Había mercenarios de clase S como Calavera Negra y Dos Veces,  también grandes jugadores solitarios como el Rey del Hielo.

Había reunido unos 500 mercenarios. Todos ellos eran Ranker.

Eso no era todo. 

Hizo contactos con tres diferentes gremios de asesinos: Asesinos de Cuchilla, Sombra Lunar y Mano Negra. Todos eran famosos en este campo. 

Sin embargo, no había dicho explícitamente que iba tras el Dragón Rojo cuando los había reclutado. No porque tuviera miedo del Dragón Rojo. Era porque vengarse de una manera tan descarada no era del gusto de Atran. 

'Interferir en su camino y hacer un desastre. Eso es lo que debo hacer'.

Quitarle al Dragón Rojo lo que quería justo delante de sus ojos sería la más dulce de las venganzas. 

Y también era una nueva oportunidad para Atran. 

Si podía tener la verdadera tabla, sería capaz de superar esto. Por supuesto, estaba corriendo un enorme riesgo, pero nunca había retrocedido.

"Dragón Rojo. Te haré pedazos."

Atran arrugó el papel en su mano. 

Y esa noche, otro gran portal se abrió al Castillo Brocken.