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jueves, 20 de agosto de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 412

Capítulo 412. Presagio (3)


Trrrr... Después del sonido del agua, un fragante aroma a café se esparció.

Vlad Halep vertió agua en una gran taza y la agitó con una cuchara. Luego, sostuvo una larga barra de mantequilla.

Cortó un trozo de la barra de mantequilla con su guadaña, y lo dejó caer en la taza. Poco después, le entregó la taza a Seol Jihu.

Seol Jihu sostuvo cuidadosamente la taza caliente en sus manos.

"Bebe. Calentará tu cuerpo un poco."

Vlad Halep dijo con dureza antes de sentarse frente a Seol Jihu y beber de otra taza de café que se había preparado.

Seol Jihu miró la mantequilla amarilla que se derretía en su café sorprendido.

Después de tomar un sorbo, sus ojos se agrandaron.

El sabor amargo del café y la suavidad de la mantequilla se mezclaban, fluyendo suavemente por su garganta.

"...Es bueno."

Su rígida expresión se suavizó ligeramente.

"Nunca antes había tomado café con mantequilla."

"Así es como la gente suele beber café en mi ciudad natal."

Vlad Halep respondió después de apartarse la taza de café de sus labios.

"Es la mejor manera de calentarse cuando hace frío."

Luego bebió el café de nuevo.

Seol Jihu se estaba poniendo ansioso, pero esperó pacientemente. Se dio cuenta de que Vlad Halep estaba pensando en cómo abordar el tema.

Según Seol Jihu, Vlad Halep era una persona fría por naturaleza, que no se preocupaba mucho por los asuntos de los demás.

Alguien como él había pedido hablar, así que Seol Jihu pensó que había una razón para ello.

"Por casualidad..."

Justo cuando Seol Jihu estaba pensando eso, Vlad Halep habló.

"¿Recuerdas lo que te dije antes? En la posada de Odor."

"Posada del Olor... ¿Te refieres a la razón por la que tú y tu hermana entraron al Paraíso?"

"No, eso no. Eso es lo que dijo Oana."

Vlad Halep sacudió la cabeza.

Seol Jihu recordó las pocas palabras que Vlad Halep había dicho entonces.

|Por favor protégenos.|

|Te pido que nos protejas a mí y a mi pequeña hermana con tu fuerza. Sin preguntar nada.|

|No. No somos criminales.|

|Sé que suena extraño, pero no sabemos quiénes son exactamente. Ni siquiera podemos saber lo que quieren de nosotros.|

| Todo lo que sabemos es que hay gente en este mundo a la que no le gustamos y que nos hacen las cosas difíciles.|

Seol Jihu hizo una doble toma.

Había planeado hablar con los hermanos Halep apropiadamente una vez que la Guerra de la Fortaleza Tigol terminara, pero debido a las pruebas y a un montón cosas, se había olvidado por completo.

"Siendo honesto, no sé si esto es algo que debería decirte."

Vlad Halep comenzó.

"No tengo ninguna prueba o manera de estar seguro. Pero es cierto que la vida de Oana y la mía cambió desde que entramos a Valhalla. He comprendido algunas cosas por ello."

Seol Jihu asintió con la cabeza como si no importara tener pruebas.

"Mi hermana menor y yo entramos al Paraíso con un sello rojo."

"Sí, Oana mencionó que ustedes cayeron en la pobreza por el espíritu lujurioso y que un conocido les presentó el Paraíso".

"Conocido ..."

Vlad Halep resopló.

"Eso no está totalmente equivocado, supongo. Un acreedor sigue siendo un conocido."

Parecía que en el caso de los hermanos, el Invitador no lo había invitado porque los encontraba lamentables y les ofrecía una oportunidad.

"Tenía un motivo oculto, ese maldito tipo."

"¿Motivo oculto?"

"Sabíamos que las personas con marcas rojas eran tratadas como esclavos en el Paraíso. Es comprensible que sirvan como escudos de carne o carnadas. Pero eso no significa que se conviertan en una solución para su deseo sexual."

"...¿Una solución?"

"Estoy hablando de Oana."

Vlad Halep habló con calma, pero su expresión se volvió feroz como si estuviera recordando el pasado.

"Sólo me enteré después, pero Oana había estado recibiendo ofertas de ese tipo durante mucho tiempo. Por ejemplo, cancelar una cierta cantidad de deuda cada vez que ella lo dejara salirse con la suya."

Los ojos de Seol Jihu se entrecerraron. Convencer a un deudor para que vendiera su cuerpo no era algo poco común, pero sin duda resultaba algo desagradable de recordar y escuchar.

"Debe haber estado buscando una oportunidad desde que la hizo entrar al Paraíso."

"Quieres decir..."

"Aunque lo maté antes de que pudiera hacer algo."

Vlad Halep movió lentamente sus dedos sobre la taza de café.

"Le había dado a Oana un cristal de comunicación para que lo usara entre los dos. Ella inteligentemente me hizo saber su ubicación mientras fingía conversar con él casualmente, así que me dirigí a donde estaba y lo despedacé en el acto."

"Buen trabajo."

"...Bien."

La voz de Vlad Halep, que se elevaba gradualmente, se redujo en un instante.

"Creía que no había hecho un buen trabajo hasta hace un año."

Los ojos de Seol Jihu se agrandaron ante su confesión.

"Oana se arrepentía de vez en cuando, diciendo cosas como, 'tal vez hubiera sido mejor para mi familia si lo hubiera aceptado...'"

¡Tak! Vlad Halep bajó la taza de café con un suspiro.

"Porque..."

Luego dijo.

"Ahí es cuando todo comenzó."

"¿Qué quieres decir?"

"Es cuando empezaron a perseguirnos".

Vlad Halep continuó.

"Ni siquiera se detuvieron a pensar en por qué matamos a su Invitado. 'Ellos mataron a nuestro camarada, así que tenemos que vengarnos'. Eso es lo que parecían estar pensando."

"No había ningún lugar seguro para nosotros. Cada vez que salíamos, un grupo de personas empezaba a seguirnos, y sucedía lo mismo dentro de las ciudades. Como nos atacaban tan a menudo en las posadas, un rumor empezó a extenderse, y los posaderos empezaron a echarnos, diciendo que estábamos obstruyendo sus negocios."

"Nos estábamos desesperando. Queríamos defendernos... pero no había fin. Oana casi murió en tres ocasiones diferentes. Cada día era como un infierno."

"Las cosas se estaban poniendo tan malas que participamos en el Banquete sabiendo los riesgos."

Seol Jihu levantó los ojos mientras escuchaba en silencio su historia.

Hablando del Banquete, recordó cómo, al final de la Etapa 1, Vlad Halep subió la escalera cubierto de sangre.

"Pensamos que podríamos escapar de ellos durante el Banquete, tal vez incluso encontrar una solución a nuestro problema... No esperaba que algunas de las personas en mi habitación mostraran sus colmillos mientras estaba agitado por haberme separado de mi hermana."

"Simplemente no se rindieron, eh."

"Sí. Su tenacidad era desconcertante considerando que matar a un miembro insignificante lo había comenzado todo."

Vlad Halep resopló.

"Pero no sólo ocurrió en el Paraíso."

Seol Jihu frunció el ceño.

"Ellos también nos persiguieron despiadadamente en la Tierra. No sólo nos atacaron a nosotros, sino también a nuestra familia... Para que conste, nuestros padres fallecieron en un accidente de coche. La policía dijo que se trató de un desafortunado accidente, pero Oana y yo no creemos eso."

Seol Jihu suspiró inconscientemente.

"...Sung Shihyun, ¿Verdad? Tal vez no debería decirte esto, pero puedo entender por qué desertó."

Vlad Halep continuó con respiraciones ligeramente bruscas.

"Escuché que la represión que soportaba no había sido pequeña... No puedo evitar sentir simpatía por el tipo. No había lugar para Oana y para mí en el Paraíso, tampoco en la Tierra. Supongo que sucedía lo mismo con él."

No había lugar... Seol Jihu reiteró la frase en su cabeza. Sabía como se sentía eso.

Entonces, sacudió su cabeza.

Finalmente entendió por qué no pudo saber nada de los hermanos Halep por un tiempo después de regresar a la Tierra.

"Es una pena que tus padres hayan muerto..."

"Casi exploto cuando eso ocurrió. A Oana también le dispararon y estaba en peligro de morir... Ya estaba al borde de volverme loco, y casi me quedo ciego de la rabia."

"......"

"Con situación en ese punto, incluso pensé en recurrir a los Parásitos."

"¿Consideraste desertar?"

"Sí. Tampoco fue algo momentáneo. Lo consideré seriamente. También hablé con Oana sobre ello una vez. No nos quedaba nada en la Tierra, y como parecía que íbamos a morir de todos modos, sugerí recurrir a los Parásitos."

Porque convertirse en Parásito con éxito significaría que no tendrían que preocuparse por la muerte.

Porque sería capaz de salvar a su hermana menor.

Porque sería capaz de matar a sus enemigos.

"Si no fuera por Oana..."

"Ella debe haberte detenido."

"Sí. Me suplicó que no lo hiciera, diciendo que llegaría un día en que las cosas mejorarían. Me dijo que no perdiera, diciendo que desertar equivalía a perder."

¿No perder? Seol Jihu inclinó su cabeza.

"Así que le dije que trataría de aguantar un poco más... pero no tenía muchas esperanzas..."

Vlad Halep se detuvo y luego miró a Seol Jihu.

"Coincidentemente, la persecución se detuvo poco tiempo después. Concretamente, cuando empezaste a hacerte un nombre."

Seol Jihu parpadeó ante la repentina mención de su nombre.

"No es que haya desaparecido por completo, pero disminuyó significativamente en comparación con el pasado. Y..."

Vlad Halep hizo una pausa y esperó un poco antes de continuar.

"El ataque contra nosotros se detuvo completamente después de la guerra de la Fortaleza Tigol. De la nada."

Luego, sonrió.

"Es irónico, ¿No? Elegir entrar a Valhalla parecía una decisión trivial, pero en realidad concedió lo único que habíamos estado deseando durante mucho tiempo. Pero sabes..."

Vlad Halep se detuvo, endureció su expresión y miró directamente a Seol Jihu.

"Una vez que recuperé algo de paz, no pude evitar pensar en lo extraño que se sentía. No lo parecía en ese momento, pero cuanto más tiempo pensaba en el pasado, más extraño se volvía."

"¿Qué quieres decir?"

"Lo creas o no, he tenido sentidos agudos desde que era un niño. De una manera diferente a la de mi hermana. Supongo que se puede decir que reacciono sensiblemente a la intención asesina."

Seol Jihu se tragó el pensamiento, '¿No es porque naciste con el destino de la Estrella Asesina del Cielo?'

"Esto es lo extraño. Esta gente asesinó a mis padres disfrazándolo de accidente, casi matan a Oana varias veces, pero nunca sentí la intención asesina dirigida a mí."

Era como si intentaran empujar a Vlad Halep a la soledad sin matarlo.

"Y cuando apareciste, el ataque que ha estado ocurriendo durante años se detuvo de repente."

Fue como si el misterioso enemigo que intentaba tomar el control sobre Vlad Halep se detuviera y dirigiera su atención a Seol Jihu.

"Mirando hacia el pasado, no puedo evitar pensar que estaban tratando de acorralarme... Y una vez que comencé a pensar de esa manera, empecé a entender por qué Oana me dijo que no perdiera."

"Tienes una hermana sabia."

Seol Jihu también sintió curiosidad.

¿Y si su hermana menor estaba en el Paraíso?

¿Qué habría dicho Seol Jinhee?

"De todas formas."

Vlad Halep pensó por un momento antes de aclararse la garganta.

"Lo que intento decirte es esto. No te dejes influenciar."

No te dejes influenciar.

"Cuando pasan cosas como esta, es natural cargarse de emociones."

"Cierto."

"Si hubiera cedido a mis sentimientos en ese entonces... Me habría convertido en un Parásito y me habría enfrentado a ti como un enemigo. Si eso hubiera ocurrido, no habría podido disfrutar de la felicidad que tengo ahora."

Vlad Halep puso una cara incómoda como si le avergonzara decir la palabra 'felicidad'.

A estas alturas, Seol Jihu se había calmado significativamente. Lo que Vlad Halep estaba sugiriendo desempeñó un papel importante.

Pensando en ello, ambos Halep tenían algunas cosas en común: estar involucrados en muchos incidentes, ser blanco de un enemigo misterioso, y así sucesivamente.

En este sentido, Vlad Halep era su superior.

Eso no era todo. Seol Jihu sintió la misma extrañeza en la historia de Vlad Halep. Era algo que había sentido en el pasado cuando leyó los registros que Ian escribió sobre renombrados Terrícolas que tuvieron finales desafortunados.

Una vez que pensó hasta aquí, su cabeza se aclaró.

"Gracias."

Seol Jihu se inclinó educadamente.

Su corazón estaba carbonizado por la rabia en su camino hacia el edificio, pero gracias a Vlad Halep, su razón regresó, su cabeza se enfrió.

Vlad Halep miró fijamente a Seol Jihu expresando su gratitud antes de mirar a otro lado y tomar su café.

"Bueno... hazme saber si hay algo en lo que pueda ayudar. Es difícil negar que Oana y yo nos beneficiamos de la protección de Valhalla."

Sólo entonces apareció una leve sonrisa en la cara de Seol Jihu.

Vlad Halep podría haber dicho fácilmente que quería pagar a Valhalla por su ayuda, pero lo dijo de una manera muy extraña e indirecta. Parecía que era debido a su naturaleza.

Seol Jihu pensó por un momento antes de preguntar.

"Por cierto, ¿Cómo es vivir en este lugar?"

"Te lo dije. Estoy feliz... Es bueno."

"¿Qué piensa Oana?"

"Dijo que está feliz de estar cerca de muchas hermanas mayores de grandes pechos."

"¿Repítelo?"

"No me mires de esa manera. Estoy diciendo exactamente lo que ella dijo."

"Bueno... está bien. De todas formas."

Seol Jihu dijo con una pequeña sonrisa.

"Hace tiempo que quería preguntarte, pero, ¿Qué te parece si ambos dejan de ser invitados y se convierten en miembros oficiales?"

Vlad Halep levantó una ceja.

"... A decir verdad."

Miró fijamente a Seol Jihu mientras las comisuras de su boca se enroscaban.

"Me preguntaba cuándo ibas a preguntar."

"Grandioso."

Seol Jihu levantó su taza de café ante la refrescante respuesta de Vlad Halep.

"Estoy deseando trabajar contigo."

"Claro, mientras nuestra promesa se mantenga."

Vlad Halep extendió su taza de café.

Clang. Después de un ligero brindis, Seol Jihu se llevó la taza a la boca, inclinándola ligeramente.

El café estaba muy caliente y sabroso.


*


Seol Jihu y Vlad Halep firmaron el contrato en el acto.

Vlad Halep sacó a su hermana medio dormida de la cama, y los dos se convirtieron en miembros oficiales de Valhalla.

Entonces, Seol Jihu convocó a Eun Yuri una vez que llegó la mañana.

Se dio cuenta de algo después de hablar con Vlad Halep.

Aunque el Paraíso sea un mundo donde el puño es más fuerte que la ley, seguía siendo el responsable de sus acciones.

Para no ser manipulado por otros, tenía que poner su razón por delante de sus emociones.

Entonces, Seol Jihu llamó a Eun Yuri, que era una de las personas más racionales que conocía.

"¿Llamaste?"

Eun Yuri entró tambaleándose después de tocar la puerta de la oficina.

Su cabello estaba mojado, tal vez habiendo dejado la ducha hace un momento.

A juzgar por sus ojos inyectados de sangre y la fatiga severa que estaba escrita en su cara, debe haber pasado otra noche entera.

"¿Estás bien? Pareces exhausta."

"Estoy bien. Es sólo que la profesora sigue dándome tareas difíciles... Estoy en medio del aprendizaje de la magia de construcción, pero quiere que defina el grado de caos que sigue a la expansión y compresión usando el número de microestados, que se corresponde directamente con los macrostatos, y luego combinar el aumento, la propensión y el estado de entropía con la teoría de la probabilidad y explicárselo a ella... ¡Qué mierda!"

Seol Jihu dudó de sus oídos.

"Ah, olvida lo que acabo de decir."

"Siento que te estás pareciendo cada vez más a la Dama Roselle."

"Las otras dos estarán devastadas cuando descubran que tengo una tarea separada de mayor dificultad. Estoy segura de que me hablarán a mis espaldas."

'¿Eso es lo que ella quería que olvidara?'

Seol Jihu miró fijamente a Eun Yuri con mal sabor de boca.

Eun Yuri se echó hacia atrás su cabello mojado y extendió sus brazos.

"De todos modos, ¿Por qué me llamaste?"

"Pareces cansada... ¿Qué te parece resolver un misterio para refrescarte?"

"¿Un misterio?"

Los ojos soñolientos de Eun Yuri se iluminaron. Luego, miró fijamente a Seol Jihu de forma sospechosa.

"No me importa... Pero, ¿La recompensa es un plato de plata y una copa de cristal? Si lo es, me voy de verdad."

"No."

Seol Jihu sonrió amargamente.

"En realidad quiero el consejo de la Señorita Eun Yuri con respecto a lo que ha estado sucediendo recientemente."

Eun Yuri fijó su postura, dándose cuenta de que Seol Jihu no estaba bromeando. Sus ojos relajados se agudizaron en un instante mientras asentía con la cabeza.

"Veamos..."

Eun Yuri era una genio. Por supuesto, ella era sólo una genio en términos de su talento en la magia. No era una estratega que rivalizaba con Zhuge Liang, tampoco una detective que rivalizaba con Sherlock Holmes.

Sin embargo, Seol Jihu sabía que tenía unos sentidos inusualmente agudos y perspicaces.

Aunque no obtuvo la respuesta correcta en el Tutorial Especial, había proporcionado un camino a seguir en el que Seol Jihu no había pensado.

Seol Jihu no esperaba que Eun Yuri resolviera todos sus problemas, pero estaba en una situación en la que tenía que agarrarse a cualquier cosa.

Por eso, Seol Jihu decidió buscar consejo en su entorno, pidiendo la ayuda de una estudiante universitaria que se especializaba en danza moderna.

"¿Por dónde empiezo...?"

Seol Jihu reflexionó antes de empezar con el incidente de calumnia cuando estaba en Haramark y terminando con su hermana menor recientemente herida de bala en la Tierra.

No omitió ni un solo detalle.

A pesar del tiempo que llevó contar toda la historia, Eun Yuri no desvió su atención hasta el final.

"Esto..."

Habló tan pronto como la historia terminó.

"Esto no es un misterio, es un napolitano."

"¿Napolitano?"

"Sí. ¿Has escuchado la historia de la bola de billar roja?"

"Creo que sí... en Internet..."

"Es una historia sin una respuesta correcta para que la imaginación de cualquiera pueda convertirse en la respuesta siempre y cuando suene creíble."

Eun Yuri sacó su lengua y miró hacia arriba. A juzgar por la forma en que giraba los ojos a izquierda y derecha, parecía estar pensando profundamente.

Aunque Seol Jihu no entendía por qué se estaba lamiendo los labios rápidamente, se quedó en silencio y esperó pacientemente.

"Mm, suena complicado a primera vista, pero..."

Eun Yuri murmuró para sí misma.

"Oppa."

Antes de que mirara fijamente a Seol Jihu y preguntara...

"¿Cuánto confías en Gula-nim?"

Fue una pregunta bastante inesperada.

"¿A qué te refieres?"

"Sólo estoy preguntando. ¿Confías en Gula-nim?"

"Sí, lo hago."

"Entonces, ¿Gula-nim confía en ti? ¿Se consideran aliados definitivos?"

"Probablemente."

Seol Jihu asintió con la cabeza.

"De hecho, puesto que Gula-nim está en contra de la Reina Parásito y parece adorar mucho a Oppa también... estoy segura de que hay una razón por la que dijo eso. Realmente puedes pensar en ello como una indirecta."

Eun Yuri asintió con fuerza.

Luego levantó sus dedos índice y medio, señalando a Seol Jihu.