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lunes, 17 de agosto de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 409

Capítulo 409. Arma Secreta (2)


[¿Sabes el paradero de la estela?]

La Reina Parásito reveló un interés sin precedentes.

"No, no exactamente. Desde que me cambié a los Parásitos."

Sung Shihyun agitó la cabeza.

"Sin embargo, estoy seguro de que Su Majestad sabe dónde está escondido una de ellas. Incluyendo la que escondí, sabemos la ubicación de dos de las estelas."

Sung Shihyun levantó sus dedos índice y medio antes de continuar.

"Desafortunadamente, no sabemos dónde está la última estela. Sé que no se encuentra en el territorio de la Federación o de la humanidad, pero no me dijeron nada más. Pero hay una forma de averiguarlo. Aunque tendríamos que usar un poco de fuerza."

La Reina Parásito escuchó a Sung Shihyun prestando atención a cada palabra.

Aunque tenía los ojos cerrados, su mente hacía cálculos a una velocidad aterradora.

¿Era posible o imposible? ¿Debería hacerse o no?

"Es simple, realmente."

Sung Shihyun continuó.

"Si tenemos éxito en atraer a la Estrella Más Brillante... Entonces dejaremos todo lo que estamos haciendo y nos centraremos únicamente en atacarlo. Incluso si está bajo la protección de este mundo, no debería ser capaz de sobrevivir al ataque de toda la fuerza de los Parásitos."

Por otro lado.

"¿Ahora qué pasa si no logramos hacerlo? Aunque sería una lástima, no estaría tan mal porque los Parásitos habrían ganado algo. Algo que arrasó en el pasado con el Imperio, el Reino de los Orcos, y otras naciones y razas..."

Sung Shihyun se detuvo y puso los ojos en blanco.

"En realidad, ni siquiera necesitamos tanto. Su Majestad eliminó la mitad de las fuerzas aliadas en la Fortaleza Tigol desatando la divinidad tres veces. Así que imagine cómo reaccionarían. Incluso yo me muero por saberlo."

[Ahora que lo mencionas...]

La Reina Parásito sonrió furtivamente después de haber escuchado en silencio.

[Incluso yo estoy muy tentada por esa perspectiva. No quiero renunciar a ninguna de las dos.]

"Ah, por favor, Reina Codiciosa."

Sung Shihyun dejó caer sus manos de manera exagerada.

"Escoge una. Sólo una. ¿Quieres perseguir dos conejos de nuevo sólo para atrapar a ninguno?"

"Conozco lo tentador que es, pero ¿No lo experimentaste una vez durante la Guerra de la Fortaleza Tigol? Factores inesperados van a entrar en juego esta vez también, así que vamos a centrarnos en hacer una cosa."

La Reina Parásito se rió de las adorables quejas de Sung Shihyun.

Su estado de ánimo, que había tocado fondo justo ayer, estaba subiendo gradualmente.

Era porque sentía que hablar con Sung Shihyun ampliaba el futuro de los Parásitos.

"De todos modos, eso es todo lo que tengo que decir."

Sung Shihyun extendió sus brazos.

"Si vale la pena llevar a cabo este plan, y en cuál de los dos nos centraremos, dependerá del juicio de Su Majestad."

Luego se inclinó como un mago ante su público.


*


Después de que Sung Shihyun se fue, la Reina Parásito se perdió en sus pensamientos por mucho tiempo en el gran salón vacío.

Lo que Sung Shihyun había dicho no estaba mal.

La humanidad estaba actualmente avanzando hacia un futuro mejor. Ella tenía que cortar el brote antes de que el cambio se hiciera realidad.

Realmente, los Parásitos tenían que hacer un movimiento ahora. No porque fuera el momento ideal, sino que habían gastado mucho tiempo en recuperar sus fuerzas.

Pensando de esta manera, la oferta de Sung Shihyun no parecía mala. De hecho, era bastante excelente.

Era un plan de bajo riesgo y alto rendimiento.

El problema consistía en decidir qué conejo atrapar.

|Oh sí, déjeme decir una cosa más antes de irme.|

Si Su Majestad elige la primera opción, tendrá que ser muy cuidadosa con la eliminación de la Estrella Más Brillante.

|Debes saber que los Terrícolas pueden revivir una vez usando un Deseo Divino.|

|Si muere sin ser corrompido o se suicida después de ser capturado, nuestros esfuerzos habrían sido en vano.|

|Si elegimos matarlo, debemos asegurarnos de que muera completamente. Tenemos que hacerlo de manera que no sea capaz de hacer nada incluso si revive.|

|¿Es posible? Sí, por supuesto. Conozco el punto débil de la cláusula de resucitación de los Terrícolas.|

Recordando las palabras de Sung Shihyun, la Reina Parásito abrió lentamente sus ojos.

Entonces tomó la decisión: aunque el plan ofrecido era un poco impreciso, puede ser un gran éxito dependiendo de cómo se lleve a cabo.

No obstante, ella no le había ordenado a Sung Shihyun que le diera un plan detallado. Su próximo ataque sería un método diferente al enfoque de ruptura frontal que habían estado usando.

Además, como el futuro de los parásitos dependía del resultado, ella quería dedicar su propio tiempo a perfeccionar el plan.

Y justo ahora, había completado el plan.

La Reina Parásito convocó inmediatamente al Tercer Comandante del Ejército.

"He venido, mi querida reina."

Después de entrar en el gran salón, el Comandante del Ejército con capucha negra se inclinó respetuosamente.

El Comandante del Tercer Ejército, Caridad Aborrecible, era un nigromante. Concretamente, era un ArchiLich, una vez había sido un poderoso mago que deseaba la inmortalidad, poniendo sus manos en la nigromancia y transformándose en un no muerto.

Mientras seguía el camino del maná durante cientos de años, estaba familiarizado, no sólo con la nigromancia sino con todo tipo de magia.

[La razón por la que te he llamado hoy es para pedirles un favor.]

"¿Un favor? Tu orden es mi deseo, mi querida reina."

[Entonces seré franca.]

La Reina Parásito asintió y luego habló.

[Prepara un ataque sorpresa.]

"...¿Perdón?"

Caridad Aborrecible parecía desconcertado como si no hubiera esperado esa orden.

El 'ataque sorpresa' mencionado por la Reina Parásito significaba usar un hechizo de teletransportación a gran escala para introducirse en el corazón del enemigo. Con el enemigo teniendo la ventaja del defensor, naturalmente correría un gran riesgo.

Teletransportación. Este poderoso hechizo permitía un viaje instantáneo y de larga distancia, pero también tenía muchas restricciones.

La distancia recorrida dependía del maná del hechicero y del volumen, además la masa de la materia que se teletransportaba.

Por ejemplo, 'llevar toda la fuerza de los Parásitos y teletransportarse a la capital de la humanidad', sería una tarea demasiado difícil incluso para Caridad Abominable, que conocía ampliamente la magia y obtuvo un nivel de existencia de un semidiós.

"Asumo que no quieres que vaya por mi cuenta."

[Toma otros tres Comandantes del Ejército y sus ejércitos.]

"Y la distancia..."

[Desde donde estás ahora mismo hasta Scheherazade. ¿Es posible?]

"¡A Scheherazade...!"

Caridad Aborrecible se quedó sin aliento. No se trataba de una tarea fácil. Sin embargo, el Comandante del Tercer Ejército se puso a pensar en ello sin quejarse.

En realidad, dada la efectividad de un ataque sorpresa usando el Teletransporte, había planteado esta idea varias veces en el pasado.

Sin embargo, la Reina Parásito había postergado la idea en ese entonces por algunas razones diferentes.

La razón más importante era el riesgo que conllevaba.

Un teletransporte a gran escala requería mucho tiempo tanto en su etapa de activación como en la etapa de movimiento total. Si se teletransportaran al centro de la Fortaleza Tigol y se convirtieran en el punto focal de una andanada de Truenos, serían el hazmerreír de todo el mundo.

Por lo tanto, tenían que lanzar el ataque sorpresa sin que el enemigo lo descubriera para maximizar su efectividad. Incluso esto sería en una sola oportunidad.

A menos que su enemigo fuera tonto, se prepararía para otro ataque sorpresa después de la primera vez, y esto significaba que el riesgo de teletransportación sólo aumentaría.

Por lo tanto, la Reina Parásito había pospuesto el plan de usar la teletransportación a larga distancia, manteniéndola oculta para cuando fuera necesario.

Y hoy, la Reina Parásito había mencionado esta carta oculta.

Caridad Aborrecible pensó durante mucho tiempo antes de responder.

"No es posible por ahora. Para hacerlo bajo esas condiciones, necesito cuatro cosas."

[Cuatro. Eso es bastante. Habla.]

"La primera es la asistencia del Comandante del Séptimo Ejército."

[Eso será fácil.]

El Comandante del Séptimo Ejército, Bondad Retorcida, era miembro de la raza Dragón. Con su profundo conocimiento de la magia, debería poder llevar la carga de Caridad Aborrecible.

"La segunda, aunque sólo es una suposición, es que sólo puedo traer tres o cuatro Comandantes del Ejército conmigo como máximo. Y entre ellos, el Primer Comandante del Ejército y el Séptimo Comandante del Ejército deben ser incluidos."

[Lo permitiré.]

Sung Shihyun y Bondad Retorcida habían absorbido completamente su divinidad. Por lo tanto, no comandaban sus propios ejércitos.

Es decir, Caridad Aborrecible sólo sería capaz de teletransportar tres ejércitos como máximo.

"La tercera es que mis capacidades son limitadas. Será difícil para mí usar un hechizo tan masivo en mi estado actual."

[Permitiré la liberación de tu divinidad.]

La Reina Parásito dio su permiso fácilmente, pero Caridad Aborrecible sonrió amargamente en su interior. Acababa de terminar de recuperarse de las secuelas de la Guerra de la Fortaleza Tigol, pero parecía que pronto volvería a descansar.

"La cuarta, me avergüenza decirlo, es que el éxito del hechizo es incierto incluso con las otras tres condiciones cumplidas. Por esa razón, necesitaré círculos mágicos para ayudar a disminuir la carga. No sólo en el lugar de partida, sino también en el de destino."

[No tienes que preocuparte por eso.]

La Reina Parásito habló.

[Alguien te ayudará tanto en el lugar de partida como en el lugar de destino.]

"¿Perdón...?"

Caridad Aborrecible murmuró.

"Ah, tenemos un 'vínculo' en Scheherazade..."

[Jejejeje....]

La Reina Parásito se rió débilmente.

[Ahora bien, te diré la ubicación de partida, el destino, y cuando lanzar el ataque sorpresa.]

"Por favor."

[Primero...]

La Reina Parásito reveló por fin su plan.

Entonces, aparentemente habiendo escuchado algo absurdo, Caridad Aborrecible levantó de repente su cabeza baja.

"¿Perdón?"

Cuanto más hablaba la Reina Parásito, más se sorprendía.

"¡Entonces...!"

[Silencio. ¿Entiendes?]

"...Sí."

[Bien. Convocaré de inmediato a los Comandantes del Ejército de nuevo, así que debes hacer los preparativos para que todo salga según lo previsto.]

"Tu humilde servidor acepta tu orden."

Caridad Aborrecible dobló su cintura completamente y luego salió apresuradamente del gran salón.

Los Parásitos comenzaron a moverse de nuevo al fin.

En secreto y a hurtadillas, sin que la Federación y la humanidad lo supieran.


*


El carruaje que llevaba a los miembros de Valhalla llegó a Eva.

Y antes de que regresaran al edificio de Valhalla, Seol Jihu recibió una llamada.

Era para dar la noticia de que todos los empleados habían terminado de firmar el contrato.

"Cuelos~ Seguro que trabajan rápido."

"Más les vale si quieren vivir. ¡Hubiera sido mejor que lo hicieran antes!"

Todo el mundo charlaba en voz alta y de buen humor mientras entraba por la entrada principal.

"¿Eh?"

Phi Sora, que caminaba en el frente, se detuvo de repente.

Un Pequeño Polluelo con dos plumas que sobresalían de su cabeza estaba dormido en medio del jardín mientras disfrutaba de la luz del sol.

"¡Shh!" Phi Sora miró a todos y se llevó un dedo frente a su boca.

Mientras los demás la miraban con curiosidad, sonrió y se acercó lentamente al pacífico Pequeño Polluelo que estaba dormido.

"Fus~"

Después de agacharse un poco y respirar profundamente.

"¡ROAAAAAAAAAAH!"

Ella gritó.

"¿Piyaaaaak?"

El Pequeño Polluelo extendió sus alas y voló sobresaltado antes de tropezar con el suelo y rodar.

La risa bulliciosa estalló.

"¿¡Qué demonios!?"

El Pequeño Polluelo sacudió la cabeza y luego puso una cara aturdida después de mirar a los miembros de Valhalla que se reían.

Luego vio a Phi Sora que se estaba desmoronando de la risa y la miró fijamente.

"¡Te atreves!"

Levantó su pequeño pico, volando como una mariposa y picando su rodilla como una abeja.

"¡Ay!"

"¿Quieres morir? ¿¡Quieres morir!?"

"¡Lo siento, lo siento! ¡Mi error!"

Phi Sora cayó sobre su trasero riéndose y luego se envolvió los brazos alrededor de las rodillas.

"¡Estabas demasiado guapa durmiendo en el jardín!"

"¡Justo cuando pensaba que las cosas se estaban calmando gracias a ellos...!"

Fue entonces.

"Kkiing... pfft."

Las bolas de pelusa que paseaban por el jardín comiendo hierba se reían burlonamente.

El Pequeño Polluelo parpadeó.

"¿Esto es gracioso?"

"¡Kkihihing!"

"¿Qué les parece gracioso, eh?"

El Pequeño Polluelo preguntó amenazadoramente.

"¡Kki... jajaja!"

Las bolas de pelusa estallaron riéndose simultáneamente.

Los seis rodaron a izquierda y derecha como si estuvieran a punto de morir de risa.

"¡Ustedes...!"

Pequeño Polluelo tembló.

"¡Pequeños bastardos!"

Luego gritó y se convirtió en una luz brillante.

Creció en tamaño en un instante. Una extraña ave con el largo cuello de una jirafa y el cuerpo delgado extendió sus alas.

El Pequeño Polluelo se había transformado en un fénix.

—¡Los reto a que se rían de nuevo!

Moviendo la cabeza hacia un lado, vio a Hugo golpeando el suelo con el puño, riéndose. Levantó su largo cuello y le mordió la cabeza.

"¡Uaaaack!"

Las piernas de Hugo se agitaban en el aire mientras se ponía boca abajo dentro del pico del fénix.

—¡Te voy a comer! ¡Te tragaré entero!

"¡Ah! ¿Por qué yo?"

—¡Cállate! Yo te odio más!

"¡Que alguien me ayude!"

Todo el caos se desató en el jardín.

"......"

Seol Jihu miró a sus camaradas, gritando y huyendo, con una cara inexpresiva.

Aunque todos parecían estar divirtiéndose, él no podía reírse.

Había demasiadas cosas en su mente para sentirse ciegamente optimista sobre el futuro.

'...Estoy celoso'.

Seol Jihu cerró los ojos en silencio mientras veía al fénix escupir a Hugo y perseguir a Phi Sora.

No pudo evitar desear poder reírse como ellos sin ninguna preocupación.

A medida que su posición se fue elevando y poco a poco se puso a trabajar más, la risa desapareció de su cara.

¿Cuándo fue la última vez que se relajó y rió libremente?

|Aquel que desee llevar la corona debe soportar su peso.|

Recordando las palabras que Ian le dijo hace mucho tiempo, Seol Jihu dejó escapar un corto suspiro.

El fénix había conseguido castigar a Phi Sora y luego se detuvo en su camino para buscar las bolas de pelusa.

Antes de que se diera cuenta, las seis bolas de pelusa estaban acurrucadas detrás de la pierna de Seol Jihu temblando.

"¡Eh, tú! Se supone que eres mi compañero, así que, ¿Cómo puedes...?"

El ave fénix se detuvo en medio de los gritos.

Seol Jihu, que estaba parado, no tenía una buena expresión. De hecho, incluso podría ser descrito como amenazante.

El fénix miró fijamente a Seol Jihu antes de cancelar su transformación y volver a su forma de polluelo.

"...¿Estás bien?"

Se acercó a Seol Jihu y le preguntó.

Seol Jihu se rió suavemente.

"¿Podías transformarte?"

"¿No puedes ver esto?"

El Pequeño Polluelo levantó su ala y apuntó a su frente.

Una pluma naranja brillante y una pluma índigo.

Seol Jihu parpadeó sus ojos.

"La primera era verde... las dos siguientes fueron amarillas y azules... ahora es naranja e índigo... ¿Así que las dos siguientes son rojas y violetas?"

"¿Acabas de notarlo?"

"¿Desde cuándo puedes evolucionar?"

"Desde la Expedición del Reino de los Espíritus."

La Pequeña Polluelo habló con calma.

"Utilicé la energía de los Espíritus Reyes que los Nidos robaron en ese entonces, pero almacené la energía de los Nidos por separado. Mientras entrenaba, me tomé mi tiempo para digerirlos poco a poco."

Seol Jihu asintió con la cabeza.

Nacido bajo la bendición de Castidad, el Espíritu Arcus tenía una capacidad innata de purificación, y podía alimentarse de cualquier tipo de criaturas malvadas para utilizar su energía como nutrientes.

Como había consumido cinco Nidos de rango pináculo y el propio Seol Jihu lo había alimentado con bastante poder sagrado, debería haberle ayudado enormemente en su crecimiento.

"Infancia, juventud, adolescencia, adultez... Estás en la etapa de la adolescencia ahora mismo, ¿Verdad? ¿Qué tan cerca estás de alcanzar la edad adulta?"

"Aliméntame con más poder sagrado."

El Pequeño Polluelo dijo con firmeza.

Seol Jihu se rió y extendió su mano.

"Vámonos."

"Oh, ¿En serio?"

El Pequeño Polluelo saltó hasta la palma de su mano con alegría.

"Siempre lo postergaste, diciendo que era un desperdicio. ¿Ahora lo haces enseguida? ¿Qué pasa?"

"Tengo algo que hacer en el templo de todos modos. Además..."

Seol Jihu cerró la boca sin terminar de decir lo que pensaba, 'Porque creo que algo va a pasar pronto'. No sentía que fuese lo correcto, dado que sólo se trataba de una sensación personal.

Así que puso al Pequeño Polluelo en su hombro y se giró silenciosamente para irse.


*


Seol Jihu llenó al Pequeño Polluelo con poder sagrado tan pronto como llegó al templo de Gula.

Después de observar al Pequeño Polluelo acariciar su abultada barriga con una cara de satisfacción, miró lentamente a la estatua.

'...Gula-nim'.

Se paró derecho y pensó en su cabeza.

'Ya debes haber leído la pregunta que tengo en mente'.

[......]

'Me dieron la prueba para convertirme en el Apóstol de Gula, y al terminar el asunto con Sinyoung hace unos días, terminé el plan que se me ocurrió inicialmente'.

[......]

'Así que quiero preguntar'.

Calmando su corazón que latía con nerviosismo...

'En este momento...'

Seol Jihu hizo la pregunta que continuamente pensaba en su camino de regreso.

'¿Puedes decir que la humanidad ha cambiado?'

Seol Jihu tragó y esperó la respuesta de Gula.

Después de un corto silencio, la voz única de Gula resonó en su cabeza.