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domingo, 30 de agosto de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 223

Capítulo 223. Casa de Subastas Kelat (6)


El día de la tercera subasta de la pieza de la tabla llegó, y estuvo en el centro de atención de todos. 

Aunque se trataba de una subasta secreta hecha en la casa de subastas más destacada de las 9 secciones, el edificio estaba lleno de gente.

La Unión de Vientos del Oeste sólo había enviado invitaciones a los VIPs, pero habían recibido tantas quejas después de la segunda subasta que terminaron dando más invitaciones esta vez. Fue porque no querían enemistarse con los Grandes Clanes. 

Y por supuesto, los Grandes Clanes no enviaban sólo una o dos personas. 

Aunque sólo enviaron cinco representantes cada uno, los asientos se llenaron con los guardias de los representantes. 
 
Además de eso, el lugar estaba lleno de grupos de la Torre Mágica y de Altos Rankers, así que en realidad no parecía una subasta secreta. 

A aquellos jugadores que les gustaba mantener las cosas en silencio, tenían el ceño fruncido. 

Sin embargo, ninguno de los presentes podía decirle algo a la Unión. 

"Incluso Elohim. ¿Cuatro miembros del Senado y un Cónsul? Todos se han vuelto locos."

"Puedo observar al Jefe de la 'Familia de la Vida'. He escuchado que no sale a menudo. No puedo creer que esté en este lugar ahora mismo."

El Jefe de la familia de la especie Protogenoi, Ione, su nombre era muy conocido, y también se sabía, que lo salía al exterior.

Pero estaba en la subasta. Los ojos de Ione brillaban fríamente desde su asiento de primera clase.
 
No estaba satisfecho con todos los inútiles que estaban presentes. Quería que la subasta empezara ahora. 

Además, los que estaban sentados a su izquierda y derecha eran los que gobernaban Elohim, el Senado y el Cónsul. 

Uno podría decir fácilmente que esta subasta no saldría bien con sólo mirar en esa dirección. Pero no eran sólo los Elohim los que contribuían a esa atmósfera. 

"El Marqués Nageling y el Marqués Scrap de Tierra Sangrienta llegaron. La persona de atrás se parece al... Duque Ardbad."

El Duque Ardbad era uno de los cuatro jugadores que protegían al Emperador de la Glotonería. Entre ellos, el Duque Ardbad simbolizaba la 'Fuerza'.

Era famoso por su habilidad con la espada. Se rumoreaba que podía atravesar los océanos, y todo el mundo sabía que el Emperador de la Glotonería rara vez le dejaba marcharse a menos que fuera por algo importante. 

Verlo en este lugar demostraba el interés del Emperador de la Glotonería en esta subasta. 

"Y parece que el cuarto y quinto obispo del Ejército del Demonio también vinieron."

"¿Mar del Tiempo? ¿También están aquí? Qué locura. Todos están locos por esta subasta."
 
A la derecha, había dos personas que estaban sentadas aisladas de todos los demás. 

Sus túnicas con capuchas negras hacían difícil discernir sus identidades, pero la energía demoníaca que emanaba de ellas hacía obvio que pertenecían al Ejército del Demonio. 

Pero había algunos que atraían más atención que ellos. 

Las cinco personas que estaban sentadas cerca del Ejército del Demonio no se preocupaban por su entorno. Ocasionalmente bostezaban y sacaban libros para leer como si estuvieran aburridos. 

Nadie era capaz de acercarse a ellos, como si estuvieran en un espacio separado. 

Mar del Tiempo. 

Era el clan más misterioso de los Ocho Grandes Clanes. 

Desde el principio de la Torre, ha existido un mito. 

'Están en todas partes y en ninguna'. Un aforismo que describía al Mar del Tiempo. 

Eran famosos por no revelarse. No se sabía nada sobre cuántos miembros tenían o dónde estaban sus sedes. 

Deberían haber sido tratados como nada más que un clan secreto, pero cada vez que se mostraban, su actuación era impactante. 

El incidente más sorprendente ocurrió cuando se enfrentaron a AllForOne.

Hasta entonces, se consideraba que el Dragón Rojo era el único grupo que podía luchar contra AllForOne. Esa revelación fue muy sorprendente. 

A partir de entonces, la gente comenzó a decir que el único clan capaz de enfrentarse al Dragón Rojo era el Mar del Tiempo. 

Pero por supuesto, no había nadie tan estúpido como para decirlo en voz alta. 

Sin embargo, debido a tales incidentes, el Mar del Tiempo se convirtió en uno de los clanes más poderosos entre los Ocho Grandes Clanes y en una fuerza inigualable. 

Aparte de ellos, había clanes que no estaban entre los Ocho Grandes Clanes, pero que tenían el potencial de estarlo debido al nuevo espacio creado por el colapso de Cheongwado. 

Clan de León de Hierro, Niños Callejeros, Torre Mágica, entre otros...

La mayoría de los jugadores que lideraban la generación actual estaban reunidos en este lugar, la casa de subastas estaba repleta de tensión.

Sin embargo, incluso en esa atmósfera, hubo una llegada que atrajo la atención de todos. 

Creak-

Un grupo de jugadores entraron por la puerta ligeramente abierta de manera organizada y segura. 

"Por fin están aquí."

"El Dragón Rojo..."

Era la llegada del Dragón Rojo. 

Aunque se pensaba que el Mar del Tiempo se podía comparar con ellos, el Dragón Rojo siempre había gobernado de forma suprema en el pasado y en el presente. 

Lo demostraba el hecho de que habían derrotado a Cheonghwado, un grupo que se pensaba que también los podía igualar. Sobre todo, después de esa guerra, aún funcionaban con normalidad. 

La gente que caminaba por la alfombra tenían auras feroces. 

El Fantasma Delirante, Garavito. 

El Canciller de Sangre Férrea, Bismarck. 

La Antigua Espada, Hanan. 

El Corazón de León, Ricardo. 

La Mariposa Venenosa, Danghee. 

Los Gemelos Asesinos, Jack y el Destripador. 

El Ojo de Halcón, Troy. 

Formaban parte de los famosos 81 Ojos. 

Aquellos que se atrevían a enfrentarse al Dragón Rojo terminaban cruelmente aplastados.

Pero mientras avanzaban y la última persona entró, la gente se sorprendió aún más. 

Un hombre guapo con una cara escultural y ojos fríos había entrado. 

Nueve niños pequeños a los que la Reina del Verano había transferido su 'Sangre de Dragón', los Nueve Hijos del Dragón.

De ellos, el que acaba de entrar era el más joven, Tom. 

Como líderes de 81 Ojos, los Nueve Hijos del Dragón eran probablemente los que gobernaban Dragón Rojo. 

Todas la miradas se centraron en él. Evidentemente, todos tenían que estar alertas.

Pero como si no le importara, Tom se rió levemente y sentó con las piernas cruzadas en el lugar que le había sido reservado.

Y justo cuando la tensión estaba en su punto más álgido...

"Me gustaría agradecer a todos los que vinieron a este humilde lugar."

Atran apareció en el podio, escaneando los presentes VIPs, y los saludó educadamente.

"Ya que todos están ocupados, comenzaremos la subasta de inmediato. Aquí está la tercera pieza de la tabla de Trigmegistus."

Atran retiró enérgicamente las cortinas. Mientras lo hacía, la tabla que estaba guardada en una caja de cristal fue revelada. 

El silencio descendió en el lugar.

Pero había un calor que se arremolinaba en la habitación. Los ojos de todos los que miraban la pieza reflejaban lo mismo.

Codicia. 

No sólo el Dragón Rojo sabía que la pieza y la Piedra Filosofal estaban relacionadas. 

Aunque no la conectaran con la Piedra Filosofal, la mayoría de los Grandes Clanes y los Altos Rankers se habían dado cuenta de que podrían crear un extraordinario órgano de maná. Habían disputas por toda la Torre para conseguir el artículo.

La tabla estaba en el centro de atención de la Torre, creando suficiente revuelo como para causar guerras. 

En sus cabezas, sólo había un pensamiento. 

—¡Tengo que tenerla, pase lo que pase!

Incluso si llevaban a la bancarrota a su clan o hacían guerras para conseguirla, tenían que tenerla. 

Atran estaba muy contento con la atmósfera de la casa de subastas. Cuanto mayor fuera la codicia, más se conocería su nombre. Si eso sucedía, no pasaría mucho tiempo hasta que se convirtiera en el dueño de la Unión de Viento del Oeste. 

Existía el peligro de que hubiera una pelea después de la subasta, pero no era su problema. Todo lo que tenía que hacer era vender el artículo a un precio ridículamente alto. 

"Muy bien, entonces vamos a..."

Antes de que Atran comenzara la subasta, Tom, que había estado callado todo este tiempo, habló con una voz de molestia, levantando su panel de ofertas.

"Elixir."

"¡......!"

"¡......!"

"Un... una... locura..."

"Dragón Rojo. ¿Qué estás haciendo?"

Los rostros de los Altos Rankers se arrugaron. Algunos de ellos se levantaron y gritaron indignados. 

Pero a los de Dragón Rojo no parecía importarle. 

Incluso miraron con detenimiento a Atran, como si le preguntaran por qué no continuaba con la subasta. 

Atran, que estaba congelado, comenzó a temblar de miedo. 

Elixir. 

La medicina divina que no se puede comprar con todo el dinero del mundo. 

Ala Celestial, Cha Jeong-woo, había sido gravemente herido tratando de conseguirla, y el precio del Elixir era tan alto como la Piedra Filosofal. 

Ofrecer esta medicina divina que podía tratar todas las enfermedades significaba que el Dragón Rojo advertía a otros que no tocaran la pieza. 

Sin embargo, a Tom y al Dragón Rojo no les importaba el Elixir. Incluso si se trataba de una panacea, si no podía ayudar a su reina, su valor no valía más que una piedra en la calle. 

"Pensé que podíamos pagar con artículos en lugar de dinero. ¿Cambiaron las reglas?"

Con la voz gruñona de Tom, Atran apenas se recuperó. Su voz temblaba mientras hablaba. 

"Tenemos la Elo, Elixir. ¿Hay alguien más que quiera ofertar?"

La urgencia ocupaba los rostros de los jugadores. Sin embargo, por supuesto nadie tenía un artículo como el Elixir. 

Incluso los Altos Rankers que trajeron los ahorros de toda su vida no podían hacer otra cosa que quedarse quietos. 

"Si, si no hay nadie más que quiera pujar, empezaremos la cuenta regresiva. 10, 9…..”

"Por supuesto que no habrá nadie. Sólo hay ciegos que no tienen los ojos para reconocer su valor."

 Tom se burló después de escuchar el conteo regresivo. 

En ese momento, el Duque Ardbad de Tierra Sangrienta irrumpió y habló con unla a cara roja como un tomate. 

"¡Dragón Rojo! Igual que siempre. ¿Crees que puedes soportarlo?"

El Duque Ardbad sabía que estaba haciendo una declaración irrazonable, pero no le importaba. Era más importante detener la decisión del Dragón Rojo que el daño que podría sufrir su reputación. 

Si la pieza de la tabla llegaba a sus manos, no se sabía cuánto crecerían. 

Los demás jugadores estaban de acuerdo en silencio con el Duque Ardbad. 

Todos estaban exudando auras agresivas. 

Todos estaban listos para levantar sus espadas si la pieza la obtenía el Dragón Rojo. 

¡Kashing!

Troy y el resto de los Ojos sacaron lentamente sus espadas.

Kwakwakwa-

Una tensión amenazante comenzó a acumularse. 

"6, 5..."

Atran continuó contando con una voz temblorosa. Estaba confundido en cuanto a por qué los Guardianes no habían interferido todavía. 

¿Por qué no estaban presentes? ¿Era porque la lucha no había comenzado todavía? Sin embargos, los Guardianes eran muy estrictos en su gestión de la Casa de Subastas Kelat. Algo definitivamente se había interpuesto en su camino. 

"4, 3..."

De repente, Tom se rió fríamente y habló sintiendo la mirada de todos. 

"Creo que todos se equivocan en algo, así que para que quede claro, lo que queremos no es sólo eso."

Enfatizó divertidamente sus siguientes palabras.

"Son todas las piezas."

Justo cuando los jugadores estaban a punto de preguntarle qué quería decir, las caras de los representantes de todos los clanes se arrugaron. Las noticias de lo que estaba sucediendo se les estaba transmitiendo en vivo a través de habilidades similares a la Telepatía.

El líder de Estudios Dorados de la Torre Mágica habló con la cara sonrojada. 

"¿Qué están haciendo ahora! ¿Cómo podían...? ¿Cómo podrían traicionarnos de esta manera!"

"¡Dragón Rojo! ¡Finalmente se han vuelto locos!"

"¿Están tratando de entrar en guerra con la Torre?"

La gente empezó a gritar por todas partes. 

En ese momento, el Dragón Rojo estaba atacando diferentes lugares de la Torre. 

Habían atacado la propiedad del magnate Croy y lo mataron. Algunos de los Nueve Hijos del Dragón estaban masacrando al grupo de Estudios Dorados en la Torre Mágica. Además, algunos de ellos incluso habían asaltado los archivos del área de comercio en la Casa de Subastas Kelat. 

La cara de Atran se puso pálida. 

Asaltar los archivos significaba que intentaban identificar al vendedor de la tabla buscando en los registros. 

Entonces eso significaba que su trabajo como comerciante estaba en peligro. Hic. Hic. En el continuo hipo, olvidó el conteo. 

Tom sonrió y subió al podio. 

Nadie pensó en detenerlo por la temible actuación del Dragón Rojo. 

Crash...

Tom rompió ligeramente la caja de cristal y agarró la pieza que había dentro. 

"Finalmente..."

La respuesta que sanaría a la gran madre y que convertiría al Dragón Rojo en el gobernante de la Torre.

***

"Debe ser un desastre ahora mismo."

En el piso 23, en el Bosque de los Demonios, Brahm se rió a carcajadas mirando a Yeon-woo. 

Pensando en la subasta que debe haber comenzado en la Casa de Subastas Kelat, no podía evitar reírse. 

El escenario que Yeon-woo había montado era lo suficientemente elaborado, como para que cualquiera que viviera en la Torre no pudiera evitarlo.

El codicioso Dragón Rojo intentaría encontrar al vendedor para acaparar la Piedra Filosofal para sí mismo, pero no sería capaz de encontrar nada. 

Sólo descubrirían que se desconocía la identidad del vendedor. Ya habían borrado todos los rastros de la base de datos de los archivos.

"Probablemente ni siquiera pensaran en eso..."

Brahm curvó una esquina de su boca. De hecho, había un astuto truco en el interior de la tabla que nadie podría reconocer. 

"Que la fórmula estructural del Veneno Demoníaco está en ella."

La Reina del Verano se daría cuenta de que algo andaba mal después de hacer la Piedra Filosofal. Sin embargo, para entonces estaría envenenada y su cuerpo sería destruido. 

La condición de su cuerpo, que se encontraba arruinado por el colapso de su Corazón de Dragón, empeoraría. Sería una herida fatal puesto que los demonios eran enemigos naturales de los dragones. 

¿A dónde se dirigiría la ira de la Reina del Verano?

Resultaba evidente.

Se dirigiría a la parte de donde provenía la tabla. 

Y el Dragón Rojo probablemente descubriría a través de su red de información milenaria, que la tabla original era la Tabla Esmeralda, y que procedía de la Noche de Walpurgis.

La noche de las brujas terminaría allí. 

"Esto no será necesario."

Yeon-woo quemó la parte restante de la tabla con el Fuego Sagrado. La habían preparado en caso de que las reacciones de la Torre no salieran como esperaban, pero no había necesidad de eso. 

Las oscuras cenizas se alejaron con la brisa.