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domingo, 30 de agosto de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 222

Capítulo 222. Casa de Subastas Kelat (5)


"¡La tabla de Trismegisto ha sido vendida al Señor Croy!"

Trismegisto. Fue conocido como el pionero de la alquimia en la historia de la Torre. 

Atran puso su nombre en la tabla, y la gente participó en la subasta como si fuera algo que Trismegisto dejó atrás. 

Incontables alquimistas, magos, brujas y otros subieron competitivamente los precios de la tabla. 

Sin embargo, el dueño de la tabla terminó siendo la persona conocida por tener más oro en la Torre, el magnate Croy. 

A Croy se levantaba y caminaba hacia el podio mientras toda la atención se centraba en él.

Este era el placer de gastar dinero. 

Estaba recibiendo miradas llenas de celos y envidia de muchas personas. Siempre se sentía entusiasmado cuando recibía esas miradas. 

En este momento, todo el mundo estaba bajo sus pies. Incluso aquellos a los que no podía derrotar con poder eran impotentes ante su riqueza.

Los mercenarios que Croy había contratado en el mercado laboral impidieron que la gente se acercara, y regresó a su propiedad después de tomar la tabla. 

Luego, se la dio casualmente a un centro de investigación del clan.

Su alegría provenía de la compra de bienes; no le interesaba lo que sucedía después. Sin embargo, era mejor dejársela a ellos en lugar de guardarla hasta que se pudriera en su caja fuerte. 

Si realmente valía algo, podía revenderla a un precio más alto. 

Si los rumores sobre la tabla eran falsos, sólo planeaba mantenerla guardada en su caja fuerte como un botín de guerra. 

Pero afortunadamente, el centro de investigación demostró que el botín de guerra, en realidad era un tesoro precioso. 

Sacaron una nueva poción de maná que brillaba en color púrpura. 

Confirmaron que esta poción de maná era más efectiva que cualquier otra cosa en el mercado, y cuando se solidificaba, se podía usar como una herramienta mágica de un solo uso. 

A medida que el centro de investigación continuaba obteniendo otros resultados, aquellos que habían estado desesperados tras la tabla y aquellos que dudaban de la misma, pudieron llegar a una conclusión. 

El valor que habían juzgado, estaba muy por debajo de su verdadero valor.

Y esta noticia se extendió más allá de la casa de subastas a toda la Torre. 

***

"Juejejejejeje. Esto se siente muy bien."

Atran estaba dando vueltas en su silla, solo en su oficina, riéndose. Estaba en su oficina personal, la había recibido después de ser promovido de jefe de sección a director. 

Tenía de todo, un brillante suelo de mármol con todo tipo de cerámicas, pinturas y decoraciones caras.
 
Esa subasta había sido la más exitosa en 10 años, y después de dirigirla con éxito, se había convertido en la cara de la Unión de Viento del Oeste. 

Además, a medida que los rumores de la tabla de Trismegisto crecían por toda la Torre, también crecía la reputación de Atran. 

Incluso había gente preguntando si podían conseguir una versión manuscrita de la tabla, u otras muestras. 

Y, por supuesto, Atran había hecho varios manuscritos de antemano. 

Una vez que la noticia se extendiera más lejos, iba a publicarlos uno por uno entonces. Definitivamente sería capaz de ganar más dinero si lo hacía. 

Sin embargo, no hizo muchos. Un tesoro brillaba por su rareza. No haría ninguna tontería que pudiera disminuir su valor. 

'Pero era una lástima. Podría haber recibido 10 veces, incluso 20 veces más de lo ofertado, si hubiera sabido lo que valía'.

No sabía que la tabla de Trismegisto pondría a la Torre en un estado de agitación tan grande. 

Y también tenía una idea. 

'Definitivamente había más después de esto por lo que vi en la tabla. ¿Hay alguna manera de conseguir eso?'

Si encontraba información adicional, confiaba en que podría sacudir la Torre. 

'¿Debería contratar a más gente para buscar a ese Cuervo?'

Atran frunció el ceño pensando en el Cuervo que desapareció sin dejar rastro después de ese día. 

Si hubiera podido averiguar dónde consiguió ese Cuervo la tabla, habría podido rastrear dónde estaba la completa.

Era un misterioso mercader, capaz de moverse entre diferentes dimensiones, a diferencia de los Guardianes o los Jugadores. Incluso si la tabla estaba en el infierno, podía ir a ese lugar. 

Justo cuando se estaba mordiendo los labios con arrepentimiento, 

Toc, toc, toc...

Con el repentino sonido de la llamada, su secretario entró. 

"¿Qué pasa?"

"Alguien lo busca frenéticamente, señor. Tratamos de ahuyentarlo, pero es muy testarudo..."

"Probablemente es sólo alguien pidiendo el manuscrito. Que un mercenario lo expulse. ¿No di órdenes de no molestarme porque tengo algo en lo que pensar?"

"Pero...dijo que era el dueño original de la pieza de la tabla..."

"¿Qué?"

Atran se levantó rápidamente. 

"¿Dónde está?"

Atran siguió a su secretario hasta el primer piso, donde se producía la conmoción. 

El Cuervo burdo estaba gritando a todo pulmón. 

"¡Díganle al Mercader A o como sea que se llame que salga! ¡He escuchado que ahora está a cargo! ¡Díganle que salga! ¡Esa tabla era mía! ¿Cree que me quedaré quieto después de que me haya estafado de esa manera? ¿Eh?"

Atran frunció levemente el ceño. Ahora que lo pensaba, había convencido al tipo para que vendiera la pieza a precio reducido.

En ese momento, la tabla no era reconocida por el sistema de la Torre. Atran había aprovechado esa laguna del sistema.

Atran le hizo una señal a su secretaria para que calmara al Cuervo y lo llevara a su habitación, marchándose para esperarlo arriba.

Pronto, la puerta se abrió y el Cuervo entró. 

Miró a Atran amenazadoramente. Sus ojos estaban llenos de irritación, frustración e indignación. Sin embargo, Atran pudo notar la codicia y el miedo en su mirada. 

Estaba en una gran unión, donde se intercambiaba una cantidad colosal de dinero. El tipo tenía miedo de que pudiera desaparecer de la faz de este mundo si continuaba haciendo un escándalo. Sin embargo, la codicia cegaba su miedo. 

'¿Qué vas a hacer? ¿Hm?'

Gritaba como si le amenazara, pero sólo le daba lástima a Atran. 

'En estos momentos me recuerda a ese tipo. ¿Era Caín? Era bastante asombroso. Incluso se atrevió a desafiarme en la negociación'.

Atran recordó al Acaparador en su memoria. Ahora, era el mejor novato, uno que causaba alboroto en los pisos inferiores. Atran había conocido a innumerables clientes, pero era la única persona que tuvo agallas y lo había desafiado en una negociación.

Apartando el recuerdo del Acaparador, miró al Cuervo con el ceño ligeramente fruncido. Mientras lo hacía, el tipo dio un paso atrás. 

"Idiota, quiero decir, señor. No había nada malo en nuestro intercambio. Usted intercambió la pieza al precio sugerido, y el sistema de la Torre lo reconoció. El sistema funciona muy bien, así que, ¿Por qué haces este alboroto?"

"¡Tú, tú...!"

El Cuervo apretó los dientes y tembló. 

Realmente era un novato. Atran se burló en su interior y lanzó un nuevo cebo. 

"Sin embargo..."

Convirtió su ceño fruncido en una sonrisa elegante. La atmósfera cambió instantáneamente. 

"Es cierto que nos beneficiamos ridículamente de esto, así que te daré el 40% de nuestras ganancias."

Los ojos del Cuervo se agrandaron. Sus ojos temblaban. Atran sintió que podía escuchar el cerebro del tipo moviéndose desde donde estaba. 

El precio de su venta se había esparcido por toda la Torre. El tipo debía estar calculando cuánto representaba el 40% de la misma.

Y en el momento en que terminó de hacerlo, empezó a respirar con dificultad. Como si fuera a desmayarse en cualquier momento. 

Atran arponeó el pez aleteador que acababa de salir del agua. 

"Pero en vez de eso... tienes las otras piezas de la tabla, ¿Verdad? ¿Nos dejarás eso a nosotros?"

El tipo se estremeció como si Atran hubiera descubierto la verdad. Atran podía observar el sudor en la frente del tipo. 

"¿Qué, qué estás...?"

"Si un cliente inteligente como tú regresara, ¿No habrías traído un arma consigo?"

El tipo sólo dudó, no pudo responder. Pero el tipo se sentía atraído por lo que dijo Atran.

"Esta vez, te devolveremos el 50%. En realidad, queremos darte más, pero también tenemos algunos gastos. ¿Qué te parece?"

50% por ciento. 

La tonta cabeza del Cuervo no podía calcular la cantidad astronómica, y su cara se enrojeció. 

Sus ojos temblaban por la repentina riqueza que obtendría. 

"¡Aquí está!"

Y sacó dos piezas diferentes de la tabla. 

La comisura de la boca de Atran se levantó sin querer. 

'Estúpido bastardo'.

Estaba abiertamente feliz sólo con el 50%. Estaba claro que aún no sabía el valor exacto de la tabla. Aunque quisiera el 90%, tendrían que aceptar las condiciones. 

Considerando el valor de la tabla, y el flujo de dinero adicional que se había generado del evento, tendrían que aceptar lo que pudieran obtener. 

Como el contrato estaba terminado, podía engañarlo con cosas como la cuota de servicio. Aparte de todo esto, cuando esta subasta terminara, Atran no podía ni siquiera imaginar cuanto se elevaría su reputación.

Su sonrisa retorcida se hizo más profunda mientras pensaba en su futuro. 

Por eso, Atran no podía mirar la cara de satisfacción que el Cuervo le estaba poniendo. 

***

Otra carta fue enviada por la unión en nombre de Atran.

Pero esta vez, sólo se enviaron cartas a unos pocos VIPs selectos, y se enfatizó que se trataba de una subasta secreta. 

Por supuesto, la Torre se puso patas arriba otra vez. 

Era sorprendente que hubieran nuevas piezas de la tabla, pero como sólo unas pocas personas participaban en secreto, los demás jugadores se enfurecieron y sintieron envidia. 

Pero la Unión de Vientos del Oeste nunca rompía sus reglas, y la gente que no había sido invitada buscaba urgentemente invitaciones de cualquier modo. 

Los Rankers y los grandes gremios que no habían participado en la primera subasta anunciaron que lo harían esta vez. 

Gracias a ello, aunque la segunda subasta no había comenzado todavía, los precios de las invitaciones llegaron a precios astronómicos, y el nombre de Atran se grabó en las cabezas de los jugadores VVIP. 

En la segunda subasta, no la obtuvo el magnate Croy, sino a la Torre Mágica.

***

—Si no puedes escapar de esa alma, no lo sabrás. Para siempre. Probablemente lucharás desde la soledad hasta el final, y cerrarás los ojos.

El fuego ardía. 

Incluso en el fuego, que lo reducía a cenizas, 'ese tipo' la miraba con una leve sonrisa. 

Sí. 

Ella odiaba esa sonrisa. 

Realmente, la destestaba demasiado.

—Pobre y lamentable Ismenios. El último dragón....

Y el fuego ardiente se lo tragó junto con su sonrisa. 

"¡......!"

La Reina del Verano abrió los ojos jadeando. Miró a su alrededor y frunció el ceño cuando se dio cuenta de que estaba en su guarida. 

Su cabello estaba húmedo. El sudor goteaba por su frente. 

"Otra vez... en mi sueño."

La Reina del Verano rechinó los dientes. 

¿Cuándo había comenzado esto? Probablemente fue después de que ese tipo muriera que ella no podía dormir bien.

La especie de los Dragones mantuvieron su maná y su poder a través de un equilibrio entre dormir y estar activo. 

Tenían que descansar para poder cuidar la enorme cantidad de energía que tenían. 

Sin embargo, como sus patrones de sueño estaban desordenados, todo estaba estropeado. 

Su Corazón de Dragón, que se encontraba en estado crítico, terminó siendo destruido porque su maná no se recargaba, y el poder siguió fluyendo de ella como el agua. 

Su ardiente cabello rojo se volvió azul. Ahora, había incluso hebras de plata. 

Ni siquiera podía soñar con polimorfarse, convirtiéndose en su forma original, y todo se debía a ese tipo. 

Una pesadilla. 

No era más que una maldición. 

No, incluso peor y más cruel que una maldición. Si se tratara de una maldición, podría haberla eliminado, pero ni siquiera podía hacer eso. 

Se aferraba a ella como un parásito.

Tan pronto como cerraba los ojos, podía verlo. Además, él siempre sonreía, por lo que resultaba aún más aterrador. 

Ella se sentiría más cómoda si él le hiciera algo malo.

Pero ni siquiera lo hacía. 

Siempre estaba en un rincón de su cabeza, sonriendo, y continuaba haciéndola sufrir. 

La sensación de pérdida. 

La frustración de haber nacido como un gran dragón y tener que derribar a otro con un ataque en conjunto se convirtió en las cadenas que la ataban. 

Estas cadenas la estaban empujando al borde de la muerte. Y como su poder y su maná desaparecían cada segundo, se volvió aún más ansiosa. 

'Ala Celestial, Ala Celestial...'

Maldiciendo al tipo, trató de acceder a los conocimientos de los Dragones, Hochma, con los ojos inyectados en sangre. Pensaba en encontrar formas de restaurar su Corazón de Dragón. 

No veía la manera, pero necesitaba hacer algo. Después de que el Dios del Arco comenzó a ser perseguido por la Tribu de un Solo Cuerno, ella abandonó sus expectativas en él. 

La Reina del Verano recibió repentinamente un mensaje telepático, por eso que tuvo que detener el acceso. 

"¿Qué sucede?"

¿Fue porque hacía mucho tiempo que no hablaba? Su voz normalmente seductora sonaba apagada. Estaba mezclada con los aullidos de una bestia, por lo que Troy, que estaba del otro lado de la Telepatía, se postró en el suelo. 

Se dio cuenta de que la persona a quien servía no estaba de buen humor. 

Afuera del Dragón Rojo, era conocido como 'Ojo de Halcón', y famoso por estar en los 81 Ojos. Pero dentro de Dragón Rojo, no era más que un sirviente de la Reina del Verano. 

[Pido disculpas a la Reina del Verano.Tengo algo urgente que informar.]

"¿Qué es?"

[En primer lugar, por favor, mirea esto.]

A través de la conciencia de Troy, la Reina del Verano pudo visualizarlo.

En la mano de Troy, había una pequeña piedra del tamaño de una uña. Brillaba de color púrpura. La Reina del Verano leyó su maná con la habilidad característica de Troya, <Ojos Nocturnos de las Aves de Presa>.

Los ojos de la Reina del Verano se abrieron de repente. 

"¡Eso es...!"

[Encontré la Piedra Filosofal.]

"¡......!"

La Reina del Verano apretó el puño. La Piedra Filosofal. 

La cosa que ella ha querido durante tanto tiempo pero no había podido conseguir. ¡La cosa que ella pensaba que había desaparecido para siempre estaba justo en frente de ella!

[Es tan incompleta que ni siquiera merece ser llamada Piedra Filosofal. Pero la forma en que se activa y de qué está hecha es exactamente lo mismo que vimos en Cheonghwado. No, en realidad, esto es aún más avanzada.]

La Reina del Verano preguntó con una voz suprimida. 

"¿Dónde la encontraste?"

[Es de la Torre Mágica.]

"¿La Torre Mágica?"

Troy explicó lo que pasó. 

Recientemente, las cosas se habían vuelto ruidosas por una extraña pieza de una tabla que apareció en la Casa de Subastas Kelat. Al parecer, la Torre Mágica había adquirido una pieza de la tabla, hizo un prototipo y lo había enviado a Dragón Rojo. 

[Los Ancianos de la Torre Mágica parecen haber enviado esto recordando lo que secretamente pediste en el pasado.]

La Reina del Verano se quedó en silencio por un momento. 

[Y anoche, hubo un anuncio de que la tercera pieza sería subastada en secreto.]

La tercera pieza. La Reina del Verano rompió su silencio.

"Consíguela por cualquier medio necesario. Haz lo que tengas que hacer."

[Sí, señora. Bajo...]

"No."

Troy tragó. A través de su conexión con ella, pudo sentir la furia oscura de la Reina del Verano. Temblaba de miedo. 

Por cualquier medio necesario. El significado de su acción era simple. 

Si no podía obtenerla con dinero, ella decía que debían tomarlo por la fuerza, aunque se tratara de una casa de subastas que los propios Guardianes gestionaban. 

Eso reflejaba lo desesperada que estaba.

La Reina del Verano gruñó con los labios cerrados. 

"Trae el resto de las piezas también. Todo. Delante de mí. ¡Ahora mismo!"