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domingo, 16 de agosto de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 201

Capítulo 201. Gran Duque Demonio Agares (1)


Kindred extendió su mano, agarrando el aire vacío y desgarrándolo.

¡Chwak!

Detrás del espacio que se había rasgado como un papel, Kindred sonrió y saltó. 

Kindred apretó su mano derecha y golpeó hacia la cabeza de Brahm. 
 
Brahm pudo escapar usando Parpadeo, pero no pudo evitarlo por completo. La cubierta del Libro de Mercurio había quedado destrozada.

¿Había apuntado a eso desde el principio? Brahm miró a Kindred con una expresión rígida.

No, aparte de eso, sus movimientos habían sido demasiado libres hasta ahora, con la intrusión en la barrera y el plegamiento del espacio. 

Era como si este mundo ilusorio fuera suyo. 

Sin embargo, Kindred se dirigió hacia Brahm, usando el espacio de nuevo.

¡Sweeek!

Era como una bestia cazando a su presa. Brahm activó Parpadeo de nuevo, y comenzó el Triple Fundición. 

<Martillo de Relámpagos>

<Festival de Fuego>

<Tormenta de aspas de viento>

Sus habilidades condensadas descendieron del cielo como relámpagos que se multiplicaron y explotaron. 

Además, los Monstruos Ceratopsianos con Veneno Demoníaco fueron invocados desde el suelo.

Todo esto era posible porque estaban en el mundo ilusorio de Brahm. Este mundo giraba alrededor de Brahm. 

Pero Kindred destruyó todos los relampagos y Monstruos Ceratopsiano sin siquiera frenarse. 

Los resultados de sus 10 años de entrenamiento en el piso 20 eran excelentes.

Además, Brahm veía una neblina negra alrededor de Kindred mientras se movía. 

'¿Espíritus demoníacos...?'

Este era un fenómeno único que se decía que ocurría cuando los propios obispos descendían. 

Se sabía que mientras el fenómeno estuviera activo, el poder de uno sería amplificado. 
 
Parecía que Kindred era capaz de moverse libremente en este espacio gracias a una gran bendición del Dios Demonio.

Brahm apretó sus dientes. Sabía bien quién era este Dios Demonio.

Era un dios, pero tampoco un dios. Un demonio, pero tampoco un demonio. Por eso los jugadores de la Torre lo llamaron Dios Demonio, pero irónicamente, ese ser estaba más cerca de la luz que cualquier otro ser. 

Por eso el Ejército del Demonio lo llamaba, ¡Demonio Celestial!

¡Kwakwakwang!

Y el Demonio Celestial era alguien a quien Brahm no podía vencer, aunque luchara con todo su poder. 

No, en realidad, ni siquiera imaginaba que lucharía contra él.

Kwakwakwa-

Y considerando cómo Kindred había recibido la bendición del Demonio Celestial, sería difícil derrotarlo por el momento. 

El mundo ilusorio había empezado a teñirse del color del Demonio Celestial. 
 
'¿Tanto necesitan a Sesha? Entiendo a Elohim, pero ¿Por qué el Ejército del Demonio?'

Brahm tuvo que cambiar de opinión. Si no podía ganar contra Kindred ahora mismo, tenía que aplastarlo, junto con el Mundo Ilusionario. Todo. 

<Destrucción del Cielo y la Tierra>

Brahm levantó su mano y la bajó bruscamente. 

Su juicio fue rápido, y rápidamente destruyó el mundo que había construido durante mucho tiempo con sus propias manos. 

Con la horrible visión del cielo colapsando, el espacio a su alrededor se desgarró en su totalidad, y Kindred estaba siendo arrastrado.

Los círculos mágicos que había establecido en diferentes lugares ayudaron a la habilidad de Brahm. 

Había pensando en destruirlo si llegaba un poderoso oponente de todas formas, así que no dudó en lo más mínimo. Si se destruía, podría construirlo de nuevo. Mientras quedara el círculo mágico de invocación, estaba bien. 

¡Kwakwakwa!

Kindred se dio cuenta de que sería aplastado en el espacio en ruinas, así que intentó escapar. 

Pero por donde quiera que pasara seguía desmoronándose, y parecía que estaba quedando atrapado.

Entonces, los otros dos obispos llegaron a su lado. 

"¡Segundo obispo!"

Uno de ellos usó una fuerza gravitacional para tirar de Kindred, y otro envió una explosión de maná hacia Brahm. Brahm estaba completamente expuesto porque usaba su habilidad. 

Sin embargo, Galliard apareció y repelió la explosión. 

Pat-

Galliard usó Shunpo y disparó una serie de flechas.

Con el sonido de las flechas de metal pesado, los dos obispos establecieron superpusieron barreras para defenderse. 

¡Kwakwakwang!

Como se esperaba de las flechas que Brahm había creado usando fórmulas mágicas, ante el impacto las barreras se rompían instantáneamente. 

Mientras los dos obispos estaban siendo empujados hacia atrás, Galliard se movió hasta donde estaban.

<Shunpo - Ilwidogang>

Fue tan rápido como Parpadeo.

Los dos obispos instintivamente movieron sus manos cuando Galliard se acercó a ellos. Mientras sus túnicas revoloteaban, sus palmas ennegrecidas se dirigieron hacia Galliard. 

 <Gracia del Dios Demonio>. Era una técnica especial del Ejército del Demonio que reventaba los vasos sanguíneos de donde se tocaban. 

Pero Galliard rápidamente protegió su cuerpo, e instantáneamente atacó al obispo al mismo tiempo. 

Una daga en su cinturón aterrizó en el estómago del obispo. 

¡Puk!

"Explotar."

Junto con su hechizo, la magia de la daga se activó. Al explotar la daga, desgarró los órganos internos del obispo en pedazos. 

Fue un ataque crítico, aunque tuvieran la Bendición del Demonio Celestial. El noveno obispo, Jevich, murió. 

"¡Tú!"

El octavo obispo, Dmitri, gritó con furia y atacó maximizando la potencia de la Gracia del Dios Demonio. Galliard usó Ilwidogang para retroceder de nuevo. 

Dimitri lo persiguió, pero se detuvo por los restos del mundo que se derrumbaba. 

"¡Maldición!"

Su gritó fue amortiguado por el caos del espacio.

Todo se volvió un desastre.

El mundo ilusorio se desplomó, y con todo tipo de explosiones, sus sentidos se marearon. 

Mientras tanto, Brahm y Kindred recuperaron el equilibrio e intentaron atacar de nuevo. 

El mundo cambiante volvió a temblar y se levantó un gran tornado que llegó hasta el cielo. El poder de Brahm y Kindred chocó en su interior. 

¡Craash!

Kwakwakwa-

Con el sonido de espejos rompiéndose, el mundo ilusionario se rompió completamente, y el mundo exterior se reveló. El tornado que estaba girando en el interior, devastó el área circundante.

La Ola de Fuego que Yeon-woo había usado contra Aether y los otros no se podía comparar con esta fuerza. 

El tornado barrió todo el rango de decenas de kilómetros de longitud. Los Árboles Demoníacos y las especies demoníacas que habían estado dentro de ese rango quedaron pulverizadas. 

Fue una colisión horrible que parecía que iba a romper todo el escenario del piso 23, pero Brahm y Kindred continuaron usando su gran poder, para no perder la ventaja que tenían. 

En el tornado, se estrellaba el poder contra el poder. La divinidad y la divinidad chocaban. El poder sagrado y el poder sagrado continuaron su lucha contra el otro. 

Y mientras lo hacían, el tamaño del tornado se hizo más grande, tragándose el Bosque de los Demonios. Granizos de arena se elevaron en lo alto. Las especies demoníacas y los fantasmas fueron arrastrados por el viento mientras intentaban escapar. 

"¡Kek.....!"

Brahm apretó los dientes ante el dolor, sentía que su brazo estaba a punto de caerse. Como el mundo ilusionario se derrumbó, su divinidad y su poder se desvanecieron, pero aún así exprimió su alma. 

Si perdiera su ventaja en este momento, moriría. No, no le importaba morir. No tenía ningún apego a su vida. 

Pero si terminaba de esta manera, Sesha sería tomada por ellos. No podía dejar que eso sucediera. 

'¡No puedo!'

Sesha. Sesha. Su pobre niña. Era una niña que nunca había recibido el amor de su madre. Era una niña que tenía que vivir sin conocer el rostro de su padre. 

Había estado postrada en la cama por una enfermedad desconocida durante mucho tiempo, y ahora acababa de empezar a recuperarse. Además, se había reído por primera vez, sosteniendo su delgada mano.

No podría olvidar esa pequeña sonrisa.

¿Pero quitarle esa sonrisa de nuevo? Nunca. Aunque se le acabara la energía. 

|Por favor, te confío esta niña.|

La imagen de Ananta, que había aparecido en medio de la noche con una bebé dormida, pasó por su mente. 

Había hablado con lágrimas en los ojos. 

|¿Estás en tu sano juicio? ¡Esta niña ni siquiera es tu...!|

|No. Ella es mi niña. Ella no salió de mi vientre, pero salió de mi corazón. Así que por favor.|

Sus ojos eran firmes. 

|Padre.|

Fue la petición de una niña que nunca le había llamado 'padre"'. Fue la súplica desesperada de su hija, que lo había odiado toda su vida. 

Quizás su cuidado hacia Sesha podría haber sido porque estaba pagando por los pecados que cometió cuando era más joven. 

¡Kwang!

Entonces, el tornado que se estaba haciendo más grande atravesó las nubes para tocar el cielo rojo. Parecía una columna que conectaba el cielo y la tierra. 

Brahm se dio cuenta de que el tornado había escapado completamente de su control. 

El tornado había absorbía su divinidad, pero el poder que sentía en el tornado pertenecía a Kindred. No, era la divinidad del Demonio Celestial. 

Si esto seguía así, no sólo se le quitaría toda su divinidad, sino que también arrancaría parte de su alma. Y perdería a Sesha. 

Así que Brahm pensó en la única manera de cambiar las cosas. Afortunadamente, todavía quedaba algo. 

El círculo mágico de invocación que aún estaba profundamente bajo tierra. Lo había establecido aparte del mundo ilusorio, así que, a estas alturas, probablemente se había tragado un gran sacrificio. 

Los intrusos Elohim y el Ejército del Demonio, decenas de Árboles Demoníacos, especies demoníacas, e incluso los Monstruos Ceratopsianos. Probablemente había excedido la cantidad necesaria. 

¿Y si lo usaba completamente? 

Brahm detuvo el poder que estaba emanando y que apenas sostenía el tornado. Su cuerpo rebotó fuera del tornado. 

Se mareó por el poder demoníaco, pero usó su última habilidad, extendiendo su mano hacia el suelo. 

<Invocación Demoníaca>.

Con el horrible dolor que parecía arrancar su alma, algo se movió debajo de él.

Y entonces, el círculo de transmutación que estaba oculto en el suelo se elevó. Brillaba con una luz negra, y surgió una gran puerta de hierro encima. 

Era una puerta de hierro con un patrón irregular. La puerta que estaba emitiendo energía demoníaca se abrió de golpe. 

¡Kung!

Con una sensación de que el mundo estaba hundiéndose, un hombre flotó más allá de las sombras. 

Era un hombre con decenas de alas negras envueltas a su alrededor como una armadura. 

[El aire de los pisos inferiores se siente más refrescante que el de arriba.]

El segundo de los 72 Demonios de Le Infernal. También, el Gran Duque que simbolizaba la ruina y la locura. 

Agares. 

Era su descenso.