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miércoles, 29 de julio de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 392

Capítulo 392. A Todo el Mundo (2)


La mujer movió sus temblorosos dedos. Podía sentir una superficie lisa y resbaladiza en la punta de sus dedos.

"Un poco resbaladiza, ¿Verdad?"

Seol Jihu dijo con una sonrisa.

"No tuve elección. Es transparente. Lo habrían notado si reflejaba la luz de la luna, así que apliqué una capa especial que minimiza la luz reflejada."

Sin embargo, ninguna de sus palabras entró en los oídos de la mujer.

Su mente estaba en caos al darse cuenta de lo que había hecho.

Su mente estaba en caos al darse cuenta de lo que había hecho.

Después pasar su mano casualmente por el suelo, de alguna forma terminó agarrando algo.

'No, no, no puede ser...' Pensó, mientras acercaba lentamente el objeto a sus ojos.

"......"

Cuando vio el orbe de cristal transparente cubierto de barro y agua de lluvia, contuvo la respiración. El orbe de cristal brillaba débilmente en su mano temblorosa...

"...¡Ah...!"

...No era otra cosa que un cristal de comunicación.


*


Retrocediendo el tiempo a cuando el grupo emboscó al equipo principal de Valhalla, Philip Muller esperaba impaciente en la plaza central de Odor.

Entonces, sus ojos se abrieron de golpe tan pronto como el orbe de cristal emitió una luz tenue.

Inmediatamente le infundió su maná, conectando la llamada bidireccional y mostrando cierta escena en la esfera.

"Reportando. Todos los miembros que esperan en cada una de las puertas han recibido la llamada."

Al mismo tiempo, alguien llegó con un reporte oportuno.

"¿Qué debemos hacer?"

"...Empezar de inmediato."

Philip Muller respondió un poco más tarde por estar demasiado centrado en el vídeo.

El mago de mediana edad que había venido a informar sobre la situación asintió con la cabeza con una expresión algo nerviosa.

"——. ———. ——. ———."

Rápidamente cantó un hechizo antes de levantar las manos en alto.

"¡Arco - Se - Acedia!"

En un instante, un orbe sin forma se formó sobre su palma y rápidamente se disparó hacia el cielo nocturno.

¡KWANG!

Una explosión aterradora resonó en toda la ciudad.

Crepitación — un hechizo que crea un ruido clandestino.

¡KWANG! ¡KWANG!

El hechizo Crepitación no terminaba rápidamente.

Mientras toda la zona de Odor temblaba, la gente que bebía licor en el bar y la gente que disfrutaba de sus sueños salieron corriendo afuera sobresaltados.

La ciudad se volvió clamorosa en un instante.

Philip Muller miró a su alrededor antes de abrir su palma hacia el cristal de comunicación en su mano izquierda.

Luego murmuró con calma.

"Expansión."

Inmediatamente, algo sorprendente sucedió.

El orbe de cristal flotó antes de elevarse hacia el cielo y ampliar la escena que se estaba representando en su interior.

Como una onda, la escena se extendió y se convirtió en una enorme pantalla de cine como si fuera una sala de cine.

La gente, que corría hacia la plaza, disminuyó la velocidad al mirar esta pantalla e inclinó la cabeza.

Esto no sólo ocurrió en la plaza. Grandes pantallas flotaron una por una en el este, oeste, norte y sur de la ciudad.

La pantalla de la plaza mostraba toda el campamento. La pantalla del este mostraba a Seol Jihu. Y la pantalla del oeste mostraba a la mujer y al grupo de asaltantes misteriosos.

Cada pantalla mostraba un punto de vista diferente del mismo lugar.

De esa manera...

—¿Cómo...?

La ciudad, que había caído en un silencio total, comenzó a moverse.

"Notifiquen que la proyección de Odor ha comenzado y díganle al hombre de la puerta este que haga un acercamiento a la cara del protagonista masculino."

Mientras Philip Muller murmuraba en voz baja, el mago de mediana edad sacó inmediatamente un nuevo cristal de comunicación.

Philip Muller se sentó lentamente en la fuente de la plaza de Odor mientras mantenía su maná.

—¿Cómo? ¿No entiendes lo que está pasando?

La proyección de la película finalmente comenzó.

Un falso documental, usando cada una de las ciudades de la humanidad como salas de cine, siendo el público todos los Paradisianos y los terrícolas.

No fue sólo Odor donde esta secuencia de eventos se desarrolló.

¡KWANG!

En Eva.

¡KWANG!

En Haramark.

¡KWANG!

Y en Scheherazade.

Las siete ciudades bajo la jurisdicción de la humanidad estallaron con explosiones antes de que cinco pantallas aparecieran en el centro y en los cuatro puntos cardinales.

—¿Qué quieres decir? ¿No es Gorad Boga lo que quieres? ¿No es por eso que estás aquí? ¿Para robarlo?

—¿Crees que este lugar es Gorad Boga?

—¿Qué...? El obispo dijo que lo confirmó personalmente...

—¿Puedes ser más estúpido? Y yo que pensaba que al menos tendrías cerebro.

En Eva, Charlotte Aria estaba viendo la película, comiendo los postres que le trajo su sirvienta. Mientras tanto, Odelette Delphine estaba sentada a su lado, ocupada en mantener una amplia pantalla.

Y en Haramark.

"¿Qué ha pasado?"

Teresa salió corriendo asustada, pensando que los Parásitos habían iniciado un ataque, y luego se quedó aturdida.

Pero incluso eso sólo duró un momento.

—Hemos estado esperando en este lugar durante varios días para hacer una emboscada. En otras palabras, sabíamos que vendrías.

—No me digas...

—¡Por fin! Así es. Has estado dando vueltas en la palma del obispo todo este tiempo.

En pocos minutos, Teresa estaba inclinada en la terraza, descansando su barbilla en el dorso de sus manos ahuecadas, y viendo la película con una mirada absorta.

—Déjame preguntarte algo.

Fue lo mismo con Cinzia y Agnes.

—Atacando a Yuhui Noona en Haramark... Tratando de manchar mi nombre... ¿Fueron ustedes responsables de esas cosas también?

—Ah, ¿Eso?

—¿El obispo les ordenó que hicieran eso también?

—¿Te acabas de dar cuenta? Bueno, nuestro obispo es bastante escrupuloso en la forma de hacer las cosas.

Se quedaron mirando la pantalla durante mucho tiempo. Luego...

—Ustedes... ¿Eh? ¿En serio?

—Ah... lo siento. Debo haberme concentrado demasiado en mi papel.

—Sí, puedes venir aquí ahora. Parece que le hemos sacado la mayoría de la información importante.

—Bien dicho.

Después de escuchar la última línea de Seol Jihu, Cinzia inclinó su cabeza hacia atrás.

"¡Jajajajajaaja!"

Se echó a reír, aplaudiendo con fuerza.

Incluso Agnes contenía su risa con la cabeza baja.

"¡Qué giro! ¿Es esto un falso documental? ¿Comedia bajo la apariencia de un documental serio? Qué cómico. La crudeza de esta película es una muestra clara de que es una película de grado B."

Después de reírse a carcajadas, Cinzia evaluó la película mientras se secaba las lágrimas.

"Es bastante excelente para una película independiente de bajo presupuesto."

Agnes también intervino.


*


Al mismo tiempo.

—Mil Espadas... ¿Así que Sinyoung está involucrado en esto también?

Yun Seohui se había despertado de su sueño y también estaba viendo la película.

Parada junto a su ventana, miraba la pantalla gigante que rodeaba el cielo nocturno. Sus aturdidos ojos parecían vacíos por alguna razón.

¿Cuánto tiempo pasó?

—Ustedes... ¿Unieron sus manos con los parásitos?

—Tenía mis dudas. ¿Quién hubiera pensado que realmente vendrían? ¡Así que el obispo tenía razón!

Luego, mientras los Fantasmas Malvados llamados por la mujer apuntaban a los miembros de Valhalla, Yun Seohui bajó la mirada.

Por otra parte, un gran grupo de hombres corría hacia la plaza.

Sin embargo, cientos de personas ya estaban ocupando la plaza.

El grupo de hombres que corrió hacia la plaza se estremeció al observar a otro grupo de hombres vestidos con trajes negros.

"¡Apaga esa pantalla en este instante!"

El hombre al frente del grupo gritó.

"¡Quién se atreve a ser tan audaz en Scheherazade! ¡Apágala ahora! ¿¡Quieres morir!?"

Los hombres de traje negro resoplaron ante la risible amenaza.

El hombre al frente se puso rojo de ira.

"¡Hijos de perra...!"

"Ahora, ahora, ¿Por qué no te calmas un poco?"

En ese momento, una voz relajada sonó.

En el centro de la plaza, un hombre levantó su mano, sentado frente a una mesa que estaba cubierta con una tela blanca.

"Estoy tratando de disfrutar de esta película. ¿Por qué estás armando un alboroto? ¿Dónde aprendiste tus modales para estar parloteando en medio de una película?"

Habló mientras agitaba un vaso de vino tinto.

"Sin mencionar que también tenemos una dama aquí."

El jefe de las Tríadas, Hao Win, inclinó sutilmente su cuerpo hacia un lado y sonrió a la mujer que estaba sentada a su lado.

"Disculpe, Señorita. Estoy pensando en encargarme de estos intrusos..."

Crunch, crunch. La mano de la mujer que veía la película mientras comía palomitas de maíz se detuvo. Se giró hacia un lado con su mano aún dentro de la caja de palomitas, y la cara del hombre se contorsionó por la sorpresa.

"¡Baek, Baek...!"

Baek Haeju, la mujer que llevaba una túnica ceremonial blanca, miró fijamente al hombre y luego se limpió la mancha de caramelo alrededor de su boca.

Luego agarró la lanza de color jade que estaba apoyada en la mesa.

Hao Win sonrió, viendo que el hombre se alejaba vacilante. Él se recostó en su silla y con calma volvió a ver la película.

—No vengas...

—¿Te acabas de dar cuenta?

La película se acercaba al final.

La pantalla se movió, girando lentamente hasta que mostró a la mujer de cerca. La escena tembló débilmente por la mano temblorosa de la mujer que sostenía el orbe de cristal.

—….

El rostro aturdido de la mujer se agrandó lentamente mientras se acercaba el orbe de cristal a sus ojos. Luego, mientras su cara llenaba casi la mitad de la pantalla...

¡Puk!

—¡Aaack!

Con un golpe seco, un breve grito sonó y la pantalla se sacudió locamente.

La escena dentro de la pantalla rodó tres o cuatro veces. Parecía que la mujer había dejado caer el orbe de cristal.

Y pronto, cuando la pantalla dejó de rodar, mostró a la mujer cayendo al suelo sin poder hacer nada.

Dentro de la lluvia torrencial, la sangre que salía de la máscara de la mujer se mezclaba con el barro y se extendía.

Tal vez porque el agua fangosa había llegado al cristal, la pantalla se veía oscura en su totalidad.

Casi como si la escena se estuviera desvaneciendo.

La película estaba casi terminada, pero Hao Win no se levantó de su asiento.

"...¿Qué harás?"

Cuando Ming Jie se acercó y preguntó, Hao Win agitó su mano despectivamente.

"No hemos llegado a la parte más importante, así que debemos quedarnos."

Después de ver una película inspiradora, era de buena educación permanecer sentado hasta el final. Por esa razón, Hao Win planeaba mirar los créditos finales, que mostrarían los nombres del reparto y el equipo, sin importar qué.


*


Por otro lado, el templo de Luxuria estaba en medio de un caos nocturno.

No, siendo más precisos, estaba envuelto en un silencio incómodo.

La tensión estaba alcanzando rápidamente un punto de ruptura.

"Obis...Obispo."

Una Sacerdote se acercó al anciano rígido y congelado.

Sólo entonces el Obispo Roberto Servillo finalmente entró en razón.

Todavía no podía entender exactamente lo que estaba pasando. Pero una cosa era segura.

Las cosas habían salido mal. Muy mal.

"Debemos sellar la entrada. ¡Démonos prisa...!"

En el siguiente instante, el obispo empujó a la Sacerdote a un lado y salió corriendo de la habitación.

Su nombre se mencionó directamente, se proporcionó una clara evidencia, e incluso los Parásitos aparecieron.

No podía pensar en una forma de librarse de esta situación, así que planeaba escapar a la Tierra.

Como se esperaba de alguien que se había llegado a la posición de obispo, su juicio rápido y su reacción instantánea eran dignos de elogio.

El problema era que sus enemigos estaban más que unos pocos pasos por delante de él.

¡KWANG!

Corrió al primer piso y se dirigió hacia el portal, pero la puerta del templo, que estaba muy bien cerrada, se abrió de golpe.

Alrededor de cinco personas entraron a grandes zancadas.

"¡Hola~! ¡Este es el Equipo 1 de Valhalla!"

La mujer de cabello rojo que guiaba el camino gritó sonoramente.

"En cuanto a por qué estamos aquí... bueno, estoy seguro de que no necesitamos decírtelo."

¡Chwiing! Phi Sora desenvainó su espada larga y apuntó con ella al obispo desconcertado.

"Sólo necesitamos que un hombre nos acompañe, así que el resto de ustedes pueden seguir viendo la película. Por supuesto, son bienvenidos a interponerse en nuestro camino."

"¿Qué estás haciendo?"

La Sacerdote, que seguía de prisa al obispo, gritó después de ver a los intrusos.

"¿Dónde crees que estás? ¡Esta es la casa sagrada de la Diosa Luxuria! ¡No perteneces a este lugar!"

"Bueno, incluso si dices eso..."

"¡El Templo no recibirá órdenes de extraños! Nos ocuparemos de nuestros propios problemas, ¡Así que abandonen este lugar en este instante!"

"...Ugh, ¿Por qué tengo que responder a semejante mierda?"

Phi Sora resopló.

"Bien, supongo que la diosa no estará muy contenta. Rezaré a Luxuria-nim más tarde y solucionaré esto. ¿Está bien, Luxuria-nim?"

"¡Qué absurdo...!"

[Claro, adelante.]

Antes de que la Sacerdote pudiera decir algo, una voz sensual resonó en el templo.

La Sacerdote  se estremeció. Incluso Phi Sora parecía nerviosa porque no esperaba que Luxuria le respondiera.

"Jaa, supongo que ya está harta de que los traidores que se hacen pasar por Sacerdotes y que operan su tem..."

¡Flash! Antes de que pudiera terminar su frase, un destello de luz estalló.

Un cúmulo de luz salió desde las escaleras antes de volver a su ubicación original y golpear a la Sacerdote que sostenía un crucifijo.

La Sacerdote cayó por las escaleras gritando.

Phi Sora parpadeó.

Antes de que se diera cuenta, Yi Sungjin estaba parado frente a ella con su escudo.

"...Ese es un buen escudo. ¿Qué fue eso? ¿Una capacidad reflectante?"

Preguntó Phi Sora, al observar el vapor que se desprendía del escudo.

"Sí, lo obtuve en mi última expedición."

Yi Sungjin respondió mientras se ajustaba las gafas.

"Ooh. Eso es muy generoso de esos tipos. De todas formas..."

Agarrando el hombro de Yi Sungjin, Phi Sora se lanzó hacia adelante.

"Lo diré de nuevo. Eres bienvenida a interponerte en nuestro camino."

Aterrizando en el suelo, apuñaló su espada larga en la espalda de la Sacerdote mientras está se estaba levantando lentamente.

Un corto grito estalló.

"¡Hey!"

Phi Sora levantó a la Sacerdote y luego la agitó.

"Pero no nos culpes de tu destino, ¿De acuerdo?"

"¡Kiiik! ¡Kaaaaak!"

La cuchilla de la espada, que atravesaba el estómago de la sacerdotisa, se retorcía a izquierda y derecha.

Phi Sora entonces sacudió a la Sacerdote, diciendo que era demasiado ruidosa.

Mientras la Sacerdote caía al suelo en jirones, los demás Sacerdotes que miraban aturdidos inconscientemente dieron pasos hacia atrás.

Fue entonces cuando.

¡Koong! Se escuchó el sonido de algo cayendo.

El camino al portal había sido bloqueado por Marcel Ghionea antes de que alguien se diera cuenta. Aún así, el obispo se dio la vuelta y corrió.

Se dirigía hacia el almacén del templo.

¡Kirik! Marcel Ghionea, que se preparaba para disparar, bajó su arco.

Fue porque pudo ver a uno de sus compañeros corriendo detrás del obispo.

"¡Keuk!"

El alocado obispo sintió de repente que perdía el control de su cuerpo.

¿Debería decir que el aire circundante se hizo más pesado? La gravedad circundante parecía haberse hecho más pesada de repente.

No era una ilusión. Se formaron gotas de sudor en su frente, y sus extremidades se agitaban en contra de su voluntad.

A pesar de esto, el obispo no dejó de correr.

"¡Kyaa! Es un día precioso, ¿Verdad?"

Sin embargo, en el momento siguiente, se sobresaltó.

Una chica estaba corriendo en el aire a su lado. Aunque sería más correcto decir que estaba volando.

"Pero, ¿A dónde vas? Este no es el camino hacia el portal. ¿Hay algo en el almacén?"

La chica preguntó mientras corría por el aire.

El obispo miró a la chica con dudas antes de agarrar por reflejo el crucifijo que colgaba de su cuello.

"¿¡Hola!?"

Yi Seol-Ah, que corría junto al obispo con una sonrisa inocente, frunció el ceño.

"¡Se supone que debes responder si alguien hace una pregunta!"

Gritando con rabia, ella retorció su cuerpo en el aire. Su pierna giratoria golpeó la garganta del obispo perfectamente.

"¡Kuhuk!"

¡Crash!

Justo cuando el obispo trató de levantarse después de caer de forma anormal...

¡Clang!

Se congeló con el sonido de cristales rompiéndose.

Podía sentir algo que se estremecía por encima de su cabeza.

Mientras levantaba sigilosamente sus pupilas, vio una flecha bamboleante que se clavó profundamente en la pared del templo.

"Ah, fallé... ¿Eh? ¿Qué fue eso? No estamos tratando con un Parásito, por lo que morirá si le damos en la cara... Ah, supongo que tienes razón, Aura. ¿Pero no deberíamos tratar a los traidores como Parásitos?"

El obispo miró fijamente a Yi Seol-Ah murmurando mientras sentía que había envejecido instantáneamente 10 años.

A menos que estuviera viendo cosas, la flecha había creado un profundo cráter como un remolino alrededor de su punto de impacto.

"......"

Al darse cuenta de que ningún truco le permitiría escapar, sus extremidades se debilitaron.

"¡Este bastardo!"

Cuando el obispo tropezó, María entró corriendo y se abalanzó sobre el obispo.

"¿Te atreves a tramar contra nosotros, contra Valhalla"? ¿Te atreves a llamarte a ti mismo el obispo del Templo de Luxuria? ¡Maldito traidor!"

Ella le dio bofetadas, una y otra vez con las lágrimas fluyendo por su cara.

Considerando lo sorprendida que debe estar como Sacerdote de Luxuria, era comprensible que se enfadara hasta el punto de llorar, pero ¿Por qué parecía que lloraba lágrimas de alegría?

A pesar de todo, lo que dijo estaba perfectamente bien.

El problema radicaba en los movimientos de sus manos.

Después de capturar a un enemigo, lo normal sería neutralizarlo o atarlo. Pero...

"¡Tú eres el obispo! ¡Eres un Nivel 6! ¿¡Hmm!?"

María estaba ocupada robando varios accesorios, incluyendo la mitra y el crucifijo.

<< Nota: Mitra - hace referencia a una prenda adornada que usan los Sacedortes de cierto estatus encima de la cabeza. >>

"¿Esto es...? ¡Hijo de perra sin remedio!"

María desnudó al obispo en un instante antes de agarrarlo por el cabello.

"¡Malvado hijo de perra, tendré que investigarte a fondo! ¡Quién sabe lo que estás escondiendo! ¡Abre tu caja de almacenamiento personal! ¡Mejor que escuches si no quieres morir! ¿¡Entendido!?"

María gritó y luego arrastró al obispo a través del pasillo por su cabello.

Yi Seol-Ah estaba a punto de preguntar a dónde iba pero se estremeció de miedo.

Los signos de dólar giraban en las pupilas de María.

"Guau..."

Phi Sora dejó caer su mandíbula mientras miraba a María que se alejaba apresuradamente.

"¿Puede ser más evidente...? ¿Por qué no hay ni una sola persona normal en mi equipo?"

Ella agitó su cabeza antes de sacudir la sangre que goteaba de su espada larga y correr tras María.

No se dio cuenta de que Yi Sungjin la miraba desconcertado.

"Como tú puedes decir eso, Líder de Equipo..."

Yi Sungjin murmuró en voz baja después de recordar cómo Phi Sora mató a la Sacerdote.

"No te equivocas."

Marcel Ghionea se acercó y puso su mano en el hombro de Yi Sungjin.

"Pero si eres un hombre, tienes que aprender a decir lo que piensas delante de la persona en cuestión."

"...No lo sé. ¿Por qué no me lo demuestras y lo haces, Ghionea Hyung?"

"No pasar tus responsabilidades a otros es también lo que un hombre debe hacer."

Con eso, Marcel Ghionea corrió rápidamente hacia adelante.

Yi Sungjin suspiró en silencio.